Para Platón la vida inmoral es peor que la vida moral y virtuosa porque, en última instancia, la vida inmoral corrompe el alma. La vida inmoral conduce básicamente a la infelicidad, la angustia mental, la pérdida del afecto de amigos y seres queridos, la bancarrota emocional. Todo el poder del mundo no basta para compensar el vacío psicológico de una vida inmoral. La persona moral, en cambio, vive una vida de integridad y realización personal, incluso cuando su poder, riqueza y fama son limitados. La persona moral está en paz consigo misma.
Mostrando entradas con la etiqueta fama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fama. Mostrar todas las entradas
domingo, 28 de septiembre de 2025
Todo el poder del mundo no basta para compensar el vacío psicológico de una vida inmoral
Etiquetas:
alma,
angustia mental,
bancarrota emocional,
corromper,
fama,
infelicidad,
inmoral,
integridad,
persona moral,
Platón,
poder,
psicológico,
realización,
riqueza,
vacío,
virtuosa
miércoles, 27 de agosto de 2025
Virtud y fama
Para Ramón Lull y para los maestros de la escuela de Salamanca el ser humano, dotado de razón y libre albedrío, tiene capacidad para conocer y merecer. Según Alberto Tenenti el ser humano está dotado de tres y no de dos dimensiones, ya que al cuerpo y al alma hemos de sumar el tiempo, que es un regalo de duración indefinida que hace Dios al hombre. Durante su existencia el hombre está en condiciones de desarrollar sus potencias sumisas, convirtiéndolas en virtudes. La virtud se practica con la vida; al termino de esta se convierte en fama. Es lo que Jorge Manrique o Cervantes con más empeño tratarán de defender.
Para España estos dos términos, virtud y fama, se llenan de sentido y eficacia. Lull sostiene sostiene que si la razón y la fe salen de las manos de Dios no puede haber entre ambas incompatibilidad, de modo que la meta de una y la otra persiguen es exactamente la misma, conquista de la Verdad, que es lo único que puede hacer libre.
Etiquetas:
alma,
conocer,
cuerpo,
Dios,
escuela de Salamanca,
fama,
libre,
libre albedrío,
merecer,
potencia,
Ramón Lull,
razón,
ser humano,
Tenenti,
tiempo,
Verdad,
virtud
martes, 22 de abril de 2025
Preocúpate por la inteligencia, la verdad y por tu alma
Platón escribe en Apología de Sócrates: “Mi buen amigo, siendo ateniense, de la ciudad más grande y más prestigiada en sabiduría y poder, ¿no te avergüenzas de preocuparte de como tendrás mayores riquezas y la mayor fama y los mayores honores, y, en cambio no te preocupas ni interesas por la inteligencia, la verdad y por tu alma va a ser lo mejor posible?”
miércoles, 1 de enero de 2025
Tolkien advertía una relación entre la felicidad y la capacidad para disfrutar de los placeres sencillos y cotidianos
Tolkien advertía una relación entre la felicidad y la capacidad para disfrutar de los placeres sencillos y cotidianos, una relación que también han señalado muchos filósofos. El pensador griego Epicuro (c. 341-270 a. C.) señaló una razón evidente para privilegiar los placeres simples, naturales, frente a los artificiales o superfluos: tienden a ser más frecuentes y más fáciles de obtener. Las personas que sienten una gran satisfacción viendo puestas de sol, realizando largos paseos por los bosques y dedicando tiempo a la familia y los amigos, por lo general pueden encontrar muchas oportunidades de disfrutar de estas experiencias. En cambio, quienes buscan la felicidad en placeres más esquivos como la riqueza, el poder, el prestigio o la fama terminan a menudo con las manos vacías.
Etiquetas:
disfrutar,
Epicuro,
esquivo,
experiencia,
fama,
felicidad,
manos vacías,
oportunidad,
placer,
poder,
prestigio,
relación,
riqueza,
satisfacción,
Tolkien
miércoles, 17 de abril de 2024
Los que husmean el viento de lo políticamente correcto
![]() |
| Giovanni Sartori |
Escribe Giovanni Sartori, premio Principe de Asturias, que “quien no se deja intimidar conserva, es cierto, su libertad, pero también se queda en tierra, es un don nadie, castigado con el silencio, con el ostracismo y la marginación. La fama, el éxito, los premios van casi siempre a parar a manos de los que husmean el viento de lo políticamente correcto”.
Etiquetas:
castigado,
don nadie,
éxito,
fama,
Giovanni Sartori,
husmear,
intimidar,
libertad,
marginación,
ostracismo,
políticamente correcto,
premios,
silencio
sábado, 28 de octubre de 2023
El buen nombre es preferible a las grandes riquezas
“Al hombre se le debe el buen nombre, el respeto, la consideración, la fama que ha merecido. Cuanto más conocemos al hombre, tanto más se nos revela su personalidad, su carácter, su inteligencia y su corazón. Y tanto más nos damos cuenta del criterio con que debemos "medirlo", y qué quiere decir ser justos con él” manifiesta Juan Pablo II. Con frecuencia, el poco dominio de la lengua, “la ligereza en el obrar y en el decir", son manifestaciones de “atolondramiento y de frivolidad”, dice Escrivá de Balaguer. El buen nombre es preferible a las grandes riquezas (Prov 22, 1).
domingo, 22 de diciembre de 2019
A quien todo lo ha tenido y todo lo ha perdido, le queda Dios
*"La destrucción de la fama de un hombre de por sí, en mayor o menor medida, vanidoso, y más aún si ha sido un triunfador, puede llevarlo al suicidio. Roldán, de hecho, sopesó tan drástica posibilidad. El Páter añadió que ese defecto, en circunstancias similares, también puede ser motivo de conversión. A quien todo lo ha tenido y todo lo ha perdido, le queda Dios.
Una vez, allá por mi adolescencia, me dijo el párroco de una iglesia rural: “Cuando alguien me pregunta en el confesionario si es pecado comer chorizo en Viernes Santo, ya sé que esa persona acabará perdiendo la fe…”.
*La canción de Roldán de Fernando Sánchez Dragó
Etiquetas:
confesionario,
conversión,
destrucción,
Dios,
drástica,
fama,
fe,
iglesia rural,
llevar,
motivo,
párroco,
pecado,
perdido,
quedar,
suicidio,
tener,
todo,
triunfador,
vanidoso
sábado, 4 de mayo de 2019
La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida
![]() |
| Antonio Machado. |
Antonio Machado decía que en la existencia de cada uno solo se pierde lo que se guarda y solo se gana lo que se da. A veces estamos empeñados en guardar, en recolectar, en alcanzar, en recibir, dinero, bienes, honores, fama, poder, y andamos buscando la felicidad en “lo de fuera” para intentar saciarnos de forma equivocada y egoísta, olvidando lo que Viktor Frankl señalaba que “la felicidad es el efecto secundario inesperado de la dedicación personal a una causa mayor que uno mismo”.
“La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves tu atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa sobre tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida”, decía Viktor Frankl.
Etiquetas:
Antonio Machado,
bienes,
caminar,
causa,
dar,
existencia,
fama,
felicidad,
ganar,
guardar,
honores,
inesperado,
poder,
recibir,
vida,
Viktor Frankl
viernes, 27 de abril de 2018
El militar tiene valores de un mundo distinto.
La guerra, como han demostrado los teóricos, está relacionada con la economía, la diplomacia y la política; pero esta relación no significa identidad ni similitud. La guerra es totalmente distinta de la diplomacia y de la política porque tienen que hacerla hombres cuyos valores y cuya capacidad no son los de los políticos y los diplomáticos. Son valores de un mundo muy distinto, un mundo muy antiguo que existe en sintonía con el mundo cotidiano, pero que no forma parte de él. Ambos mundos cambian con el paso del tiempo, y el del guerrero sigue los pasos del civil, pero a una cierta distancia. Y esa distancia nunca se anula, pues la cultura del guerrero no puede ser nunca la de la civilización, dice el historiador militar ingles Sir John Desmond Patrick Keegan.
Un general, dice Keegan, puede ser o no objeto de admiración, ya que esta es suscitada por algo más que las simples insignias de superioridad. La admiración radica en la fama que ostente como hombre entre los demás, fama que se ha ido atesorando a lo largo de muchos años a la vista de la tribu que constituye su regimiento. Y esa tribu la componen no solo los oficiales de igual rango, sino también los sargentos y la tropa. “Malo para la tropa” era la descalificación suprema. Un oficial puede ser listo, competente, trabajador; pero si sus soldados abrigan dudas respecto a él, ninguna de tales cualidades cuenta. No forma parte de la tribu.
Etiquetas:
admiración,
civil,
civilización,
cultura,
diplomacia,
fama,
general,
guerra,
guerrero,
hombre,
Keegan,
oficial,
política,
regimiento,
soldado,
tribu,
valores
viernes, 13 de abril de 2018
La fantasía de la princesa.
