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sábado, 29 de noviembre de 2025

Contardo Ferrini

Contardo Ferrini 
La figura de Contardo Ferrini es modelo de erudito cristiano célibe y romanista italiano que vivió su vida dedicada la investigación, a la docencia y a la caridad “Ferrini, dice el profesor Rafael Domingo Oslé, comprendió profundamente que el derecho y el amor no son opuestos, y que reducir el derecho al mero derecho positivo era un error cultural”.
El papa Pío XI describe a Contardo Ferrini: “Era de estatura media, llena de solidez, de armonía, de elegancia de líneas; el paso rápido, pero firme; paso de un caminante que tiene costumbre y sabe adónde va; la pluma, siempre presta y llena de sabiduría; la palabra, cuidada y persuasiva; en su rostro, un aire de simpatía siempre igual, y que jamás le abandonó hasta la misma víspera de su muerte; pero ante todo, sobre ese rostro brillaba un resplandor de pureza y de amable juventud. Su mirada tenía toda la dulzura de la bondad, excelente corazón; sus ojos, su amplia frente, llevaban consigo el reflejo de una inteligencia verdaderamente soberana”. El papa Pío XII destacó, en el discurso pronunciado con motivo de su beatificación, lo que para Contardo supuso el contacto con los grandes pandectistas alemanes. La ciencia germana del Derecho romano alcanzaba entonces su más alta cúspide; Mommsen, Voigt, Pernice... se dieron cuenta de la extraordinaria capacidad de aquel joven italiano y le ayudaron. 
Es curioso que fuese un luterano, von Lingenthal, el que más íntimamente influyera sobre él en el aspecto científico. Sin embargo, el juicio de Contardo sobre el protestantismo es severísimo: “Ciertamente hay virtud entre los protestantes, hay sinceros admiradores del Hombre-Dios, hay flores que se embellecen con el rocío celestial y que Dios no rechazará; pero cuanto de bueno hay queda imperfecto, privado de aquella eficacia que tendría del Dios vivo a la sombra de los altares católicos. El protestantismo nos da personas honradas, que en nuestra religión inmaculada serían santos”. Pio XI describe su obra de investigador: “¡El trabajo! Un trabajo científico en sumo grado; un trabajo de investigación, de reflexión, de enseñanza. Un trabajo que Ferrini realizaba con celo apasionado, pero que puede muy bien clasificarse entre los más áridos, por desarrollarse casi por entero sobre textos antiguos, sobre escrituras difíciles de descifrar y más difíciles aún de comprender. Nos mismo le hemos visto más de una vez puesto el trabajo, con su inteligencia soberana. Leía a primera vista los textos embrollados, ocultos bajo las escrituras indescifrables de los siglos antiguos. En latín, en griego, en siríaco, porque él pasaba con la mayor facilidad de una lengua a otra. Leía los textos, y al primer golpe de vista captaba su sentido y, a vuela pluma, daba la traducción latina o italiana. Labor fatigosísima, esencialmente difícil y ardua, y que sólo puede apreciar el que tiene la experiencia de ella; una labor que asemeja a un verdadero y largo cilicio llevado durante toda la vida”.

viernes, 28 de noviembre de 2025

El Derecho Romano hace posible la noción de persona

El Derecho Romano es la base de todos los derechos occidentales modernos. Las sociedades configuradas por el modelo constitucional de la polis griega, al adoptar el derecho Romano realizaban un segundo salto en la evolución cultural de la humanidad. El Derecho Romano delimita las fronteras entre lo mío y lo tuyo, y así hace posible la noción de persona. Al quedar garantizado lo que que pertenece a cada uno, el individuo adquiere una cualidad que no había tenido en ninguna otra civilización. Deja de confundirse en el grupo tribal o de perderse de forma anónima en el imperio, y adquiere un grado de individualidad, de diferenciación, de libertad, de autonomía, de protagonismo, que lo convierten en otro tipo de ser humano, al que conocemos con la palabra persona. Persona es ser humano en su exclusiva individualidad. 
El cristianismo dotará al concepto de persona de una enorme riqueza, pues la concebirá como querida por Dios en su singularidad, moralmente responsable, destinada a conservar su individualidad eternamente. "El Derecho Romano, escribe Philippe Nemo (especialista en filosofía política), dio el paso definitivo que sacó a la humanidad del tribalismo. Occidente vivirá este avance al mismo tiempo que el civismo griego. Oriente lo ignorará".

