viernes, 12 de julio de 2019

Podemos tener esperanza


Si hubiera usted podido preguntar al apóstol Pablo por qué tenía él esperanza, dice Howard Mumma a Albert Camus, le hubiera respondido algo así: “Recuerdo la clase de hombre que era yo antes de que Cristo entrase en mi vida. Era un duro fariseo, contumaz, censurador, severo en mis juicios. Perseguí a gente inocente hasta su muerte. Entonces Cristo entró en mi vida y fundió mi dureza. Él me sorprendió. Él hizo de mí una criatura nueva. Donde yo antes odié, ahora amo. Donde yo fui una vez impaciente, estoy ahora dispuesto a aguantar y ser amable. Donde una vez fui altivo, ahora puedo ser humilde. Y lo que Cristo hizo por mí, lo hace por otros. El cambia a Zaqueo de estafador en filántropo, él transforma a una adúltera en una persona pura”. Entonces Pablo hubiera añadido: “Tengo esperanza, porque lo que Cristo hizo por Pedro, por Zaqueo, por una adúltera y por mí, lo puede hacer por cualquiera”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario