
Ningún experto antes de 2011 podía haber anticipado la inminente actividad violenta yihadista en Europa. A posteriori se puede afirmar que tres factores parecen haber jugado un papel relevante. El primero fue el comienzo de la guerra en Siria en 2011, proporcionando a los islamistas europeos un lugar accesible, convirtiendo dicho territorio en un vortex capaz de concitar emociones y apoyos. El segundo fue la revolución de las redes sociales, que facilitó el reclutamiento al permitir una mayor distribución de propaganda y una comunicación más segura entre activistas. Tercer factor, el surgimiento del denominado Estado Islámico en 2013-2014, que proporcionó una nueva y atractiva marca de yihadismo, DAESH,y un territorio desde el que diseñar ataques en Europa. El declive de dicho experimento paraestatal contribuyó a promover la actividad fuera del teatro bélico.Resultaba imposible anticipar este escenario y dicha confluencia de elementos. Partiendo de este contexto,se pueden señalar cuatro macrotendencias cuya combinación facilitará la probable persistencia del terrorismo en Europa: 1) el incremento del número de jóvenes musulmanes en precarias condiciones económica sobre territorio europeo; 2) el crecimiento esperado del número de yihadistas radicalizados retornados de los escenarios de guerra; 3) la conflictividad permanente en el mundo musulmán, y 4) la libertad y las oportunidades que ofrece Internet y las redes sociales (Hegghammer, 2016). Los expertos otorgan gran relevancia a la combinación de factores,a modo de huella de ADN específica e irreproducible (no hay dos terrorismos iguales),pero son cada vez más precavidos al señalar tendencias indiscutibles.
Es muy probable que no se esté ponderando la influencia de otras variables que actúan internamente sobre dichos factores, porque no conocemos su relevancia interna o en el peor de los casos, ni siquiera tenemos noticia de su existencia. Las facilidades que ofrece internet para la radicalización rápida muy probablemente serán explotadas y perfeccionadas, aprovechando las experiencias nigerianas y de otros países africanos para la realización de estafas por internet a escala masiva y global, pudiéndose trasladarlos protocolos con facilidad al reclutamiento y a la obtención de financiación…..Uno de los nuevos fenómenos asociados a la gestión y financiación del terrorismo con vocación de futuro es el surgimiento de las monedas virtuales que resultan particularmente atractivas para las organizaciones terroristas, puesto que permiten eludir el control por parte de los Estados y las instituciones financieras. Por esta razón, tanto los Estados como ciertos organismos internacionales están realizando importantes esfuerzos con la intención de regular el uso de dichas monedas, si bien resulta preciso reconocer que por el momento se desconoce el alcance y la capacidad que poseen estas organizaciones para hacer uso de dicho instrumento de cambio.
Referencia: El futuro del terrorismo, su prevención de Óscar Jaime Jiménez. Es profesor Titular de Sociología en el Departamento de Tendencias Sociales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia y Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Salamanca. Revista de Estudios en Seguridad Internacional
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