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lunes, 15 de junio de 2026

La economía de mercado es el sistema que mayor protección ha aportado al ciudadano

La economía de mercado es el sistema que mayor protección ha aportado al ciudadano, ya que es el que más riqueza genera y el que permite asumir, con una contribución vía impuestos, el coste asociado al mantenimiento de los sistemas de protección social, tanto para colectivos específicos, vulnerables, como para la generalidad de la población (educación y sanidad públicas.El pensamiento liberal nunca ha excluido la responsabilidad social, en su origen surgió precisamente contra los privilegios de la nobleza y del clero, las dos clases exentas de impuestos.
El economista Carlos Pérez de Eulate escribe que “cada día el pensamiento socialista exige condiciones más exigentes en el sector privado a medida que  se expande el sector público y aumentan los impuestos y contribuciones sociales. El sector privado siempre termina adaptándose, pero lo hace bien aumentando la productividad, lo que no siempre es posible, o no al ritmo deseado; o destruyendo tejido productivo, en última instancia, generando paro…..Una sociedad competitiva y avanzada tiene siempre un sistema financiero fiable y estable, y por supuesto, sostenible. Sostenible, es decir, rentable, pues si no fuera rentable no sería sostenible, sencillamente quebraría.La crisis de las Cajas de Ahorros de hace pocos años habrá servido para adoptar cierta prudencia en este tema. Parece que ahora es más popular, más socialista imponer impuestos específicos a los bancos (léase a sus accionistas, en su inmensa mayoría pequeños ahorradores), impuestos sobre ingresos, esto es, sobre el margen ordinario más comisiones y no sobre beneficios extraordinarios,  como se dice desde el gobierno (pero este tipo de tecnicismos siempre se omite). No parece que involucrarse en la gestión real y responsable resulte demasiado atractivo a la izquierda surgida de o influida por el populismo de los últimos decenios”.
El sistema económico no es algo estático, afirma Perez de Eulate, es una red de estímulos e incentivos, de relaciones complejas, en continuo cambio. La ciencia económica lo único que ha hecho es formalizar, o tratar de formalizar, estas variables. Primero de manera intuitiva, la “mano invisible”, de Adam Smith, luego de forma matemática, el “equilibrio general” de León Walras. El crecimiento, por lo tanto, podría ser muy superior si el mercado actuase más libremente y eso redundaría en una mejora del nivel de vida general. Pues, el objetivo no debe ser la igualdad de ingresos, ni siquiera la reducción de las desigualdades, sino la eliminación de la pobreza. Y frente a ésta se precisan redes de asistencia, políticas sociales, etc., pero,  principalmente, dinamismo económico, incentivos basados en la libertad de los agentes.

sábado, 13 de junio de 2026

¿Que futuro le aguarda a una Europa Unida?