Referencia: Breve historia de Occidente de José Ramón Ayllón.

miércoles, 13 de agosto de 2025

El intento fallido de alear culturas muy distintas

Los vínculos de unión de la civilización occidental son el pensamiento griego, el derecho Romano y la espiritualidad cristiana. Siendo estos conceptos clave para comprender nuestra civilización y por consiguiente los rasgos culturales que nos caracterizan. Estos tres pilares deben de traer cohesión social-política a la Comunidad Europea. Existen diversos y grandes conflictos que amenazan a Europa. Entre estos conflictos hay una creciente inseguridad, debida en múltiples ocasiones al intento fallido de alear culturas muy distintas; desembocando esto en importantes conflictos sociales y económicos que derivan en inseguridad callejera, amenaza a la libertad religiosa y supone también un relevante despilfarro de limitados recursos económicos.

martes, 15 de julio de 2025

La fuerza dominante en la creación de una cultura común entre personas que tienen una cultura distinta es la religión

TS Eliot escribe “que la fuerza dominante en la creación de una cultura común entre personas que tienen una cultura distinta es la religión… Me refiero a la tradición común del cristianismo que ha hecho de Europa lo que es, y a los elementos culturales comunes que este cristianismo común ha traído consigo…Es dentro del cristianismo donde se ha desarrollado nuestras artes; es el cristianismo donde se han asentado las raíces de las leyes europeas. Es sobre este telón de fondo del cristianismo como todo nuestro pensamiento cobra significado”.
“Debemos a nuestra herencia cristiana muchas más cosas ademas de la fe religiosa. A través de ella seguimos el rastro de la evolución de nuestras artes; a través de ella poseemos nuestro concepto de Derecho Romano, que tanto ha contribuido a la formación del mundo occidental; a través de ella hemos concebido nuestras ideas de la moral pública y privada. Y a través de ella hemos creado nuestras reglas literarias comunes. La unidad del mundo occidental reside en esta herencia, en el cristianismo y en las antiguas civilizaciones de Grecia, Roma e Israel, hasta donde, en deuda con dos mil años de cristiandad, se remonta nuestra ascendencia…..esta unidad en los elementos comunes culturales, durante muchos siglos, constituye el autentico lazo de unión entre nosotros. Ningún sistema político o económico es capaz de proporcionar esta unidad cultural. Si derrochamos o desperdiciamos nuestro común patrimonio cultural, no habrá sistema ni proyecto capaz de ayudarnos o acercarnos los unos a los otros.”
Eliot hace un llamamiento “a los hombres de letras europeos, que tienen una responsabilidad especial en la preservación y transmisión de nuestra cultura común…debemos al menos intentar salvar algo de esos bienes de los cuales somos coadministradores; el legado de Grecia, Roma e Israel, y el legado de Europa durante dos mil años. En un mundo que ha presenciado tanta desolación material, también los bienes espirituales corren un peligro eminente”.
Russell Kirk escribe que de “una Tierra Baldía gobernada, si es que se puede gobernar, por una élite de aburridos positivistas, conductivas y tecnócratas que ignoran cualquier regla e inspiración que no sean las de su estrecho oficio; un mundo cuyo espíritu se ha empobrecido, y cuya carne es, por ello, fácil de empobrecer…este fantasma acecha detrás de las serenas y admonitorias páginas de Notes towards the definition of culture de TS Eliot.” 

lunes, 27 de enero de 2025

El alma europea

El papa Francisco el 28 de abril de 2023 decía en Hungría:“En este momento histórico, Europa es fundamental. Porque ella, gracias a su historia, representa la memoria de la humanidad y, por tanto, está llamada a desempeñar el rol que le corresponde, el de unir a los alejados, acoger a los pueblos en su seno y no dejar que nadie permanezca para siempre como enemigo. Por tanto, es esencial volver a encontrar el alma europea”. Da por sentado que toda la riqueza de Europa como “memoria de la humanidad”, vehículo de “unidad” entre pueblos diferentes, y constructora de paz, ha tenido “un alma” que ha inspirado e impulsado esa grandeza, como todo árbol frondoso debe su esplendor a unas raíces vivas y vigorosas”.
El papa Francisco ofrecía una pista orientadora para la búsqueda del alma perdida, “el espíritu que animó a los llamados “padres de la Unión Europea” en su reconstrucción del Continente, después de la II Guerra Mundial. El “alma europea” estuvo en “el entusiasmo y el sueño de los padres fundadores, estadistas que supieron mirar más allá del propio tiempo, de las fronteras nacionales y las necesidades inmediatas, generando diplomacias capaces de recomponer la unidad, en vez de agrandar las divisiones.” (Discurso, 28-IV-2023). Me permito añadir que estos mimbres, esenciales para la reconstrucción, estaban vitalizados, a su vez, por una savia de valores humanos y radicalmente cristianos, presentes en el espíritu de aquellos padres de la Unión.” Lo mejor de la cultura y sabiduría griega en su concepción del hombre y del sentido ético de su vida; la ordenación de la vida social procedente del derecho romano; y la dimensión máximamente trascendente de la persona, aportada por la fe y vida cristiana. La obra de san Benito contribuyó a que esas instancias no se perdiesen y dieran vida a la formación de lo que hoy llamamos Europa. Vino a hacer de puente entre un mundo que agonizaba y otro que iniciaba su nacimiento y andadura. Y en aquel “hacerse de Europa”, proseguido después a lo largo de siglos, el alma vivificadora de todo ha sido la pacífica unión entre lo humano y lo divino en múltiples ámbitos, la armonía entre razón y fe diríamos hoy, una vez más.
Juan Pablo II, en Compostela, junto a la tumba del apóstol Santiago exclamaba: “Desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo”. (Discurso, 9-XI-1982)

jueves, 18 de enero de 2024

El emperador Constantino comenzó a impregnar de ideas cristianas el antiguo derecho romano

Emperador Constantino

Santiago Cantera,medievalista español, prior de la Abadía del Valle de los Caídos, escribe que el emperador Constantino, aconsejado e inspirado por hombres de Iglesia y por laicos cristianos desde el Edicto de Milán del año 313, comenzó a impregnar de ideas cristianas el antiguo derecho romano con elementos como el respeto a la persona y un nuevo espíritu de justicia. Nos encontramos así con normas para impedir coger los bueyes del campesino y protegerle contra las usurpaciones de los propietarios ricos, la defensa de la herencia de los hijos huérfanos de madre frente al padre y la prohibición de marcar a fuego a los delincuentes en el rostro porque este “ha sido formado a imagen de la belleza celeste”. Se acuerda la institución del domingo como día de descanso obligatorio, la condena del rapto de muchachas y de la prostitución de las domésticas de albergue, la protección de los prisioneros contra la brutalidad de los carceleros y de los esclavos contra sus dueños. También el Estado se hizo cargo de la tutela de huérfanos y viudas.
Una medida importante fue conceder a la Iglesia el derecho de asilo, es decir, el reconocimiento de las iglesias como lugares de refugio. Asimismo, se dio a los obispos el derecho de interceder ante los jueces con el fin de obtener la gracia de los condenados, y en este sentido intervinieron en varias ocasiones san Agustín y san Ambrosio. La Iglesia trajo la libertad de los hijos para contraer matrimonio, la influencia de la madre en la educación del hijo, el deber de sustentar a los hijos y también el de los hijos de atender a los padres cuando se hallasen necesitados. La Iglesia condenaba también la venta de los hijos por los padres y el abandono de los niños (los expósitos), algo muy frecuente en la sociedad antigua y que, en realidad, era una consecuencia de la extensión de la patria potestas; muchos de estos niños expósitos solían acabar en la esclavitud, el amancebamiento, la pederastia o la prostitución, por lo cual los escritores eclesiásticos lucharon ardientemente contra ello.
La Iglesia también combatió el aborto, igual que ya lo había hecho la medicina antigua, pues había alcanzado una gran propagación. La legislación sinodal se ocupó del asunto desde comienzos del siglo IV y defendió intrépidamente el derecho a la vida del no nacido. Otro aspecto singular de la influencia cristiana sobre la sociedad fue la abolición de los combates de gladiadores.San Agustín pensaba que la esclavitud era contraria a la voluntad de Dios y opinaba que había surgido por la injusticia y la violencia entre los hombres, pues Dios había creado al hombre libre.

