viernes, 5 de mayo de 2017

Nobleza innata.

El hombre verdaderamente noble es anónimo. En la nobleza innata existe una fuerza, que es mayor que la luz que irradia la fama, mayor que el brillo del éxito, que el poder del que vence. La ambición es un atributo del plebeyo. El no tiene tiempo. El no puede esperar para alcanzar el honor, el poder, el prestigio, la fama. Sin embargo, el hombre noble tiene tiempo para esperar, sí, incluso para quedarse rezagado, dice el novelista y periodista austriaco Joseph Roth.
La verdadera nobleza, escribe Roth, no consiste tanto en lo
Joseph Roth.
que uno hace, sino en lo que se abstiene de hacer. Y que por encima de todo consiste en que uno se dé cuenta de lo que podría chocar a los demás, en que uno se dé cuenta a tiempo, aun antes de que haya ocurrido algo.Y añade Roth: Sé que las cosas que callamos nos resulta más fácil expresarlas caminando que estando sentados. No tiene uno que decirlas a los ojos. Tanto el que habla como el que escucha van mirando al suelo. A veces una calle ruidosa libera el corazón de un ser humano tanto como el alcohol. O incluso como esos tranquilos rincones en las iglesias en los que por lo general aguarda el confesionario.


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