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lunes, 11 de septiembre de 2023

Sin el Partido Socialista de Cataluña el independentismo no habría llegado tan lejos

Illa saluda a Aragonès en el Parlament

Sin el PSC, el independentismo no habría llegado tan lejos, ni habría gozado de semejante prestigio. La deriva cogió por sorpresa al viejo PSOE, que además había sido incapaz de prever el grado de adanismo del excéntrico secretario general que habían entronizado las primarias tras Almunia. Si algo caracterizó a Zapatero como líder es su doble condición suicida; sobrevalora sus capacidades e infravalora las dificultades a las que se enfrenta. Se trata de una audacia mal entendida que se resume en el hecho increíble, me hago cargo, de que buena parte de su mandato él creyó en la baraka como garantía del éxito de sus decisiones. He hablado con varios asesores de aquel gobierno y aún hoy se sorprenden de la ligereza con la que se tomaban decisiones trascendentales. En ABC recuerdan, cómo olvidarla, una comida con el staff del periódico en la que, cuestionado por la conveniencia de una determinada medida de política energética (la moratoria nuclear), el presidente Zapatero posó la mano sobre el brazo de su interlocutor y le dijo: “Confía en mí, saldrá bien”. De esa forma chamánica se enfrentó a problemas complicadísimos. Algunos, como la crisis económica, le arrollaron de forma inevitable, nadie habría podido escapar, pero otros salió a buscarlos con un entusiasmo adolescente y otros fueron planteados por personas que conocían su debilidad y pretendían explotarla. La crisis territorial forma parte de esta tercera tipología. Una parte de la dirigencia histórica del PSOE asistía espeluznada a la transformación del partido. Eran socialistas anacrónicos,escribe Rafael Latorre en su libro Habrá que jurar que todo esto ha ocurrido .

sábado, 19 de diciembre de 2020

Los masones quieran eliminar los crucifijos y los símbolos cristianos de la Navidad



El catedrático Manuel Guerra Gómez, miembro de la Real Academia de Doctores de España, de la International Association of Patristic Studies, de la Sociedad Española de Ciencias de la Religión y de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, manifiesta que la masonería es una asociación secreta que trata de transformar al hombre en la persona ideal, la persona perfecta, libre de principios ético-morales propios de una religión y de dogmas, tolerante, filantrópica y filosófica. El masón persigue esa conversión por medio del esfuerzo personal, de la iniciación en los distintos grados, la liturgia o ritos, y la ayuda de los demás hermanos masones.



A mediados del siglo pasado el religioso anglicano Walton Hannah destapó en un libró que en la Logia se creía en Jabulón, acrónimo de Jahvé (Dios judío), Baal (dios de los Cananeos) y On (por la antigua ciudad donde había un templo de adoración al Sol). En la religión anglicana había muchos masones, incluso el obispo de Canterbury pertenecía a la masonería, pero tras lo que publicó Hannah muchos obispos y sacerdotes se dieron de baja.


Los masones, que son laicistas, quieran eliminar los crucifijos y los símbolos cristianos de la Navidad. En Madrid lograron quitar hasta la estrella de los Reyes Magos, que sustituyeron por otros adornos profanos. Además, veneran a Lucifer, que no hay que confundir con Satanás, Se trata del portador de la luz, de la razón, la ilustración. En uno de sus ritos los masones pasean por la logia una imagen de Lucifer, a la que reverencian haciendo genuflexión con la pierna izquierda, no con la derecha como los católicos, dice Guerra Gómez


Maurice Caillet cuenta en “Yo fui masón” que a nivel europeo existe una logia de parlamentarios que decide a quién hay que promocionar. ¿Por qué no siendo nadie Zapatero llegó a secretario general del PSOE? Según un conocido masón estadounidense, el expresidente del Gobierno, que podría pertenecer a una logia centroeuropea, llegó a afirmar que los avances sociales que iba a implantar en España provendrían de los valores masónicos, confirma Manuel Guerra.


martes, 29 de septiembre de 2020

El ciudadano español sigue pagando decisiones del presidente Rodriguez Zapatero


Rodriguez Zapatero y Nicolas Maduro

El rescate de las Cajas de Ahorros en la época del presidente Rodriguez Zapatero dio lugar a una inmensa cantidad de millones provocando el dicho populista: “hay dinero para rescatar a los bancos, pero no hay dinero para rescatar a los ciudadanos”. Mientras se disponía de recursos prácticamente sin límite para el sistema financiero, al ciudadano se le recortaban servicios públicos, el gran ajuste se hacía en Sanidad y Educación, las obras públicas se ralentizaban o paralizaban y la conservación de las existentes se paralizaba también. Ahora, con la crisis del coronavirus, el ciudadano sigue pagando la decisión política del presidente socialista Rodriguez Zapatero, al encontrarse con una Sanidad sin recursos suficientes.

Cuenta Fernando Onega que en España se conocieron los datos de los salarios, los bonos y las indemnizaciones que recibían los directivos de las entidades que habían causado todos los problemas. Miles de millones de pesetas. Decenas de millones de euros a un solo directivo, con frecuencia el mismo que había provocado el desastre en la entidad. Para no caer en el riesgo de hacer demagogia sin datos, permítanme agregar que los presidentes de las cajas intervenidas percibían una retribución media anual de 1,87 millones de euros, más 1,47 millones de derechos consolidados de pensiones, más 3,68 millones de blindajes. En el caso del director general de Nova Caixa Galicia, le correspondían 18,6 millones de indemnización, en su mayoría por compromiso de pensiones. Esos sueldos, esos bonos y esas indemnizaciones se las concedían los directivos a sí mismos, previo acuerdo de un consejo de administración de amigos, desconocedores del sistema financiero.

Con las famosas tarjetas Black, mientras Caja Madrid pedía dinero a sus clientes para las participaciones preferentes, personas de los equipos directivos y del consejo gastaban alegremente quince millones de euros en la compra de todo aquello que se les antojaba, desde vinos de selección a ropa interior de señora, pasando por viajes y la extracción de efectivo de los cajeros automáticos.


martes, 25 de septiembre de 2018

La Corona nunca ha traicionado la Constitución. Los nacionalistas, si.

El rey dice que el Estado debe restaurar el “orden constitucional” en Cataluña
A los separatistas catalanes no les interesan nada ni el perfil del nuevo rey, ni sus esfuerzos por desvincularse de su cuñado y de la corrupción. Lo que atacan es el suelo democrático de la institución. La voluntad soberana de los españoles, que en 1978 aceptaron la monarquía parlamentaria como forma política del Estado. La monarquía se ha convertido en un símbolo de la España democrática. En un objetivo a batir. La corona nunca ha buscado desbordar la función simbólica que le otorga la Constitución. Nunca ha traicionado la letra y el espíritu de la Transición. Los nacionalistas, sí.

Cayetana Álvarez de Toledo escribe que el populismo español tiene muchos tíos y abuelos, pero su padre es
Zapatero y Maduro.
Zapatero. Frívolo y sectario, apadrinó la centrifugación del Estado. Aquella famosa frase: “Pascual, aceptaré el Estatuto que venga de Cataluña…”; legalizó al brazo político de ETA, sin exigir a cambio ni la entrega de las armas ni la condena de los asesinatos. Impulsó una interpretación revanchista de la Memoria Histórica y la plasmó en una ley innecesaria. Su objetivo era el arrinconamiento de la derecha detrás de lo que uno de sus 
seguidores calificó como “un cordón sanitario”. Las políticas de Zapatero dieron alas al discurso nacionalista y sentaron las bases ideológicas para la irrupción de Podemos. La cercanía que hoy demuestra con el dictador venezolano Nicolás Maduro no es una casualidad.



miércoles, 22 de agosto de 2018

Incapacidad para construir un relato de futuro.

Valle de los Caídos
Cuando Pedro Sanchez, siguiendo la senda de Zapatero, utiliza políticamente a los muertos de la guerra civil para reavivar viejos fantasmas de odio y división. Cuando exigen la retirada del cadáver de Franco del Valle de los Caídos como si media España fuera a sentirse ofendida. Lo único que demuestran son dos cosas, su desprecio por la verdad histórica y su incapacidad para construir un relato de futuro.

jueves, 17 de mayo de 2018

Con que facilidad se cambia la mentalidad.

Oyendo hablar del Rey Felipe VI, o mejor dicho, leyendo al que fuera jefe del Estado Mayor de Defensa de esta monarquía en el periodo en que el señor Zapatero era Presidente de Gobierno, uno se da cuenta de los cambios de mentalidad que se produce en la gente y en la sociedad en general.



Un ejemplo histórico de ello lo ilustra la siguiente anécdota. Cuando pasó por Sevilla la comitiva de Fernando VII hacia Cádiz, al entrar por la Puerta de la Macarena a la calle Feria donde estaba el mercado de abastos los vendedores y la gente de a pie que estaba comprando, al ver el lujoso aspecto de los coches de caballos y apercibirse de que era el rey con su familia y el gobierno, empezaron a tirarles desperdicios de las verduras en medio de un ruidoso abucheo. Pasados unos meses, derrotado Riego y triunfante el absolutismo, la misma caravana de coches pasó por el mismo sitio en sentido inverso para regresar a Madrid. Entonces los vendedores, las placeras y la clientela popular, vitoreaban al rey a voz en grito, y los más jóvenes quitaron los caballos al coche real y lo llevaron tirando y empujando como en la más lucida procesión. El ministro Calomarde, que viajaba en el mismo coche que el rey, le dijo: “Majestad, ¿verdad que emociona el ver el entusiasmo y el amor de los súbditos?”. A lo que contestó Fernando VII: “No te fíes, Calomarde, que éstos son los de los tronchos, los mismos de los tronchos”.

sábado, 4 de febrero de 2017

Los que apoyan a la inmigración ilegal en realidad lo que pueden estar buscando es una mano de obra barata.

El muro en Tierras Blancas (Veracruz) que impide el paso de los migrantes el tren de carga conocido como “La bestia”
El muro, aunque incompleto, ya existe entre Méjico y los Estados Unidos, fue obra de Bill Clinton. También hay otros muros, como el construido por el presidente Zapatero en Melilla. Méjico también construyó su muro en su frontera sur para que no se le cuele media Centroamérica.

El Gobierno español de Zapatero levantó 8,2 kilómetros de alambrada en Ceuta y 12 en Melilla
Si está mal impedir que la gente entre en Estados Unidos “a la brava”, significa que está bien saltarse a la torera las leyes del país, y que los que se oponen a la medida están diciendo que quienes emigran legalmente a Estados Unidos  están haciendo el canelo.

Los que apoyan a la inmigración ilegal en realidad lo que pueden estar buscando es una mano de obra barata, sin demasiadas quejas ni demandas laborales.