Mostrando entradas con la etiqueta Google. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Google. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2026

Están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan que el otro manipula la realidad

Los seres humanos tenemos sesgos cognitivos, puntos ciegos en nuestro razonamiento que crean una distorsión. Hay dos sesgos cognitivos tipificados como “sesgo de confirmación” y “efecto del falso consenso”. El primero es la tendencia que tenemos todos a favorecer la información que confirma lo que ya creemos y despreciar la que nos contradice, independientemente de la evidencia presentada. El segundo es que tendemos a sobreestimar la popularidad de nuestro punto de vista, porque nuestras opiniones, creencias, favoritismos, valores y hábitos nos parecen de puro sentido común. El efecto que tiene la reagrupación algorítmica que explota esos puntos ciegos es patente en las recomendaciones de grupos en guerra con la realidad.
En el momento de la campaña, la herramienta de Facebook para encontrar audiencias era increíblemente precisa y laxa en sus principios fundamentales. Permitía hacer búsquedas que ningún partido se hubiera atrevido a pedirle a una agencia de marketing en una reunión. ProPublica comprobó que se podían encontrar antisemitas buscando usuarios que hubieran escrito, dicho o leído “cómo quemar judíos” o la “historia de cómo los judíos arruinaron el mundo”. Recordemos que el algoritmo sabe todo lo que un usuario ha escrito, incluso lo que solo manda por mensaje privado y lo que borra y no envía jamás. Además, la herramienta es barata. Una campaña de tres anuncios para dos mil trescientos neonazis les costó treinta dólares. BuzzFeed hizo una prueba similar con la plataforma publicitaria de Google, descubriendo que se podían generar campañas para personas racistas. ¿Cómo los encontraba Google? Porque habían buscado cosas como “parásito judío” o “los negros lo estropean todo”. El buscador del sistema incluso sugería nuevos términos racistas de su propia cosecha como “los negros arruinan los barrios” o “el control judío de los bancos”. En ambos casos, las campañas fueron aceptadas por la plataforma. La segmentación no solo sirve para encontrar a tu objetivo, también para hacer que veas cosas que quedan ocultas a los demás. En una investigación anterior, ProPublica publicó el anuncio de una casa que dejaba deliberadamente fuera a afroamericanos, hispanos y asiáticos. Estos se llaman anuncios oscuros, una herramienta muy útil tanto para caseros racistas como para campañas paralelas destinadas a enfrentar a unos vecinos contra otros. Las plataformas de publicidad segmentada ofrecen distintas versiones de la realidad a diferentes grupos, pero los usuarios no se dan cuenta de que son diferentes.
Si buscan en Google la palabra Texas, uno se encuentra con épicas historias fundacionales y bellos ejemplos de hospitalidad sureña y el otro linchamientos del Ku Klux Klan. No existe la posibilidad de diálogo porque están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan genuinamente que el otro miente o manipula la realidad. El famoso filtro burbuja no es el atrincheramiento voluntario del usuario contra fuentes de información que contradicen su visión del mundo, es parte de un modelo publicitario que genera una visión del mundo diseñada específica y deliberadamente para cada persona, pero le hace creer que es la realidad.
En esta nueva esfera de realidades alternativas, las llamadas élites intelectuales urbanas han demostrado ser tan susceptibles de ser manipuladas como la clase obrera de provincias.

Referencia: El enemigo conoce el sistema (Marta Peirano)

domingo, 18 de febrero de 2024

Somos el producto

Facebook tiene objetivos. El objetivo de Facebook es convertir a cada persona viva en una celda de su base de datos, para poder llenarla de información. Su política es acumular la mayor cantidad posible de esa información para vendérsela al mejor postor. Somos el producto. La empresa argumenta que lo hace para facilitar la vida de los usuarios, que se pueden saltar varios pasos a la hora de hacerse una cuenta y encontrar a sus amigos de inmediato gracias a funciones como “personas que quizá conozcas”. El objetivo es obtener la mayor cantidad posible de información sobre el usuario, sus amigos y todo aquello que le interesa, asusta, preocupa, deleita o importa. Lo único que facilitan las herramientas es el uso de las herramientas. Y cada pequeño aspecto de su funcionamiento ha sido diseñado por expertos en comportamiento para generar adicción. Google controla las tres interfaces más utilizadas del mundo: el servidor de correo Gmail, el sistema operativo para móviles Android y el navegador Chrome. Por no hablar de su sistema de geolocalización con mapas, de su plataforma de vídeos YouTube y sobre todo de su buscador. Google Search es el intermediario entre la Red y el resto del mundo, y cada vez más el intermediario entre la población conectada (ahora mismo más de cuatro mil millones) y todo lo demás. 
Entre 2008 y 2010, los coches de Google salieron a fotografiar las calles de más de treinta países. Algunos vecinos se quejaron de que las cámaras invadían su intimidad. Google se ofreció inmediatamente a corregir aquellas invasiones accidentales de intimidad con un modesto pixelado. Era la coartada perfecta, porque la verdadera invasión estaba ocurriendo en la esfera de lo invisible. Los coches iban capturando todas las señales wifi de todos los edificios por los que pasaban, incluyendo los nombres de las redes (ESSID), las IP, las direcciones MAC de los dispositivos. También se embolsaron la gran cantidad de correos privados, contraseñas y todo tipo de transmisiones emitidas por redes abiertas y routers domésticos mal protegidos. Cuando fueron descubiertos por las autoridades alemanas de protección de datos, Google pagó siete millones de multa que, para Google, no es mucho. Google ya no necesita husmear las calles para saber los nombres, direcciones, teléfonos y contraseñas de las personas cuyas casas y oficinas salen en los mapas. Para eso tiene Android, un sistema operativo que viene preinstalado en el 74,92 por ciento de los móviles de todo el mundo. Un dispositivo que el usuario mantiene encendido en todo momento, lleva encima a todas partes y tiene dos cámaras, un micrófono, una media de catorce sensores y al menos cuatro sistemas de geolocalización. Sabiendo dónde está en cada momento de su vida sabremos dónde vive, dónde trabaja, cuántas horas duerme, cuándo sale a correr, con quién se relaciona, a dónde viaja, cómo se transporta de un sitio a otro, cuál es su terraza favorita. Sabemos si tiene un amante, si se hace el enfermo, si apuesta, si bebe. Sabemos cosas que la propia persona no sabe, como sus rutinas inconscientes y sus correlaciones sutiles. Un smartphone le cuenta todas esas cosas a las aplicaciones que lleva dentro, una mina de oro sin fondo para la industria de la atención.
Referencia:El enemigo conoce el sistema  de Marta Peirano



jueves, 27 de julio de 2023

Podriamos desembocar en espeluznantes dictaduras digitales

Yuval Noah Harari, historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, escribe en su libro 21 lecciones para el siglo XXI que “una vez que los algoritmos elijan y compren cosas por nosotros, la industria tradicional de la publicidad quebrará. Pensemos en Google. Google quiere llegar a un punto en que podamos preguntarle cualquier cosa y conseguir la mejor respuesta del mundo. ¿Qué ocurrirá cuando podamos preguntar a Google: ¡Hola, Google! Basándote en todo lo que sabes de coches y en todo lo que sabes de mí (incluidas mis necesidades, mis costumbres, mis opiniones sobre el calentamiento global así como mis opiniones sobre la política en Oriente Próximo), ¿cuál es el mejor coche para mí?. Si Google puede darnos una buena respuesta, y si aprendemos por experiencia a confiar en la sabiduría de Google en lugar de en nuestros propios sentimientos, fácilmente manipulables, ¿qué utilidad tendrían los anuncios de automóviles?

Dictadura digital

“Humanos y máquinas podrían fusionarse de una manera tan completa que los humanos quizá no lograran sobrevivir si se desconectaran de la red. Estarían conectados desde el seno materno, y si más adelante eligiéramos desconectarnos, las agencias de seguros podrían rechazar asegurarnos, los patronos rehusar contratarnos y los servicios de asistencia sanitaria negarse a cuidar de nosotros. En la gran batalla entre la salud y la privacidad, es probable que gane la salud sin despeinarse”, opina Yuval Noah Harari. Y añade que “permitir a los gobiernos que nacionalicen los datos refrenará probablemente el poder de las grandes empresas, pero también podría desembocar en espeluznantes dictaduras digitales”.



viernes, 10 de marzo de 2023

Buscadores gestionados por la economía privada saben mucho más de usted que cualquier servicio secreto

