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domingo, 14 de junio de 2020

Todos necesitamos indulgencia



Todos necesitamos indulgencia, e incluso quizás, perdón. Pero solo puede exigirlo quien, sin cerrar los ojos a la injusticia, está dispuesto a perdonar sin reservas. Indulgencia, perdón, reconciliación son algo más alto que la justicia. A eso se refieren las palabras de Hegel: “Las heridas del espíritu curan sin dejar cicatriz”.

viernes, 12 de junio de 2020

Selfies



“La adicción a los selfies no tiene mucho que ver con el sano amor a sí mismo. No es otra cosa que la marcha en vacío de un yo narcisista que se ha quedado solo. En vista del vacío interior uno trata en vano de producirse a sí mismo. Pero lo único que se reproduce es el vacío. Los selfies son el yo en formas vacías. La adicción a los selfies intensifica la sensación de vacío. Lo que lleva a tal adicción no es el sano amor a sí mismo, sino una autorreferencia narcisista. Los selfies son bellas superficies lisas y satinadas de un yo vaciado y que se siente inseguro. Para escapar del atormentante vacío hoy se echa mano o bien de la cuchilla de afeitar o bien del Smartphone. Los selfies son superficies lisas y satinadas que ocultan por breve tiempo el yo vacío. Pero si se les da la vuelta, uno se topa con reversos recubiertos de heridas y sangrantes”, escribe el filósofo Byung-Chul Han.

miércoles, 26 de junio de 2019

Ausencia de la figura paterna



La ausencia de la figura paterna en la vida de los pequeños y de los jóvenes produce lagunas y heridas que pueden ser incluso muy graves, dice el Papa Francisco. Y, en efecto, añade, las desviaciones de los niños y adolescentes pueden darse, en buena parte, por esta ausencia, por la carencia de ejemplos y de guías autorizados en su vida de todos los días, por la carencia de cercanía, la carencia de amor por parte de los padres. El sentimiento de orfandad que viven hoy muchos jóvenes es más profundo de lo que pensamos. Son huérfanos en la familia, porque los padres a menudo están ausentes, incluso físicamente, de la casa, pero sobre todo porque, cuando están, no se comportan como padres, no dialogan con sus hijos, no cumplen con su tarea educativa, no dan a los hijos, con su ejemplo acompañado por las palabras, los principios, los valores, las reglas de vida que necesitan tanto como el pan. 

martes, 25 de julio de 2017

Cuando un hijo ya no siente que es valioso para sus padres.


Cuando un hijo ya no siente que es valioso para sus padres, aunque sea imperfecto, o no percibe que ellos tienen una preocupación sincera por él, eso crea heridas profundas que originan muchas dificultades en su maduración. Esa ausencia, ese abandono afectivo, provoca un dolor más íntimo que una eventual corrección que reciba por una mala acción.

domingo, 9 de abril de 2017

Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo.

No caigamos en la indiferencia que humilla, escribe el Papa Francisco, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y
acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo. 

Que su grito se vuelva el nuestro

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Cuando hay que enterrar el pasado.

El otro día estuve cenando con un amigo del barrio. Su mujer se había ido con un compañero de trabajo; le abandonó junto a dos niñas que aun van al colegio.

Abandonado.
El hombre estaba destrozado, según contaba,en ningún momento había imaginado el desenlace de su historia matrimonial de este modo. También, nos dijo, está el trauma de las niñas. Estas se echaban la culpa de la ausencia de su madre.Las niñas dicen que su mama se ha ido porque son unas desordenadas. Siempre decía a las niñas que es imposible vivir en una casa con ese desorden.

el trauma de las niñas
La verdad es que las cosas nunca son fáciles, nunca se presentan como las habíamos imaginado.

Desayunando en el bar con  mi amigo, nos hemos encontrado con Don Juan, el parroco. La desgracia de la separación es el monotema de toda su conversación, y cuando ha visto al cura ha vuelto a contar su tristeza.


Don Juan le dice que a veces la gente nos defrauda. Sufrimos un tiempo. A lo mejor durante mucho tiempo. Y después poco a poco empezamos a perdonar.Mi amigo, mirándonos con una mirada mezclada de dureza y tristeza, dice, con voz ronca, que el no sabe perdonar.Nadie sabe, le contesta Don Juan. 
Penelope Stokes
Recuerdo un libro de Penelope Stokes y parafraseando  a la escritora le digo:  “Nadie sabe. Lo que hay que hacer es levantarse por las mañanas y poner un pie delante del otro. Dar un paso tras otro, dejar que las heridas cicatricen hasta encontrar la fuerza para enterrar el pasado”.