¿Que futuro le aguarda a una Europa Unida? Los franceses y holandeses le dieron un “no” a la propuesta de Constitución europea en el escenario de referendos nacionales. Esta era la primera vez que los holandeses votaban sobre cualquier aspecto de la participación de su país en la Unión Europea. Como ocurría también con otros muchos paises miembros, todas las demás decisiones al respecto las había tomado la clase dirigente política que, junto con la mediática, se había mantenido unida en su respaldo a la UE. Después de los plebiscitos francés y holandés, los políticos y burócratas de toda Europa se hicieron eco de este sentimiento; si, la gente había hablado, pero se había equivocado y había que corregirlo. Las reacciones de la élite al rechazo a la Constitución tan solo sugerían que los políticos europeos hacía tiempo que habían olvidado el significado de la palabra “democracia representativa”…..Para los dirigentes de la Unión Europea el hecho de que los partidos populistas atrajeran cada vez más votos significaba que el racismo iba en aumento. Sin embargo, la mayor parte del respaldo a esos partidos no provenía de neonazis o de elementos de la extrema derecha. Provenía de ciudadanos normales y corrientes, cansados de que les gobernaran élites que durante décadas se habían burlado de su orgullo patrio, imponiéndoles pesados impuestos y habían puesto en peligro su seguridad nacional mediante políticas de inmigración temerarias. Lo que atraía a muchos votantes a esos partidos no era la retórica del odio, sino opiniones sensatas sobre la inmigración, la Unión Europea y la Alianza Atlántica. 
A los europeos, cuyas élites nostálgicas de la década de 1960 han buscado hacerles sentir avergonzados de su legado, desdeñosos de su libertad y deseosos y dispuestos a conformarse con cualquier clase de “paz” a cualquier precio, se los ha animado a enorgullecerse solo de los logros supremos de sus sistemas socialdemócratas, el multiculturalismo, el Estado de bienestar y el “proyecto europeo”. Es como si Europa después de todos los horrores que se infligió a si misma durante el siglo XX estuviera decidida a arrancar de cuajo todas sus raíces, arriar sus banderas y basar su sentido de identidad en cosas superficiales que no entrañaran ningún riesgo. Una civilización con tan prosaico concepto de si misma no es sino un castillo de naipes que puede echar abajo con facilidad un pueblo extranjero poseído por un sentido de quién es y de en qué cree.

viernes, 13 de febrero de 2026

La deuda pública es un instrumento de esclavitud

"La deuda pública es un instrumento de esclavitud, no de crecimiento. Es una excusa para seguir subiendo los impuestos y erosionando el poder adquisitivo de la moneda; una gigantesca transferencia de riqueza de los sectores productivos y las familias a la clase política.El truco es el siguiente. Dicen que hay déficit y, por lo tanto, hay que subir los impuestos. Si suben los ingresos con el ciclo, gastan mucho más y si no aumentan los ingresos, suben más los impuestos. Posteriormente, el déficit se mantiene, sigue aumentando la deuda y siguen culpando al que produce riqueza."
"El PIB es un agregado económico que se puede dopar con facilidad utilizando mucha más deuda y gasto público. Lo mismo ocurre con el empleo, que refleja una supuesta fortaleza inexistente al incluir récords de pluriempleo y de contratación de funcionarios pagados con deuda. Pero esto sale muy caro a medio plazo", escribe el profesor y gestor de fondos de inversión Daniel Lacalle.

miércoles, 30 de agosto de 2023

La familia es la pieza más importante de la sociedad

Me preguntas cual es la causa por la que actualmente se tiene la obsesión de destruir la familia. Cojo un texto de Francisco Fernández Carvajal y te digo que “la familia es la pieza más importante de la sociedad. Y, quizá, la más atacada desde todos los frentes. Sistemas de impuestos que ignoran el valor de la familia, determinadas políticas educativas, materialismo y hedonismo que tratan de fomentar una concepción familiar antinatalista, falso sentido de la libertad y de independencia, programas sociales que no favorecen que las madres puedan dedicar el tiempo necesario a los hijos... En numerosos lugares, principios tan elementales como el derecho de los padres a la educación de los hijos han sido olvidados por muchos ciudadanos que, ante el poder del Estado, acaban por acostumbrarse a su intervencionismo excesivo, renunciando al deber de ejercer un derecho que es irrenunciable. A veces, y debido en parte a esas inhibiciones, se imponen tipos de enseñanza orientados por una visión materialista del hombre; líneas pedagógicas y didácticas, textos, esquemas, programas y material escolar que orillan intencionadamente la naturaleza espiritual del alma humana.”

jueves, 5 de mayo de 2022

La curva de Laffer

Arthur Laffer

Arthur Laffer, asesor del concejo de política económica del gobierno del presidente Ronald Reagan, propuso a finales de la década de 1970 que cuanto más tenga que pagar la gente en impuestos más incentivos tendrá para evitar pagarlos o para menos. Laffer argumentaba que si un gobierno no imponía gravámenes de ningún tipo, su recaudación sería inexistente; no obstante, el resultado sería el mismo si estableciera un impuesto del 100 por 100, porque nadie tendría incentivos para trabajar. A partir de esta idea, bosquejó una curva en forma de campana que mostraba que, en algún lugar entre el 0 y el 100 por 100, había un punto en el que la recaudación del gobierno era la máxima posible.


Cuando el Tesoro británico se propuso en 2008 elevar el tipo impositivo más alto, se dispuso que el tipo impositivo para cualquier renta por encima de ciento cincuenta mil libras esterlinas fuera del 45 por 100, en lugar del 40 por 100 como había sido hasta entonces. Sin embargo, destacados expertos fiscales calcularon que esto no produciría en absoluto ninguna recaudación extra para el Estado, pues el incremento disuadiría a la gente de trabajar más horas. Los mismos expertos advirtieron de que una medida semejante podía reducir con facilidad la recaudación. El problema no es sólo que la gente buscará formas de evitar pagar impuestos más cuantiosos, por ejemplo, marchándose a paraísos fiscales, sino que unos tipos impositivos marginales elevados pueden perjudicar la economía en general. Al desalentar a los trabajadores que generan más dinero, se los impulsa a dejar el país o abandonar sus empleos, lo que reduce la creación de riqueza de la economía en general. La curva de Laffer demuestra que el gobierno debe hallar un equilibrio entre los dos factores, con lo que da expresión científica a la verdad contenida en la famosa sentencia del ministro de Finanzas de Luis XIV, Jean-Baptiste Colbert, según la cual la tributación era el arte de “desplumar al ganso consiguiendo la mayor cantidad de plumas con el menor número de graznidos”. Es importante señalar que hay pocas dudas de que unos impuestos excesivamente altos pueden frenar el crecimiento económico.



lunes, 15 de junio de 2020

Tendremos que acostumbrarnos a vivir con la crisis


El gobierno español anunciando mas impuestos

Los despidos privan a las familias del necesario poder adquisitivo, agotan sus ahorros y disminuyen sus niveles de consumo, lo que, a su vez, se refleja en el comercio y la producción generales. Esto abre la puerta al estancamiento, la más temida faceta de la crisis económica, ya que entonces el Estado y el Gobierno, lejos de reducir la fricción existente, presionan en la dirección contraria incrementando los impuestos, lo que no hace sino empeorar la situación. Se ha terminado la era de las coyunturas desfavorables, que podían resolverse en un periodo más o menos breve.


Escribe el sociólogo italiano Carlo Bordoni que “debemos aprender a vivir con la crisis, igual que nos resignamos a vivir con tantas adversidades endémicas que nos han venido impuestas por la evolución de los tiempos: la contaminación, el ruido, la corrupción y, por encima de todo, el miedo (el sentimiento más antiguo del mundo, que nos acompaña a lo largo de una realidad marcada por la inseguridad). Tendremos que acostumbrarnos a vivir con la crisis, porque la crisis ha venido para quedarse”.

sábado, 9 de mayo de 2020

Un impuesto sobre los consumos es un impuesto sobre la producción



No importa si los impuestos son directos o indirectos, un impuesto sobre los consumos es también un impuesto sobre la producción. El consumo es, por supuesto, el motivo principal de la producción. La razón por la cual trabajamos, invertimos o iniciamos un negocio es para ganar los ingresos necesarios para consumir. Si partimos de una tasa de IVA elevada, los consumidores cuentan con menos ingresos para destinar a otras compras. Si no hay dinero, no se puede comprar, y por lo tanto el crecimiento económico de un país cae.


viernes, 8 de mayo de 2020

China se ha negado a dejar a investigadores de otros países a que visiten la ciudad de Wuhan


Un barco navega a lo largo del río Yangtze en Wuhan

China no colabora, y se ha negado a dejar a investigadores de EE.UU. y otros países a que visiten la ciudad de Wuhan, donde se dieron los primeros contagios de coronavirus entre personas. En poder del presidente obra un informe del departamento de Seguridad Nacional que concluye que una de las razones por las que China mintió sobre los contagios fue para amasar material sanitario, reduciendo de forma drástica sus exportaciones de mascarillas, guantes, etc.


Uno de los planes que baraja la Casa Blanca y cuya existencia ha revelado Reuters es aumentar esos impuestos sobre productos chinos para crear una nueva cadena de producción con otros aliados de EE.UU. como Corea del Sur, Vietnam, y Colombia. Por otro lado, el presidente Trump presiona a la Unión Europea, para que desista de adquirir a China la tecnología necesaria para crear nuevas redes de comunicaciones, como el 5G.

Un sondeo revela que una gran mayoría tanto de republicanos como de demócratas acusa al régimen comunista de no ser transparente en esta grave crisis. Hay hasta una mayoría, según la consultora YouGov, que cree que el virus procede de un laboratorio.


En un mitin televisado en el monumento a Lincoln, el presidente Trump dijo que está convencido de que “algo sucedió” en el laboratorio de Wuhan que permitió que esta cepa de Covid-19 escapara y acabara infectando a seres humanos, provocando una de las mayores pandemias de la historia.

martes, 24 de marzo de 2020

Doberman



En el siglo XIX, un funcionario sajón del Estado prusiano denominado Dobermann se encontraba con la dificultad de tener como misión la de recaudar los impuestos por diferentes localidades de Turingia, afrontando los peligros que causaba la inseguridad de los caminos de la época. El riesgo de su oficio podía dar al traste con su conciencia de probo funcionario. Con germánico rigor fue experimentando con diversas razas de perro, hasta dar con una que tuviera las siguientes características: fidelidad absoluta al jefe sin que esto signifique una relación de dependencia personal, es decir, que si el jefe es sustituido la fidelidad se mantendrá con su sucesor; con todo aquel que no sea su amo se mostrará fiero y no permitirá ningún tipo de confianzas; ante el enemigo del dueño, cualquiera que sea, no tendrá piedad. Valiente siempre, desconfiado más aún. Así nació la raza espúrea, pero eficacísima, de los doberman.

lunes, 7 de enero de 2019

Impuestos especiales.


No se sabe si el apelativo de “especiales” en los impuestos sobre bebidas alcohólicas de alta graduación, sobre el tabaco, sobre juegos de azar, sobre la gasolina etc, es debido a lo elevado del porcentaje que se gravan estos productos.Los llamados impuestos especiales suponen alrededor del 8% del total de lo que recauda el Estado en España, así que el Gobierno se ha convertido en el primer fumador, el primer alcohólico y el primer ludópata del país. El Estado está literalmente enganchado al consumo de estos productos, pues entraría en suspensión de pagos si no pudiera gravarlos.

martes, 20 de noviembre de 2018

En 2040 se va a prohibir la venta de coches diesel, gasolina y cualquier otro combustible que no sea electricidad.

En 2040 se va a prohibir la venta de coches diesel, gasolina y cualquier otro combustible que no sea electricidad. Lo ideal sería dar los pasos necesarios, poco a poco, cuenta el periodista Carlos Cancela, para que en un plazo de tiempo lo más corto posible los ciudadanos compraran coches eléctricos sin presiones. Hoy no hay más infraestructuras de recarga, tampoco hay normas para unificar los enchufes, o para los servicios asociados con el coche eléctrico. La táctica desde el Gobierno es que se vendan más coches de gasolina que de diesel. Los coches de gasolina emiten un 25% más de CO2 que un coche diesel equivalente, pero pagan más impuestos.