sábado, 19 de noviembre de 2022

El Derecho Romano se transformó en un derecho mundial


La distinción entre el derecho civil y el derecho de gentes (en la práctica) dejó de existir cuando Caracalla, en el año 212 d. C., otorgó la ciudadanía a todos los habitantes del mundo romano. Sin embargo, el período de Trajano a Septimio Severo, o sea, el período durante el cual el poder legislativo se iba concentrando cada vez más en manos del Emperador, es la época del “derecho romano clásico”, la época en que fueron más fuertes las dos influencias que lo transformaron en un derecho mundial independiente del tiempo. Estas influencias provenían de los jurisconsultos y de la filosofía.

lunes, 31 de enero de 2022

Este mundo comienza a no saber lo que quiere

Para el filósofo Xavier Zubiri hay tres momentos en la historia que pueden compararse con el presente en densidad y calidad de nuevos conocimientos científicos. La metafísica griega, el derecho romano y la religión de Israel. son los tres productos más gigantescos del espíritu humano. Sólo la ciencia moderna puede equipararse en grandeza a aquellos tres legados.



La función intelectual misma no tiene lugar definido en el mundo actual. La función intelectual se mide tan solo por su utilidad, y se tiende a eliminar el resto como simple curiosidad. De esta suerte, dice Zubiri, la ciencia se va haciendo cada vez más una técnica. Este mundo que se mide por su utilidad, comienza a perder progresivamente la conciencia de sus fines, comienza a no saber lo que quiere. En lugar de un mundo tenemos un caos. El hecho de que las ciencias adquieran un carácter extrahistórico y extramundano es indice inequívoco de que el mundo se halla afectado de interna descomposición.

miércoles, 10 de julio de 2019

Actualmente Occidente es laico, el islam es religioso



El cristianismo se superpuso a la civilización romana y nunca se apoderó de su derecho. El derecho canónico es un derecho interno de la Iglesia, mientras que el derecho de la sociedad europea siempre fue, en su organización, el derecho romano, y por tanto un derecho autónomo. En cambio, el derecho islámico no es, y nunca ha sido, autónomo. El cristianismo no ha sido, a pesar de las Cruzadas, una religión armada comparable al islam, que es una religión guerrera, una fe que invade y conquista. Añádase que mientras que en el mundo cristiano el Antiguo Testamento se ve suavizado por el Nuevo Testamento, el Corán sigue anclado en el Antiguo Testamento. El islam carece de unos Evangelios. Actualmente ese conflicto es asimétrico, Occidente es laico, el islam es religioso. Lo que significa, dice Giovanni Sartori, que Occidente no se propone exportar una fe religiosa, mientras que el islam quiere defender su fe y también difundirla.

martes, 22 de enero de 2019

El nacimiento del derecho de veto y las leyes escritas.

