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jueves, 22 de enero de 2026

El hombre caritativo no actúa ni buscando la aprobación, ni temiendo el rechazo

En los Ensayos morales, Pierre Nicole juzga que el hombre caritativo no actúa ni buscando la aprobación, ni temiendo el rechazo pues hace siempre su deber con el prójimo independientemente  de su disposición hacia él y atiende a un objeto estable y permanente, que es el de obedecer a Dios.
Complacernos en el amor que los hombres sienten por nosotros es un mal, “pero es un mal mayor sentir indiferencia por los hombres, ser insensible a sus bienes y a sus males, encerrarse en uno mismo”. De esta manera, “deseando practicar la caridad demasiado espiritualmente”, perdemos “el afecto humano, que constituye el lazo de la sociedad civil”. Por otra parte, continua Nicole, los “servicios reales” que presta la caridad en forma de “actos puramente interiores”, por medio de los cuales se honran todas las virtudes cristianas, son raros y excepcionales, pero “el comercio de la civilidad es ordinario y continuo”,lo que permitiría practicar la caridad cotidianamente en una escala menos espiritual y recogida y más social y efusiva. “Es necesario actuar con los hombres, dice Nicole, como con los hombres, y no como con los ángeles”. Es decir, tolerando las imperfecciones del “estado común” en que se funda “la amistad y la unión”.
La piedad ha de hacerse “amable a los mundanos”, y no lo conseguirá hasta que “los ame, desee servirlos y esté llena de ternura por ellos”. Hay que “purificar la civilidad, y no suprimirla”, volverse amable con los hombres no por amor propio, sino para servirlos mejor.


domingo, 9 de febrero de 2025

Daniel Ortega y su esposa han perseguido a las ONGs y a la Iglesia católica

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ordenó el cierre de Save the Children International y otras 14 organizaciones no gubernamentales, en una nueva ofensiva contra la sociedad civil organizada. La medida fue anunciada en medio de una creciente represión contra grupos religiosos y de derechos humanos, informa la agencia AFP.
El gobierno de Ortega ya había clausurado las actividades de la rama canadiense de Save the Children en agosto de 2024 y el año pasado también expulsó a tres obispos, incluido el jefe de la conferencia episcopal de Nicaragua. Desde 2018, el gobierno de Ortega ha cerrado más de 5.000 ONGs en una arremetida contra la disidencia, luego de las protestas antigubernamentales que se registraron ese año y en las que murieron más de 300 personas. Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, han perseguido a las ONGs y a la Iglesia católica por lo que consideran su apoyo a las protestas, que el mandatario atribuyó a un intento de golpe respaldado por Estados Unidos. Unos 450 políticos, empresarios, periodistas, intelectuales, activistas de derechos humanos y figuras religiosas han sido expulsados de Nicaragua y despojados de su nacionalidad desde febrero de 2023, acusados de traición, informa la BBC. 

sábado, 5 de octubre de 2024

Las megaciudades son redes muy frágiles

Bombay
Sabemos que existe una importante diferencia en los beneficios de la urbanización entre Nueva York o Londres, por una parte, y Bombay o Lagos, por la otra. A finales de julio de 2012, un fallo masivo de la red eléctrica en el norte de la India, que dejó sin electricidad a 640 millones de personas, vino a recordarnos que las megaciudades son redes muy frágiles. Hoy sabemos, asimismo, que de vez en cuando en la historia de Nueva York, en especial a finales de la década de 1980, cuando los crímenes violentos alcanzaron su punto álgido, las externalidades negativas de las redes urbanas han estado a punto de superar a las positivas. 
Allí donde hay un gobierno representativo eficaz, donde existe una economía de mercado dinámica, donde se respeta el imperio de la ley y donde la sociedad civil es independiente del Estado, los beneficios de una población densa superan a sus costes. Pero allí donde no rigen esas condiciones sucede lo contrario, escribe Niall Ferguson en su libro La gran degeneración. Ferguson es titular de la cátedra Laurence A. Tish de Historia en la Universidad de Harvard y la cátedra William Ziegler de Administración de negocios en la Harvard Business School. 

