sábado, 12 de septiembre de 2020

No es el matrimonio lo que obstaculiza el desenvolvimiento de la personalidad de la mujer




El ala radical del movimiento feminista olvida que no es la institución del matrimonio la que obstaculiza el desenvolvimiento de la personalidad de la mujer. Lo que la perjudica en el desarrollo de sus fuerzas y de sus facultades no es que se halle unida a su marido y a sus hijos, al hogar, sino el hecho de que la función sexual exige mucho más del cuerpo de la mujer que del cuerpo del hombre. El embarazo, la lactancia, gastan los mejores años de la mujer, años durante los cuales el hombre puede concentrar sus energías en tareas ambiciosas. Puede deplorarse la injusticia que la naturaleza ha cometido al repartir desigualmente las cargas de la reproducción; puede pensarse que es indigno de la mujer el hecho de ser procreadora de hijos y nodriza; pero esto no cambia las condiciones establecidas por la naturaleza. La mujer tiene la facultad de elegir entre renunciar a la felicidad más profunda, la maternidad, o renunciar a la evolución de su personalidad, para actuar y competir como los hombres, escribe el intelectual austriaco Ludwig von Mises.

No hay comentarios:

Publicar un comentario