martes, 30 de junio de 2020

Ucrania, exportador de bebés


 Bebés en un hotel de Kiev 

Una de las imágenes más impactantes de la crisis de la Covid-19 ha sido la de una habitación de hotel en Kiev, Ucrania, con decenas de recién nacidos de los llamados vientres de alquiler esperando a ser recogidos. 


Entre los cristianos ucranianos que han alzado su voz se encuentra la federación de iglesias pentecostales Cristianos por Ucrania, que ha rechazado de forma tajante esta controvertida práctica legal que ha convertido al país en un exportador de bebés a otros países de Europa y del resto del mundo. Las iglesias evangélicas en Ucrania han manifestado que condenan inequívocamente de lo que consideran como un escándalo. El obispo Mykhailo Panochko, ha dicho que “la gestación subrogada viola los derechos de la madre y del niño, como resultado de lo cual se rompe el vínculo entre el niño y la madre que dio a luz al bebé”. 
Mykola Kuleba
El comisionado para los derechos del niño en Ucrania, Mykola Kuleba, ya había expresado su desaprobación de la gestación subrogada, comparándola con “tráfico infantil”. Según Kuleba, que una madre acepte ser un vientre de alquiler es esclavitud voluntaria, puesto que la mujer solamente accede a ello por razón de pobreza. El defensor del niño también ha denunciado la imposibilidad de las autoridades ucranianas de monitorear el futuro de los bebés nacidos de la gestación subrogada, apuntando que ha habido casos en los que familias ficticias han recibido un bebé recién nacido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario