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viernes, 22 de mayo de 2026

Scott-Vincent Borba, cofundador de elf Cosmetics, será ordenado sacerdote católico

Scott-Vincent Borba
Scott-Vincent Borba, cofundador de elf Cosmetics, será ordenado sacerdote católico en su ciudad natal de Visalia, California, el 23 de mayo de 2026. La Diócesis de Fresno ordenará a este hombre de 52 años, años después de que dejara la industria de la belleza y donara la fortuna que amasó con la empresa.
Borba cofundó elf Cosmetics en 2004 junto con Alan y Joseph Shamah. La marca se convirtió en un referente en el sector de la belleza asequible y libre de crueldad animal, llegando a alcanzar los 100 millones de dólares en ventas en 2014. Pero Borba describió su vida anterior en Los Ángeles como espiritualmente vacía. “Era superficial y llevaba una vida perversa”, dijo Borba. “Me fui a Los Ángeles, me dejé absorber por el estilo de vida de Hollywood; casi llegué al punto de intentar vender mi alma por todas las riquezas del mundo, que no es lo que se supone que debemos ser… Vivía para mí mismo… Era el prototipo del lujo”. “Le pedí a nuestro Señor que me ayudara a ser el hombre que Él me creó para ser, y en ese instante, sentí una inmensa oleada de amor y misericordia que inundó mi vida. Fue una experiencia muy mística”, manifiesta Borba.

martes, 18 de noviembre de 2025

La especie humana ya no es exclusivamente natural; es cultural


La invención del lenguaje es lo propio del hombre. Por medio del lenguaje, el hombre viejo puede comunicar a los más jóvenes lo que ha aprendido. Nosotros consideramos que más allá de la transmisión, la relación maestro-discípulo es la que ha constituido la humanidad. Sin ella, nos convertiríamos en animales; de ahí el peligro de las delirantes ideologías que cuestionan esta relación. Gracias al lenguaje, las mutaciones de la humanidad ya no son genéticas, sino culturales. Ya no necesitan miles de años, solo años. Gracias al lenguaje, la especie humana se ha extendido por la Tierra y se ha transformado con una rapidez desconocida hasta entonces. La especie humana ya no es exclusivamente natural; es cultural. Cierto es que las mutaciones genéticas siguen con su lento ritmo. Así, desde hace doscientos mil años, los colores de la piel han cambiado. En países muy soleados como los de África o el sur de la India, la selección natural ha favorecido la supervivencia de los mutantes de melanina (piel negra), mientras que las pieles blancas se han visto favorecidas en los países nórdicos, en donde la oscura se ha debilitado. Pero estas mutaciones son superficiales hasta tal punto que, cuando se descubre un esqueleto, es imposible deducir cuál era el color de su piel.


Referencia: Toda la historia del mundo (Jean-Claude Barreau;Guillaume Bigot)

sábado, 7 de junio de 2025

Las mujeres reprochan a los hombres que no sepan comprender sus sentimientos

A veces, las mujeres reprochan a los hombres que no sepan comprender sus sentimientos, que no sepan descifrar los impulsos más sutiles del alma, que no los sepan describir. Cuando la mujer abraza a su hombre es como si quisiera atravesar el cuerpo para abrazar la esencia íntima. La mujer busca esta “intimidad” hasta con las palabras, las palabras usadas para describir, descubrir y descifrar. El hombre, en cambio se siente fascinado por la forma del cuerpo, la mirada, algún detalle visual al que da el nombre de belleza. La mujer lo sabe y lo acepta, al punto que se embellece para gustarle, pero le parece que este modo de conquistarlo es más frívolo y superficial, escribe Francesco Alberoni, catedrático de sociología.

martes, 25 de abril de 2023

El silencio es una enfermedad mortal

Existen dos tipos de silencio; el silencio con uno mismo y el silencio con los demás. El silencio con uno mismo está dominado por la violenta antipatía que nos invade hacia nuestro propio ser por el desprecio hacia nuestra alma, tan vil que no merece que se le diga nada. El medio más difundo para librarse del silencio es hacerse psicoanalizar.Hablar incesantemente de si mismo a una persona que escucha, a la que se le paga para escuchar, desnudar las raíces del propio silencio, si, esto quizá puede proporcionar un alivio momentáneo. Volvemos a encintarnos con el silencio en cuanto traspasamos la puerta de la habitación donde esa persona, a la que pagamos para escuchar, escuchaba. Entonces ese alivio de una hora nos parece superficial y banal.Las cosas que nos dicen aquellos a quienes recurrimos para que nos psicoanalicen no sirven porque no tienen en cuenta nuestra responsabilidad moral, la única elección que se le permite a nuestra vida.Este vicio del silencio que envenena nuestra época queda expresado con un lugar común, “se ha perdido el gusto por la conversación.” Lo que de verdad nos falta es la posibilidad de una relación libre y normal entre los hombres, eso si nos falta, y nos falta hasta tal punto que algunos de nosotros se han matado por la conciencia de esta privación. El silencio cosecha sus víctimas día tras día. El silencio es una enfermedad mortal.El silencio puede alcanzar una forma de infelicidad cerrada, monstruosa, diabólica; puede ajar los días de la juventud, hacer amargo el pan. Puede llevar, como se ha dicho, a la muerte.

viernes, 16 de junio de 2017

La esencia de lo bueno.


Schlick dice que la ética teológica contiene dos concepciones de la esencia de lo bueno. Según la interpretación más superficial, lo bueno lo es porque Dios lo quiere así; de acuerdo con la interpretación más profunda, Dios quiere lo bueno porque es bueno. 

Ludwig Wittgenstein considera que la primera concepción es la más profunda, lo bueno es lo que Dios manda. Esto corta el camino a toda explicación de “por qué” es bueno, mientras que la segunda concepción es precisamente la superficial, la racionalista, que procede como si lo que es bueno todavía se pudiera fundamentar. La primera concepción afirma claramente que la esencia de lo bueno no tiene nada que ver con los hechos y que, por consiguiente, no puede explicarse mediante proposición alguna. Si alguna proposición expresa precisamente lo que quiere decir Wittgenstein es: lo bueno es lo que Dios manda.