Heinz Bude, uno de los sociólogos más influyentes de nuestro tiempo, escribe que “determinados buscadores gestionados por la economía privada desde hace ya mucho tiempo saben mucho más de usted que cualquier servicio secreto estatal, ya opere desde los Estados Unidos o desde Gran Bretaña. El modelo de la Agencia Nacional de Seguridad es Google. El encargo de saberlo todo solo lo puede cumplir un buscador que permanentemente está aprendiendo a saberlo todo. Desde luego que Google no obliga a nadie a nada, pero tan pronto como echamos mano de cualquiera de las comodidades y ventajas digitales para hacer footing (medir la velocidad de carrera o el consumo de calorías), para fotografiar (ajustar los objetos o modular los colores), para conducir (optimización del consumo o aviso del desgaste), para informarnos de viajes, para servicios bancarios en línea o para buscar las horas de apertura de un museo, para tuitear, para enviar correos electrónicos o SMS, para hacer un pedido en una tienda de internet, para consultar en Wikipedia o para buscar el origen de una frase hecha, Google está metido en eso. Google crea protocolos de acceso a la red, de frecuencias de sensores o de retransmisión de informaciones que se guardan, se clasifican y se pueden consultar en bancos de datos electrónicos. Así es como, a partir de múltiples fuentes, surgen grandes cantidades de datos, de los que, desde diversos enfoques, se pueden extraer conjuntos especiales de datos que luego se ofrecen a la venta en mercados de datos”.


lunes, 27 de septiembre de 2021

Google, una de las empresas más grandes del mundo


El nombre de Google se refiere al término gúgol (googol en inglés) representado matemáticamente por el número 1 seguido de 100 ceros y que supuestamente pretende reflejar la inmensidad de la red. En el año 2000, la empresa inaugura oficialmente una nueva oficina en Nueva York formada por un solo comercial. Este empleado, que carece de local para trabajar, se instala en Starbucks y realiza su trabajo mientras saborea un café. En febrero de 2004, Google anuncia su intención de salir a bolsa. Se venden unas 20 millones de acciones a un precio de 85 dólares por un valor total de 1.670 millones de dólares. Esta venta de acciones da a Google un valor bursátil de casi 23.000 millones de dólares. Diez años más tarde alcanza los 397.000 millones de dólares.


Google recibe más de 2.500 millones de candidaturas al año, es decir, unas cinco solicitudes por minuto. En diciembre de 2005, varias universidades de renombre se unen a Google para que sus bibliotecas estén disponibles en línea a través de esta plataforma. Esta acción forma parte del Plan Google Print y de la misión general de Google de hacer que la información sea accesible para todos. En el mismo año salen a la luz Google Earth y Maps, lo que les da a los usuarios la oportunidad de visitar el mundo desde sus navegadores.


Para Google, una de las empresas más grandes del mundo, gastar millones para adquirir un negocio no constituye problema alguno, ya que ofrece a muchos emprendedores la oportunidad de convertirse en millonarios durante la transacción. Entre las muchas adquisiciones que Google ha realizado desde 2001, algunas han llamado la atención por su precio desorbitado. El deseo de invertir en numerosos mercados aumenta las oportunidades de fortalecer la marca y aumentar las ventas. Sin embargo, los problemas también se multiplican. El departamento jurídico de Google entre 1998 y 2003 contaba con 100 empleados, mientras que hoy en día hay más de 500.

viernes, 5 de junio de 2020

Es muy importante para España detectar oportunidades


Martin Varsavsky

Es muy importante para España detectar oportunidades que faciliten una recuperación rápida y efectiva. El empresario Martin Varsavsky da una propuesta que va en este sentido. El fundador de empresas como Jazztel, Ya.com o FON ha descrito en su cuenta de Twitter su visión de una economía "con más turismo, pero turismo permanente”:

"El covid viene y se va en los próximos 4 a 18 meses, cuando no tengamos más covid no vamos a vivir aterrorizados de sufrir nuevas pandemias. Esto va a ser como el terrorismo después del 11-S. ¿Hubo cambios? Sí. ¿Cambió todo? No.
Pero, aunque el miedo a nuevas pandemias no va a ser el tema de los 2020s, el gran descubrimiento del Covid-19, que sí va a ser un antes y un después, es el teletrabajo. Y el teletrabajo es una enorme oportunidad para que España pueda hacer crecer su economía.
El teletrabajo nos va a traer una enorme oportunidad. Imagínate esto. Trabajas para Google en Londres y Google te dice que "puedes trabajar desde donde quieras". Por tanto, te puedes quedar en Inglaterra o te puedes ir, por ejemplo, a Menorca donde por el precio de alquiler de tu baño en Londres tienes un piso.
Y no sólo eso. Tienes un clima alucinante, gente educada, amable, un sistema de salud de primer nivel y gratis y además con la Ley Beckham tus impuestos pueden bajar un 50%. ¿Te parece una perspectiva poco realista? Pues mis amigos de San Francisco ya lo están haciendo.
Twitter, Facebook o Google ya han declarado que los empleados dejarán de ir a la oficina en los próximos años, como muy tarde en 2021. No es que el miedo al Covid haga que la gente vaya menos a la oficina, sino que gracias al Covid-19 hemos descubierto que en la economía del conocimiento no importa tanto dónde estamos.
Veo a España promoviendo la inmigración de teletrabajadores en campañas informativas por la Europa rica de clima nuboso. Miles de teletrabajadores, que ganan entre 70.000 y 200.000 al año, podrían darle a muchas economías locales un salto significativo en materia de crecimiento, con un claro efecto multiplicador. ¡A por ellos!
Muchos de estos inmigrantes se enamorarán de España y ayudarán a construir este país. Esta es la historia de mi vida. Vine en el 95, con la idea de pasar un año, y terminé haciendo quedándome aquí y creando Jazztel, Ya.com, Eolia Renovables, Fon, Overture, Goggo Network, MVB…"