Para los plebeyos, Roma no era su ciudad, y en 494 antes de Cristo decidieron abandonar Roma y fundar una nueva ciudad a cinco kilómetros al este. Los patricios, que no
Menenio Agripa
podían permitirse perder una parte tan grande de la población, tuvieron que negociar. Según la leyenda, los plebeyos fueron llevados de vuelta por las palabras de un patricio romano llamado Menenio Agripa, quien les contó el cuento de la rebelión de las partes del cuerpo contra el vientre. Según esta fábula, los brazos se quejaban de tener que hacer solos toda la tarea de levantar cosas, las piernas de ser las únicas que caminaban, las mandíbulas de tener que masticar ellas solas, el corazón de tener que latir sólo él, etcétera, mientras el vientre, que no hacía nada, recibía todo el alimento. El vientre respondió que, si bien recibía el alimento, lo repartía a través de la sangre a todas las partes del cuerpo, que de otro modo no podría sobrevivir. La analogía consistía en que, si bien los patricios ocupaban todos los cargos, usaban su poder para gobernar juiciosamente la ciudad, de lo cual se beneficiaban todos. Se llegó a un acuerdo por el cual los plebeyos tendrían funcionarios elegidos por el voto de los plebeyos y que representarían solamente a los plebeyos. Esos funcionarios fueron llamados tribunos (nombre dado originalmente a los jefes de una tribu). Su misión era
Tribuno de la plebe.
proteger los intereses de los plebeyos e impedir que los patricios aprobasen leyes que fuesen injustas. Los tribunos obtuvieron el poder de suspender las leyes que desaprobaban gritando «¡Veto!». Ni todo el poder de los cónsules y el Senado podía hacer que se aprobase una ley contra el veto del tribuno.

Los plebeyos pensaron que su propia seguridad exigía que se pusiesen por escrito las leyes romanas. Mientras esto no ocurriese, nunca se sabría con seguridad si los patricios interpretaban las leyes a su favor. Al poner por escrito todos sus puntos, los tribunos tendrían una base para argumentar. Por el 450 a. C. apareció la primera codificación escrita de las leyes romanas. Para elaborar este código se eligieron diez patricios llamados decenviros, que significa “diez hombres”. Ocuparon el poder en lugar de los cónsules hasta que fue elaborado el código escrito. Se suponía que las leyes habían sido grabadas en doce tablas de bronce, por lo que se las llamó las Doce Tablas. Durante siglos, esas Doce Tablas fueron el fundamento del Derecho Romano.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Comienzo del derecho natural en el pensamiento europeo.


La influencia del estoicismo sobre el derecho romano fue muy profunda, cuenta Reginald Barrow. Estoicos fueron muchos de los romanos más cultos y reflexivos, y muchos fueron también jurisconsultos. El derecho civil romano, o sea, el derecho aplicado entre los ciudadanos, se había ido ampliando gradualmente a medida que los romanos entraban en contacto con otras naciones que tenían sistemas jurídicos y costumbres propios. Las semejanzas que se observaban hicieron pensar que quizá existiese una base común de ideas comunes, sobre la que podría establecerse un sistema jurídico más amplio. De aquí surgió la idea de un derecho de gentes. Pero los estoicos tenían una idea más amplia todavía. Su ideal consistía en vivir conforme a la naturaleza, y la naturaleza tenía un código de leyes que el filósofo podía vislumbrar. Se pensó que el derecho natural podría algún día restaurarse, pero entretanto
el derecho de gentes era una vaga réplica de aquél. Y así los jurisconsultos y los emperadores estoicos, con su interpretación de la ley, más bien que con nuevos estatutos, procuraron que el derecho se acercase cada vez más a lo que ellos concebían que era el derecho natural. Así dio comienzo la larga historia de la idea de un derecho natural en el pensamiento europeo.