Hay muchos clientes que no son capaces de analizar que todavía quedan 32 años de usar coches normales para ese previsible cierre de las ciudades a los coches con motor térmico, que el Gobierno estima en 2050. Esos clientes, dice Cancela, ya no van a querer comprar ahora un coche diésel o de gasolina o de cualquier otra tecnología. A mas a mas, prácticamente ninguna marca tiene disponibles vehículos eléctricos para vender a corto plazo. La todavía escasa producción de estos vehículos, se la llevan Alemania, o Francia, Noruega, Holanda o cualquier otro país que apoye al coche eléctrico, no como España.

Las ventas de coches van a seguir bajando y las fábricas van a sufrir nuevas reducciones de producción. El sector industrial estima que la polémica del diésel, con la ministra diciendo que está muerta esa tecnología, le ha costado 35.000 puestos de trabajo a la industria española.

No hay un plan de ayudas para los coches eléctricos, denuncia Cancela, pero se anuncia la prohibición de los diésel y los de gasolina. Estas ayudas no son para que los fabricantes ganen más dinero, un coche eléctrico medio vale el doble que uno de gasolina por el coste de las baterías y paga el doble de IVA. Es decir, que se paga el doble de impuestos que por un coche de gasolina.

lunes, 4 de junio de 2018

Impuestos.


Como los estados nunca tienen bastante, inventan todo tipo de impuestos. El término impuestos es suficientemente descriptivo, algo que se impone, es decir, algo que nadie quiere pagar. El Impuesto del Valor Añadido (IVA) es un porcentaje que se añade al valor de lo que compramos. ¿Cuál es el valor que añade el Estado a, por ejemplo, un paquete de folios? Será valor detraído porque lo único que hace el Estado es encarecer los folios en un 21%. Desde un punto de vista económico, en el acto de compra, el Estado no añade valor alguno.

martes, 22 de mayo de 2018

Para medir la desigualdad hay que medir la diferencia en cómo vive una persona de de menores ingresos respecto de una de mayores ingresos.

Si de medir desigualdad se trata, en lugar de medir las diferencias de ingresos, lo que debemos medir es qué diferencia existe en cómo realmente vive una persona del segmento de menores ingresos en la población respecto de una de mayores ingresos. Y ahí lo que importa son cosas como, por ejemplo, las diferencias de acceso a agua potable, alcantarillado, refrigeradores, televisores, electricidad, vestimenta, nutrición, salud y educación, las diferencias en la mortalidad infantil, en las expectativas de vida y vivienda, entre otras. Este hecho es de vital importancia porque resulta que una persona que gana cien millones de dólares al año, en realidad, no vive mucho mejor, en términos absolutos, que una que gana cincuenta mil dólares al año. También el millonario sólo puede usar un automóvil al mismo tiempo, comerse un plato de comida y vivir en una casa. Claro, él tendrá un Ferrari y el otro tendrá un Mazda, uno 
una mansión y el otro un apartamento más modesto, y suma y sigue. Pero ahí no hay una diferencia en términos absolutos. No ocurre que uno tenga coche y el otro no, que uno tenga agua potable y el otro no, que uno tenga una casa y el otro viva bajo un puente. Ambos se van al Caribe a veranear en el mismo avión. Uno se irá a un hotel de cinco estrellas y viajará en clase ejecutiva, y el otro irá en económica y a un hotel de tres o cuatro estrellas que, finalmente, no es tan distinto al de cinco. La calidad de vida es muy similar aunque la desigualdad de ingresos es gigantesca, escribe Axel Kaiser. Específicamente uno tiene un ingreso dos mil veces superior al otro, pero sería absurdo decir que tiene una calidad de vida real dos mil veces superior. Pero, además, el rico tampoco tiene el dinero como el tío Gilito en una bóveda en su casa donde se lanza a nadar todos los días. La tiene invertida en empresas, máquinas e instrumentos financieros que generan trabajo y productos para todos nosotros.



