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sábado, 10 de agosto de 2024

La paz más generosa de las guerras civiles españolas

Príncipe de la Victoria, el gran vencedor de la guerra carlista que logra con el Pacto de Vergara, refrendado por un famoso abrazo, terminar con la pesadilla. La criminal acción de muchos años de guerra acaba, asombrosamente, con la paz más generosa de las guerras civiles españolas. Los militares vencidos, los carlistas, podían pasar al ejército nacional conservando sus grados, y para quitar el pretexto regional, se confirmaban los fueros de las provincias vascongadas y Navarra, confirmación que duró hasta nuestros días, cuando tras el breve Estatuto vascongado, el gobierno del general Franco suprimió los de Vizcaya y Guipúzcoa por su apoyo a los republicanos, manteniendo los de Navarra y de Álava por su aportación a la causa nacional.


jueves, 11 de abril de 2024

La organización, presidida por Sabino de Arana,era de inspiración tradicionalista, teocrática, racista y manifiestamente separatista

Estatua de Sabino Arana

Escribe Julián Marías en su libro España inteligible que “lo catalanisme, de Valentí Almirall (1841-1904) es en rigor nacionalista. En 1886 había escrito España tal como es, donde habla de su bien probado patriotismo catalán, pero dice que “los catalanes son tan españoles como los habitantes de las demás regiones de España” y que “no podemos ser más que españoles”. Por supuesto, el federal Pi y Margall afirma con la mayor energía la unidad nacional de España. Las cosas empiezan a cambiar en 1888 (Exposición Universal de Barcelona) y sobre todo en 1892 (Bases de Manresa, publicación de La tradició catalana del obispo Torras y Bages); desde entonces sí hay un nacionalismo cuya expresión más famosa es La nacionalitat catalana, de Enric Prat de la Riba (1906). Casi simultáneamente se inicia el nacionalismo vasco, llamado inicialmente bizkaitarrismo. Luis y Sabino de Arana habían estudiado en Barcelona, donde se familiarizaron con el nacionalismo catalán, y lo trasladaron al sentimiento vasco y la protesta por la supresión de los fueros, que se expresó en disturbios en San Sebastián en 1893. Al año siguiente se fundó la primera organización nacionalista, presidida por Sabino de Arana, con una extremada declaración de principios, de inspiración tradicionalista, teocrática, racista y manifiestamente separatista.

viernes, 3 de marzo de 2023

La operación de Gernika difícilmente se puede considerar única o extraordinaria

Escribe el historiador Stanley George Payne que el bombardeo del centro foral de Vizcaya, Gernika, lugar donde tradicionalmente se juraban los fueros y que entonces era una pequeña ciudad de 5.000 habitantes. La mayoría de los edificios fueron consumidos por el fuego (no directamente por el bombardeo) y, proporcionalmente, fue la destrucción más grande de cualquier ciudad, con la posible excepción de Belchite, que, además, resulto destruida después durante los combates terrestres. El bombardeo de Gernika se publicitó ampliamente como una atrocidad planificada, la deliberada destrucción de una pequeña ciudad con un especial significado histórico y político. Aquello resultó un asunto tremendamente embarazoso para el Gobierno de Franco, que oficialmente negó toda responsabilidad, y respondió que el fuego lo había desatado la FAI-CNT, y que era lo mismo que habían hecho cuando huyeron en retirada de las poblaciones de Guipúzcoa el verano anterior…….La operación de Gernika difícilmente se puede considerar única o extraordinaria. La Armada republicana y su fuerza aérea habían sometido a muchas ciudades a bombardeos indiscriminados desde los primerísimos días de la guerra, y durante septiembre de 1936 el periódico de Azaña, Política, había fanfarroneado de la destrucción que habían causado en esas zonas, “inundadas de hierro y fuego”.

