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viernes, 12 de julio de 2024

La impunidad con que actúan las grandes empresas financieras

La impunidad con que actúan las grandes empresas financieras quedó demostrada en el verano de 2012 con el asunto del Libor (London Interbank Offered Rate), que puso en evidencia cómo los grandes bancos manipulaban en su provecho un indicador que, en palabras de The Economist, “determina en todo el mundo el tipo de interés que los particulares y las empresas pagan por los préstamos, o reciben por sus ahorros”, lo que no solo afecta a las grandes transacciones entre los bancos, sino incluso a nuestras hipotecas y a nuestras tarjetas de crédito. Este, que ha sido sin duda uno de los mayores fraudes financieros de la historia, y que movió a Stiglitz a sostener que “lo primero es meter a unos cuantos banqueros en la cárcel”, causó algún escándalo en Gran Bretaña, pero ninguno en los Estados Unidos, pese a que algunos de sus grandes bancos, como JPMorgan Chase o Citigroup, estaban implicados en este “escándalo de todos los escándalos de Wall Street”. Lo peor del caso es que parece ser que las instituciones encargadas de regular la actividad financiera sabían lo que ocurría. Como ha escrito Matt Taibbi, el gran misterio de la política norteamericana en el curso de las dos últimas administraciones presidenciales (una de cada partido) es “por qué no ha habido ninguna investigación federal seria de Wall Street en un período que parece haber sido de una corrupción épica”. 

martes, 18 de junio de 2024

Londres y sus paraísos fiscales satélites

Moscow Narodny
Cada año, un billón de dólares es robado de las naciones en desarrollo del mundo (un millón de millones de dólares), y una cantidad significativa de ellos se mueve a través de Londres o sus paraísos fiscales satélites. 
Uno de los bancos en la City era el Midland. Era pequeño y quería crecer, pero las reglas impedían que los bancos compitieran entre sí por los clientes.Necesitaba más dinero.En 1955, el Midland tuvo una idea brillante que dependía del hecho de que no muy lejos había otro banco con el problema opuesto.El Moscow Narodny tenía su sede en la City pero era propiedad de la Unión Soviética, y su bóveda estaba repleta de dólares."Temían la expropiación y la incautación de fondos si los colocaban en Estados Unidos, dado el creciente antagonismo de la Guerra Fría, por eso los fondos terminaron en Londres", explica Ogle. Entonces, había un banco que tenía muy poco dinero y otro que tenía demasiado dinero... ¡si tan solo pudieran encontrar la forma de sortear las regulaciones! Alguien en el Midland se dio cuenta de que no necesitaba comprar los dólares; simplemente podía pedirlos prestados, evitando las restricciones británicas sobre la compra de moneda extranjera. Con esos dólares, podía comprar libras esterlinas, para prestar con rendimientos. El Narodny de Moscú, por su parte, no sólo ponía su efectivo fuera del alcance del Tío Sam,sino que obtenía ganancias.Los detalles son increíblemente complejos pero, en esencia, todo era muy simple; el acuerdo permitió que el banco Narodny ganara dinero esquivando las restricciones de EE.UU. y que el banco Midland ganara dinero esquivando las restricciones británicas.Todo podría haberse quedado en eso, de no ser por una impactante noticia de Medio Oriente.
Cuando los bancos mercantiles siguieron su ejemplo y comenzaron a pedir prestados dólares para financiar sus negocios cotidianos, todo cambió. "Esos dólares tenían una especie de estatus extraterritorial porque no estaban sujetos a las regulaciones del Banco de la Reserva Federal. Eso le dio a los banqueros de la City la forma de burlarse del sistema de Bretton Woods y las regulaciones nacionales vigentes”. La City había inventado una de las herramientas financieras más importantes del siglo XX. Lo llamaron eurodólar, que era y no era un dólar, dependiendo de lo que fuera más rentable en el momento.Los banqueros se convirtieron en piratas con sombrero de bombín que navegaban por un océano de efectivo líquido, obteniendo ganancias de su capacidad de ignorar las reglas que todos los demás habían seguido.Tomaron prestado un término del derecho marítimo para describir lo que sucede cuando estás en alta mar, donde no se rigen las leyes terrestres, “offshore". "Se convirtió muy rápidamente en un mercado interbancario offshore, desconectado de cualquier organismo regulador nacional", señala Schenk. Fue así como se puso en marcha la primera herramienta crucial necesaria para lavar dinero, ese mercado offshore, que liberó la riqueza del escrutinio externo."En la década de 1970, el impuesto de sociedades de Reino Unido era más del 50% y en Jersey era del 20%. "Además Jersey era geográficamente perfecto pues podían organizar una reunión desde Londres en Jersey, volar durante el día y luego volar a casa por la noche."Poco a poco, Jersey pasó a ser un satélite muy cercano a la City de Londres", señala Christensen. Bancos de América del Norte y Europa continental también abrieron sucursales en la isla.Y Jersey fue solo el comienzo.
Referencia: ”How to Steal a Trillion” de Oliver Bullough.