En libro Cinderella Ate My Daughter, la periodista Peggy Orenstein analiza por qué la princesa se ha convertido en sinónimo del ideal femenino. Entre otras cosas, cita el “complejo industrial de princesa” y la infinidad de maneras en que empresas y vendedores venden la fantasía de la princesa a nuestras hijas (y ganan montones de dinero en el proceso). Como señala Orenstein, con más de 26.000 artículos de princesa Disney en el mercado, “princesa no sólo es la marca de mayor crecimiento que la compañía ha creado jamás, es la mayor franquicia del planeta para niñas de entre 2 y 6 años”. Marta Tantos Aranda explica que las niñas pequeñas empiezan queriendo ser princesas, pero después “su ejemplo no es sólo Hannah Montana o una joven gimnasta que han visto
en televisión, sino que a menudo es una despampanante adolescente de melena rubia”. De modo que si la princesa Disney es la imagen idealizada de la infancia, Barbie (que pronto cumplirá 53 años) es la marca que mejor representa la imagen idealizada de mujer para adolescentes y preadolescentes. No cabe duda de que esta rubia explosiva ha tenido sus detractores, pero tanto si nos gustan ella como si no, no se pueden negar su fama y rentabilidad.
Etiquetas:
adolescente,
Barbie,
Disney,
fama,
fantasía,
femenino,
imagen,
infancia,
marca,
mercado,
mujer,
niñas,
Peggy Orenstein,
preadolescente,
princesa,
rentabilidad,
sinónimo
viernes, 23 de febrero de 2018
Patria.
El ensayista Jean Améry en su libro “Más allá de la culpa y la expiación” escribe que el ser humano necesita tanta más patria cuanto menos pueda llevarse consigo. Existe, en efecto, algo así como una patria móvil o al menos un sucedáneo de patria. Puede ser una religión, como la judía. “El año que viene en Jerusalén”, se prometían desde antaño los judíos en el ritual de Pascua, pero no importaba alcanzar realmente Tierra Santa, más bien bastaba con pronunciar la formula en común para saberse vinculados en el mágico solar patrio de Yahvé, el Dios tribal.
![]() |
| Jean Améry |
El dinero puede también ser un sucedáneo de la patria, aclara Améry. Todavía me parece ver al judío de Amberes, dice el autor, que huyendo en 1940 de los ocupantes alemanes se sentó sobre un prado de Flandes, sacó del zapato su fajo de dólares y se puso a contarlos con un fervor contenido. ¡Qué fortuna para usted llevar consigo tanto dinero en efectivo!, le dijo un compañero muerto de envidia. A lo que el contador de billetes, en un yiddish salpicado de flamenco, contestó con aire de dignidad: «In dezen tijd behoord de mens bij zijn geld». En los tiempos que corren el hombre no es nada sin capital. Llevaba la patria consigo en buena divisa americana: ubi dollar ibi patria.
También la fama y el prestigio pueden temporalmente
sustituir a la patria. En las memorias de Heinrich Mann se leen estas lineas: “Alguien mencionó mi nombre al alcalde de París. Se dirigió hacia mí con los brazos extendidos: ¡C’est vous, l’auteur de l’Ange Bleul! Es la cima de la gloria”. El gran escritor contaba la anécdota con ironía, pues sin duda le había ofendido que una personalidad francesa sólo le conociese por la adaptación al cine de una novela cuyo verdadero título desconocía. Heinrich Mann vivía amparado en la patria de la fama, por más que ésta sólo asomara graciosamente en las piernas de la Dietrich.
viernes, 21 de julio de 2017
Tenía que ser y no fui.
Tolstói narra en El Padre Sergio: “La calle estaba oscura, y aún no había andado más de dos casas, cuando Páshenka lo perdió de vista y sólo pudo comprobar que Kasatski proseguía su camino al oír que el perro del arcipreste lo saludaba con sus ladridos. “Ahora veo claro el significado de mi sueño. Páshenka es precisamente lo que yo tenía que ser y no fui. Yo vivía para los hombres con el pretexto de vivir para Dios. Ella vive para Dios imaginándose que vive para los hombres. Una buena palabra, un vaso de agua dado sin pensar en la recompensa, tiene más valor que todo cuanto he hecho yo para favorecer a la gente. Sin embargo, ¿no había un deseo sincero de servir a Dios?”, se preguntaba, y la respuesta fue la siguiente: “Sí, pero todo eso era impuro, se hallaba invadido por la enmarañada maleza de la fama mundana. No, no existe Dios para quien vive como vivía yo, pensando en alcanzar la gloria entre los hombres”.
viernes, 5 de mayo de 2017
Nobleza innata.
