Mostrando entradas con la etiqueta algoritmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta algoritmo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de junio de 2026

Los adolescentes se topan con contenido antisemita al unirse a TikTok y Rumble

Un informe revela que los adolescentes se topan con contenido antisemita perturbador a las pocas horas de unirse a TikTok y Rumble. The Telegraph publica la noticia. Los algoritmos están dirigiendo a los adolescentes a miles de vídeos sobre la negación del Holocausto, teorías conspirativas sobre la codicia e influencia judías, y afirmaciones falsas sobre el 11-S y los ataques de Hamás del 7 de octubre contra Israel.El informe elaborado por dos organizaciones de lucha contra el extremismo, el Antisemitism Policy Trust (APT) y el Institute for Strategic Dialogue (ISD), reveló que los usuarios de 15 años eran rápidamente dirigidos a contenido antisemita. 
El informe manifiesta que un chico de 15 años interesado en influencers masculinos sobre estilo de vida solo necesitaba estar en TikTok durante una hora para que le mostraran teorías conspirativas antisemitas.Tras 90 minutos de navegación manual y 14 días de interacciones generadas por bots informáticos, se recomendaron más de 5500 vídeos antisemitas en TikTok. En un periodo de seis meses, se recomendaron más de 4400 vídeos similares en la sección de recomendaciones del editor de Rumble.
El contenido dirigido a chicos de 15 años incluía teorías conspirativas que afirmaban que los judíos o Israel estaban detrás de los atentados terroristas del 11-S. Estas teorías se ilustraban frecuentemente con imágenes generadas por IA de israelíes bailando y judíos riendo y celebrando los atentados en Nueva York.
El informe anual de Ofcom revela que TikTok es la fuente de noticias más utilizada entre los jóvenes de 12 a 15 años.

lunes, 4 de mayo de 2026

Ciclo de dopamina

Los algoritmos son el corazón de las redes sociales. Son sistemas diseñados para analizar grandes cantidades de datos y ofrecer a cada usuario una experiencia personalizada. Determinan qué contenido aparece en nuestro feed, qué publicaciones se destacan y cómo interactuamos con la plataforma, todo basado en nuestras actividades previas y preferencias.  El funcionamiento básico de los algoritmos de redes sociales puede explicarse de manera sencilla. Las plataformas recopilan información sobre nuestras interacciones, qué publicaciones nos gustan, cuáles compartimos, a quién seguimos y cuánto tiempo pasamos viendo ciertos contenidos. Con estos datos, los algoritmos intentan predecir qué contenido nos interesará más en el futuro.  Si frecuentemente interactuamos con videos de cocina, es probable que la plataforma nos muestre más contenido relacionado con recetas y gastronomía. El objetivo es mantener nuestra atención y que pasemos más tiempo en la aplicación.
Plataformas como Instagram y TikTok están diseñadas para mantenernos enganchados. ¿Cómo lo logran? Aprovechan un proceso psicológico conocido como el ciclo de dopamina. Cada vez que recibimos una notificación, un "me gusta" o vemos contenido que nos agrada, nuestro cerebro libera dopamina, un neurotransmisor asociado con la sensación de placer. Esta liberación nos incentiva a repetir la acción para obtener esa gratificación nuevamente.Este ciclo puede llevarnos a la “carrera de la rata”, donde constantemente buscamos esa pequeña dosis de satisfacción que nos ofrecen las redes sociales, desplazándonos sin fin por nuestros feeds en busca de más contenido que nos haga sentir bien. Los algoritmos identifican este comportamiento y nos ofrecen más de lo mismo para mantenernos enganchados.  Las redes sociales tienen control total sobre sus algoritmos y pueden ajustarlos según sus intereses. Pueden decidir priorizar cierto tipo de contenido, ya sea para promover nuevas funciones, responder a tendencias o influir en la opinión pública. 
Los algoritmos de las redes sociales tienen un impacto significativo en cómo percibimos el mundo y en nuestras interacciones diarias. Si bien están diseñados para mejorar nuestra experiencia, también pueden llevarnos a hábitos poco saludables, manteniéndonos en un ciclo interminable de búsqueda de gratificación inmediata.

domingo, 26 de abril de 2026

Una vez que se consiga la habilidad tecnológica para manipular el corazón, la política democrática se convertirá en un espectáculo de guiñol emocional

“Hemos perdido la noción de una realidad objetiva. La noticia está en describir qué ocurre en las redes” dice el catedrático de Ciencias Políticas Fernando Vallespín.“Ya no vivimos en una democracia, vivimos en una emocracia, donde los sentimientos importan más que la razón. Y nunca te valgas de palabras cuando puedas usar un emoji”, dice el historiador Niall Ferguson.
“Las redes sociales han erosionado la conversación pública, ineludible en una democracia; y ya no hay gatekeepers o intermediadores, como eran los medios de comunicación de masas tradicionales”. Y estos últimos en lugar de observar la realidad, como hacían antes, “cada vez observan más cómo las redes sociales observan la realidad”. De forma que, “ya nadie filtra o tutela la opinión pública”.Al perder esos medios o gatekeepers, la “auctoritas de intermediadores”, las redes se han convertido en “un espacio donde cualquiera puede entrar; donde nadie se cree nada y donde opiniones disidentes cuestionan la posición científica oficial”. Se trata, generalmente, de opiniones “reactivas, no se dialoga o argumenta”; y el usuario entra en las redes “para enfrentarse a alguien”, opina Fernando Vallespín.


