Mostrando entradas con la etiqueta gobierno británico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobierno británico. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de abril de 2026

Irlanda del Norte

La actitud y la retórica de los terroristas adultos se ha infiltrado en la mente de todos los golfillos y pequeños delincuentes , muchos de los cuales son de una violencia brutal en Irlanda del Norte. Inglaterra tiene delincuentes juveniles en abundancia que siempre conocen sus derechos. En Irlanda del Norte disponen de los guetos dominados por los paramilitares a los que pueden huir , en los que se resiste a entrar el Servicio de Policía de Irlanda del Norte, por miedo a que acompañen al lanzamiento de botellas y ladrillos los disparos de las armas de fuego. Hasta los adolescentes sospechosos parecen haber memorizado los apartados sobre contrainterrogatorio del manual de los Provisionales.El respeto a la autoridad legítima prácticamente ha desaparecido. Esa tendencia puede generalizarse más en Inglaterra y en todas partes, pues las fuerzas policiales temen que las acusen de islamofobia o de racismo y entregan el poder local a hombres fuertes y vigilantes de la comunidad, de un modo que recuerda vagamente a los romanos de la decadencia del Imperio viendo como se iba pasando el poder a los bárbaros. 
Nadie puede prever el futuro de una paz precaria, que entraña hacer la vista gorda ante extraordinarias explosiones de violencia comunal y ante el control mafioso por parte de ejércitos paramilitares de comunidades enteras. Nadie lo quiere. Desde luego no la próspera República de Irlanda, porque la cuantía del subsidio del gobierno británico a la provincia equivale a todos los ingresos fiscales de la República. 
Nos equivocamos espantosamente al imaginar que Irlanda del Norte es una especie de regresión ancestral a las guerras religiosas de los siglos XVI y XVII. Su modelo de entrega por parte del Estado de “comunidades” a los tiernos cuidados de sus supuestos dirigentes puede presagiar el futuro, salvo que incluirá minorías que adoren a otro Dios. Los lúgubres campanarios de Fermanagh y Tyrone seguirán acosando, a pesar de acontecimientos tan trascendentales como el hundimiento del comunismo en Europa oriental; pero pueden verse superados en número por las cúpulas de las mezquitas que se multiplican en Europa, en zonas en las que el estado se ha retirado silenciosamente. 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

La disputa se llevó ante un tribunal internacional


A principios de 1871, un grupo de diez hombres, que incluía al secretario Fish y a otros cuatro estadounidenses, más cuatro británicos y un canadiense, iniciaron negociaciones serias, y el 8 de mayo se firmó un tratado en Washington. Según sus términos, Gran Bretaña se excusaba por sus acciones durante la Guerra Civil y convenía en elaborar una definición más precisa de la neutralidad que impidiese tales acciones en el futuro. Había otros puntos menores y todo el tratado fue sometido luego a un tribunal internacional de arbitraje para dirimir los detalles. Para establecer la cifra concreta por los daños con respecto a las reclamaciones concernientes al Alabama se reunió un tribunal de cinco miembros, un estadounidense, un británico, un italiano, un suizo y un brasileño, en Ginebra, Suiza, el 15 de diciembre de 1871. El tribunal votó en contra de las grandes sumas por daños indirectos que pedían los norteamericanos. El 25 de agosto de 1872 decidieron, por cuatro a uno (con la disidencia del delegado británico), que Gran Bretaña debía pagar 15.500.000 dólares. Aunque no hubo ninguna firma británica en la decisión final, el gobierno británico pagó la suma en su totalidad al año siguiente. El dinero no importaba mucho. Lo importante era el principio subyacente en lo ocurrido. Dos naciones de primer rango estaban ensartadas en una disputa cuya decisión, habitualmente, se toma sobre la base de la guerra, sea la guerra efectiva o la amenaza de ella. Por primera vez, el honor nacional fue dejado de lado y la disputa se llevó ante un tribunal internacional cuya decisión fue aceptada pacíficamente por ambas naciones. Ofrecía una alternativa a la guerra que ha sido aceptada en muchas ocasiones en el siglo transcurrido desde entonces.

viernes, 12 de junio de 2020

El gobierno británico habla de una clara violación de los compromisos internacionales asumidos por la República Popular China



El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, criticó la decisión de Pekín de impedir la vigilia de las candelas que cada año conmemora en Hong Kong la masacre de Tiananmen. "Por primera vez en 30 años las autoridades de Hong Kong negaron el permiso para realizar la vigilia de la plaza Tiananmen. Si hubiera alguna duda sobre la intención de Pekín, está negando a los habitantes de Hong Kong la voz y la posibilidad de elegir, volviéndolos iguales a los de China continental", tuiteó Pompeo.

Dominic Raab
Para el secretario de Estado, la decisión es una prueba del fin del modelo "un país, dos sistemas”. El gobierno británico criticó a Pekín, mediante una declaración del ministro de Exteriores Dominic Raab, quien habló de una "clara violación" de los compromisos internacionales asumidos por la República Popular en la declaración conjunta con Londres que sancionó la restitución de la excolonia. El Reino Unido confirmó luego que está dispuesto a facilitar la ciudadanía británica para una parte de la población del territorio si el gobierno chino no revisa su postura.