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martes, 28 de febrero de 2023

1492

Pocos años en la historia de España han sido testigos de acontecimientos tan decisivos como concurrieron en 1492. Las tropas cristianas entrar en Granada, tras la firma de unas capitulaciones, dando por concluido el dominio musulmán en tierras peninsulares.En el otoño, aunque en España no se supo hasta la primavera siguiente, se produjo el descubrimiento de América y, para completar el panorama, Elio Antonio de Nebrija publicaba la primera gramática de una lengua romance, que con el paso de los años se convertiría en la lengua de cientos de millones de personas.


miércoles, 8 de septiembre de 2021

La Guerra de Granada constituyó la primera gran empresa común


Rendición de Granada

La conquista de Granada revalidó la victoria de los reyes Isabel y Fernando en el conflicto de sucesión al reino de Castilla afirmando su posición frente a la nobleza, a la que consiguieron hacer participar de forma masiva en la guerra. Durante la guerra de Granada se apuntaló el sistema fiscal y la capacidad militar castellana; la guerra significó un momento clave en la forja del estado castellano moderno. Participaron, militar y financieramente, aunque de manera desigual, castellanos y aragoneses; constituyó la primera gran empresa común de la nueva monarquía. La conquista del último reducto político de al-Ándalus significó asegurar el flanco mediterráneo de la cristiandad ante el empuje turco que en 1480 había atacado el sur de Italia. De igual modo, con la toma de Granada los Reyes Católicos pudieron encarar con libertad otros frentes de su política exterior, especialmente su rivalidad con Francia en el Rosellón, Italia y Navarra. La victoria sirvió asimismo para reforzar el prestigio de los nuevos monarcas.

lunes, 4 de mayo de 2020

En ninguna parte se festejó tanto como en Roma la conquista de Granada en 1492

Rendición de Granada


Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, culminaron la Reconquista con la toma de Granada en 1492 a manos del sultán nazarí Boabdil. Al pie de las murallas de Granada se hizo efectiva la rendición musulmana con la entrega de las llaves de la ciudad por parte de Boabdil a los Reyes Católicos. Las condiciones de la capitulación se recopilaron en las llamadas Capitulaciones de Granada.

Roma en 1492
Cuenta la historia que en ninguna parte se festejó tanto como en Roma la conquista de Granada. La campana grande del Capitolio no cesaba de sonar, como en el día de la coronación de los papas. Se encendieron luminarias en los edificios principales y el clero secular y regular se dirigió en procesión a la iglesia nacional de los españoles, en la plaza Navona, donde, tras la celebración de una solemne misa, Inocencio VIII impartió la bendición apostólica. Hubo corridas de toros, espectáculo nuevo para los romanos, que no tardó en repetirse durante el pontificado siguiente. Los embajadores españoles, por su parte, hicieron representar simbólicamente la conquista de Granada, levantando castillos de madera y concediendo premios a los asaltantes que entrasen los primeros.

sábado, 18 de febrero de 2017

La unidad política bajo los Reyes Católicos hacía absolutamente necesaria la unidad espiritual.

Retratos de Isabel y Fernando de un pintor inglés desconocido (1500-1510). 
Hubo una época en la que se esperó que los miembros de las tres confesiones podrían llegar a constituir una unidad; pero cada vez se fue haciendo más evidente que esto no era posible. La unidad política bajo  los Reyes Católicos, con sus nuevas posibilidades de desunión, hacía absolutamente necesaria la unidad espiritual. La intransigencia y la actitud defensiva de Granada durante sus últimas décadas contribuyó, sin duda, a que Fernando e Isabel tomaran la decisión de lograr una auténtica unidad de credo, cuenta el historiador Montgomery Watt. 
Suleimán I, llamado “El Magnífico” y Sultán del imperio turco-otomano, ataca a la ciudad de Viena en 1529.
Hacia 1525, España, que estaba en camino de convertirse en un poder imperial, tomó conciencia de la amenaza islámica que para Europa representaba el avance turco hacia Viena (sitiada en 1529). Tanto estas empresas como los compromisos al otro lado del Atlántico exigían la utilización al máximo de los recursos humanos españoles; y era de sentido común el limpiar la base social de elementos potencialmente hostiles cuando un número tan considerable de los hombres en edad militar estaban fuera del país. Se ha dicho que quedó sobreentendido que los musulmanes dispondrían de un plazo de cuarenta años para aplicar las medidas de 1525 y 1526. Fuera ello cierto o no, el caso es que en 1566 se produjo una revitalización de la legislación
antimusulmana. Las anteriores medidas no habían sido efectivas. Por un lado, la práctica religiosa islámica, tanto en los centros orientales como en otras partes, permitía y justificaba la taqiyya, esto es, la ocultación de las propias creencias religiosas cuando una proclamación de las mismas pudiera poner en peligro la propia vida; y los moriscos habían obtenido al parecer dictámenes oficiales de juristas musulmanes de fuera de España en el sentido de que, en las circunstancias de la España del siglo XVI, tal ocultamiento de su vinculación al Islam era admisible. Se han conservado manuscritos, denominados aljamiados, escritos en idioma español, pero en caracteres árabes, conteniendo exposiciones de la fe y de la práctica islámica por y para los moriscos. 