lunes, 4 de noviembre de 2019

Googlear



Los fundadores de Google entendieron que el valor estaba en la web como ecosistema de negocios. La carrera al éxito consistía en comprender cómo la gente utilizaba el sistema entero y no un programa en especial. Si lograban entender esos deseos, es decir, las palabras que buscaban y que buscarían, las formas en que llevarían internet en su bolsillo, las interacciones que los humanos realizarían en el futuro con sus aplicaciones, entonces triunfarían. Con esa premisa generaron un buscador que luego sumó anuncios relacionados, un navegador que predijo y centralizó todas las operaciones de un usuario y un teléfono móvil que se adaptó al uso personal. El PageRank, desde entonces el algoritmo que ordena el mundo, convirtió googlear en un verbo y una actividad por sí misma en internet. Dice Natalia Zuazo que detrás de su funcionamiento, sobre la base de ordenadores
comunes y el sistema operativo Linux, los ingenieros empezaron a construir un inmenso sistema paralelo de software y granjas de servidores que les permitía guardar, analizar y volver a guardar todas las copias posibles de la web. Para la página de inicio un logo y un pequeño rectángulo de búsqueda fue suficiente. Si el resultado llegaba rápido, los usuarios estarían contentos y lo utilizarían. El próximo paso, vincular cada búsqueda con un anuncio, se hizo realidad con AdWords, que hoy sigue generando el 89 por ciento de los ingresos de la compañía. El centro del sistema eran los datos. A casi veinte años de su fundación, el modelo de negocios de Google continúa siendo el mismo, hacer dinero con los datos.


Hoy, afirma Natalia Zuazo, está liderando el siguiente salto de la compañía; la utilización de toda esa información para que las máquinas aprendan a tomar decisiones y hacer que cada vez más procesos pasen a través de la voz y de las imágenes. Los siete productos más importantes de Google son el buscador, Gmail, Android, Chrome, Maps, Google Play, Google Drive tienen más de 1.000 millones de usuarios activos por mes. YouTube no solo tiene unos 1.000 millones de usuarios, sino que cada día miran millones de horas de videos. En Google Maps, cada día los usuarios navegan por más de 1.000 millones de kilómetros. Todas las semanas, se suben como 3.000 millones de elementos a Google Drive. Todos los días los usuarios suben mil doscientos millones de fotos a Google. Sobre Android, ya tenemos 2.000 millones de dispositivos conectados.

martes, 30 de octubre de 2018

Cada uno de nuestros movimientos como consumidores generan páginas de datos sobre nosotros.

Gracias a las empresas de extracción de datos cada vez que hacemos una búsqueda en Google, escribimos en el muro de un amigo en Facebook, pasamos nuestra tarjeta de crédito, descargamos una canción, consultamos una dirección en nuestro móvil o compramos en la tienda de comestibles de la esquina, un recopilador de datos invisible nos sigue los pasos, registra toda la información, la procesa y analiza, para luego venderla a minoristas y empresas de marketing. Es más, el sector de la extracción de datos está creciendo un 10 por ciento anual. Gracias a las tecnologías como el GPS integrado en los teléfonos inteligentes, los acuerdos de licencia que firmamos cada vez que descargamos programas en el ordenador, el spyware comercial que rastrea y registra todas las páginas web que visitamos, y algoritmos y modelos informáticos cada vez más sofisticados para analizar toda esa información, hoy en día todos y cada uno de nuestros movimientos como consumidores generan más páginas de datos que nunca.


