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sábado, 3 de mayo de 2025

Evolución

La noción de creación no es contraria a la de evolución, si por evolución entendemos sólo un proceso gradual mediante el que cierto tipo de ser vivo se convierte en algo distinto. Un Creador puede haberse valido de un tal proceso gradual como medio de creación. Evolución solo está en contradicción con creación cuando es explícita o tácitamente definida como evolución plenamente naturalística, lo que significa que la evolución no está dirigida por ninguna inteligencia que actúe con un propósito o intención. Análogamente, creación solamente contradice a evolución cuando significa creación súbita, en lugar de creación mediante desarrollo progresivo.
Los evolucionistas hablan cada vez de forma más  parecida a los creacionistas, en la medida en que señalan un hecho, pero no pueden proporcionar una explicación de los medios. Que la evolución darvinismo pueda transformar gradualmente a un cierto tipo de criaturas hasta convertirlas en criaturas de un tipo distinto no pasa de ser una hipótesis biológica, no un hecho comprobado.
Evolución es un concepto tan amplio que puede abarcar prácticamente todas las posibilidades que median hasta la creación instantánea, y por eso no sorprende que los pensadores hayan especulado sobre la evolución desde los tiempos más antiguos. La excepcional aportación de Charles Darwin consistió en describir un mecanismo plausible mediante el cual pudieran darse las transformaciones necesarias, un mecanismo que no exigiera ser guiado por una mano divina, ni por fuerzas vitales misteriosas, ni por cualquier otras causas que no estuvieran actuando en el mundo ya en el presente. Darwin ansiaba de modo particular evitar la necesidad de “saltaciones” ( saltos súbitos en los cuales aparece un organismo de nuevo tipo en una sola generación). Son muchos los científicos convencidos que las saltaciones son teóricamente imposibles. Los seres vivos son ensamblajes de suma complejidad integrados por partes interrelacionadas, , partes también muy complejas a la vez. Resulta imposible concebir de que modo podrían todas las partes cambiar al unísono a resultas de una mutación aleatoria.
Con una palabra del propio Darwin, saltación es equivalente a milagro. El saltacionismo es prácticamente indistinguible de la creación especial. Si un huevo de serpiente fuera a eclosionar y de él saliera un ratón, podríamos con igual justicia clasificar el acontecimiento como un ejemplo de evolución o como un ejemplo de creación. Incluso la aparición súbita de un único órgano complejo, como un ojo o un ala, entrañaría una intervención sobrenatural.
Referencia: Juicio a Darwin de Phillip E. Johnson

martes, 18 de diciembre de 2018

El elemento orientador en la teoría de la evolución.


Si se explica la evolución recurriendo únicamente al azar y a la necesidad, a la mutación y a la selección, no sólo habrían hecho falta cuatro mil millones de años para producir la vida que hoy día podemos observar sobre la superficie terrestre, sino por lo menos cien mil. 

En la teoría de Darwin existe una conjetura implícita de que existe un elemento orientador, un componente acelerador, un elemento formador con capacidad creativa. Campbell tiene la idea de la downward causation, según la cual hay algo que opera “desde arriba”. El profesor Lorenz, habla de “fulguración”, como si una especie de relámpago iluminara de repente el horizonte de la evolución. Lorenz manifiesta que “la fulguración, la aparición de una cosa totalmente nueva, de algo que hasta un momento determinado no había existido, es una condición sine qua non que determina el ritmo de la evolución. Esta condición debe por fuerza darse, pues de lo contrario el ritmo sería excesivamente lento”. 

martes, 13 de febrero de 2018

Prejuicio racista.

El engaño moral asigna a las diferentes razas, sin suficiente fundamento, un orden jerárquico según una escala de valores. La falacia científica consiste en suponer un estrato biológico profundo que determina físicamente no sólo el aspecto externo, sino también imaginadas cualidades mentales y morales de las distintas razas. 



El grave error, al que no escapó Darwin, de la ciencia y la política del XIX y parte de la del XX fue sucumbir a la doble falacia racista. Muestra de ello es este singular testimonio de Abraham Lincoln: “Existe una diferencia física entre las razas blanca y negra que, en mi opinión, impedirá siempre que ambas convivan en condiciones de igualdad social y política. Y en la medida en que no pueden vivir de esa manera, pero han de seguir juntas, una debe ocupar la posición superior y otra la inferior, y yo, como cualquier otro hombre, prefiero que dicha posición superior sea asignada a la raza blanca”·. Las consecuencias del prejuicio racista, que pudo poner semejantes palabras en boca del campeón de la lucha contra la esclavitud de los negros en Norteamérica, cobrarían realidad en la triste historia del colonialismo europeo, los crímenes nazis o el apartheid sudafricano.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Razonamiento desde el diseño.

Variedad de la vida sobre la Tierra
A lo largo de varios siglos antes de Darwin, los filósofos de la naturaleza habían intentado explicar la extraordinaria variedad de la vida sobre la Tierra. La vida es creada en toda su diversidad por Dios, y los rasgos que permiten a un organismo concreto adaptarse a un nicho ecológico están en función del plan del gran Creador. Aunque el origen del “razonamiento desde el diseño” se remonta a Cicerón, se le
William Paley
atribuye a William Paley, un pastor protestante inglés, quien en un tratado publicado en 1802, equipa la complejidad de la vida con la de un reloj encontrado en un prado, cuya simple existencia presupone, a su vez, la existencia de un relojero. Esta teoría se convirtió rápidamente en un elemento de la ortodoxia científica e incluso Darwin la compartió, escribe Mark Henderson.

Para el filósofo David Hume (siglo XVIII), el razonamiento desde el diseño conduce, en última instancia, a la pregunta siguiente: ¿quién diseñó al diseñador? Los implicados en esta controversia, desde Paley hasta los denominados creacionistas “del diseño inteligente”, argumentan en esencia: “No lo sé, de manera que todo debe de proceder de Dios”.

los rasgos que permiten a un organismo concreto adaptarse a un nicho ecológico están en función del plan del gran Creador.