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martes, 31 de agosto de 2021

El dramático reconocimiento de Karl Popper

Karl Popper 

El dramático reconocimiento del filósofo de las ciencias Karl Popper cuando dijo, “nosotros los intelectuales hemos hecho el más terrible daño durante miles de años. Los asesinatos en masa a nombre de una idea, de una doctrina o una teoría fueron obra nuestra, invención nuestra, de los intelectuales”.

martes, 12 de enero de 2021

Llenar el espacio entre gobernantes y gobernados


La razón por la que necesitamos a los intelectuales, así como a cuantos más periodistas de valía podamos, es llenar el espacio que va creciendo entre las dos partes de la democracia, los gobernantes y los gobernados.


viernes, 10 de julio de 2020

El régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a intelectuales disidentes

Xu Zhangrun


La policía ha arrestado al académico Xu Zhangrun, conocido por las crónicas críticas al presidente Xi Jinping. Lo revelaron amigos y colegas del profesor de derecho en la universidad Qinghua. En febrero Xu había publicado un artículo criticando el fracaso sobre el control del coronavirus. Acusó “la tiranía” de haber destruido “el sistema político chino” que iniciaba las reformas después de la muerte de Mao Zedong.


En mayo pasado Xu pidió a los dirigentes chinos que reflexionaran sobre la gestión de la pandemia y que se disculpasen con el pueblo por sus errores. Según el jurista, la represión de la sociedad civil y de la libertad de expresión realizada por el Partido comunista chino (PCC) hizo imposible a la gente poder responder inmediatamente a la alarma por el Covid-19.



Para muchos observadores, el régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a los intelectuales disidentes. Xu Zhiyong, fundador del movimiento de los nuevos ciudadanos, fue arrestado el  15 de febrero en Guangzhou (Guangdong) en el curso de un “control sanitario”. Desde febrero no se tienen más noticias de He Weifang, jurista de la universidad de Beijing. He había criticado al PCC, sosteniendo que la falta de libertad de prensa había favorecido la propagación de la pandemia. Liang Yanping docente de lengua y literatura en la universidad de Hubei, y Wan Xiaoni, profesor jubilado de la universidad de Hainan, terminaron bajo investigación en abril cuando expresó su aprecio por el “Diario de Wuhan”, en el cual la escritora Fang Fang cuenta la vida en la capital de Hubei, epicentro de la pandemia, en los días de la “cuarentena”.

lunes, 18 de febrero de 2019

En Turquía hay más de 77.000 personas en la cárcel por motivos políticos.

Recep Tayyip Erdoğan
En Turquía hay más de 77.000 personas en la cárcel por motivos políticos. Las autoridades además han suspendido a 150.000 funcionarios públicos o miembros del ejército, entre los cuales hay también altos oficiales. Analistas y expertos hablan de ataques dirigidos contra decenas de miles de hipotéticos opositores, intelectuales, activistas, personalidades, militares y jueces, docentes e intelectuales, gente común.

martes, 9 de octubre de 2018

Nacimiento del científico.

Según cuenta  H. Pulte, en el siglo XIX el “científico” (palabra que en inglés se acuñó en 1834) se convirtió en un tipo social independiente, que, pese a solaparse en más de un punto con los “eruditos” o los “intelectuales” (palabra de nuevo cuño en el siglo XIX), no se confundía con ellos. La ciencia en su conjunto se diferenció con más claridad que nunca de la filosofía, la teología y otras ramas del saber tradicional. Hacia mediados del siglo XIX, los científicos compartían un concepto de ciencia que renunciaba a la vieja “aspiración a la estricta generalidad, necesidad incondicional y verdad absoluta” y pasaba a hacer hincapié en el carácter reflexivo del saber, su validez condicional, intersubjetividad y autonomía en el seno de un sistema social específico de las ciencias.


 Louis Pasteur, uno de los grandes científicos del siglo XIX.
En vísperas de la primera guerra mundial, en muchos países ya había madurado institucionalmente el sistema moderno de las ciencias, en lo esencial según se lo conoce aún hoy, dice el historiador Jürgen Osterhammel. La ciencia también se convirtió en la profesión de un número inaudito de personas. Hacia 1910 se vivía de la ciencia. El aficionado había cedido el terreno, en múltiples campos, al especialista. Ya nadie podía obtener reconocimiento como científico diletante, como el Goethe que también estudió morfología, anatomía y los colores.


viernes, 5 de octubre de 2018

El totalitarismo comunista reveló la locura de la pretensión humana de divinizarse.