El hombre verdaderamente noble es anónimo. En la nobleza innata existe una fuerza, que es mayor que la luz que irradia la fama, mayor que el brillo del éxito, que el poder del que vence. La ambición es un atributo del plebeyo. El no tiene tiempo. El no puede esperar para alcanzar el honor, el poder, el prestigio, la fama. Sin embargo, el hombre noble tiene tiempo para esperar, sí, incluso para quedarse rezagado, dice el novelista y periodista austriaco Joseph Roth.
La verdadera nobleza, escribe Roth, no consiste tanto en lo
que uno hace, sino en lo que se abstiene de hacer. Y que por encima de todo consiste en que uno se dé cuenta de lo que podría chocar a los demás, en que uno se dé cuenta a tiempo, aun antes de que haya ocurrido algo.Y añade Roth: Sé que las cosas que callamos nos resulta más fácil expresarlas caminando que estando sentados. No tiene uno que decirlas a los ojos. Tanto el que habla como el que escucha van mirando al suelo. A veces una calle ruidosa libera el corazón de un ser humano tanto como el alcohol. O incluso como esos tranquilos rincones en las iglesias en los que por lo general aguarda el confesionario.
![]() |
| Joseph Roth. |
martes, 7 de marzo de 2017
Aurea Mediocritas.
![]() |
| Aristoteles. |
“¿Qué podemos hacer para incrementar nuestra posibilidad de eudaimonia?”. La respuesta de Aristóteles es: “desarrollar el carácter adecuado”. Has de sentir las emociones adecuadas en el momento justo y éstas te conducirán a un buen comportamiento. En parte, esto dependerá de cómo has sido educado, pues el mejor modo de desarrollar buenos hábitos es practicarlos desde temprana edad. Los buenos patrones de conducta son virtudes; los malos son vicios. Piensa en la virtud de la valentía en tiempos de guerra. Puede que un soldado tenga que arriesgar su vida para salvar a unos civiles del ataque de un ejército. A una persona temeraria no le preocuparía su propia seguridad y no vacilaría en involucrarse en una situación peligrosa, aunque no necesitase hacerlo. Sin embargo, eso no es valentía, sólo imprudencia a la hora de afrontar los riesgos. En el otro extremo, un soldado cobarde no podría vencer su miedo para actuar de un modo adecuado y se quedaría paralizado de terror cuando más se le necesitara. En esta situación, sin embargo, una persona verdaderamente valiente o audaz sentiría miedo, pero sería capaz de sobreponerse y hacer algo. Aristóteles creía que
toda virtud se encontraba entre dos extremos. Aquí la valentía está a medio camino entre la temeridad y la cobardía. Esto se suele conocer como la doctrina aristotélica de la Aurea Mediocritas. El interés del planteamiento ético de Aristóteles no es únicamente histórico. Muchos filósofos modernos piensan que estaba en lo cierto acerca de la importancia de desarrollar las virtudes, y que su opinión sobre la felicidad era acertada e inspiradora. En vez de procurar incrementar nuestro placer en la vida, dicen, deberíamos intentar ser mejores personas y hacer lo correcto. Esto es lo que hace que la vida vaya bien.
![]() |
| Cuatro virtudes. |
Según Aristóteles, el fin o bien último que persigue el hombre es la eudemonía o sea, felicidad, entendida como plenitud de ser. El problema viene dado entonces en determinar qué se entenderá por felicidad, y es aquí, que la Etica a Nicómaco hace mención a cuatro tipos de vida y su consiguiente forma de encontrar la felicidad. Según Aristóteles, el hombre cree alcanzar la felicidad con riquezas; o con honores y fama; y otros creen obtenerla por placer. Concluye diciendo que no se alcanza la felicidad mediante ninguno de los cuatro caminos mencionados, sino mediante la práctica de la virtud. Hay que vivir la vida de acuerdo a nuestra razón y búsqueda de la verdad, actuando bien, es decir, vivir en la concepción teológica de la naturaleza humana.
el fin o bien último que persigue el hombre es la eudemonía o sea, felicidad, entendida como plenitud de ser.
Hay que vivir la vida de acuerdo a nuestra razón y búsqueda de la verdad
Etiquetas:
Aristóteles,
Aurea Mediocritas,
bien último,
cobardía,
comportamiento,
emociones,
eudaimonia,
fama,
felicidad,
filósofos,
honores,
imprudencia,
placer razón,
riquezas,
temeridad,
valentía,
Verdad,
vicio,
virtud
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