“El control de las emociones por parte de la inteligencia artificial supone una revolución que tiene consecuencias políticas espeluznantes” afirma Vallespín. Con los algoritmos “nuestras preferencias, nuestros deseos, nuestros pensamientos son cognoscibles sin necesidad de que nosotros los declaremos”. Sobre todo, cuando en procesos electorales, se manipulan los comicios utilizando “nuestras debilidades y nuestros miedos contra nosotros. Tocan nuestras emociones como quien aprieta un botón”. Vallespín citando a Yuval Harari advierte que “una vez que alguien consiga la habilidad tecnológica para manipular el corazón humano, de forma fiable, barata y a escala, la política democrática se convertirá en un espectáculo de guiñol emocional”. A pesar de todo, “los medios tradicionales siguen ahí” apostilla; y las redes sociales también puede servir para “difundir buenos artículos”. Pero la pregunta que cabe hacerse es “si hay suficiente deliberación en el espacio público para compensar el ruido”.

viernes, 20 de marzo de 2026

Están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan que el otro manipula la realidad

Los seres humanos tenemos sesgos cognitivos, puntos ciegos en nuestro razonamiento que crean una distorsión. Hay dos sesgos cognitivos tipificados como “sesgo de confirmación” y “efecto del falso consenso”. El primero es la tendencia que tenemos todos a favorecer la información que confirma lo que ya creemos y despreciar la que nos contradice, independientemente de la evidencia presentada. El segundo es que tendemos a sobreestimar la popularidad de nuestro punto de vista, porque nuestras opiniones, creencias, favoritismos, valores y hábitos nos parecen de puro sentido común. El efecto que tiene la reagrupación algorítmica que explota esos puntos ciegos es patente en las recomendaciones de grupos en guerra con la realidad.
En el momento de la campaña, la herramienta de Facebook para encontrar audiencias era increíblemente precisa y laxa en sus principios fundamentales. Permitía hacer búsquedas que ningún partido se hubiera atrevido a pedirle a una agencia de marketing en una reunión. ProPublica comprobó que se podían encontrar antisemitas buscando usuarios que hubieran escrito, dicho o leído “cómo quemar judíos” o la “historia de cómo los judíos arruinaron el mundo”. Recordemos que el algoritmo sabe todo lo que un usuario ha escrito, incluso lo que solo manda por mensaje privado y lo que borra y no envía jamás. Además, la herramienta es barata. Una campaña de tres anuncios para dos mil trescientos neonazis les costó treinta dólares. BuzzFeed hizo una prueba similar con la plataforma publicitaria de Google, descubriendo que se podían generar campañas para personas racistas. ¿Cómo los encontraba Google? Porque habían buscado cosas como “parásito judío” o “los negros lo estropean todo”. El buscador del sistema incluso sugería nuevos términos racistas de su propia cosecha como “los negros arruinan los barrios” o “el control judío de los bancos”. En ambos casos, las campañas fueron aceptadas por la plataforma. La segmentación no solo sirve para encontrar a tu objetivo, también para hacer que veas cosas que quedan ocultas a los demás. En una investigación anterior, ProPublica publicó el anuncio de una casa que dejaba deliberadamente fuera a afroamericanos, hispanos y asiáticos. Estos se llaman anuncios oscuros, una herramienta muy útil tanto para caseros racistas como para campañas paralelas destinadas a enfrentar a unos vecinos contra otros. Las plataformas de publicidad segmentada ofrecen distintas versiones de la realidad a diferentes grupos, pero los usuarios no se dan cuenta de que son diferentes.
Si buscan en Google la palabra Texas, uno se encuentra con épicas historias fundacionales y bellos ejemplos de hospitalidad sureña y el otro linchamientos del Ku Klux Klan. No existe la posibilidad de diálogo porque están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan genuinamente que el otro miente o manipula la realidad. El famoso filtro burbuja no es el atrincheramiento voluntario del usuario contra fuentes de información que contradicen su visión del mundo, es parte de un modelo publicitario que genera una visión del mundo diseñada específica y deliberadamente para cada persona, pero le hace creer que es la realidad.
En esta nueva esfera de realidades alternativas, las llamadas élites intelectuales urbanas han demostrado ser tan susceptibles de ser manipuladas como la clase obrera de provincias.

