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domingo, 14 de junio de 2026

Cuando nuestro entorno se desespiritualiza, entonces el hombre queda privado de su mundo

Karl Jaspers
En la actualidad los medios de comunicación nos inundan de presente y futuro, con frecuencia a costa del pasado. Fijamos nuestra mirada en el mundo de las máquinas para ayudamos a escapar del pasado y lograr perdemos en el presente. Y es éste un aspecto de la industrialización que nos atrae y repele por igual. Mientras que películas que nos hacen sentir bien, como E. T. y Tienes un e-mail, nos muestran que la tecnología moderna puede acercamos, películas de ciencia ficción como Terminator y Matrix nos recuerdan la amenaza creciente que traen consigo las nuevas máquinas. Al filósofo Karl Jaspers le preocupaba la posibilidad de que una obsesión ciega por las máquinas socavara nuestra relación con el pasado y nos impidiera recordar quiénes somos en realidad. No hay duda de que obstaculizar el avance del progreso es contraproducente, reconocía Jaspers, pero “cuando la misma morada en la que vivimos está hecha por máquinas, cuando nuestro entorno se desespiritualiza, entonces el hombre queda, por así decirlo, privado de su mundo”. Jaspers sostiene que estamos olvidando lo que nos hace humanos, nuestro pensamiento crítico y nuestra individualidad. Estamos olvidando nuestro amor por la vida.¿No hemos olvidado hace mucho qué es para el hombre ser él mismo, pensar y vivir con libertad y realizarse en su mundo?, pregunta Jaspers.


sábado, 7 de junio de 2025

Las mujeres reprochan a los hombres que no sepan comprender sus sentimientos

A veces, las mujeres reprochan a los hombres que no sepan comprender sus sentimientos, que no sepan descifrar los impulsos más sutiles del alma, que no los sepan describir. Cuando la mujer abraza a su hombre es como si quisiera atravesar el cuerpo para abrazar la esencia íntima. La mujer busca esta “intimidad” hasta con las palabras, las palabras usadas para describir, descubrir y descifrar. El hombre, en cambio se siente fascinado por la forma del cuerpo, la mirada, algún detalle visual al que da el nombre de belleza. La mujer lo sabe y lo acepta, al punto que se embellece para gustarle, pero le parece que este modo de conquistarlo es más frívolo y superficial, escribe Francesco Alberoni, catedrático de sociología.

lunes, 31 de marzo de 2025

Nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti

“¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece? ¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla? ¿Quién no presta oídos a una campana que tañe por algún motivo?”. Así reflexionaba un poeta inglés del siglo XVII, al caer en la cuenta de que tantas cosas de nuestra vida no son en realidad algo impersonal, como surgido de un azar sin rostro. Convencido de que detrás de todo siempre hay alguien, un otro involucrado, una relación, al menos ofrecida, concluía: “Ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti”.

domingo, 8 de septiembre de 2024

Saben y a pesar de saber, no desprecian sino que aman

Padres que tienen un hijo mongoloide. Saben que su hijo no es inteligente como los otros, que no puede hacer en la escuela lo que hacen los demás. No por eso lo aman menos. Aunque para amarlo no pueden usar el patrón de los otros; de hacerlo así sentirían algo limitado, incompleto, insuficiente, algo que no tiene valor. Si lo hicieran experimentarían un amor-compasión, un colmar lo que no existe. La experiencia de ellos es diferente. Captan y dan valor a la especificidad de su perspectiva. Si se espanta, se asombra o se maravilla de lo que para un niño normal sería insignificante, entran en esa maravilla y ven en ella una perspectiva auténtica sobre el mundo. ¡Podemos maravillarnos de lo que después hemos desaprendido a mirar con ojos maravillados! Los ojos del niño son entonces los ojos de una inocencia sobre el mundo que los otros no han tenido o han perdido, y el mundo se enriquece con esa mirada. Con su amor los padres son los custodios de una perspectiva diferente (y perdida) sobre el mundo. El enamoramiento es, por eso, la apertura al ser de la perspectiva subjetiva, mientras su amor es su custodio. ¿Quiere decir que nos volvemos incapaces de juzgar? No. Los padres comprenden a su niño espantado o maravillado aunque no se espanten o maravillen. Saben y a pesar de saber, no desprecian sino que aman, escribe Francesco Alberoni.

lunes, 22 de abril de 2024

La alegría es un lenguaje de miradas

Susanna Tamaro, novelista italiana, escribe en Querida Mathilda que “hay que convertirse en difusores de alegría, cultivarla en nosotros y expandirla hacia el exterior.…Cultivar la alegría no significa no ver las fealdades y desperfectos del mundo, no significa arrojar sobre la realidad un velo color de rosa para crear una felicidad ilusoria; por el contrario, vivir en la alegría significa vivir en la consciencia extrema, atestiguando, en el mundo oscuro, una pertenencia diferente del ser. La alegría no es un lenguaje de palabras sino de miradas; la alegría no convence, contagia. La alegría es poderosamente revolucionaria porque revolucionario es el amor sin distinciones al que sirve de vehículo…….en el camino de la fe, un testimonio de alegría es mucho más poderoso que mil razonamientos. Quien está lejos del Espíritu a menudo imagina que la vida del que cree es una sucesión de deberes casi claustrofóbicos, un horizonte cerrado y sombrío ofuscado por las oscuras nubes del Juicio…..La vida abandonada al Espíritu es una vida de total apertura, de total comprensión. No hay ya divisiones, separaciones, juicios ni condenas; ya no nos escatimamos, no nos entregamos con cuentagotas, quitamos de los días las sumas y sustracciones, los “está bien” y los “no está bien”. En el abandono dejamos de ser nuestros propios jueces. Y cuando uno deja de ser juez, cuando, en vez de analizar e indagar, se acepta a sí mismo y acepta el conmovedor misterio de la vida, entonces en nuestro interior la alegría se inflama con toda su poderosa ligereza.


