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domingo, 3 de enero de 2021

Toda satisfacción es pasajera, creando nuevos deseos y nuevas angustias



Laura Moriarty en su libro “Una acompañante en Nueva York” escribe: “El libro de Schopenhauer permanecía abierto encima de las revistas. Cora se volvió y miró a uno y otro lado del pasillo. Al no ver señal de Louise, se inclinó al frente tanto como pudo y tomó el volumen. Dirigió otro vistazo al pasillo y luego pasó las hojas hasta encontrar un párrafo subrayado por la muchacha en tinta azul. Sería mejor que no hubiera nada. Como en la tierra hay más dolor que placer, toda satisfacción es solo pasajera, creando nuevos deseos y nuevas angustias, y el sufrimiento del animal devorado es siempre mucho mayor que el placer de quien lo devora”.


miércoles, 24 de junio de 2020

Los jóvenes pueden arrastrarte hasta la ventana del futuro


Laura Moriarty en su novela Una acompañante en Nueva York escribe que “los jóvenes pueden exasperar, claro está, y asustar, y mostrarse condescendientes, e insultar, y cortarte con sus aristas todavía sin pulir. Pero también pueden arrastrarte, mientras protestas y regañas e intentas apartarte, hasta la mismísima ventana del futuro, e incluso empujarte por ella”.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Vio auténtica incertidumbre



La novelista estadounidense Laura Moriarty en su libro “Una acompañante en Nueva York” cuenta la siguiente historia:
“Me gusta follar. A usted quizá no, pero a mí sí. Cora desvió la mirada. Si la muchacha se proponía escandalizarla con su vocabulario, con su despreocupada vulgaridad, lo había conseguido. Y era evidente que le divertía hacerse la mujercita moderna y liberada, dejando atónita y horrorizada a Cora, y a toda su generación. Pero cuando Cora se volvió y miró con severidad el rostro de la muchacha, vio, más que liberación, pura pose y fanfarronería, y debajo de eso una auténtica incertidumbre”.