Referencia: El enemigo conoce el sistema (Marta Peirano)

miércoles, 3 de diciembre de 2025

La paz geriátrica


Japón es la tercera economía del mundo. Gobiernan los sectores del automóvil, la robótica, la biotecnología, la nanotecnología y las energías renovables. Su influencia política no se corresponde con su estatus financiero. Según los estudios realizados la población de Japón disminuirá de los 125 millones de habitantes a 99 millones para 2053. Incluso hay informes que apuntan a que Japón perderá 40 millones de personas en los próximos cuarenta años, a un ritmo de un millón menos por año. Este invierno demográfico tiene sus repercusiones en el ámbito militar. El número de japoneses para ser reclutas ha disminuido de 14 millones a 10,5 millones en la actualidad. A partir de esas coordenadas, y del envejecimiento progresivo de la sociedad china y rusa, se está haciendo popular una teoría conocida como la paz geriátrica, descrita por primera vez por Mark  Haas. La teoría de la paz geriátrica sugiere que las sociedades con poblaciones que envejecen tienen características económicas y políticas que las hacen menos propensas a involucrarse en políticas exteriores militarizadas, ya que se necesita el aporte de sus jóvenes para nutrir la economía productiva, la red de seguridad social y los sistemas de atención médica que necesitan los ciudadanos que envejecen. Está situación deja a menos jóvenes disponibles para cubrir las necesidades militares. 
Ante la presencia de menos personas, el gobierno y la cúpula militar japonesa planean un conjunto de vehículos, aeronaves, buques, artillería y sistemas aéreos y antiaéreos altamente automatizados y conectados a internet.Hay analistas que recelan de esta opción  manifestando que podría suponer la deshumanización de las guerras, con algoritmos desprovistos de compasión y sin criterio para parar una ofensiva o proteger a civiles indefensos.


lunes, 18 de agosto de 2025

Neobanco

El término neobanco designa una nueva generación de bancos digitales, a menudo son 100% digitales y accesibles desde una aplicación manejada en un teléfono inteligente. Existe un matiz terminológico entre la banca en línea y los neobancos. Un banco en línea está ligado a un banco tradicional ya existente. Propone una oferta digital, pero con una posibilidad de servicios  generalmente equivalentes a los que tiene en sus sucursales.  En tanto, un neobanco es una entidad de pago que ofrece algunos servicios bancarios básicos.Es también la razón por la que las comisiones que aplican los neobancos son mucho más bajas. Es cierto que muchos bancos digitales se diferencian por modelos transparentes y, en promedio, con tarifas más bajas. Pero a cambio solo brindan, generalmente, algunos servicios simples, como pagos o una descripción general básica de la cuenta”. Muchos de ellos no ofrecen opciones de crédito o hipoteca. Tampoco poseen sucursales y, a veces, incluso carecen de asesores reales, solo tienen "chatbot", es decir, una ventana de chat animada por algoritmos.
Los neobancos son esencialmente virtuales. Todas las transacciones se realizan a través de la aplicación descargada en un teléfono inteligente, lo que puede implicar una barrera para las personas que se sienten menos cómodas con las nuevas tecnologías. Debido a su estructura puramente digital, también surge siempre la duda de si un pirata cibernético, o un error informático, podrían provocar que la aplicación deje de estar disponible.

lunes, 23 de junio de 2025

La pornografía distorsiona el sentido de la sexualidad humana

La Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU. (USCCB) ha publicado el documento Create in Me a Pure Heart.El texto no solo analiza los efectos nocivos de la pornografía sobre quienes la consumen, producen o difunden, sino que también traza un panorama preocupante sobre su omnipresencia en la cultura contemporánea, su capacidad adictiva, y sus vínculos con delitos como la trata de personas, la explotación infantil y la violencia sexual. La pornografía, afirma el documento, no es un mero entretenimiento, es una estructura de pecado que distorsiona el sentido de la sexualidad humana, rompe vínculos afectivos, debilita la comunión familiar, y contribuye a una cultura del descarte. Los obispos denuncian el uso de inteligencia artificial para generar imágenes pornográficas hiperrealistas o falsas, incluyendo deepfakes que utilizan rostros de personas reales sin su consentimiento, lo que agrava aún más la deshumanización de las víctimas. También se advierte sobre las estrategias de las grandes plataformas digitales, que, mediante algoritmos y presiones sociales, inducen a menores y jóvenes a producir y consumir contenidos sexuales, a menudo sin que siquiera lo hayan buscado activamente.
El texto recuerda que toda persona humana está llamada al amor verdadero y a la comunión con Dios y con los demás. La pornografía, explican los obispos, contradice radicalmente esa vocación al reducir al otro a un objeto de placer. Frente a esta cultura del uso, la Iglesia proclama una visión de la sexualidad humana basada en la dignidad del cuerpo, el don de sí, y la virtud de la castidad como camino de libertad y plenitud. Esta enseñanza, que bebe de la teología del cuerpo de san Juan Pablo II y del Magisterio reciente, se ofrece como alternativa luminosa a una industria que degrada al ser humano en nombre del deseo.

