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miércoles, 8 de abril de 2026

La era de la decadencia

Si las tasas de fecundidad mundiales siguen cayendo, habrá escasez masiva de mano de obra en todas partes, excepto en el África subsahariana. Pero la infraestructura de las economías modernas depende de ejércitos de trabajadores invisibles; sin ellos, se desmorona. Los robots y la inteligencia artificial no pueden arreglar las fugas de agua ni mantener los ascensores de los edificios altos.Cuando el número de trabajadores sea igual al de ancianos, se necesitará el 45% de la mano de obra en servicios esenciales para que la sociedad siga funcionando.“Las infraestructuras son difíciles de reducir y hay que mantener redes enteras independientemente del número de personas a las que den servicio”. No podremos reducir muchos servicios esenciales. La innovación se ralentizará drásticamente mientras la sociedad lucha por mantener las luces encendidas. Según los análisis “en 2040, siete países (Japón, Corea del Sur, España, Italia, Grecia, Portugal y Alemania) podrían tener una escasez combinada de unos 7 millones de trabajadores. En 2050, 14 países podrían tener un déficit de mano de obra de unos 20 millones de trabajadores”.
La respuesta estándar a este inquietante escenario es que países como Estados Unidos, Australia o el Reino Unido abrirán sus puertas a más inmigrantes.Aparte del trastorno social y político que esto podría provocar a corto plazo, a largo plazo esto sencillamente no funcionará. Los inmigrantes cualificados no vendrán. En un mundo globalizado, “a medida que más países experimenten escasez de mano de obra, el poder de negociación pasará de esos países a los propios trabajadores inmigrantes”. 
Shamil Ismail pinta un panorama desolador de la vida después del año 2050. Imagina a Eva, viuda con un hijo soltero. Sho vive en el séptimo piso de un bloque de pisos con goteras. El ascensor no funciona porque no hay nadie que lo mantenga. Con tantas escaleras, hacer la compra se ha convertido en un calvario. En cualquier caso, las estanterías suelen estar vacías porque faltan camioneros. Las calles están llenas de baches porque la ciudad se ha quedado sin dinero. Las pequeñas tiendas han cerrado por falta de clientela. Estamos entrando, dice, en “la era de la decadencia”.Esta historia tiene un lado positivo. Para África representa una oportunidad de oro. “El siglo XXII será una época apasionante para África y es muy posible que llegue a conocerse como el Siglo Africano. Este prestigio no se materializará mediante la explotación de los abundantes recursos minerales del continente, sino por el potencial latente que encierra su vasta reserva de recursos humanos”, escribe Ismail.
Nicholas Eberstadt, uno de los principales demógrafos estadounidenses, publicó en en Foreign Affairs su propio estudio sobre un mundo en proceso de despoblación. Llega a la conclusión que “la despoblación transformará profundamente a la humanidad, probablemente de muchas maneras que las sociedades no han empezado a considerar y que quizá aún no estén en condiciones de comprender”.

Referencia:The Age of Decay: How Aging and Shrinking Populations could Usher in the Decline of Civilization de Shamil Ismail


domingo, 22 de febrero de 2026

China penetra en África

China viene penetrando en África.África posee recursos, en forma de materias primas y fuentes de energía. De hecho, el petróleo, del que china, aunque país productor, es deficitario, fue el principal acicate de la presencia china. Además, África dispone de mano de obra barata y, además, se prevé que, dentro de unas décadas, sea un gran mercado, de unos 2.500 millones de habitantes. Esto, tomado en su conjunto, puede sonar a algún tipo de proyecto neocolonial. Y es verdad, poniendo el prefijo donde corresponde. Porque es tan obvio que ya no se trata del viejo colonialismo decimonónico, como que China va a lo que va, que no hace obras de caridad y que eso va a generar una dependencia de esos países hacia China.
China penetre en África. Las tres vías de avance son desde el Magreb occidental, a partir de sendos acuerdos estratégicos firmados con Argelia, y con Marruecos; desde Angola; y desde el Cuerno de África, con Yibuti como símbolo, pero, sobre todo, pensando en Sudán y en Etiopía. En Angola y Sudán hay petróleo. El Magreb y Etiopía son empleados para invertir, también, en el sector secundario, además de convertirlos en nodos de la cada vez más ambiciosa red de transportes y comunicaciones chinas. La inversión china en el gran hub empresarial de Tánger (automóviles, textil y aeronáutico) conecta con el puerto de Tánger-med. China está logrando llevar a buen puerto ese viejo sueño imperial británico, consistente en conectar sus dominios africanos, de Norte a Sur y de Este a Oeste. Al ferrocarril que une Yibuti con Addis Abeba, se une el que, tras conectar Zambia y Tanzania, va a hacer lo propio con Port Lobito, en Angola. Suele ser conocido como el ferrocarril de Katanga-Benguela. Todo ello pasando por Tenke (República Democrática del Congo) y enlazando, igualmente, con Ciudad del Cabo. Se trata de un entramado que ya forma parte de la AGENDA 2063, uno de cuyos objetivos es la integración de un futurible mercado único africano, que está siendo apoyado por los BRICs, con China y Rusia a la cabeza.
China se encarga de proveer a esos países de redes de ferrocarriles, de hospitales y de escuelas, generando la sensación de ser un país que coopera en su desarrollo. No es falso. Si acaso, es una verdad a medias. Los beneficios se los llevan los bancos y las empresas chinas. Bien es verdad que a un precio más barato que el que se deduciría de pedir ayuda al FMI y/o al Banco Mundial.
China se ahorra el gasto derivado de tener que construir y mantener una administración colonial clásica, y ni siquiera envía tropas (salvo a Yibuti) pero se garantiza gobiernos afines y los recursos que necesita para su propia economía. Al revés, el discurso oficial chino, que, por supuesto, tiene mucho de ideológico (en el sentido de mercadotecnia) enfatiza que los principios que mueven a China son el “ascenso pacífico”, la “No injerencia en los asuntos internos de los demás países”.

Referencia: Global Strategy. Josep Baqués. Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona

miércoles, 7 de mayo de 2025

La población joven del África subsahariana es especialmente apta para aprovechar la tecnología e impulsar el desarrollo económico

Para 2050, una de cada cuatro personas en la Tierra (y cerca de la mitad de los niños) será de alguno de los 54 países del continente africano. En 1950, los africanos representaban solo un 9% de la población. Estas cifras demuestran que las proyecciones y el posible dividendo demográfico para estas naciones tendrá efectos sociales y económicos sin parangón.Los jóvenes africanos representarán el 42% de la juventud global en la próxima década. “El crecimiento de la población en el continente africano se debe a una de las tasas de natalidad más altas a nivel mundial y tasas de mortalidad en declive atribuidas al acceso mejorado a la atención médica y el saneamiento”, afirma Tighisti Amare, subdirectora del Programa África del think thank británico Chatham House. 
“África son muchos países diferentes que experimentan una amplia gama de situaciones culturales, económicas y demográficas”, manifiesta Mark Wheldon, oficial de Asuntos de Población de Naciones Unidas. “Por ejemplo, muchos en el África Subsahariana, con poblaciones jóvenes, forman parte del grupo de Países Menos Adelantados (PAM); con bajos ingresos, que enfrentan severos impedimentos estructurales para el desarrollo sostenible. Son altamente vulnerables a los shocks económicos y ambientales y tienen bajos niveles de activos humanos”.
África está perdiendo terreno. Su contribución a la manufactura global es menor hoy que en 1980. Su economía tiene un gran peso en el sector primario y el avance de su industria es desigual, mientras que Sudáfrica, Egipto, Marruecos y Túnez tienen sectores relativamente desarrollados, en los países subsaharianos el peso del sector es muy pequeño.
“La gran población de África, si se aprovecha adecuadamente, tiene el potencial de impulsar el crecimiento socioeconómico en la región al ofrecer mano de obra y mercado para productos, atrayendo así inversiones domésticas y extranjeras”, subraya desde Accra (Ghana) Francis Agbere, responsable de Programas y Políticas de Economía Justa de Oxfam Intermón. Con un 70% de su población menor de 30 años, la población joven del África subsahariana es especialmente apta para aprovechar la tecnología e impulsar el desarrollo económico. Pero, para sacar provecho del dividendo demográfico, los gobiernos deben implementar políticas que se traduzcan en ciudadanos sanos y capacitados, y promover los derechos laborales para protegerlos contra la explotación económica. Un informe de Oxfam reveló que siete africanos tienen más riqueza que la mitad inferior de la población. “En el continente más desigual, el crecimiento del PIB no significa mucho si la riqueza está en manos de unos pocos”, comenta Agbere. “Los gobiernos africanos deben implementar políticas que reduzcan la brecha entre ricos y pobres, deben priorizar los servicios sociales como la salud y la educación, implementar políticas de impuestos progresivos e invertir en el sector agrícola, donde la mayoría de los agricultores a pequeña escala que trabajan para alimentar al continente son mujeres”. Porque, en todo caso, una gran población joven que carece de oportunidades no solo no tiene las condiciones para impulsar el desarrollo, sino que además podría sentar las bases para agravar los conflictos y la fragilidad del mundo.

