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sábado, 10 de agosto de 2024

La paz más generosa de las guerras civiles españolas

Príncipe de la Victoria, el gran vencedor de la guerra carlista que logra con el Pacto de Vergara, refrendado por un famoso abrazo, terminar con la pesadilla. La criminal acción de muchos años de guerra acaba, asombrosamente, con la paz más generosa de las guerras civiles españolas. Los militares vencidos, los carlistas, podían pasar al ejército nacional conservando sus grados, y para quitar el pretexto regional, se confirmaban los fueros de las provincias vascongadas y Navarra, confirmación que duró hasta nuestros días, cuando tras el breve Estatuto vascongado, el gobierno del general Franco suprimió los de Vizcaya y Guipúzcoa por su apoyo a los republicanos, manteniendo los de Navarra y de Álava por su aportación a la causa nacional.


martes, 21 de mayo de 2019

La Constitución de 1812 eliminaba los Fueros de las Provincias vascongadas y de Navarra.


Promulgación de la Constitución de 1812 en Cádiz
Las Cortes de Cádiz, reunidas en la isla gaditana de León desde fines del año 1810, dieron a la nación la Constitución de 1812, que establecía la Monarquía Constitucional. La Constitución de Cádiz, en su texto articulado, no habla de los fueros vascos; no los deroga expresamente, pero tampoco los considera vigentes porque uniformiza el régimen provincial, el servicio militar y el sistema de contribuciones y tributos sin excepción alguna. Los diputados vascos en las Cortes de Cádiz no elevaron protesta alguna contra la total eliminación de los Fueros en aras de la uniformidad liberal.

Fernando VII
Fernando VII, al anular por dos veces la Constitución de Cádiz, en 1814 y en 1823, confirmó expresamente los Fueros de cada una de las tres Provincias Vascongadas y la de Navarra. Cuando Fernando VII los restableció, vascos y navarros agradecieron el gesto; aunque el Rey no lo hizo sólo por sentido político, sino sobre todo por odio a la Constitución.