El totalitarismo comunista reveló, a todo aquel que tuviera ojos para mirar, la locura de la pretensión humana de divinizarse. Los récords de despotismo desmoralizador y mentira sistemática mostraron que el “progreso” económico y social nunca debe confundirse con una emancipación radical de los límites naturales, de las restricciones morales y de un orden trascendente que está por encima de la voluntad humana.

Muchos intelectuales, manifiesta el profesor Daniel Mahoney, sucumbieron ante la tentación totalitaria, la ilusión de que el comunismo representaba el verdadero “progreso” humano y el movimiento de la “historia”, o bien dieron su apoyo a un nihilismo suave, que contribuyó a la erosión de los fundamentos morales de la democracia.

martes, 17 de julio de 2018

Al final del régimen de Franco, los políticos creían la democracia posible y necesaria.

Hacia el final del régimen de Franco, la mayoría de sus políticos creían la democracia posible y necesaria. No había una idea teóricamente fundamentada al respecto ni sobre el alcance y concreción del nuevo régimen, pero parecía obligado homologarse al resto de Europa occidental. Por lo demás, escribe Moa, el franquismo había creado inmejorables condiciones al efecto. Olvido de los odios de la república y una grande y sostenida prosperidad con una amplia clase media, por primera vez desde la invasión napoleónica. De modo que un rey nombrado por Franco, unos jefes de gobierno y ministros procedentes del régimen y unas Cortes franquistas decidieron la transición “de la ley a la ley”, desde la legitimidad franquista a la democrática. Un cambio definido como reforma, aunque desmantelaría el aparato del régimen anterior. 


El franquismo no había tenido oposición democrática apreciable. Cuando los presos políticos salieron a la calle en las amnistías de la Transición no eran más que unos 300, casi todos ellos comunistas o terroristas, dice el historiador Moa. Aunque la oposición alzaba la bandera de las libertades, su carácter quedó en evidencia repetidamente, como en relación con la visita de Solzhenitsin a España en 1976. El autor ruso, uno de los grandes testigos contra la barbarie totalitaria, expuso en televisión las profundas diferencias entre el régimen de Franco y el soviético. Como reacción, los antifranquistas lo cubrieron de injurias por haber criticado a la Unión Soviética. En el festival de insultos participaron intelectuales de derechas como Cela o Jiménez de Parga, y un señalado escritor progresista, no comunista, Juan Benet, lamentó desde una revista que se hubiera dejado escapar del Gulag a gente como Solzhenitsin.

martes, 12 de septiembre de 2017

El conocimiento intelectual no ofrece ninguna garantía de un sano juicio moral.

Ni el conocimiento intelectual ni la educación liberal ofrecen garantía alguna de sano juicio moral, ni mucho menos de una ética superior. Las mentes eruditas pueden cultivar el nihilismo, y hay numerosos intelectuales que, obsesionados por conceptos abstractos tales como globalidad y capitalismo, no vacilan en legitimar la violencia terrorista. Dostoievski lo describió en Los demonios: “la hipocresía, la corrupción intelectual, la fascinación por la violencia, la adicción al poder y un conformismo ilimitado son típicos de demasiados intelectuales”.

sábado, 22 de julio de 2017

La incongruencia de ciertos intelectuales.

Gabriel García Márquez y Fidel Castro, en 2007. 
Hay incongruencia y confusión en que intelectuales, políticos o gobiernos que se dicen democráticos sirvan los intereses de un régimen que es el enemigo número uno de la cultura democrática en el hemisferio occidental y, en vez de mostrarse solidarios con quienes en Cuba van a prisión, viven como apestados, sometidos a toda clase de privaciones y tropelías o dan sus vidas por la libertad, apoyen a sus verdugos y acepten jugar el lastimoso papel de celestinas, cómplices o “putas tristes” de la dictadura caribeña, dice Mario Vargas Llosa, y añade que es un insulto a la inteligencia pretender hacer creer a cualquiera que haya seguido someramente el casi medio siglo del régimen cubano, que la manera más efectiva de conseguir concesiones del régimen castrista es el apaciguamiento, el diálogo y las demostraciones de amistad con su tiranía. 


El propio Fidel Castro se encargó de manera contundente de disipar cualquier malentendido al respecto: cómplices, cortesanos, sirvientes, que colaboran con sus política, sus designios, su gobierno y su modelo político-social, de los que ninguno de sus numerosos “amigos” lo ha hecho apartarse jamás un milímetro. Es verdad que, a veces, algunos de esos politicastros convenencieros o intelectuales
en pos de credenciales progresistas que van a retratarse con él y a echarle una mano publicitaria reciben como regalo un preso político, que luego exhiben como coartada de su duplicidad. Pero esa asquerosa trata de presos en vez de mostrar un ablandamiento del régimen es más bien una señal flagrante de su vileza e inhumanidad.