Hagopian y Ohanian advierten: “No conocemos evidencia persuasiva de que reducir la desigualdad de ingresos aumente el bienestar económico de la mayoría de los ciudadanos. De hecho, el estándar superior de calidad de vida en América y el crecimiento económico comparado con otras naciones avanzadas es evidencia de lo contrario. Aumentar impuestos a los americanos más productivos, aquellos que crean más trabajo en nuestra economía va a deprimir el crecimiento económico y a reducir oportunidades para los más desafortunados”. La redistribución estatal no mejora necesariamente los niveles de desigualdad en los ingresos y afecta las verdaderas oportunidades de conseguir estos ingresos de la gente más desfavorecida, dice Kaiser.

lunes, 6 de noviembre de 2017

La socialdemocracia y el Estado del bienestar fueron los que vincularon a las clases medias profesionales y comerciales a las instituciones liberales tras la II Guerra Mundial.


La socialdemocracia y el Estado del bienestar fueron los que vincularon a las clases medias profesionales y comerciales a las instituciones liberales tras la II Guerra Mundial. Esta cuestión era de gran trascendencia, dice el profesor Judt, fue el temor y la desafección de la clase media lo que había dado lugar al fascismo. Volver a atraerla a las democracias fue, con mucho, la tarea más importante de los políticos de la posguerra, y en absoluto fácil. En la mayoría de los casos se logró gracias a la magia del “universalismo”. En vez de hacer depender los beneficios de la renta, en cuyo caso los profesionales bien retribuidos o los comerciantes prósperos podrían haberse quejado de que con sus impuestos estaban pagando unos servicios de los que ellos no se beneficiaban, a la clase media educada se le ofreció la misma asistencia social y servicios públicos que a la población trabajadora y a los pobres, educación gratuita, atención médica barata o gratuita, pensiones públicas y seguro de desempleo. 

Con tantas necesidades cubiertas por sus impuestos, al llegar la década de 1960 la clase media europea tenía mucha más renta disponible que en ningún otro momento desde 1914. Es interesante que aquellas décadas se caracterizaran por una mezcla de innovación social y conservadurismo cultural que tuvo un éxito extraordinario. El
Keynes 
propio Keynes es un ejemplo de ello. Hombre de gustos y educación elitistas, aunque excepcionalmente abierto a las nuevas creaciones artísticas, comprendía la importancia de llevar un arte, una interpretación y unos textos de la máxima calidad a un público lo más amplio posible, a fin de que la sociedad británica superase sus divisiones paralizantes. Fueron sus iniciativas las que condujeron a la creación del Royal Ballet, el Arts Council y muchas otras instituciones, innovadoras provisiones públicas de alta cultura sin concesiones, en la misma línea que la BBC de lord Reith, con su autoimpuesto compromiso de elevar el nivel de los gustos populares en vez de limitarse a satisfacerlos. 

Para Reith o Keynes, o para el ministro de Cultura francés André Malraux, en este nuevo enfoque no había ningún paternalismo, como tampoco lo había para los jóvenes estadounidenses que trabajaron con Lyndon B. Johnson en la fundación de la Corporation for Public Broadcasting o del
meritocracia.
National Endowment for the Humanities. En esto consistía la meritocracia, en que, gracias a la aportación del erario público, pudieran abrirse las instituciones de la élite a una masa de aspirantes. Comenzó el proceso de sustituir la selección basada en la herencia o la riqueza por la movilidad ascendente mediante la educación.

miércoles, 28 de junio de 2017

Quien mantenga que un impuesto debe gravar por igual a todos debe antes establecer la justicia del propio impuesto.

Adam  Smith 
La advertencia de Adam  Smith de que los costes de recaudación deberían ser los “mínimos” y que los impuestos deben gravar teniendo en cuenta este principio. ¿Una máxima obvia e inocua? Claro que no, este “axioma de justicia” no es en absoluto obvio. Porque el funcionario encargado de la recaudación de impuestos tenderá a favorecer un impuesto con altos costes administrativos, que necesite una mayor contratación de funcionarios. Smith decía que el impuesto debe recaudarse del modo en que el pago sea más sencillo.

Para Smith el impuesto justo es que el impuesto debe ser cierto y no arbitrario, de forma que el contribuyente sepa cuánto debe pagar. Si un impuesto es oneroso e injusto, la evasión podría ser muy beneficiosa para la economía, e incluso algo moral.

Si una medida es injusta, dice Rothbard, es justo que tenga el efecto general más pequeño posible. La igualdad en un tratamiento injusto nunca puede considerarse un ideal de justicia. Por tanto, quien mantenga que un impuesto debe gravar por igual a todos debe antes establecer la justicia del propio impuesto. Si cierta carga es injusta, la acusación debe recaer, no en quien escapa de la carga, sino en primer lugar en quienes la imponen. Si un impuesto es de hecho injusto y algunos están exentos de pagarlo, el revuelo no debería llevar a extender el impuesto a todos, sino por el contrario a extender la exención a todos. La propia exención no puede considerarse injusta sin que el impuesto o la carga sean antes considerados como justos. Por tanto la uniformidad del tratamiento por sí misma no puede considerarse como un canon de justicia. Un impuesto debe antes probar ser justo, si es injusto, la uniformidad es simplemente una imposición de una injusticia general y debe acogerse con agrado la exención. Como el mismo hecho de la imposición es una interferencia en el libre mercado, es particularmente incongruente e incorrecto que defensores del libre mercado defiendan la uniformidad fiscal.

viernes, 3 de febrero de 2017

La mayoría de los seguidores de Podemos e Izquierda Unida están convencidos que las empresas no tienen otra finalidad que burlar impuestos.

La mayoría de los seguidores de Podemos e Izquierda Unida están convencidos que las empresas no tienen otra finalidad que burlar impuestos, explotar a los obreros, sacar el dinero fuera del país y perpetrar operaciones turbias en complicidad con el Estado.

Si, en muchos casos, ocurre efectivamente así, es por culpa exclusiva del Estado. Es el, y no las empresas y los empresarios, el que fija las reglas del juego económico y el que debe hacerla cumplir. Es el quien procedido de tal modo que, a menudo, para una empresa la única manera de tener éxito sea recibiendo privilegios cambiarios o monopólicos y corrompiendo a los políticos  y de que las condiciones de seguridad sean tales que no haya incentivos para reinvertir en el país y sí para sacar el dinero al extranjero. Es el Estado el que, distorsionando y trabando el mercado, ha restado toda clase de estímulos para producir y ha generado condiciones para especular.

domingo, 22 de enero de 2017

Muerte del socialismo democrático.

Tras décadas de abundancia en las que los gobiernos socialdemócratas de posguerra sentaron las bases de los programas modernos de protección social en toda Europa, varios factores se confabularon para producir un cambio. El reto para los socialdemócratas progresistas había sido siempre mantener un equilibrio políticamente sostenible entre los ingresos de los impuestos y la inversión en servicios públicos. Para Suecia y Gran Bretaña, entre otros, ese equilibrio se rompió en las décadas de 1970 y 1980, cuando la deuda pública se disparó sin control, las industrias pesadas tradicionales entraron en decadencia y las relaciones entre gobiernos y sindicatos se tensaron hasta bordear la ruptura. 


