domingo, 23 de octubre de 2016

Bismarck y su “lucha por la cultura”


Retrato de Otto von Bismarck hacia 1847
En la década de 1870, en una reacción contra los intentos del Papa de reforzar su control de la comunidad católica mediante el Sílabo de errores (1864) y la Proclamación de la Infalibilidad Papal (1871), Bismarck inauguró lo que los liberales denominaron la “lucha por la cultura”, una serie de leyes y medidas políticas encaminadas a poner a la Iglesia católica bajo el control del Estado prusiano. El clero católico se negó a cooperar con leyes que le exigían formarse en las instituciones del Estado y someter los nombramientos eclesiásticos a su aprobación. Los que contravinieron las nuevas leyes no tardaron en ser perseguidos por la policía, detenidos y encarcelados. 
Soldado Prusiano, Húsar, Regimiento de húsares
A mediados de la década de 1870, había en Alemania 989 parroquias sin titular, 225 sacerdotes en la cárcel, se habían prohibido todas las órdenes religiosas católicas salvo las que participaban en tareas de enfermería, habían sido
obispo de Trier
destituidos de sus cargos dos arzobispos y tres obispos, y el obispo de Trier había muerto poco después de haber sido puesto en libertad tras nueve meses de prisión. Lo más inquietante fue el que ese ataque generalizado a las libertades ciudadanas de un 40 por 100 de la población del Reich contase con el aplauso de los liberales del país, que consideraban el catolicismo una amenaza tan grave para la civilización que justificaba medidas extremas como aquéllas. Aunque el enfrentamiento no durase mucho, dejó a la comunidad católica convertida en un acerbo enemigo del liberalismo y de la modernidad y decidida a demostrar su lealtad al Estado, sobre todo a través del llamado Partido del Centro, el partido político que había creado, en principio para defenderse de la persecución.
 el Kulturkampf ("la lucha por la cultura"), se definió como una lucha por la definición cultural del imperio alemán.
En Francia había un conflicto Iglesia-Estado que no se quedaba atrás en su ferocidad ideológica respecto a la “lucha por la cultura” alemana.


Reichstag sketch  1894
Bismarck asestó otro golpe a las libertades ciudadanas con la Ley Antisocialista, aprobada por el Reichstag tras dos intentos de asesinato del anciano káiser Guillermo I en 1877. En realidad, el movimiento socialista alemán no había tenido nada que ver con los presuntos asesinos y era una organización respetuosa de la ley, que depositaba su confianza en la ruta parlamentaria para llegar al poder. Pero los liberales cedieron una vez más y abandonaron sus principios ante lo que se les presentó como los intereses nacionales. Se prohibieron los actos socialistas, la prensa socialista y las revistas, y se ilegalizó el partido.

Bismarck inauguró lo que los liberales denominaron la “lucha por la cultura”, una serie de leyes y medidas políticas encaminadas a poner a la Iglesia católica bajo el control del Estado prusiano

Bismarck asestó otro golpe a las libertades ciudadanas con la Ley Antisocialista

El clero católico se negó a cooperar con leyes que le exigían formarse en las instituciones del Estado y someter los nombramientos eclesiásticos a su aprobación

No hay comentarios:

Publicar un comentario