martes, 16 de abril de 2024

El interés que puedan tener algunos grupos sociales en que haya desempleo

Un incremento muy importante de las mujeres en el mercado laboral que ha hecho que su tasa de actividad aumenta desde el 45,1 por ciento de 1996 al 60,2 por ciento en 2006 pero que, al no ir acompañado de suficientes políticas de igualdad y mecanismos legales efectivos contra la discriminación, ha provocado un descenso en el nivel salarial medio. Un fenómeno que, al añadirse a la entrada masiva de población inmigrante en los últimos años, ha permitido mantener los salarios en niveles excepcionalmente bajos, lo que ha incentivado el uso más intensivo y poco productivo de la mano de obra.
Cuando hay un alto nivel de desempleo se puede contratar el trabajo a salarios más bajos ya que hay más personas que desean trabajar pero que no encuentran empleo y, por tanto, estarán dispuestas a aceptar sin rechistar las condiciones de trabajo que les ofrezcan. Hemos podido comprobar en los últimos años que la presencia de gran número de inmigrantes ha sido utilizada para contratar a más bajo salario y que incluso ha sido fomentada la presencia de trabajadores sin papeles precisamente porque su estado de mayor necesidad permite a empleadores que sólo buscan el máximo beneficio contratarlos en condiciones más favorables para ellos. El interés que puedan tener algunos grupos sociales poderosos en que haya desempleo es, por tanto, algo que no se puede olvidar para entender por qué en los últimos años todo el mundo habla de crear empleo y, a la postre, no se crea el suficiente y el que se crea es de baja calidad, con malas condiciones de trabajo, pocos derechos reconocidos y de bajo salario.

miércoles, 6 de marzo de 2024

La parte más importante del salario del trabajador revierte al Gobierno cubano

Cuando en Cuba la Universidad de Medicina forma médicos, no es para que éstos ejerzan libremente su profesión, sino para que se conviertan en “misioneros” enviados bajo sus órdenes a chabolas de África, Venezuela o Brasil, conforme a la política internacionalista imaginada, decidida e impuesta por el jefe del Estado. Ahora bien, si están de misión en el extranjero, estos buenos samaritanos no perciben más que una parte del salario que debería pagarles el país de acogida, pues la parte más importante revierte al gobierno cubano, que hace las veces de prestador de servicios. Del mismo modo, los hoteleros extranjeros, franceses, españoles o italianos, que contratan a personal cubano en la isla no retribuyen directamente a sus empleados, como es el caso en cualquier sociedad libre, pagan los salarios al Estado cubano, que factura dicha mano de obra a precio de oro (y en divisas), antes de entregar una ínfima parte a los trabajadores en cuestión (en pesos cubanos, que no valen casi nada). Esta variante moderna de la esclavitud no deja de recordar la relación de dependencia que existía en las plantaciones del siglo XIX respecto del amo todopoderoso. Por lo demás, se halla en absoluta contradicción con los principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los cuales estipulan textualmente que “todo trabajador tiene derecho a percibir un salario sin la intervención de un intermediario”.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

Tráfico de niños

La agrupación de derechos humanos Terre des Hommes informó que hasta la fecha unos 20.000 niños provenientes de Malí fueron secuestrados y llevados a las plantaciones de cacao de Costa de Marfil. Estos niños son golpeados, maltratados y explotados. “Lo que ocurre allí se llama lisa y llanamente esclavitud”, dice Pierre Poupard, quien está al frente de UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) en Malí. “La mayoría ni siquiera sabe de dónde proviene, menos que menos dónde está. Los que intentan escapar del horror corren peligro de ser azotados o incluso asesinados por sus dueños”.