Los códigos de barras de aspecto inocente de estos omnipresentes descuentos de Internet están codificados con un montón de información sobre nosotros, entre otras cosas la dirección IP del ordenador, todo lo que escribimos en el perfil y los posts de Facebook, la fecha y la hora en que obtuvimos y canjeamos el descuento, la tienda en la que lo usamos, si encontramos el vale en Internet e, incluso, los términos de búsqueda que usamos para localizarlo. Y por si esto fuera poco, cada vez más vendedores están cruzando esta información con otra que guardan en sus bases de datos, como la edad aproximada, el sexo, los
ingresos, el historial de compra, qué páginas web visitamos últimamente y nuestra ubicación en tiempo real, creando así un perfil tan complejo y detallado que impresionaría a un miembro de la CIA, dice Martin Lindstrom.

Un experto cree que vía el código de barras de un simple vale de móvil podrían transmitirse unos 15 datos, que van desde qué término de búsqueda escribió el usuario, a su dirección o dónde estaba cuando descargó el vale (gracias a que los teléfonos están equipados con GPS).

sábado, 14 de julio de 2018

Las entrevistas laborales tienen muy poca o ninguna utilidad para predecir el éxito en el trabajo.

“En una entrevista se puede saber si una persona es un conversador agradable, y se pueden hacer algunas preguntas técnicas para descartar a quien es un verdadero inepto, pero por lo demás es una cuestión de suerte”, escribió el fundador de Bit-Torrent, Bram Cohen. El jefe de recursos humanos de Google, Laszlo Bock, dijo: “Las entrevistas son una forma pésima de predecir el rendimiento”. En la práctica, las entrevistas laborales tienen muy poca o ninguna utilidad para predecir el éxito en el trabajo, salvo lo que de todos modos puede predecirse por la experiencia laboral o la educación.

Con respecto a contratar a los candidatos cualificados con el mayor coeficiente de inteligencia, la realidad es que los tests de inteligencia tienen un escaso valor discernible a la hora de contratar. Con eso no se quiere decir que la inteligencia carece de importancia, sino que el historial laboral y la educación transmiten la misma información o incluso más. Igualmente significativo es el hecho de que las personas con un elevado coeficiente de inteligencia no son siempre unos empleados muy buenos, ya que algunos son unos holgazanes intelectuales que jamás consiguen nada, manifiesta William Poundstone.

sábado, 22 de abril de 2017

Internet se parece cada vez más a un tablero del Monopoly.

Profesor Tim Wu.
Tim Wu, que es profesor de derecho de la Universidad de Columbia y asesor de la Federal Trade Commission de los Estados Unidos, plantea una interesante pregunta sobre los nuevos gigantes empresariales que colonizan grandes franjas del espacio virtual: “¿Cuánto nos costaría pasar una semana sin Google? O, ya puestos, ¿sin Facebook, sin Amazon, sin Skype, sin Twitter, sin Apple o sin eBay?”. Wu habla de una realidad nueva e inquietante, que el nuevo medio de comunicación que ha atraído a los jóvenes de esta generación gracias a sus promesas de apertura, transparencia y profunda colaboración social, oculta otra vertiente más interesada en obtener beneficios fomentando un procomún en red. La mayoría de los principales sectores (de Internet) de hoy están controlados por una empresa dominante o por un oligopolio. Google posee el de la búsqueda; Facebook, el de la red social; eBay, el de las subastas; Apple, el de envío de contenidos; Amazon, el de la venta al por menor; etcétera. Wu se pregunta por qué Internet se parece “cada vez más a un tablero del Monopoly”. Si aún quedara alguna duda sobre las intenciones de estas nuevas empresas, una búsqueda de sus recientes compras de patentes debería despejarlas por
completo. En solo dos años (2011 y 2012) las adquisiciones de patentes nuevas dejarían sin habla hasta a los defensores más acérrimos de la propiedad intelectual. En 2011, Apple, Microsoft y otras empresas adquirieron por subasta 6.000 patentes de Nortel Networks por valor de 4.500 millones de dólares; Google compró Motorola (y sus 17 000 patentes) por 12 500 millones; Microsoft compró 925 patentes de AOL por 1100 millones; y Facebook compró 650 patentes a Microsoft por 550 millones. Más y más analistas del sector de las comunicaciones, juristas antimonopolio y defensores del movimiento de la cultura libre se preguntan si estos nuevos pesos pesados del espacio virtual en realidad son “monopolios naturales”.

domingo, 19 de marzo de 2017

Los buscadores que usamos son ficheros virtuales que utilizan las palabras clave ingresadas para recorrer sus monstruosas bases de datos.

