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viernes, 8 de mayo de 2026

Esto es la verdad

Edith Stein
Durante una noche veraniega Edith Stein toma un libro del anaquel. El titulo del libro es “Vida de Santa Teresa de Jesús”. Es una autobiografía. Edith lee incansablemente durante toda la noche, y cuando termina de leer el libro, dice “esto es la verdad”. ¿Cual es la verdad que a Edith descubre Teresa de Jesús en su “Vida”? Dios no es un Dios de la ciencia, sino que Dios es amor. Sus misterios no los descifra el entendimiento, que procede paso a paso a base de conclusiones, sino la entrega amorosa. Los prejuicios metafísicos de Edith se van a pique ante la realidad de que “nadie ha penetrado tanto en la realidad del alma como aquellos que habían abarcado al mundo con cálido corazón y por la poderosa mano de Dios fueron liberados de los lazos de ese mundo e introducidos en la más intima esfera personal”.
Libertad y verdad, esos postulados de la persona humana, tan importantes para Edith, se encuentran con igual intensidad en la sed que Teresa de Jesús siente por la verdad. El manantial que da la salud y la vida y que transforma el alma recalcitrante es para Teresa de Avila la oración interior.


viernes, 15 de abril de 2022

El amor el que te da el lugar que debes ocupar.

Escribía Maurizio de Giovanni en su novela El verano del comisario Ricciardi que “sabes que lo más importante es el amor. Es el amor el que te da el lugar que debes ocupar. Siempre me decías que el amor es la verdadera casa, la patria”.


Santa Teresa de Jesús hablando del amor decía: “Porque si le volvemos las espaldas y nos vamos tristes, como el mancebo del Evangelio, cuando nos dice lo que hemos de hacer para ser perfectos, ¿qué queréis que haga Su Majestad, que ha de dar el premio conforme al amor que le tenemos? Y este amor, hijas, no ha de ser fabricado en nuestra imaginación, sino probado por obras; y no penséis que ha menester nuestras obras, sino la determinación de nuestra voluntad….No está la perfección en los gustos, sino en quien ama más, y el premio lo mismo, y en quien mejor obrare con justicia y verdad….Quizá no sabemos qué es amar, y no me espantaré mucho; porque no está en el mayor gusto, sino en la mayor determinación de desear contentar en todo a Dios y procurar, en cuanto pudiéremos, no le ofender, y rogarle que vaya siempre adelante la honra y gloria de su Hijo y el aumento de la Iglesia Católica. Éstas son las señales del amor, y no penséis que está la cosa en no pensar otra cosa, y que si os divertís un poco va todo perdido.