lunes, 14 de abril de 2025

La computación cuántica ha pasado de ser una idea de laboratorio a una realidad

La computación cuántica ha pasado de ser una idea de laboratorio a una realidad.A diferencia de los ordenadores tradicionales, que procesan información utilizando bits(ceros y unos), los ordenadores cuánticos emplean cúbits, que pueden existir en múltiples estados simultáneamente gracias a un fenómeno denominado "superposición cuántica". Además, estos cúbits pueden estar entrelazados, lo que significa que una acción sobre uno de ellos afecta instantáneamente a otro, incluso si están separados por grandes distancias. Tal como cuenta Antonio Flores Galea (@byAntonioFlores) en el vídeo, estas propiedades les permiten resolver problemas de cálculo exponencialmente más rápido que los ordenadores actuales.
Un ordenador convencional tardaría miles de años en descifrar una clave RSA y esto es lo que hace seguro al algoritmo. Sin embargo, un ordenador cuántico podría hacer lo mismo en minutos, dejando todos los sistemas sin protección. A pesar de los retos a los que se enfrenta esta tecnología, tal como los describe Flores, los esfuerzos por desarrollar ordenadores cuánticos más estables y escalables continúan. La criptografía post-cuántica, que se basa en algoritmos diseñados para resistir ataques de ordenadores cuánticos, está siendo considerada para reemplazar a los sistemas actuales. La criptografía post-cuántica puede implementarse en infraestructuras digitales existentes sin necesidad de hardware especializado. Los estándares de seguridad internacionales ya están evaluando nuevas técnicas criptográficas para garantizar que los datos permanezcan seguros en la era cuántica.Al igual que está ocurriendo con la inteligencia artificial, cuando los ordenadores cuánticos superen las barreras técnicas y sean accesibles para todos, la seguridad digital tal como la conocemos podría desaparecer.

martes, 4 de febrero de 2025

La Inteligencia Artificial puede llevarnos a la destrucción de la civilización

Moisés Naím escribía que, aunque “lo aconsejable es ser escéptico con respecto a nuevas tecnologías que lo cambiarán todo… algunas veces, muy pocas, aparece una nueva tecnología que provoca cambios profundos y permanentes en la vida de miles de millones de personas”. “Hoy la humanidad se encuentra frente a esta circunstancia. Y esta vez el impacto del cambio tecnológico sí es distinto”, añadía. Y caracterizaba a la Inteligencia Artificial como un arma de doble filo, con “un ángulo positivo y otro negativo”, con la posibilidad de ser explotada por “dictadores, terroristas, timadores y criminales”. Elon Musk ha dicho que la Inteligencia Artificial puede llevarnos a la destrucción de la civilización. No son pocos ni de los menos informados los que creen que no estamos listos para lo que se nos viene encima. Moisés Naím opina que “más vale que aprendamos rápido, porque estas innovaciones no tienen marcha atrás”.
La revolución digital, último eslabón de la cadena de inventos que empezó con la máquina de vapor y siguió con la electricidad, tiene claras implicaciones socioeconómicas y políticas. Constata Daniel Cohen que se trata de una tecnología empobrecedora en un sentido material; no ha aumentado el salario mínimo en Estados Unidos, pero sí la remuneración de los más ricos. Lo cierto es que es más difícil aumentar la productividad en una sociedad de servicios que en una industrial; y resolver ese problema es un desafío de la revolución de los algoritmos. Lo anterior hace que las clases populares, significativamente en Estados Unidos, se vean atrapadas entre un mundo industrial en vías de extinción y un mundo digital que no se interesa por ellas. La culminación de esos procesos es la presidencia de Trump, cuya victoria está ligada al aislamiento social de las clases populares.