sábado, 29 de enero de 2022

Los banqueros en la Edad Media


La principal función de los banqueros en la Edad Media, que pronto se dedicaron al préstamo, consistía en la cesión temporal de dinero a cambio de unos intereses determinados (30-40%), que constituían su beneficio. Por la costumbre de realizar las operaciones siempre en el mismo lugar, generalmente un banco de la plaza pública, la denominación actual de las oficinas, bancos, procede de entonces, al igual que el término bancarrota, que hoy día se emplea para designar la quiebra de una entidad, ya que en aquel tiempo, cuando alguno se arruinaba, rompía públicamente el banco o asiento donde realizaba las operaciones habituales. Se trataba de personas mal vistas, tenidas por usureras porque los préstamos que concedían llevaban aparejados intereses abusivos. El historiador Luis Suárez las describe diciendo que proporcionaban préstamos a cambio de elevados intereses o solicitando una prenda (objetos personales, ropa…) que era devuelta a su propietario si este pagaba el préstamo. Los campesinos se veían obligados a recurrir a ellos para comprar herramientas, pagar otras deudas o conseguir su libertad del señor feudal. Los prestamistas fueron conocidos como usureros; las leyendas y los rumores les convirtieron en culpables de todos los males que aquejaban a la población, sobre todo en tiempos de crisis económica. La Iglesia tuvo a los prestamistas por grandes pecadores, ya que ejercer la usura era uno de los delitos más graves que se podían cometer contra el prójimo. 

En general, la nobleza se hallaba ausente de las transacciones financieras, puesto que basaba su riqueza en la tierra; por ello, las finanzas fueron una actividad propia de los burgueses, quienes lograron enriquecerse de esta manera. La circulación de dinero fue teniendo un papel determinante en el consumo de productos orientales de lujo, en lo cual repercutió el refinamiento de la vida ciudadana y las clases burguesas acomodadas frente a la rudeza en los usos de la nobleza feudal.

martes, 16 de enero de 2018

La tentación de sacrificar las libertades no ha muerto con Hitler.

Hitler recibió el dinero de los banqueros y de los industriales; muchos jefes del ejército vieron en él al único hombre capaz de devolver su grandeza a Alemania, pero millones de hombres han confiado en el Führer porque ya no creían en las elecciones, los partidos, el parlamento. La fuerza de atracción de los partidos que se presentan como totalitarios, se afirma o amenaza afirmarse cada vez que una coyuntura grave deja aparecer una desproporción entre la capacidad de los regímenes representativos y las necesidades de gobierno de las sociedades industriales de masas. La tentación de sacrificar las libertades políticas a la energía en la acción no ha muerto con Hitler ni con Mussolini.

Refugiados cubanos
Por la violencia de los procedimientos y el poder desmesurado de la policía, el régimen hitleriano ¿no se parece más al bolchevique, que a los ensueños de los contrarrevolucionarios? ¿No se reúnen derecha e izquierda, o seudoderecha fascista y seudoizquierda comunista, en el totalitarismo? ¿No recuerda a la Venezuela de Nicolas Maduro? ¿Hablamos de Cuba o de Corea del Norte?

miércoles, 2 de agosto de 2017

Fusiones y las adquisiciones.


A los bancos les encantan las fusiones y las adquisiciones. En primer lugar, por la emoción de realizarlas; en segundo, por las enormes comisiones que conllevan. Desde el punto de vista de un banquero, no existe una fusión insatisfactoria, se gana dinero cuando se cierra el trato y se gana más dinero si el trato se deshace. 


El economista y profesor Joseph Stiglitz dice que las fusiones aparecen por etapas, cada una de las cuales se caracteriza por su propia historia de sinergias y de ahorros de costes, que normalmente se traducen en menos de los que se preveían. Los ochenta vieron nacer fusiones glamurosas al estilo del telefilm En las puertas del poder (Barbarians at the Gate). Durante los noventa, daba la impresión de que cualquier empresa relacionada con los medios de comunicación, debía convertirse en multimedia, abarcar varios medios. La manía de las fusiones de los noventa, dice Stiglitz, se basaba en una aritmética peculiar: 2 + 2 = 5. Sumamos dos empresas con un valor de 2000 millones de dólares cada una y obtendremos como resultado una empresa con un valor de 5000 millones de dólares… y dinero de sobra para pagar al banquero de inversión una comisión generosa de 300 millones, dar al consejero delegado de la empresa una prima desmesurada y numerosas opciones de compra de acciones, ofrecer un paquete de jubilación nada despreciable al antiguo consejero delegado (tras un contrato temporal corto como segundo de a bordo o un contrato todavía más corto como copresidente) y todavía tener incontables acciones para sentirse a gusto. Se trata de lo que se llama la prima de los conglomerados: las sinergias de reunir elementos dispares. El problema reside en que, con mucha frecuencia, 2 + 2 = 3,5; esto se denomina el descuento de los conglomerados. Se suele dar unos años después de la fusión, al no funcionar las sinergias mencionadas. Si bien cada empresa individual
posee una visión clara de su futuro común, la empresa recientemente fusionada puede no llevarse bien o no saber hacia dónde se dirige. Mientras intenta descifrar esta incógnita, deja pasar oportunidades de gran rentabilidad. En ocasiones, 2 + 2 = 4 o 4,5, y el coste de realizar el trato es de 0,75, lo cual deja a los accionistas peor de lo que estaban, aunque tanto los bancos como los presidentes ejecutivos han sacado provecho del asunto. Se supone que los banqueros de inversión deben proporcionar información para evaluar si la fusión dará lugar a una prima de conglomerado o a un descuento de conglomerado. De hecho, su objetivo consiste simplemente en cerrar el trato.

se gana dinero cuando se cierra el trato y se gana más dinero si el trato se deshace