Mostrando entradas con la etiqueta virtuosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta virtuosa. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de diciembre de 2025

La felicidad es el bien último o supremo al que se aspira

Aristóteles
La felicidad es el bien último o supremo al que se aspira y tiene una serie de características. Es el fin último, y todos los actos lo buscan. La  felicidad ha de ser completa y autosuficiente. Por este último motivo no puede aumentar por adicción de otros bienes. Aristóteles estaba convencido de que obrar bien, llevar una vida virtuosa y ética, era condición imprescindible para ser feliz.
Para los pitagóricos, la plenitud del hombre estaba relacionada simbólicamente con dos dioses, Orfeo y Dioniso. Del primero se extraía la idea de que el hombre puede lograr la felicidad a través de la belleza y la armonía y de Dioniso, se alcanzaría a través de la pureza y del entusiasmo. De la unión de los cuatro elementos surgía la felicidad en el hombre.


domingo, 28 de septiembre de 2025

Todo el poder del mundo no basta para compensar el vacío psicológico de una vida inmoral

Para Platón la vida inmoral es peor que la vida moral y virtuosa porque, en última instancia, la vida inmoral corrompe el alma. La vida inmoral conduce básicamente a la infelicidad, la angustia mental, la pérdida del afecto de amigos y seres queridos, la bancarrota emocional. Todo el poder del mundo no basta para compensar el vacío psicológico de una vida inmoral. La persona moral, en cambio, vive una vida de integridad y realización personal, incluso cuando su poder, riqueza y fama son limitados. La persona moral está en paz consigo misma.

viernes, 25 de abril de 2025

Siete Sabios, personajes legendarios y semíticos

Entre los siglos VII y VI antes de Cristo vivieron los denominados Siete Sabios, personajes legendarios y semíticos, pensadores y hombres de Estado sobre los que no es posible precisar con seguridad cuando vivieron ni la autenticidad de sus nombres. De ellos provienen sentencias, los primeros preceptos morales para alcanzar una existencia virtuosa que transmitieron con relativa fidelidad autores posteriores. Algunos ejemplos son "Conócete a ti mismo”, probablemente de Tales, “No hables mal del que ha muerto” de Quilón, “Nada es demasía” de Solón, “Conoce el momento oportuno” de Pitaco, “La mayoría de los seres humanos son malos” de Biante, “Lo mejor, la medida” de Cleóbulo, “La precipitación es peligrosa” de Periandro.
Para Pitágoras (siglo VI antes de Cristo) el cielo entero es armonía y número, un orden universal inmenso y bello, que también está en correspondencia con el alma. El pensamiento pitagórico eleva el alma hasta convertirla en el verdadero ser del hombre, que tiene que cuidar moralmente de su esencia. El hombre es concebido como un ser espiritual dotado de atributo divino de inmortalidad.

miércoles, 22 de mayo de 2024

¿Se puede lograr la felicidad pensando sólo en uno mismo?

Aristóteles fue el primer filósofo que se concentró de manera más sistemática en analizar la felicidad. Estaba convencido de que obrar bien, llevar una vida virtuosa y ética, era condición imprescindible para ser feliz. Sin amigos, sin afectos, pensando sólo en uno mismo, seguramente es muy difícil, si no imposible, lograr la felicidad.
"Pero, ¿se puede lograr la felicidad pensando sólo en uno mismo? ¿Puede ser la felicidad una empresa individual? Yo creo que no", nos dice Victoria Camps. De hecho, todos los filósofos consideran que tener amigos es una condición necesaria para alcanzar la felicidad. Aunque tal vez quien más haya enfatizado en ello haya sido el francés Michel de Montaigne, quien ya en el siglo XVI consideró como una de las grandes desgracias de su vida el perder a su mejor amigo. "Sin amigos, sin afectos, pensando sólo en uno mismo, seguramente es muy difícil,si no imposible, lograr la felicidad", reitera Camps. Pero, de todas las aproximaciones a la felicidad que ofrece la filosofía, ¿con cuál se queda Victoria Camps? "Con ninguna. Todas tiene algo interesante, pero también algo criticable o excesivo", subraya. "Para mí la felicidad es saber mantener las ganas de vivir, algo que no deja de ser muy spinoziano. Es decir sí a la vida, a pesar de todas las dificultades. Y eso es algo que se aprende. La suerte cuenta, claro está, pero no es sólo suerte”.