martes, 14 de enero de 2025

Dos formas de conocimiento

El contraste entre dos formas de conocimiento. Por un lado, el conocimiento humilde y relacional, humanista y realista, que se abre a la tecnología, la respeta y a la vez la sitúa constantemente en su adecuada perspectiva. Por otro lado, el conocimiento que tiende a dominar y poseer, tecnocrático, en principio legítimo, pero que en nuestro tiempo conlleva de hecho el riesgo de acabar con el primer tipo de conocimiento, el humanismo. La armonía entre estos dos tipos de conocimientos, pertenece, efectivamente, a la buena salud de nuestras raíces. Este argumento lo planteaba ya Romano Guardini hace un siglo: “En estos días he comprendido más que nunca que hay dos formas de conocimiento, una conduce a la inmersión en el objeto y su contexto, por lo que el hombre que quiere saber trata de vivir en él; la otra, al contrario, reúne las cosas, las descompone, las ordena en cajas, adquiere dominio y posesión, las domina”.El primer tipo de conocimiento, observa el papa Francisco, es humilde, y se sitúa al servicio de las personas y de la naturaleza creada; el segundo, en cambio, analiza para transformar la vida. Romano Guardini no demoniza la tecnología, pero advierte del peligro de que se convierta en reguladora, sino en gobernante de la vida. Y se preguntaba Guardini: si este tipo de conocimiento prevalece ¿podrá la vida permanecer viva?.“Pensemos, proponía el Papa a los universitarios, en el deseo de poner en el centro de todo no a la persona y sus relaciones, sino al individuo centrado en sus propias necesidades, ávido de ganar y voraz de aferrar la realidad”. No quiere el Papa generar pesimismo, sino ayudar a reflexionar sobre la “arrogancia de ser y de tener”, “que Homero ya veía como amenazante en los albores de la cultura europea y que el paradigma tecnocrático exaspera, con un cierto uso de algoritmos que pueden representar un riesgo más de desestabilización de lo humano”.
Y se refiere el papa Francisco a la novela “El amor del mundo”, de Robert Benson (escrita en 1907), que describe ya un mundo dominado por la tecnología y el mito de un progreso estandarizado. Y esto, en nombre de un nuevo humanismo, que busca anular las diferencias y suprimir las religiones. “Este es el drama, observa el Papa, señalando el parecido con nuestra situación, la colonización ideológica; el hombre, en contacto con las máquinas, se aplana cada vez más, mientras que la vida común se vuelve triste y enrarecida”. En un mundo así “parece obvio descartar a los enfermos y aplicar la eutanasia, así como abolir las lenguas y culturas nacionales para lograr la paz universal, que en realidad se transforma en un persecución basada en la imposición del consenso, tanto que un protagonista afirma que 'el mundo parece a merced de una vitalidad perversa, que todo lo corrompe y confunde'".Desde ahí vuelve Francisco la mirada a la Universidad y su papel: “el lugar donde nace, crece y madura el pensamiento abierto y sinfónico; no monocorde, no cerrado: abierto y sinfónico. Es el ‘templo’ donde el saber está llamado a liberarse de los estrechos confines del tener y del poseer para convertirse en cultura, es decir, ‘cultivo’ del hombre y sus relaciones fundantes con lo trascendente, con la sociedad, con la historia, con la creación”.Con palabras del papa Francisco, “lo que libera es la verdad, lo que libera al hombre de sus dependencias y encierros”. Y “la clave para acceder a esa verdad es un saber nunca desconectado del amor, relacional, humilde y abierto, concreto y comunitario, valiente y constructivo”. Esta es una propuesta de Francisco para que la universidad sea una fecunda cantera de humanismo y un laboratorio de esperanza.

viernes, 6 de septiembre de 2024

Las inteligencias artificiales pueden asumir el poder sobre los hombres a través de la palabra

Yuval Noah Harari 
Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, piensa que las IA pueden salirse de control y asumir el poder sobre los hombres a través de la palabra. La inteligencia artificial no necesitaría caminar por las calles (en forma de humanoides al estilo Robocop), tampoco necesitaría conectarse al cerebro a través de la tecnología para controlarlo (como la ficción que Matrix sugiere), sino simplemente inundar el mundo humano con su propia manera de organizar el discurso.Claro,se comprenderá que ese discurso es programado y que bebe del modo como la información está categorizada en la web.
De esta forma, el hombre empezaría a vivir en la narrativa de las máquinas. Según Harari, “será el fin de la historia hecha por los hombres y el inicio de la historia artificial”. Una historia que se convertirá en la realidad de los humanos y, en esa medida, en su prisión ilusoria. La analogía con la caverna de Platón es inevitable. Los seres humanos podrían llegar a vivir en la ilusión que la IA “cree” para los humanos. Harari piensa que es ese precisamente el poder que le estamos otorgando y se pregunta si es realmente lo que queremos. Y dado que la máquina no tiene verdadera conciencia, esto significa que en la práctica le damos un grado de control tremendo a ciertas personas que definirán la programación, o que la financian.
Alguno podrá pensar que esta es una posición exagerada. Pero, es claro que eso es precisamente lo que se está haciendo, al darles la potestad de resolver problemas por nosotros (para ahorrarnos la dificultad de pensar), de dejarles escribir por nosotros, de dejarles hacer “arte” por nosotros… El caso bien se puede retratar con algunos perfiles creados para Instagram con IA y que miles de personas han seguido sin siquiera notar que se trataba de una entidad no humana. Ya algunos algoritmos ejercen influencia sobre muchos jóvenes y adultos. Pensemos, por ejemplo, en que los algoritmos de las redes sociales nos muestran lo que “nos conviene”. Es decir, a partir de nuestras interacciones con la red, escogen y presentan información que “nos interesa”. Esto nos mantiene enganchados a cierto tipo de información y va como formando nuestro contexto más próximo de interacción. Fomenta, además, la formación de pensamientos políticos radicalizados y desconectados muchas veces de la realidad diaria de la mayoría de las personas.

martes, 19 de septiembre de 2023

Algoritmos que toman las decisiones

En Estados Unidos, y en forma creciente en el mundo, los funcionarios contrataban consultoras de expertos en big data que les cobraban millones de dólares y decidían sobre la vida de los ciudadanos. Pero ni ellos mismos, escribe Natalia Zuazoy, menos aún las personas comunes, conocían el funcionamiento de los algoritmos que tomaban las decisiones por ellos. La sociedad estaba sometida a modelos de “cajas negras” donde los datos entraban, no se sabía qué ocurría adentro, y luego se tomaban determinaciones.Las manejaban unos pocos, ganando mucho dinero. Pero las grandes mayorías sufrían decisiones arbitrarias que profundizaban las injusticias.Desde la maestra que es evaluada y despedida por una fórmula hasta los miles de personas a las que se les niega un crédito, un trabajo o un seguro de salud analizando bases de datos, todos sufren sus decisiones, pero pocas personas conocen cómo funcionan. Potenciales candidatos quedan afuera de un trabajo por departamentos de recursos humanos que descartan currículums a través de fórmulas y palabras clave y solo consideran al 5 por ciento que queda arriba del ranking. Otros utilizan los datos para lo contrario, contratar trabajadores con códigos postales de barrios vulnerables porque son más dóciles a la hora de aceptar horarios rotativos y salarios mínimos debido a la gran necesidad que tienen de contar con un ingreso para subsistir. Sirvan para uno u otro objetivo, las fórmulas tienen algo en común, son algoritmos basados en secretos corporativos. 



jueves, 27 de julio de 2023

Podriamos desembocar en espeluznantes dictaduras digitales

Yuval Noah Harari, historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, escribe en su libro 21 lecciones para el siglo XXI que “una vez que los algoritmos elijan y compren cosas por nosotros, la industria tradicional de la publicidad quebrará. Pensemos en Google. Google quiere llegar a un punto en que podamos preguntarle cualquier cosa y conseguir la mejor respuesta del mundo. ¿Qué ocurrirá cuando podamos preguntar a Google: ¡Hola, Google! Basándote en todo lo que sabes de coches y en todo lo que sabes de mí (incluidas mis necesidades, mis costumbres, mis opiniones sobre el calentamiento global así como mis opiniones sobre la política en Oriente Próximo), ¿cuál es el mejor coche para mí?. Si Google puede darnos una buena respuesta, y si aprendemos por experiencia a confiar en la sabiduría de Google en lugar de en nuestros propios sentimientos, fácilmente manipulables, ¿qué utilidad tendrían los anuncios de automóviles?

Dictadura digital

“Humanos y máquinas podrían fusionarse de una manera tan completa que los humanos quizá no lograran sobrevivir si se desconectaran de la red. Estarían conectados desde el seno materno, y si más adelante eligiéramos desconectarnos, las agencias de seguros podrían rechazar asegurarnos, los patronos rehusar contratarnos y los servicios de asistencia sanitaria negarse a cuidar de nosotros. En la gran batalla entre la salud y la privacidad, es probable que gane la salud sin despeinarse”, opina Yuval Noah Harari. Y añade que “permitir a los gobiernos que nacionalicen los datos refrenará probablemente el poder de las grandes empresas, pero también podría desembocar en espeluznantes dictaduras digitales”.



sábado, 1 de octubre de 2022

Director general, un robot con inteligencia artificial

Sra. Tang Yu

NetDragon Websoft, compañía china especializada en videojuegos y en la creación de comunidades en internet, ha nombrado directora general a la Sra. Tang Yu, un robot con inteligencia artificial que tendrá, como uno de sus principales objetivos, la generación de un ambiente de trabajo justo entre los empleados.El presidente y fundador de la compañía, Dejian Liu manifiesta que “ la IA (inteligencia artificial) es el futuro de la gestión corporativa, y nuestro nombramiento de la Sra. Tang Yu representa nuestro compromiso de realmente adoptar el uso de la IA para transformar la forma en que operamos nuestro negocio y, en última instancia, impulsar nuestro crecimiento estratégico futuro”. Tang Yu ejerce como directora general desde el mismo día de su nombramiento, el 26 de agosto.

“De cara al futuro, seguiremos ampliando nuestros algoritmos detrás de Tang Yu para construir un modelo de gestión abierto, interactivo y altamente transparente a medida que nos transformamos gradualmente en una comunidad de trabajo basada en el metaverso, lo que nos permitirá atraer una base mucho más amplia de talentos en todo el mundo y nos pondrá en condiciones de alcanzar objetivos más grandes”, afirma Dejian Liu.