Costa de Marfil. La ex colonia francesa se independizó en 1960. Sin embargo, con el tráfico de niños, se calcula que en África Occidental hay un total de 200.000 niños usados como mano de obra barata, se ha desarrollado una nueva forma de esclavitud. Por paradójico que suene, la culpa la tiene la riqueza del país. Costa de Marfil es el primer productor mundial de cacao.

lunes, 3 de diciembre de 2018

El comercio justo.


En la revista Adbusters, Lasn describe su proyecto de las deportivas como “una rompedora técnica de marketing que quitará puntos a Nike. Si funciona, sentará un precedente que revolucionará el capitalismo”. Pero ¿cómo exactamente se supone que va a hacerlo? Reebok, Adidas, Puma, Vans y otra media docena de compañías llevan décadas intentando quitar puntos a Nike. Lasn defiende su proyecto de las deportivas alegando que su calzado, frente al de sus rivales, no se va a fabricar con mano de obra ilegal, aunque se importe de Asia. 
El comercio justo y el marketing ético no son ideas revolucionarias ni mucho menos. Si el consumidor está dispuesto a comprar más caros unos zapatos fabricados por trabajadores felices, o unos huevos puestos por gallinas felices, entonces comercializar ese tipo de productos puede ser rentable. Esta técnica ya la han usado con enorme éxito The Body Shop y Starbucks, entre otros.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Sentimientos patrióticos.

En la época de la construcción nacional de Polonia, se solía inculcar a los niños que respondieran así a las siguientes preguntas sobre la identidad: ¿Quién eres? Un pequeño polaco. ¿Cuál es tu símbolo? El águila blanca. Las respuestas de hoy día, sugiere Monika Kostera, una eminente socióloga de la cultura contemporánea, se formularían de manera bastante diferente: ¿Quién eres? Un hombre bien parecido en los cuarenta con sentido del humor. ¿Cuál es tu símbolo? Géminis.

Monika Kostera y Zygmunt Bauman
Una vez cedidas la mayoría de las tareas que exigen capital y mano de obra intensivos a los mercados globales, los estados tienen mucha menos necesidad de suministro de fervor patriótico. Incluso se han cedido los sentimientos patrióticos, el bien más celosamente guardado de los modernos Estados-nación, a las fuerzas del mercado para que los redistribuyan, engrosando así los beneficios de los promotores deportivos, del mundo del espectáculo, de los festejos de aniversarios y de los bienes industriales de interés, dice Zygmunt Baumane, Premio Principe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

martes, 19 de septiembre de 2017

La barrera que ha condenado a la pobreza.


Hoy las principales barreras para la asignación óptima de mano de obra, capital y recursos en el mundo son los gobiernos corruptos carentes de legalidad. 

sábado, 16 de septiembre de 2017

Todo está concebido para que el proceso de compra sea cómodo y rápido, pero no así el de reparación.

El formidable desarrollo de los cada vez menores costes industriales han convertido a la mano de obra que repara en mucho más cara que la maquinaria que fabrica, por lo que en la mayoría de productos sujetos a electrónica o mecánica, es más barato reponer que reparar. Las marcas no dicen esto abiertamente, así que se han dedicado a crear procesos disuasorios. El proceso de servicio técnico es claramente disuasorio. Todo está concebido para que el proceso de compra sea cómodo y rápido, pero no así el de reparación. Es un proceso que no interesa para nada a las marcas.

martes, 11 de julio de 2017

A corto plazo, las ideas guían la conducta pero, a largo plazo, es el comportamiento el que guía y da forma a las ideas.