En términos geopolíticos, el final de la guerra fría y el hundimiento del comunismo desacreditaron a la socialdemocracia y cuestionaron su papel de punto intermedio entre el comunismo soviético y el individualismo estadounidense. Más amenazantes aún a largo plazo, las fuerzas de la globalización, al permitir el movimiento rápido de capitales y mano de obra por las fronteras, empezaron a dejar al descubierto prácticas nacionales poco competitivas y a privar a los gobiernos del control sobre el destino económico de sus propios países en el que se basaba el intervencionismo socialdemócrata, dice Ben Dupré. En un mundo online dominado por inmensas corporaciones multinacionales, las aspiraciones socialdemócratas parecían
Tony Blair
cada vez más obsoletas. Enfrentados a ese peligro, muchos empezaron a plantearse una “Tercera Vía”. En esencia una posición de centro-izquierda, en la que una versión comprensiva del capitalismo se conjugaría con el compromiso socialista con la igualdad y la protección social. En 1997, los Nuevos Laboristas británicos liderados por Tony Blair ganaron las elecciones como pioneros y defensores de la Tercera Vía. Pero no llegó a convencer a los críticos, que creían que el precio pagado por rescatar la socialdemocracia fue la muerte del socialismo.

lunes, 16 de enero de 2017

Cuando los políticos utilizan el termino conveniente.


El subir los impuestos tiene sus riesgos ya que al final si estos son abusivos el pueblo gasta menos o busca subterfugios con los que eludirlos. Ahora los políticos quieren convencer que es “conveniente” subir ciertos impuestos e incrementar el copago de los medicamentos, olvidando que estos ya fueron pagados por los ciudadanos vía impuestos.

La palabra “conveniente” ya la hemos oído muchas veces en boca de personas poco honradas. Lo conveniente y lo justo con frecuencia están en conflicto.

Como escribiera Miguel Delibes en su libro “El disputado voto del señor Cayo” :”Palabras, palabras y palabras… Es… es lo único que sabemos producir”. Se refería a los políticos.

La palabra “conveniente” ya la hemos oído muchas veces en boca de personas poco honradas


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Subir los impuestos a las grandes empresas que no inviertan y bajárselos a las que inviertan y a las que creen empleo.

El principal problema que afrontan las economías es la escasez de demanda. Pero al final, cuando la demanda total sea suficiente como para utilizar íntegramente nuestros recursos, el lado de la oferta sí será importante.Es posible subir los impuestos a las grandes empresas que no inviertan y bajárselos a las que inviertan y a las que creen empleo. Haciendo eso, es más probable que se genere crecimiento que mediante las bajadas de impuestos indiscriminadas que exigen algunas empresas.

Inversiones.
Las inversiones del gobierno en infraestructuras, educación y en tecnología apuntalaron el crecimiento durante el siglo pasado, y pueden suponer la base para el crecimiento durante este siglo. Esas inversiones expandirán la economía y harán que las inversiones privadas resulten aún más atractivas. Como ha señalado el historiador económico Alex Fields, las décadas de los treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta fueron periodos de grandes incrementos de la productividad, y gran parte de aquel éxito tuvo que ver con las inversiones públicas.

Tampoco hay que olvidar la igualdad de oportunidades, y esta vendrá de la mano de la educación.

Las inversiones del gobierno en infraestructuras, educación y en tecnología apuntalaron el crecimiento durante el siglo pasado, y pueden suponer la base para el crecimiento durante este siglo

la igualdad de oportunidades vendrá de la mano de la educación

lunes, 14 de noviembre de 2016

Percepciones y subvenciones.

decisiones de compra
Las empresas han hecho todo lo posible por comprender lo que determina las decisiones de compra de los consumidores; porque, si son capaces de entenderlo, pueden inducir a la gente a que compre más su producto. Así pues, el principal objetivo de la publicidad no es transmitir información, sino condicionar las percepciones.



Las empresas cuando solicitan una subvención nunca manifiestan que el objeto de la misma es llenar sus arcas. Los solicitantes expresan sus peticiones en términos de equidad y de los beneficios que aportaría a terceros (más empleos, mayor recaudación de impuestos).

Las empresas cuando solicitan una subvención nunca manifiestan que el objeto de la misma es llenar sus arcas

el principal objetivo de la publicidad no es transmitir información, sino condicionar las percepciones