Otra razón de la intolerancia fue la tasa de natalidad relativamente más elevada de los musulmanes, que hacía aumentar la proporción de éstos en la población. Por otro lado, en cambio, la importantísima contribución de los moriscos a la vida económica y material de España hizo que tuvieran el apoyo de muchos nobles de Aragón y de Valencia. Así, pues, a partir de 1566 la presión sobre los moriscos aumentó. Algunos de ellos se rebelaron en 1569,
Embarco de moriscos, en el Grao de Valencia 
recibiendo ayuda del gobernador otomano de Argel. Sin embargo, pese a todas las presiones, en las ciudades sus comunidades permanecieron en gran medida intactas gracias al carácter autónomo de su vida. De esta forma los moriscos eran un elemento difícilmente asimilable en la población. Por último, entre 1609 y 1614 se promulgaron edictos de expulsión, como resultado de los cuales alrededor de medio millón de moriscos emigraron al norte de África.


Hubo una época en la que se esperó que los miembros de las tres confesiones podrían llegar a constituir una unidad; pero cada vez se fue haciendo más evidente que esto no era posible




jueves, 10 de noviembre de 2016

Fuenterrabía: 1638.

Fuenterrabía en 1476.
En 1638 un poderoso ejército francés cercó Fuenterrabía; la alarma fue grande, porque en el interior de España apenas existían fuerzas militares organizadas; las mejores estaban en los frentes europeos y una parte había tenido que ser desviada a la frontera de Cataluña. 


Sitio de Fuenterrabia de 1638
El Conde Duque de Olivares desplegó una gran actividad. Se rebañó todo lo disponible, hasta los cuatrocientos soldados que guarnecían la costa de Granada y cuyo atuendo, era más de bandoleros que de soldados. La invasión del suelo patrio suscitó cierta respuesta popular; muchos señores y simples hidalgos partieron por su cuenta al frente obedeciendo al llamamiento del gobierno. Fue la última movilización espontánea. Los irlandeses que defendían Fuenterrabía aguantaron hasta que aquellas tropas heterogéneas y en su mayoría bisoñas pasaron al ataque y rechazaron a los invasores.

En 1638 un poderoso ejército francés cercó Fuenterrabía

Los irlandeses que defendían Fuenterrabía aguantaron valientemente hasta que aquellas tropas heterogéneas y en su mayoría bisoñas pasaron al ataque y rechazaron a los invasores


miércoles, 26 de octubre de 2016

El reino nazarí.

Urna de plata que contiene los restos mortales de FernandoIII,rey de Castilla.
El dirigente mas importante de la ofensiva cristiana contra la invasión musulmana fue Fernando III, rey de Castilla desde 1217 y también de León desde 1230. En una serie de campañas, de 1231 en adelante, logró conquistar para los cristianos el corazón mismo de al-Andalus. Los hechos más señalados fueron la ocupación de Córdoba en 1236 y la de Sevilla en 1248. 

Las operaciones de limpieza posteriores, especialmente en el Este, duraron unos veinte años. Al fin de este período, la dominación musulmana había desaparecido de España, salvo una sola excepción. Esta única excepción  del reino
Alhambra
nazarí de Granada. Hacia 1231, un hombre de ascendencia árabe (de Medina), Muḥammad ibn Yūsuf ibn Naṣr, fundó un pequeño Estado en torno a Jaén, apoderándose posteriormente de Granada en 1235 y haciendo de ella su capital. Consiguió salvarse de la catástrofe mediante una prudente diplomacia, obteniendo la ayuda de los cristianos contra sus rivales musulmanes locales y después la de los musulmanes norteafricanos contra los cristianos. Las características geográficas del pequeño reino, junto con otros factores, le permitieron mantener su existencia durante dos siglos y medio. 


Reproducción de la ciudad de Almería en época nazarí
El final del reino nazarí se debió tanto a su propia debilidad interna como al creciente poderío de los cristianos. Este poderío aumentó considerablemente gracias a la unión de Aragón y Castilla por el matrimonio entre Isabel, reina de Castilla a partir de 1474, y Fernando, rey de Aragón desde
Boabdil  llorando por Granada
1479. Pero ya antes de estos acontecimientos la conquista de Gibraltar en 1462 había puesto de manifiesto que el poder cristiano pasaba de nuevo a la ofensiva. Sin embargo, el desastre final habría podido posponerse si los dirigentes musulmanes, dejándose llevar por la impaciencia, no hubieran perdido la serenidad. En 1481,poco antes de finalizar un período de tregua, arrebataron el castillo de Zahara a los cristianos, contribuyendo esta agresiva provocación a que Fernando e Isabel tomaran la decisión de acabar con Granada. Sin recurrir a un ataque militar abierto, Fernando se aprovechó de las divisiones musulmanas y mantuvo la paz con una de las fracciones, mientras que sus ejércitos se lanzaban contra la otra fracción, así aislada. De esta forma logró conquistar Ronda (1485) y Málaga (1487), en el Oeste, y posteriormente Almería (1489), en el Este. La campaña final contra Granada fue lanzada en 1491; antes de concluir el año los defensores comprendieron que su posición era desesperada y decidieron rendirse. Se garantizó a los musulmanes condiciones honorables, y la rendición se produjo en los primeros días de 1492.