jueves, 27 de abril de 2017

Sus actividades no se consideraban ya delictivas, sino simplemente negocios.


A algunos empresarios les ocurre lo mismo que a Wennerström, personaje de “Los hombres que no amaban a las mujeres” escrita por Stieg Larsson: “Wennerström se dedicaba al fraude con tal magnitud que sus actividades no se consideraban ya delictivas, sino simplemente negocios”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario