Mostrando entradas con la etiqueta urbanización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta urbanización. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2026

La revolución social rusa estuvo estrechamente relacionada con la secularización de la sociedad

Después de 1917 había muchos cristianos conmocionados que afirmaban que la revolución se había producido por la decadencia del influjo de la Iglesia. Esto, por supuesto, era un punto de vista simplista. Pero no hay duda de que la revolución social estuvo estrechamente relacionada con la secularización de la sociedad, y que en una buena medida dependió de ella. La urbanización fue la causa principal. El crecimiento de las ciudades superó el ritmo de construcción de iglesias en éstas, con el resultado de que millones de trabajadores que habían sido desarraigados de la aldea en la que había iglesia se vieron obligados a vivir en un estado de ausencia de Dios.
La llegada de Rasputin al poder en el seno de la Iglesia hizo que ésta cayera en desgracia. “¡El Santísimo Sínodo nunca había caído tan bajo!, dijo un antiguo ministro al embajador francés en febrero de 1916. Si deseaban destruir todo respeto hacia la religión, hacia toda fe religiosa, no podían haberlo hecho de mejor manera. ¿Qué quedará de la Iglesia ortodoxa dentro de poco? Cuando el zarismo, en peligro, busque su apoyo, descubrirá que no le queda nada”.

Referencia: La Revolución rusa (1891-1924) (Orlando Figes)

lunes, 1 de septiembre de 2025

Por los centros de ciudades

Chicago
Una parcela urbana de Chicago, que su propietario vendió por 100 dólares en 1832, al poco de fundarse la ciudad, alcanzó en 1834 un precio de 3.000 dólares, y doce meses después, de 15.000. En una ciudad antigua como París, la especulación inmobiliaria empezó en la década de 1820. En los años de explosión de ciudades asiáticas como Tokio y Shanghái intervinieron mecanismos de mercado muy parecidos. En estas circunstancias, el registro catastral logró una nueva precisión y se agrandó su importancia económica. Se consolidaron nuevas ramas del Derecho, especializadas en el suelo, la construcción y los alquileres. La economía financiera quedó inextricablemente ligada a las hipotecas. Surgieron nuevos tipos sociales como el mediador inmobiliario, el especulador de propiedades, el developer (empresario constructor que erigía en serie viviendas estandarizadas para las clases medias e inferiores), y por último el inquilino. Son cuestiones importantes, que la historia social y económica se ha tomado en serio en muy pocas ocasiones.
Viena
Una vuelta por los centros de ciudades como Londres, París y Viena pone de manifiesto que nunca fueron ciudades industriales. Al contrario, alojan las huellas de una batalla por impedir que la industria destruyera la cultura de gran ciudad. Las metrópolis emblemáticas del siglo XIX crearon su apariencia perdurable más en su defensa frente a la industrialización que por rendirse a sus consecuencias. Por otro lado, durante el siglo XX, la formación de megaciudades desprovistas de base industrial (Lagos, Bangkok, Ciudad de México, entre otras) debería corroborar la idea de que entre urbanización e industrialización solo existe una conexión laxa. La urbanización es un proceso verdaderamente global, mientras que la industrialización es un proceso esporádico de formación de un centro desigual.

Referencia: La transformación del mundo (Jürgen Osterhammel)

sábado, 5 de octubre de 2024

Las megaciudades son redes muy frágiles

Bombay
Sabemos que existe una importante diferencia en los beneficios de la urbanización entre Nueva York o Londres, por una parte, y Bombay o Lagos, por la otra. A finales de julio de 2012, un fallo masivo de la red eléctrica en el norte de la India, que dejó sin electricidad a 640 millones de personas, vino a recordarnos que las megaciudades son redes muy frágiles. Hoy sabemos, asimismo, que de vez en cuando en la historia de Nueva York, en especial a finales de la década de 1980, cuando los crímenes violentos alcanzaron su punto álgido, las externalidades negativas de las redes urbanas han estado a punto de superar a las positivas. 
Allí donde hay un gobierno representativo eficaz, donde existe una economía de mercado dinámica, donde se respeta el imperio de la ley y donde la sociedad civil es independiente del Estado, los beneficios de una población densa superan a sus costes. Pero allí donde no rigen esas condiciones sucede lo contrario, escribe Niall Ferguson en su libro La gran degeneración. Ferguson es titular de la cátedra Laurence A. Tish de Historia en la Universidad de Harvard y la cátedra William Ziegler de Administración de negocios en la Harvard Business School. 

sábado, 23 de septiembre de 2023

Las ciudades son los centros de creación de riqueza, creatividad, innovación e invención

Geoffrey West ha mostrado que el proceso de urbanización genera tanto economías de escala (en infraestructuras) como rendimientos de escala crecientes (en creatividad humana). “Las ciudades son… la causa de que se viva bien. Son los centros de creación de riqueza, creatividad, innovación e invención. Son los lugares apasionantes. Son los imanes que atraen a la gente”. West identifica dos notables regularidades estadísticas. Que “toda cantidad infraestructural… desde la longitud total de las carreteras hasta la longitud de las líneas eléctricas, pasando por la longitud de las conducciones de gas… se escalaban del mismo modo que el número de gasolineras”. Es decir, que cuanto más grande era una ciudad, menos gasolineras per cápita se necesitaban; una economía de escala con un exponente bastante constante de alrededor de 0,85 (lo que significa que, cuando la población de una ciudad crece en un 100 por ciento, necesita incrementar el número de gasolineras per cápita en solo un 85 por ciento) y que cuanto mayor es la ciudad, más salarios cabe esperar, más instituciones educativas, más eventos culturales, más patentes producidas, más innovadora resulta, etcétera.Si doblas el tamaño de una ciudad de 50.000 a 100.000 habitantes, de un millón a dos millones, de cinco a diez millones… obtienes sistemáticamente un incremento aproximado del 15 por ciento en productividad, patentes, número de instituciones de investigación, salarios [per cápita]… y obtienes sistemáticamente un ahorro del 15 por ciento en longitud de carreteras e infraestructuras generales.Hay asimismo un abanico desproporcionadamente más amplio de posibles empleos en los que trabajar.
Referencia:Geoffrey West, Why Cities Keep Growing, Corporations and People Always Die, and Life Gets Faster.


sábado, 10 de abril de 2021

La gente que está sufriendo no afecta a la lógica de los mercados


Kenneth Rogoff, profesor de Economía de la Universidad de Harvard, manifiesta en una entrevista que “todo el mundo habla de lo que hemos avanzado en el uso de la tecnología. Pero si tuviera que identificar alguno de los grandes problemas que hemos tenido hasta ahora sería la creciente urbanización que hemos visto desde la década de los 80, su impacto, especialmente en el aumento de precios. Las ciudades tienen muchas ventajas, pero también muchos problemas. Esto tendrá un efecto dramático. Por otro lado, la gente va a estar asustada por lo ocurrido en esta pandemia durante mucho tiempo. Es necesario evocar la Gran Depresión para poder hacer una comparación. La generación que la vivió se vio afectada para siempre. Tuvo tasas de ahorro muy altas en comparación con las generaciones posteriores. Y tal vez veamos eso nuevamente. Tampoco podemos olvidarnos de los cientos de millones de niños que han perdido un año de su educación. No puedo imaginarme el coste de esto. Podríamos seguir y seguir. Es difícil cuantificar hasta que no salgamos de la crisis, pero parece que el mundo retrocederá dos décadas en términos de pobreza global”.


Con respecto a la desconexión entre los precios de los activos y la economía real tiene algunas explicaciones. Una, dice Kenneth Rogoff, es que el sector de la economía real que está sufriendo son las personas de bajos ingresos. Esto no afecta tanto a las ganancias de las empresas. Es solo el 20% inferior de la población el que realmente sufre y eso no afecta a la bolsa. Es cruel, pero esa es la lógica de los mercados.