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jueves, 6 de febrero de 2025

La primera gran manifestación del pecado humano consiste en desentenderse del prójimo

C.S. Lewis, autor de Las Crónicas de Narnia y las Cartas del Diablo a su Sobrino, aconsejaba leer a los autores clásicos. De hecho, Lewis animaba a leer, después de un libro actual, uno antiguo, un clásico. De este modo, decía Lewis, podemos combatir de algún modo, esta agudizada tendencia a estar ciegos ante los errores de nuestra propia época.Nuccio Ordine, premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2023, dice que entre las aberraciones de nuestros días estaría la lenta erosión de la fraternidad humana; la idea de Donne  en su poema y que refleja muy bien la magnífica canción de Paul Simon I am a rock:
Estoy protegido en mi armadura
Escondido en mi habitación a salvo dentro de mi matriz
No toco a nadie y nadie me toca
soy una roca, soy una isla
Y una roca no siente dolor
Y una isla nunca llora
No solo nos sentimos solos y desamparados sino que no queremos ayudar a los que lo están. No queremos ser molestados. Contra tamaña inhumanidad Nuccio Ordine recurre  a autores como Francis Bacon para apuntalar su exhortación a la fraternidad humana. Y es que el filósofo inglés nos recuerda que ayudar a otros seres humanos es, en realidad bondad. “Siendo ésta, de todas las verdades y dignidades del espíritu, la más grande y la característica de la deidad; y sin ella, el hombre resulta un ser atareado, despreciable y miserable, no mejor que cualquier clase gusano. La bondad responde a la virtud teológica del amor, y no admite exceso, sino error”. La primera gran manifestación del pecado humano consiste en desentenderse del prójimo: “¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” le responde Caín a Dios cuando le pregunta por Abel, al que el mismo Caín acababa de asesinar.

viernes, 29 de mayo de 2020

España, una realidad valiosa


Aunque para algunos España pueda no ser una nación, para todos es una realidad. No cualquier tipo de realidad, sino una realidad valiosa, disponible para quien la sepa apreciar como un tesoro común. Se reconocen como conciudadanos. Son la España de Abel. No quieren que España vuelva a ser ese “triste trozo de planeta / por donde cruza errante la sombra de Caín” cantado por Machado, ni que sea cierto que en nuestro país todas las historias terminen mal, como vaticinó Gil de Biedma. Se ven reflejados, en el verso “Bien está que fuera tu tierra”. Porque si esto lo pudo decir Luis Cernuda, un poeta que conoció guerra y exilio en una época de represión, sería una frivolidad imperdonable que no puedan decirlo aquellos que solo han conocido la libertad.

domingo, 12 de mayo de 2019

¿Dónde está Abel, tu hermano?


“Cuando la relación fraterna se daña, cuando se arruina la relación entre hermanos, se abre el camino hacia experiencias dolorosas de conflicto, de traición, de odio. El relato bíblico de Caín y Abel constituye el ejemplo de este resultado negativo. Después del asesinato de Abel, Dios pregunta a Caín: ¿Dónde está Abel, tu hermano? (Gen 4, 9a). Es una pregunta que el Señor sigue repitiendo en cada generación. Y lamentablemente, en cada generación, no cesa de repetirse también la dramática respuesta de Caín: No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano? (Gen 4, 9b). La ruptura del vínculo entre hermanos es algo feo y malo para la humanidad. Incluso en la familia, cuántos hermanos riñen por pequeñas cosas, o por una herencia, y luego no se hablan más, no se saludan más. La fraternidad es algo grande, cuando se piensa que todos los hermanos vivieron en el seno de la misma madre durante nueve meses, vienen de la carne de la madre. Y no se puede romper la hermandad” enseña el Papa Francisco.

miércoles, 8 de febrero de 2017

La humanidad está dividida en dos grandes grupos.

Cain y Abel.
San Agustín ve un sentido profundo en el hecho de que Caín naciese antes que Abel: “He dividido la humanidad, escribe, en dos grandes grupos: uno, el de aquellos que viven según el hombre; y otro, el de los que viven según Dios. Místicamente damos a estos dos grupos el nombre de ciudades, que es decir sociedades de hombres. 

El primer hijo de los dos primeros padres del género
San Agustín.
humano fue Caín, que pertenece a la ciudad de los hombres, y el segundo Abel, que forma parte de la ciudad de Dios, dice San Agustín. En cada hombre comprobamos la verdad de estas palabras del Apóstol: “No es primero lo espiritual, sino lo natural; después lo espiritual” (1 Co 15,46). De donde se sigue que cada cual, por descender de un tronco dañado, necesariamente es primero malo y carnal, y será luego espiritual si, renaciendo en Cristo, adelantare en la virtud (De civitate Dei 15,1).