domingo, 17 de septiembre de 2017

Autoevaluación.

El éxito de las grandes empresas norteamericanas está, en gran parte, en su política de continua autoevaluación. Sus consejos de administración y equipos de dirección se hacen con frecuencia preguntas como éstas: ¿Qué departamentos rinden más? ¿Cuáles no? ¿Qué hay que mejorar? ¿Por qué? ¿Cómo?. Sin esa constante autoevaluación, un negocio se hundiría o, por lo menos, perdería casi toda su virulencia.
Los humanos tenemos una desgraciada facilidad para engañarnos a nosotros mismos. Nos persuadimos, sin dificultades, de estar haciendo algo muy bien, cuando en realidad no es así. Además, tenemos una fuerte tendencia a fijarnos una línea habitual de conducta y nos resistimos a cualquier intento que nos haga salirnos del camino por el que estamos acostumbrados a ir. Como cambiar nos resulta incómodo, cerramos los ojos ante la necesidad de hacerlo.

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