Valerie Oppenheimer muestra en su libro Work and the family que lo primero en cambiar a la hora de trabajar la mujer fue el comportamiento que, al hacerlo, dio nacimiento a un nuevo conjunto de normas y valores. Nada prueba que estos cambios sustanciales en la participación de la mujer en la mano de obra fueran motivados por cambias previos en las actitudes con respecto al papel de cada sexo. Por el contrario, vinieron después que los cambios comportamentales, lo que indica que los cambios en la conducta propiciaron gradualmente cambios en el papel atribuido al hombre y a la mujer, más que a la inversa. Además, los hechos muestran claramente que el inicio de estos rápidos cambios en el comportamiento de la mujer como partícipe de la mano de obra fue muy anterior al nacimiento del movimiento feminista.

No les fue difícil a las mujeres tener la idea de conseguir trabajo fuera de casa; lo que les costó fue materializar esa idea en un comportamiento. No hay nada inherentemente más complejo en la idea de que los hombres deban dominar a las mujeres que en la idea de que las mujeres deban dominar a los hombres. La dificultad surge cuando un género obtiene una ventaja política sobre el otro y dicha ventaja se asienta en diferentes grados de poder. ¿Qué fuerza impele a los iraqueses a creer que la ascendencia debe fijarse exclusivamente en función de las relaciones maternas? Los judíos y los musulmanes tienen prohibido el cerdo. Esta idea forma parte de su religión, decimos. Pero ¿Por qué tienen dichas religiones esa idea? Sólo cuando se
 Marvin Harris
tiene en cuenta el comportamiento y se sitúa en el contexto de la situación material concreta podemos comprender las fuerzas que provocan que se piensen determinadas ideas y no otras. No cabe duda de que el comportamiento y las ideas deben verse como elementos de una interrelación. A corto plazo, las ideas guían efectivamente la conducta pero, a largo plazo, es el comportamiento el que guía y da forma a las ideas, dice el antropólogo estadounidense Marvin Harris.

sábado, 4 de febrero de 2017

Los que apoyan a la inmigración ilegal en realidad lo que pueden estar buscando es una mano de obra barata.

El muro en Tierras Blancas (Veracruz) que impide el paso de los migrantes el tren de carga conocido como “La bestia”
El muro, aunque incompleto, ya existe entre Méjico y los Estados Unidos, fue obra de Bill Clinton. También hay otros muros, como el construido por el presidente Zapatero en Melilla. Méjico también construyó su muro en su frontera sur para que no se le cuele media Centroamérica.

El Gobierno español de Zapatero levantó 8,2 kilómetros de alambrada en Ceuta y 12 en Melilla
Si está mal impedir que la gente entre en Estados Unidos “a la brava”, significa que está bien saltarse a la torera las leyes del país, y que los que se oponen a la medida están diciendo que quienes emigran legalmente a Estados Unidos  están haciendo el canelo.

Los que apoyan a la inmigración ilegal en realidad lo que pueden estar buscando es una mano de obra barata, sin demasiadas quejas ni demandas laborales.


domingo, 22 de enero de 2017

Muerte del socialismo democrático.

Tras décadas de abundancia en las que los gobiernos socialdemócratas de posguerra sentaron las bases de los programas modernos de protección social en toda Europa, varios factores se confabularon para producir un cambio. El reto para los socialdemócratas progresistas había sido siempre mantener un equilibrio políticamente sostenible entre los ingresos de los impuestos y la inversión en servicios públicos. Para Suecia y Gran Bretaña, entre otros, ese equilibrio se rompió en las décadas de 1970 y 1980, cuando la deuda pública se disparó sin control, las industrias pesadas tradicionales entraron en decadencia y las relaciones entre gobiernos y sindicatos se tensaron hasta bordear la ruptura. 


En términos geopolíticos, el final de la guerra fría y el hundimiento del comunismo desacreditaron a la socialdemocracia y cuestionaron su papel de punto intermedio entre el comunismo soviético y el individualismo estadounidense. Más amenazantes aún a largo plazo, las fuerzas de la globalización, al permitir el movimiento rápido de capitales y mano de obra por las fronteras, empezaron a dejar al descubierto prácticas nacionales poco competitivas y a privar a los gobiernos del control sobre el destino económico de sus propios países en el que se basaba el intervencionismo socialdemócrata, dice Ben Dupré. En un mundo online dominado por inmensas corporaciones multinacionales, las aspiraciones socialdemócratas parecían
Tony Blair
cada vez más obsoletas. Enfrentados a ese peligro, muchos empezaron a plantearse una “Tercera Vía”. En esencia una posición de centro-izquierda, en la que una versión comprensiva del capitalismo se conjugaría con el compromiso socialista con la igualdad y la protección social. En 1997, los Nuevos Laboristas británicos liderados por Tony Blair ganaron las elecciones como pioneros y defensores de la Tercera Vía. Pero no llegó a convencer a los críticos, que creían que el precio pagado por rescatar la socialdemocracia fue la muerte del socialismo.

sábado, 3 de septiembre de 2016

La globalización del comercio.

La agilización del comercio y los transportes permite que productos de una parte del mundo sean consumidos con mayor facilidad que nunca por otra parte. Hay artículos extranjeros que, sin entorpecimientos arancelarios, resultan más baratos que los nacionales. 

Multinacionales.
Un hecho muy frecuente en la era de la globalización es la inversión de una empresa en un país distinto a aquel en que tiene su sede social. Así se han formado las grandes multinacionales, con sucursales o centros subsidiarios repartidos por todo el mundo, dice el profesor Comellas. La inversión de una empresa de un país rico en un país pobre tiene la ventaja de que significa una forma de industrialización de este último, y el empleo de una mano de obra que de otro modo no hubiera encontrado una forma de trabajo especializado. Tiene el inconveniente de que los salarios son más bajos que los que por el mismo trabajo se pagan en un país desarrollado, y de que esa mano de obra, aunque se torna más cualificada y recibe una remuneración superior a la de otro trabajo de modesto nivel en su mismo país, detrae a los mejores trabajadores de otras labores tal vez necesarias para la sociedad en que viven. 

Cafetales.
Respecto de la agricultura, se destaca el hecho de que en zonas del tercer Mundo, de escaso nivel de desarrollo, muchos agricultores se esfuerzan en producir café, cacao, plátanos, soja, para venderlos a bajo precio al extranjero, restando mano de obra para los cultivos tradicionales que suele reclamar su propia sociedad. Lo mismo puede decirse de productos mineros, como el coltán, una aleación de niobio y tantalio, fundamental en las formas de tecnologías más avanzadas en el campo de la electrónica, el 80 por 100 de cuyos yacimientos se encuentran al este de la República del Congo, pero cuyos naturales son incapaces de utilizar. La globalización puede ser así una ventaja y un inconveniente. Los técnicos no se han puesto de acuerdo sobre el predominio de una condición sobre la otra. 


Gonzalo Anes
Los países atrasados mejoran lentamente su nivel de vida, pero la explosión demográfica, la defectuosa distribución de bienes y la corrupción de las clases dirigentes  no permiten en muchos de ellos el desarrollo que hubiera sido de esperar. Gonzalo Anes, historiador y economista, estima, en líneas generales, que “a pesar de las sombras y de las miserias, la mundialización ha permitido que viva más y mejor un progresivo mayor número de habitantes en este planeta”. La opinión más extendida, y, sobre todo, la más combativa, tiende a valorar muy negativamente el fenómeno de la globalización. Las estimaciones más sensatas parecen de acuerdo en que la globalización en sí, en cuanto facilidad para vender la producción propia, transportarla a cualquier parte, adquirir tecnología, pedir préstamos, etc., es positiva, y puede revertir en un desarrollo también global. Sin embargo, una serie de obstáculos se oponen a este desiderátum; tanto por parte de los países subdesarrollados, cuyos líderes malgastan las subvenciones que reciben (un caso sangrante fue Etiopía que vendió a la India el trigo que le regalaron, para comprar armas), como por parte de las empresas multinacionales, y las que obtienen concesiones de extracción, cuyo egoísmo parece menos perdonable.

globalización