jueves, 14 de julio de 2016

¿Por que cayó la Unión Soviética?

La profecía de Nuestra Señora de Fátima en 1.917
Los acontecimientos acaecidos en la Unión Soviética sólo pueden explicarse en términos sobrenaturales, según opinión de Francis Irons, antiguo analista del Departamento de Defensa, refiriéndose a la profecía de Nuestra Señora de Fátima en 1.917, según la cual Rusia sería convertida al catolicismo. 

Nikita Jruschov.
No se puede poner la teoría marxista en la sopa,ni el marxismo en la ropa que llevamos. Si, después de cuarenta años de comunismo,dicen que manifestó Nikita Jruschov,  alguien no puede tener un vaso de leche o un par de zapatos, no creerá que el comunismo sea buena cosa, por mucho que se le diga.

Chenobil.
En vísperas de la perestroika, a principios del decenio de 1.980, el abastecimiento energético básico de la Unión Soviética atravesaba en ese momento graves dificultades (Kuhnert 1991:493). La producción siderúrgica y petrolera se estancó en el período 1980-1984 (Kuhnert 1991:494). Las plantas de generación y las líneas de transmisión estaban anticuadas y faltas de mantenimiento, como atestiguaban las frecuentes averías y apagones (por no citar el caso de Chenobil). En el sector agrícola, la producción de cereales, adaptada a las condiciones climatológicas, no registró alza alguna con respecto a la de la década anterior, pese a las grandes inversiones realizadas (FMI 1990:138). Dos tercios del equipo de procesamiento agrícola utilizado en la década de 1.980 eran inservibles, pues buena parte del mismo procedía de los decenios de 1.950 y 1.960 (FMI 1990:51). Entre el 20 y el 50 por 100 de las cosechas de cereal, patatas, azúcar, remolacha y frutas se echaba a perder antes de llegar a las tiendas (Goldman 1987:37). Incluso cuando los abastecimientos eran los precisos, los retrasos en la entrega provocaban escaseces temporales, que generaban largas colas, acaparación de productos y racionamientos ocasionales.

Emisiones incontroladas de dióxido de azufre.
Se nos presenta un panorama aún más sombrío de la ineficiencia de la infraestructura soviética si sustraemos los costos de la contaminación y el empobrecimiento del medio ambiente del producto nacional. Estaban presentes todas las formas imaginables de contaminación y agotamiento de los recursos, en cantidades tan ingentes que constituían una amenaza para la vida, incluidas las emisiones incontroladas de dióxido de azufre, peligrosos vertederos de residuos nucleares y de todo tipo, erosión del suelo, envenenamiento del lago Baikal y de los mares Negro, Báltico y Caspio, así como el desecamiento del mar de Aral (FMI 1990). 

Desecamiento del mar de Aral.
Probablemente no sea una coincidencia que, como indica Feshbach (1983), la esperanza de vida de los hombres soviéticos estuviera disminuyendo en vísperas de la perestroika. Además, el bloque soviético estaba muy rezagado con respecto a Occidente en la aplicación de innovaciones de alta tecnología a la producción de artículos no militares. En la década de 1.980, la difusión de las innovaciones tecnológicas por todos los sectores de la economía requería el triple de tiempo en la Unión Soviética que en Occidente (Gregory y Stuart 1990:411), mientras las telecomunicaciones, el tratamiento de la información y la biotecnología civiles seguían en estado rudimentario. Una estadística significativa en este sentido es que más de 100.000 pueblos de la Unión Soviética carecían de línea telefónica (FMI 1990: 125). La economía civil de la Unión Soviética no sólo adolecía de falta de ordenadores, sino también de robots industriales, copiadoras electrónicas, escáneres ópticos y muchos otros instrumentos de tratamiento de la información que ya se habían impuesto en la industria japonesa y occidental quince o más años antes.

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