Terror de Estado.
Por otro lado, escribe Vargas Llosa, la complacencia con el terror de Estado es, por desgracia, muy extendida en países donde la inseguridad y la desesperación que causan en la opinión pública las acciones del extremismo llevan a grandes sectores a aprobar la política de la mano dura, el contraterrorismo, como la medicina más eficaz para restablecer el orden. Se trata de una pura ilusión, de un engañoso espejismo. Lo cierto es que cuando el Estado hace suyos los métodos de los terroristas para combatir el terrorismo, son estos últimos los que ya han ganado, pues han conseguido imponer su lógica y lesionado profundamente las instituciones.

domingo, 16 de julio de 2017

La tarea de los intelectuales consiste en buscar la verdad y decirla.

Los intelectuales de mi aldea - Pintura de Ramóm de Zubiaurre - 1913
Erich Fromm decía que los intelectuales tienen, en primer lugar, y en segundo, y en tercero, una tarea, y ésta consiste en buscar la verdad, en la medida de sus fuerzas, y decirla. La principal tarea del intelectual, su principal función, no consiste en esbozar programas políticos. El intelectual tiene una función, y esto lo caracteriza o debería caracterizarlo, que es específica de él, y es la de una prosecución implacable de la verdad sin consideración de sus propios intereses ni de los intereses de los demás. Y cuando los intelectuales, sirviendo a un programa partidario y a fines políticos, por buenos que esos fines sean, limitan su función de investigar y decir la plena verdad, pecan contra su más auténtica misión.

viernes, 30 de junio de 2017

Los intelectuales, los economistas y los sociólogos.

Sándor Márai
Decían que el odio, al igual que el deseo del adicto al opio, ni desaparece ni puede satisfacerse. Cuenta Sándor Márai en su libro ¡Tierra, tierra! que los intelectuales odiaban a los economistas y los sociólogos, esos pensadores con gafas de montura de concha que veían a los seres y los productos humanos como pura materia prima estadística, porque no creían en los seres humanos ni en la vida, sino en sus propios métodos y en los resultados financieros.

lunes, 23 de enero de 2017

Cataluña, un enorme manicomio.

Margaret Mac Millan en su libro “1914. De la paz a la guerra” cuenta como las campañas de prensa y los artículos alarmistas de hombres como Williams tuvieron el efecto de exaltar las emociones del pueblo y convertir el patriotismo en un nacionalismo patriotero. Salisbury se lamentaba de que era como “llevar a cuestas un enorme manicomio”.


Este “llevar a cuestas un enorme manicomio” es el momento actual en Cataluña. Es todo una sinrazón la falta de gobierno que lleva sufriendo desde hace varios años, las opiniones de los partidos separatistas, la moral de sus políticos mas “eminentes”,las historias que cuentan alguno de sus “intelectuales” etc,etc,etc.

martes, 11 de octubre de 2016

Intelectuales en el siglo XVI y XVII.

Aula Fray Luis de León. Universidad de Salamanca
El incremento del número de estudiantes durante el siglo XVI y la primera parte del XVII se debió, entre otras razones, a la nueva función asumida por la universidad como institución donde se formaba el clero destinado a las parroquias y también a la creciente demanda por parte de los gobiernos de funcionarios con estudios de derecho.
Vista de Nápoles (1647)
A mediados del siglo XVII, la oferta de estudiantes empezó a superar la demanda de sus servicios y un número importante de graduados comenzó a ver frustradas sus aspiraciones. En Nápoles, los estudiantes tomaron parte en la famosa revuelta contra España en 1647-1648. En cierta ocasión, trescientos estudiantes armados desfilaron por las calles en protesta contra el aumento de las tasas de los doctorados. En el caso de Inglaterra, se ha llegado a sugerir que estos intelectuales alienados fueron, en parte, los responsables de la Revolución inglesa.


A partir, aproximadamente, de 1700 fue posible ejercer profesiones intelectuales distintas de las de profesor o escritor, por ejemplo, como miembros asalariados de determinadas organizaciones dedicadas al acopio de conocimientos, concretamente las Academias de Ciencias fundadas y financiadas en París, Berlín, Estocolmo y San Petersburgo, aun contando con que los limitados fondos de que se disponía obligaban a los interesados a complementar sus sueldos con otro tipo de empleo. Al margen que a estos hombres podamos calificarlos de científicos, término acuñado en el siglo XIX, la génesis de este grupo representó seguramente un momento significativo en la historia de la intelectualidad europea. Algunos miembros del grupo escogieron su ocupación prefiriéndola conscientemente a la carrera universitaria tradicional.