Los buscadores que usamos, como Google, Yahoo, Bing o Dudckduckgo, son una suerte de ficheros virtuales muy mejorados que utilizan las palabras clave ingresadas para recorrer sus monstruosas bases de datos. Algunos incluso aprovechan información sobre dónde nos encontramos, qué idioma hablamos y nuestras preferencias personales para afinar la búsqueda y darnos un listado de opciones más ajustada a nuestros intereses. Al hacer click sobre una de ellas, el navegador envía un mensaje a nuestro proveedor de internet y allí le indica la página solicitada y desde qué
computadora lo hacemos, es decir, nuestra dirección en internet (la dirección IP). El proveedor busca en sus servidores si tiene la información solicitada, y si no la posee lo reenvía a instancias superiores hasta que, finalmente, nuestro pedido llega a su objetivo. Una vez que la solicitud alcanza a quien tiene la información, esta se divide en paquetes que recorren la red de regreso a nuestras pantallas. Este complejo proceso puede ocurrir en instantes ya que pulsos de luz actúan como mensajeros.

jueves, 23 de febrero de 2017

Datos salvajes.

La razón por la que el sistema de traducción de Google funciona bien no es porque disponga de un algoritmo más inteligente. Funciona bien porque sus creadores, como hicieron Banko y Brill en Microsoft, lo abastecieron de más datos, y no sólo de alta calidad. Google fue capaz de usar un conjunto de datos decenas de miles de veces mayor que el del Candide de IBM porque aceptó la confusión. El corpus de un billón de palabras que Google dio a conocer en 2006 se recopiló a partir de todo el aluvión de contenido de internet; “datos salvajes”, por así decir. Ese fue el “conjunto de datos de entrenamiento” mediante el cual el sistema pudo calcular la probabilidad, por ejemplo, de que una palabra siguiese a otra en inglés. Era muy distinto de su abuelo en este campo, el célebre corpus de Brown de la década de 1960, que suponía un total de un millón de palabras inglesas. 

Peter Norvig
El usar el conjunto de datos más amplio permitió grandes avances en el procesamiento de lenguajes naturales, sobre el que se basan los sistemas para tareas como el reconocimiento de voz y la traducción por ordenador. “Los modelos simples y con un montón de datos vencen a los sistemas más elaborados basados en menos datos”, escribió Peter Norvig, gurú de la inteligencia artificial de Google, junto con unos colaboradores en un artículo titulado “La efectividad irrazonable de los datos”. Como explicaron Norvig y sus coautores, la clave estaba en la confusión: “De alguna forma, este corpus supone un paso atrás respecto al corpus de Brown: procede de páginas web sin depurar, por lo que contiene oraciones truncadas, errores ortográficos, gramaticales y de todo tipo. No se ha anotado, etiquetado ni corregido cuidadosamente a mano las distintas partes de la oración. Aun así, el hecho de ser un millón de veces más amplio que el corpus de Brown compensa.

martes, 26 de julio de 2016

Numerosos movimientos ciudadanos exigen que se garantice la neutralidad de la Red.

Uno de los padres fundadores de la World Wide Web, Tim Berners-Lee, alertaba sobre la situación actual de la gran Red de forma sintomática.

Berners-Lee
Berners-Lee explicaba que la evolución del gran medio digital se está viendo amenazada por gobiernos y por el paulatino aumento de poder de empresas proveedoras de servicios y de algunas compañías como Facebook, Google o Apple. La aparente resistencia a los monopolios reguladores en Internet se ha instalado en las agendas políticas nacionales e internacionales hasta el punto de que la misma Comisión Europea ha tratado el tema. 
Neutralidad de la Red. 


Numerosos movimientos ciudadanos exigen que se garantice la neutralidad de la Red obligando a los proveedores de acceso a Internet (Telefónica, Vodafone,AT&T) a no priorizar unos contenidos frente a otros (o, por ejemplo, unas redes sociales frente a otras, o unos buscadores frente a otros, etc.). Esto es, se propone una determinada regulación explícita y política de la Red para que no se imponga la regulación empresarial o comercial. La neutralidad de la Red aboga por una regulación antirregulacionista.

la evolución del gran medio digital se está viendo amenazada por gobiernos y por el paulatino aumento de poder de empresas proveedoras de servicios y de algunas compañías como Facebook, Google o Apple. 

Numerosos movimientos ciudadanos exigen que se garantice la neutralidad de la Red