viernes, 10 de julio de 2020

El régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a intelectuales disidentes

Xu Zhangrun


La policía ha arrestado al académico Xu Zhangrun, conocido por las crónicas críticas al presidente Xi Jinping. Lo revelaron amigos y colegas del profesor de derecho en la universidad Qinghua. En febrero Xu había publicado un artículo criticando el fracaso sobre el control del coronavirus. Acusó “la tiranía” de haber destruido “el sistema político chino” que iniciaba las reformas después de la muerte de Mao Zedong.


En mayo pasado Xu pidió a los dirigentes chinos que reflexionaran sobre la gestión de la pandemia y que se disculpasen con el pueblo por sus errores. Según el jurista, la represión de la sociedad civil y de la libertad de expresión realizada por el Partido comunista chino (PCC) hizo imposible a la gente poder responder inmediatamente a la alarma por el Covid-19.



Para muchos observadores, el régimen chino está aprovechando la lucha al coronavirus para reprimir a los intelectuales disidentes. Xu Zhiyong, fundador del movimiento de los nuevos ciudadanos, fue arrestado el  15 de febrero en Guangzhou (Guangdong) en el curso de un “control sanitario”. Desde febrero no se tienen más noticias de He Weifang, jurista de la universidad de Beijing. He había criticado al PCC, sosteniendo que la falta de libertad de prensa había favorecido la propagación de la pandemia. Liang Yanping docente de lengua y literatura en la universidad de Hubei, y Wan Xiaoni, profesor jubilado de la universidad de Hainan, terminaron bajo investigación en abril cuando expresó su aprecio por el “Diario de Wuhan”, en el cual la escritora Fang Fang cuenta la vida en la capital de Hubei, epicentro de la pandemia, en los días de la “cuarentena”.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Pluralismo

El pluralismo exige que la Iglesia esté separada del Estado y que la sociedad civil sea autónoma de ambos. El pluralismo se ve amenazado tanto por un Estado que sea el brazo secular de una Iglesia, como por un Estado que politice la sociedad. A Dios lo que es de Dios, al césar lo que es del césar, y a la sociedad civil, lo que no es ni de Dios ni del césar. Esta es la visión del mundo que conduce al liberalismo y, posteriormente, a la democracia liberal. Está claro que ésta es una visión del mundo que hasta hoy sigue siendo típicamente occidental. El islam la rechaza de manera categórica, y en África no tiene raíces de ningún tipo, escribe el profesor Giovanni Sartori.

Desembarco de los Puritanos pasajeros del May Flower en la Roca de Plymouth, 


Es cierto que a los puritanos les corresponde el mérito de haber deshecho el nudo entre lo que pertenece a Dios, la esfera de la religión, y lo que pertenece al césar, la esfera del Estado. Pero no hay que exagerar la contribución de los puritanos al descubrimiento del pluralismo. Es cierto que ellos invocaban la libertad de conciencia y de opinión, pero la invocaban para sí mismos, porque eran minoría; para después estar totalmente dispuestos a negársela a los demás. En realidad, los puritanos eran tan intolerantes como sus “enemigos”, y para la mayoría de ellos democracia y libertad eran palabras y realidades despreciables. Los méritos de los puritanos en la creación del sistema de valores y creencias que a su vez generó la civilización liberal son indudables, pero en gran medida se debe a consecuencias imprevistas.

lunes, 28 de enero de 2019

Garantizar la libertad religiosa ayudaría a China a lograr una mayor cohesión, salvándola del caos. 

Dr. Josef Weidenholzer
“En China, todas las religiones son perseguidas”, es la conclusión del Dr. Josef Weidenholzer, parlamentario europeo austríaco, en un encuentro celebrado, en la sede del Parlamento europeo en Bruselas, sobre el tema “Libertad religiosa en China”. 

El encuentro llegó, entre otras,a las siguientes conclusiones:
Es evidente que el gobierno y el Partido comunista chino están abocados a desplegar una auténtica guerra religiosa para destronar al Dios de los cristianos y sustituirlo por una sumisión total al Partido comunista, condición incluida en las Nuevas normativas para mantener una religión en China. En nombre de la sinización y de la sumisión, se llega incluso a desnaturalizar una religión, convirtiéndola en un simple instrumento de apoyo colateral al Partido.
Lo que le sucede a los católicos, ocurre también en la sociedad civil y en el mundo de los negocios. En estos años, ha crecido el control ejercido sobre los medios, las redes sociales, la población, las ONG,… hasta en el mundo de los negocios se exige la sumisión al Partido, con la pena de sufrir secuestros, arrestos y condenas.
China camina impávida pisoteando los derechos religiosos, los de la sociedad civil y del comercio gracias a la indiferencia de la comunidad internacional o bien con el servilismo de muchos Estados que, en vista de las posibles y veloces ganancias con el mercado chino, hacen silencio frente a tales violaciones.

El gobierno chino no se percata de que la religión se difunde cada vez más a la par que disminuye la estima por la política del Partido, dando pie al desmoronamiento de la sociedad china, con una necesidad imperiosa de reformas políticas y económicas. Garantizar la libertad religiosa a las comunidades cristianas y a los demás credos podría ayudar a China a lograr una mayor cohesión, salvándola del caos. 

sábado, 30 de junio de 2018

El latinoamericano está convencido de que la inversión extranjera es perjudicial.


Sobre el latinoamericano pesa, como una lápida, una vieja tradición que lo lleva a esperarlo todo de una persona, institución o mito, poderoso y superior, ante el que abdica de su responsabilidad civil. Esa vieja función dominadora la cumplieron en el pasado los bárbaros emperadores y los dioses incas, mayas o aztecas y, más tarde, el monarca español o la Iglesia virreinal y los caudillos carismáticos y sangrientos del XIX. Hoy, quien la cumple es el Estado. Esos Estados a quienes los humildes campesinos de los Andes llaman “el señor gobierno”, fórmula inequívocamente colonial, cuya estructura, tamaño y relación con la sociedad civil me parece ser la causa primordial del subdesarrollo económico, y del desfase que existe entre él y nuestra modernización política, dice Mario Vargas Llosa. Sin el terreno abonado por la tradición centralista, en América
Latina no hubiera echado raíces tan pronto, ni se hubiera extendido tan rápidamente hasta contaminar con sus tesis a tantos partidos políticos, instituciones y personas, esa corriente de pensamiento, keynesiana en apariencia y socialista en esencia, según la cual solo la hegemonía del Estado es capaz de asegurar un rápido desarrollo económico. Desde mediados de los años cincuenta, esta filosofía decimonónica comenzó a propagarse por el continente, maquillada por caudalosos sociólogos, economistas y politólogos que la llamaban la “teoría de la dependencia” y hacían de la sustitución de importaciones el primer objetivo de toda política progresista para un país de la región. El ilustre nombre de Raúl Prebisch la amparó; la CEPAL la convirtió en dogma y ejércitos de intelectuales se encargaron de entronizarla en universidades, academias, administraciones públicas, medios de comunicación, ejércitos y hasta en los repliegues recónditos de la psique de América Latina.

Por lo general, añade Vargas Llosa, el latinoamericano
 Raúl Prebisch
promedio está convencido de que la inversión extranjera es perjudicial, enemiga de nuestros intereses, y de que lo ideal es que nuestros países, para no ser sometidos y explotados, prescindan de ella. La famosa defensa de la “soberanía nacional” no solo ha dificultado o impedido la atracción hacia América Latina de la tecnología y los capitales necesarios para el aprovechamiento de nuestros recursos. Además, ha sido el motivo secreto de que todos los intentos de integración regional de nuestras economías hayan fracasado o languidezcan dentro de una mediocre supervivencia.