martes, 19 de octubre de 2021

Uno de los mayores mitos es creer que la innovación es invención

Dan Breznitz

Dan Breznitz es codirector del Laboratorio de Políticas de Innovación de la Universidad de Toronto. Para el académico la innovación, entendida como la creación de un gran invento tecnológico, tiene poco que ver con las verdaderas fuerzas innovadoras que mueven la economía global. En su libro "Innovación en lugares reales, estrategias para la prosperidad en un mundo implacable", aborda el tema de cómo crear una estrategia de innovación que beneficie a la mayor cantidad de personas.


“Uno de los mayores mitos es creer que la innovación es invención. La innovación no es invención. Ni siquiera se refiere a la creación de prototipos. La innovación es la actualización de ideas en todos los niveles de la producción de bienes y servicios. Incluye los cambios y las mejoras a una idea inicial, las distintas maneras de producción o la forma de vender un producto o un servicio. Estos procesos son muy importantes para el crecimiento económico y el bienestar de las personas.” En el largo plazo es mucho más importante entender la innovación como un proceso constante para mejorar algo, en vez de una invención en sí misma. El primer mito es creer que la innovación es algo deslumbrante. En realidad, la innovación no es algo que aparece en los periódicos. El segundo es creer que la innovación de primera etapa; es decir, cuando la start-up crea un producto nuevo, traerá prosperidad a la comunidad donde se encuentra la empresa, generando nuevas industrias y nuevos trabajos. Eso no es así. Como ahora la globalización ha fragmentado la innovación, lo único que ocurre en Silicon Valley, o en centros como ese, es que apenas se termina el diseño del producto, este es enviado a otra parte para su fabricación.Eso significa que todos los efectos secundarios positivos se trasladan a otro lugar. Si crearas un Silicon Valley en Bogotá, por ejemplo, los únicos empleos que generarías serían trabajos para los especialistas top en investigación y desarrollo, para los encargados de marketing y finanzas, y quizás un par de empleos para dos o tres chef de celebridades y masajistas.”


"Hay otros modelos que incluyen el crecimiento y la prosperidad de la comunidad local. He visto ideas que se desarrollan en Silicon Valley pero que se llevan a la práctica en lugares como Taiwán, Israel, Corea del Sur, Estados Unidos o China. O ideas que se desarrollan en Corea, como pantallas táctiles o memorias, y luego se fabrican en China.Otro ejemplo son las innovaciones en Taipei en el área de los semiconductores. Si yo soy de Guadalajara o Bogotá, en vez de preguntarme cuál es la mejor manera de innovar, me lo plantearía de otra manera. Me preguntaría: ¿cómo queremos que nuestra ciudad se vea en 10 o 15 años? Y me fijaría en cuál de las diferentes fases de innovación encajan nuestros planes. Lo primero es construir un mapa sobre qué significa ser innovador y exitoso. Definir a dónde quieres llegar, qué es lo mejor para tu ciudad o para tu región. Lo segundo es determinar cuáles son las fortalezas de tu comunidad y cuáles son las capacidades viables de desarrollar. En el fondo, lo más importante es plantearse por qué estamos haciendo esto."

Fuente: BBC


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