miércoles, 20 de julio de 2022

Los sistemas de vigilancia pueden ser peligrosos

Los sistemas de vigilancia pueden ser peligrosos. En manos de un gobierno benévolo, los algoritmos de vigilancia potentes quizá sean lo mejor que le haya ocurrido nunca a la humanidad. Pero esos algoritmos de macrodatos podrían asimismo empoderar a un futuro Gran Hermano, de modo que termináramos sometidos a un régimen de vigilancia orwelliana en el que cada uno de los individuos fuera controlado todo el tiempo. De hecho, podríamos acabar de una manera que ni siquiera Orwell hubiera imaginado, con un régimen de vigilancia global que haga el seguimiento no solo de todas nuestras actividades y nuestras manifestaciones externas, sino que también logre incluso metérsenos bajo la piel para conocer nuestras experiencias internas. Considérese por ejemplo lo que el régimen de Corea del Norte sería capaz de hacer con la nueva tecnología. En el futuro, a cada ciudadano norcoreano se le podría exigir que llevara un brazalete biométrico que supervisara cuanto hiciera y dijera, así como su tensión sanguínea y su actividad cerebral. Mediante el uso de nuestro conocimiento creciente del cerebro humano, y empleando los inmensos poderes del aprendizaje automático, el régimen norcoreano podría, por primera vez en la historia, evaluar lo que todos y cada uno de los ciudadanos está pensando en cualquier momento. Si miramos una fotografía de Kim Jong-un y los sensores biométricos captan las señales que delatan la ira (aumento de la tensión sanguínea, actividad acrecentada en la amígdala), podríamos vernos en el gulag la mañana siguiente, escribe Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Ya hoy en día,dice Harari, siempre que los palestinos realizan una llamada telefónica, publican algo en Facebook o viajan de una ciudad a otra, es probable que se los vigile con micrófonos, cámaras, drones o programas espía israelíes. Los datos obtenidos se analizan después mediante algoritmos de macrodatos. Esto ayuda a las fuerzas de seguridad israelíes a precisar y a neutralizar amenazas potenciales sin tener que desplazar demasiados efectivos sobre el terreno. Los palestinos pueden administrar algunas ciudades y pueblos en Cisjordania, pero los israelíes controlan el cielo, las ondas de radio y el ciberespacio. Por tanto, son necesarios muy pocos soldados israelíes para controlar de manera efectiva a alrededor de 2,5 millones de palestinos en Cisjordania.Lo que los palestinos están viviendo hoy en día en Cisjordania podría ser simplemente un burdo anticipo de lo que miles de millones de personas acabarán por experimentar en todo el planeta.

lunes, 17 de enero de 2022

Watson


Watson es un sistema basado en inteligencia artificial capaz de responder a preguntas formuladas en lenguaje natural,desarrollado por la empresa estadounidense IBM. Que Watson llegue a los bufetes de abogados y las consultoras no significa que ya no vayan a necesitarse abogados y consultores en el futuro. Lo que no hay duda es de que las firmas automatizadas necesitarán más matemáticos e ingenieros y menos licenciados en Derecho. Gran parte del trabajo que hacían estos va a ser mejor gestionado por los algoritmos. Desaparecen unos empleos, pero llegan otros. La teoría dice que los avances aumentan la productividad, los productos bajan de precio y los trabajadores que son desplazados encuentran otras ocupaciones a medida que la economía crece.


Marta García Aller, profesora asociada del IE School of Human Sciences and Technology, escribe que “los cambios más inmediatos que la inteligencia artificial producirá no afectarán tanto a la consulta médica, la parte más visible como pacientes, sino a lo que pasa entre bambalinas. Con algoritmos capaces de analizar millones de historiales de pacientes (anónimos) en la nube, los médicos van a tener cada vez diagnósticos más precisos de cuáles son los tratamientos que mejor funcionan en cada caso. En menos de cinco años, la manera en la que se realizan los diagnósticos podría cambiar drásticamente. Watson no solo prepara juicios, también pasa consulta. Y la introducción de la inteligencia artificial traerá tratamientos más baratos, más personalizados y efectivos, porque médicos y enfermeras tendrán acceso a nueva información relevante (basada no solo en la experiencia adquirida con sus pacientes, sino en millones de historiales). Eso los ayudará a tomar mejores decisiones”. Las posibilidades de la inteligencia artificial abren también infinitas posibilidades en la prevención de enfermedades.

Carl B. Frey

Entre los estudios más reputados está el de dos profesores de la Universidad de Oxford,Carl B. Frey, Michael A. Osborne.En su análisis identifican tres tipos de tareas que seguirán siendo humanas al menos las próximas dos décadas; las relacionadas con la percepción y manipulación en entornos desordenados (encontrar un niño en un patio de colegio), las que requieren inteligencia creativa (la inspiración, el humor) y la inteligencia emocional (convencer a alguien). Cuanto mayor sea la combinación de estos tres ingredientes en una profesión, más resistente será a la automatización. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

Googlear



Los fundadores de Google entendieron que el valor estaba en la web como ecosistema de negocios. La carrera al éxito consistía en comprender cómo la gente utilizaba el sistema entero y no un programa en especial. Si lograban entender esos deseos, es decir, las palabras que buscaban y que buscarían, las formas en que llevarían internet en su bolsillo, las interacciones que los humanos realizarían en el futuro con sus aplicaciones, entonces triunfarían. Con esa premisa generaron un buscador que luego sumó anuncios relacionados, un navegador que predijo y centralizó todas las operaciones de un usuario y un teléfono móvil que se adaptó al uso personal. El PageRank, desde entonces el algoritmo que ordena el mundo, convirtió googlear en un verbo y una actividad por sí misma en internet. Dice Natalia Zuazo que detrás de su funcionamiento, sobre la base de ordenadores
comunes y el sistema operativo Linux, los ingenieros empezaron a construir un inmenso sistema paralelo de software y granjas de servidores que les permitía guardar, analizar y volver a guardar todas las copias posibles de la web. Para la página de inicio un logo y un pequeño rectángulo de búsqueda fue suficiente. Si el resultado llegaba rápido, los usuarios estarían contentos y lo utilizarían. El próximo paso, vincular cada búsqueda con un anuncio, se hizo realidad con AdWords, que hoy sigue generando el 89 por ciento de los ingresos de la compañía. El centro del sistema eran los datos. A casi veinte años de su fundación, el modelo de negocios de Google continúa siendo el mismo, hacer dinero con los datos.


Hoy, afirma Natalia Zuazo, está liderando el siguiente salto de la compañía; la utilización de toda esa información para que las máquinas aprendan a tomar decisiones y hacer que cada vez más procesos pasen a través de la voz y de las imágenes. Los siete productos más importantes de Google son el buscador, Gmail, Android, Chrome, Maps, Google Play, Google Drive tienen más de 1.000 millones de usuarios activos por mes. YouTube no solo tiene unos 1.000 millones de usuarios, sino que cada día miran millones de horas de videos. En Google Maps, cada día los usuarios navegan por más de 1.000 millones de kilómetros. Todas las semanas, se suben como 3.000 millones de elementos a Google Drive. Todos los días los usuarios suben mil doscientos millones de fotos a Google. Sobre Android, ya tenemos 2.000 millones de dispositivos conectados.

lunes, 2 de julio de 2018

Un algoritmo podrá censurar sin la orden de un juez.

El Parlamento Europeo acaba de aprobar la implantación de una normativa que amenaza con acabar con internet tal y como lo conocemos hasta ahora. La ley da luz verde a que en toda la UE un algoritmo automatizado pueda censurar previamente, sin la orden de un juez ni la intervención de ningún ser humano, cualquier contenido que considere que infringe las leyes de ‘copyright’.
El artículo 13 de esta ley reclama a los buscadores, tanto de almacenamiento como de enlaces, que filtren los contenidos alojados o enlazados mediante algoritmos automatizados para rastrear que no se hayan subido vídeos, imágenes o textos que, según esos mismos algoritmos, infrinjan los derechos de autor. Es decir, deja al 'software' la potestad de decidir sobre si algo puede subirse a la web o no por asuntos de ‘copyright’. Esto es  una barbaridad ya que  estaríamos dejando a una máquina que tome una decisión que debería ser potestad exclusiva de un juez. 




jueves, 23 de febrero de 2017

Datos salvajes.

La razón por la que el sistema de traducción de Google funciona bien no es porque disponga de un algoritmo más inteligente. Funciona bien porque sus creadores, como hicieron Banko y Brill en Microsoft, lo abastecieron de más datos, y no sólo de alta calidad. Google fue capaz de usar un conjunto de datos decenas de miles de veces mayor que el del Candide de IBM porque aceptó la confusión. El corpus de un billón de palabras que Google dio a conocer en 2006 se recopiló a partir de todo el aluvión de contenido de internet; “datos salvajes”, por así decir. Ese fue el “conjunto de datos de entrenamiento” mediante el cual el sistema pudo calcular la probabilidad, por ejemplo, de que una palabra siguiese a otra en inglés. Era muy distinto de su abuelo en este campo, el célebre corpus de Brown de la década de 1960, que suponía un total de un millón de palabras inglesas. 

Peter Norvig
El usar el conjunto de datos más amplio permitió grandes avances en el procesamiento de lenguajes naturales, sobre el que se basan los sistemas para tareas como el reconocimiento de voz y la traducción por ordenador. “Los modelos simples y con un montón de datos vencen a los sistemas más elaborados basados en menos datos”, escribió Peter Norvig, gurú de la inteligencia artificial de Google, junto con unos colaboradores en un artículo titulado “La efectividad irrazonable de los datos”. Como explicaron Norvig y sus coautores, la clave estaba en la confusión: “De alguna forma, este corpus supone un paso atrás respecto al corpus de Brown: procede de páginas web sin depurar, por lo que contiene oraciones truncadas, errores ortográficos, gramaticales y de todo tipo. No se ha anotado, etiquetado ni corregido cuidadosamente a mano las distintas partes de la oración. Aun así, el hecho de ser un millón de veces más amplio que el corpus de Brown compensa.