lunes, 14 de febrero de 2022

Fueros de Navarra

* “Para don Carlos y para Navarra. Han sonado las campanas que llaman a la guerra. Ahora cantan los mozos en todos los pueblos de Navarra: Cálzate las alpargatas ponte la boina coge el fusil. La boina es la boina roja, el símbolo del uniforme carlista; la chapela es la boina, pero de encendido color rojo: boina roja, chapela gorri en el idioma vasco. Aurrerá mutillá chapela gorriá (Adelante muchachos de la boina encarnada). Las aldeas se despueblan de mocedad. Es la primera guerra carlista. Por las veredas, entre los verdes helechos, los caseríos huelen a heno y a dulces establos. Y los mozos… Por Dios, por la patria y el rey carlistas con banderas por Dios, por la patria y el rey carlistas a luchar. Pero no se trata de un partido político sino de una religión. Los cruzados de la causa lucharemos en unión defendiendo las banderas de la santa tradición. Las campanas de iglesias y ermitas repican alegres. Todo es gozo de campanas, porque lo primero es Dios en el lema carlista: “Dios, patria y rey”. Repiques de campanas que despiden a los mozos que se van a la guerra: Campanas del campanario aldea mía queda con Dios que me voy a la guerra me voy a la facción que en la frontera esperan ya las banderas de la nación. Navarra entera está con don Carlos. La guerra es cruel y levanta incendios de caseríos, heniles y establos. El ciego de los romances lo cuenta al son de la guitarra por las plazas de los pueblos. Los ríos del Pirineo en vez de llevar el agua, lágrimas y sangre llevan, y a las niñas desde niñas para viudas las enseñan. Ya ha empezado la primera guerra carlista. Los mozos navarros de boina roja se denominan requetés; son los nuevos cruzados, los cruzados de la causa. Las alpargatas, la boina roja, el fusil, y sobre el pecho, al lado izquierdo, un escapulario de la Virgen del Carmen y un detente; un trozo de paño blanco que lleva bordado un corazón, el corazón de Jesús. Y alrededor, también bordado, un letrero que dice “Detente enemigo, el corazón de Jesús está conmigo”. Y en los labios una canción, “Los cruzados de la causa lucharemos en unión defendiendo la bandera de la santa tradición”. La santa tradición, monarquía, religión y los fueros. Los Fueros de Navarra. Siglos de organización foral. De la época de la Reconquista, la guerra contra los moros. Fueros, porque Navarra se administra sola. Paga tributo al rey para sostener la guerra, pero todo lo demás lo administra por sí misma Navarra. En realidad esta guerra no es para quitar del trono a Isabel, hija de Fernando VII, y entronizar a Carlos, hermano de Fernando VII. No, esta guerra es para defender los Fueros de Navarra. Defender los fueros con el arma y con el alma, con la canción y con la sangre. Fueros, recuperados por un rey, lo cual añade un último mote al lema, ya no es sólo Dios, patria y rey, sino Dios, patria y fueros. Por los fueros hay que luchar. Por los fueros hay que morir. Y también lo canta el ciego de los romances por las plazas de los pueblos: “Para ser un buen navarro hay que luchar por los fueros de nuestra bendita tierra. Para ser un buen navarro ¡hay que morir en la guerra”. La guerra, la primera guerra carlista, ha empezado”. *José María de Mena


sábado, 17 de abril de 2021

El PNV contradice constantemente el carisma católico de Sabino Arana

El Grupo Vasco EAJ-PNV ha votado a favor de la Ley que regula la eutanasia

El Grupo Vasco EAJ-PNV ha votado a favor de la Ley que regula la eutanasia. El PNV contradice constantemente el carisma católico que quiso impregnarle su fundador Sabino Arana .El pensamiento de Sabino Arana se resume en el lema de su partido, traducido como «Dios y ley antigua», es decir, el catolicismo y la histórica independencia vasca basada en los fueros. Aprobando la ley que regula la eutanasia el PNV traiciona su propio lema.
Algo parecido ya pasó cuando el 6 de agosto de 1936 el obispo de Vitoria, monseñor Múgica y el de Pamplona, monseñor Olaechea, publicaron un documento en que reprobaban la alianza antinatural de los católicos nacionalistas vascos del PNV con el Frente Popular.


viernes, 26 de mayo de 2017

Felipe V, primer Borbón, concedió el pase foral a Alava.

Sede de las Juntas generales de Álava
La inequívoca toma de partido de las provincias Vascongadas y Navarra por Felipe de Anjou durante la guerra de Sucesión (1701-1715) permitió que los fueros de dichos territorios sobrevivieran a los decretos de nueva planta que abolieron los de todo el antiguo reino de Aragón y los residuales privilegios castellanos. Felipe V se apresuró a confirmar los fueros e incluso a conceder a Álava el pase foral del que esta provincia nunca había disfrutado.

El pase foral era la denominación de una facultad inscrita en el ámbito del Derecho foral del Reino de Navarra y las  provincias vascas para no cumplir las órdenes emanadas de la monarquía española declarándolas nulas si atentaban contra su legislación propia, los fueros.