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viernes, 20 de marzo de 2026

Están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan que el otro manipula la realidad

Los seres humanos tenemos sesgos cognitivos, puntos ciegos en nuestro razonamiento que crean una distorsión. Hay dos sesgos cognitivos tipificados como “sesgo de confirmación” y “efecto del falso consenso”. El primero es la tendencia que tenemos todos a favorecer la información que confirma lo que ya creemos y despreciar la que nos contradice, independientemente de la evidencia presentada. El segundo es que tendemos a sobreestimar la popularidad de nuestro punto de vista, porque nuestras opiniones, creencias, favoritismos, valores y hábitos nos parecen de puro sentido común. El efecto que tiene la reagrupación algorítmica que explota esos puntos ciegos es patente en las recomendaciones de grupos en guerra con la realidad.
En el momento de la campaña, la herramienta de Facebook para encontrar audiencias era increíblemente precisa y laxa en sus principios fundamentales. Permitía hacer búsquedas que ningún partido se hubiera atrevido a pedirle a una agencia de marketing en una reunión. ProPublica comprobó que se podían encontrar antisemitas buscando usuarios que hubieran escrito, dicho o leído “cómo quemar judíos” o la “historia de cómo los judíos arruinaron el mundo”. Recordemos que el algoritmo sabe todo lo que un usuario ha escrito, incluso lo que solo manda por mensaje privado y lo que borra y no envía jamás. Además, la herramienta es barata. Una campaña de tres anuncios para dos mil trescientos neonazis les costó treinta dólares. BuzzFeed hizo una prueba similar con la plataforma publicitaria de Google, descubriendo que se podían generar campañas para personas racistas. ¿Cómo los encontraba Google? Porque habían buscado cosas como “parásito judío” o “los negros lo estropean todo”. El buscador del sistema incluso sugería nuevos términos racistas de su propia cosecha como “los negros arruinan los barrios” o “el control judío de los bancos”. En ambos casos, las campañas fueron aceptadas por la plataforma. La segmentación no solo sirve para encontrar a tu objetivo, también para hacer que veas cosas que quedan ocultas a los demás. En una investigación anterior, ProPublica publicó el anuncio de una casa que dejaba deliberadamente fuera a afroamericanos, hispanos y asiáticos. Estos se llaman anuncios oscuros, una herramienta muy útil tanto para caseros racistas como para campañas paralelas destinadas a enfrentar a unos vecinos contra otros. Las plataformas de publicidad segmentada ofrecen distintas versiones de la realidad a diferentes grupos, pero los usuarios no se dan cuenta de que son diferentes.
Si buscan en Google la palabra Texas, uno se encuentra con épicas historias fundacionales y bellos ejemplos de hospitalidad sureña y el otro linchamientos del Ku Klux Klan. No existe la posibilidad de diálogo porque están viviendo realidades paralelas cuya verdad es mutuamente excluyente, y los dos piensan genuinamente que el otro miente o manipula la realidad. El famoso filtro burbuja no es el atrincheramiento voluntario del usuario contra fuentes de información que contradicen su visión del mundo, es parte de un modelo publicitario que genera una visión del mundo diseñada específica y deliberadamente para cada persona, pero le hace creer que es la realidad.
En esta nueva esfera de realidades alternativas, las llamadas élites intelectuales urbanas han demostrado ser tan susceptibles de ser manipuladas como la clase obrera de provincias.

Referencia: El enemigo conoce el sistema (Marta Peirano)

miércoles, 4 de marzo de 2020

Donde el marxismo alcanzó el poder no produjo liberación, sino terror burocrático


El profesor George Steiner dice que “el marxismo tiene sus leyendas y su iconografía, y con esto me refiero a las imágenes habituales de Lenin, a toda la historia de su vida en miles de narraciones, cuentos, óperas, películas, incluso en ballet. El marxismo tiene su vocabulario. El marxismo tiene sus emblemas, sus gestos simbólicos, como cualquier creencia religiosa transcendente. Dice al creyente: «Quiero de ti un compromiso total. Quiero de ti una implicación total de tu conciencia y tu persona en la dedicación a mí». Y a cambio, como hace la gran teología, ofrece una explicación completa de la función del hombre en la realidad biológica y social. Y sobre todo, ofrece un contrato de promesa mesiánica con respecto al futuro”.

Pero añade Steiner que “las cruciales predicciones marxistas simplemente no se han cumplido, y no creo que se necesite ser un técnico ni un economista profesional para darse cuenta de hasta qué punto se ha equivocado el marxismo, por ejemplo, respecto de la pauperización de la clase obrera o en cuanto a la profecía, repetida una y otra vez, sobre el inminente derrumbamiento catastrófico del capitalismo”. En realidad donde el marxismo alcanzó el poder no produjo liberación, sino terror burocrático.