martes, 8 de noviembre de 2022

Penetrar en los secretos de la realidad

Para la filósofa Mónica Cavallé penetrar en los secretos de la realidad es únicamente posible para el que ha purificado su mirada y su personalidad, para el que ha abandonado todo interés propio, de tal modo que su visión es limpia y desinteresada, para quien tiene más anhelo de verdad que de seguridad. Solo esta autenticidad y hondura de nuestro ser posibilita la profundidad de nuestra visión y nos abre a la experiencia de la verdad.

martes, 18 de octubre de 2022

La moribunda

La moribunda, una mujer con mantilla, ya de alguna edad, que había llevado aún, en todo su drama, y sin saber cómo, asida la bolsa de hule de la que emergían unas legumbres tintas en sangre, elevó imperceptiblemente su mirada; babeaba o balbucía; abrió el rictus de su boca, con sed de esa Sagrada Forma. (El viudo Rius  de Ignacio Agustí)

sábado, 23 de octubre de 2021

Mirar a otra persona

En “Sociología de los sentidos”, Georg Simmel señala que al mirar a otra persona, de una u otra manera develamos nuestro propio ser. Esa mirada que deposito sobre el otro con la esperanza de entrever lo que piensa o siente en ese momento es necesariamente expresiva, y las recónditas emociones que se manifiestan no son fáciles de controlar o camuflar (a menos que uno sea un actor consumado).

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Vio auténtica incertidumbre



La novelista estadounidense Laura Moriarty en su libro “Una acompañante en Nueva York” cuenta la siguiente historia:
“Me gusta follar. A usted quizá no, pero a mí sí. Cora desvió la mirada. Si la muchacha se proponía escandalizarla con su vocabulario, con su despreocupada vulgaridad, lo había conseguido. Y era evidente que le divertía hacerse la mujercita moderna y liberada, dejando atónita y horrorizada a Cora, y a toda su generación. Pero cuando Cora se volvió y miró con severidad el rostro de la muchacha, vio, más que liberación, pura pose y fanfarronería, y debajo de eso una auténtica incertidumbre”.

jueves, 2 de mayo de 2019

El culto que hoy se presta a la política

Explica Button que “tanto entre progresistas como entre conservadores, se ha instalado el perturbador sentimiento de que la forma en que votamos es la forma en que salvamos el alma”.

Camille Paglia, que es atea, sostiene que cuando la religión pierde fuelle en una sociedad, algo acaba ocupando su lugar. “Pero la política no puede llenar el vacío. La sociedad, con la que el marxismo está obsesionado, es solo un fragmento de la totalidad de la existencia”. Según explica ella misma, su sustituto de la religión es el arte, que al menos tiene una dimensión espiritual. Pero esta desaparece “cuando el arte es reducido a política” y cada obra es vista como el resultado de la posición social del artista.



El arte no es el único ámbito que ha invadido la política. El auge de la política espectáculo ha facilitado la irrupción de los políticos en cada pantalla, en cada hogar, sobre todo en tiempos de elecciones, escribe Juan Meseguer. La mirada politizada empobrece las relaciones sociales, pues las personas solo cuentan como adversarios o camaradas de partido; cualquier detalle resulta sospechoso, la forma de vestir, el corte de pelo, los gustos musicales etc. Incluso la religión corre el riesgo de acabar desacralizada, cuando se reduce la vida de la Iglesia a un pulso de fuerzas entre progresistas y conservadores.La politización de todos los aspectos de la vida social, incluida la religión, es una manifestación del culto que hoy se presta a la política.

domingo, 12 de marzo de 2017

Soy una persona, un ser humano, y no una mercancía.


Frank Yerby escribe en “Una mujer llamada Fantasía” :
Yo soy yo, una persona, un ser humano, y no una mercancía. ¿Es que no pueden comprender esto? A mí no se me puede comprar, para dejarme luego herida y avergonzada. ¡A mí no! ¡No y no! ¡Oh, Jesús! Prefiero morir a venderme.

Fancy sabía bailar, pero lo que realizaba delante de los espectadores distaba mucho de parecer un baile. Estaba destinado a provocar aquella repugnante mirada en los ojos de los hombres y a arrancarles el sentido común de sus cerebros.

Tiene una ligera idea de que el amor no es así, de que consiste en un dar y un recibir, en una alegría compartida. Así que su vida se siente fracasada por culpa de las imitaciones que se ve obligada a aceptar… en algún burdel pobremente iluminado, situado en alguna callejuela, que los compensa de los fríos rostros de sus esposas.