jueves, 1 de enero de 2026

Extracto de la carta de G.K. Chesterton a su prometida

La señorita Frances Blogg cuando la conoció el joven Chesterton

Extracto de la carta de G.K. Chesterton a su prometida, Frances Blogg:

Me hierve la sangre cuando pienso en las afrentas que hacen tantos torpes artistas ilustrados a las formas sólidas, dignas, honradas, feas y pacientes de las cosas que son necesarias, a esos valiosos y antiguos cimientos de la vida. Hay mojigatos esteticistas que pueden mirar una cacerola sin una lágrima de alegría o de tristeza, infelices decadentes que no pueden ver ninguna dignidad en las honrosas cicatrices de una tetera. Así que concentran toda la decoración de sus casas en ventanas de colores a las que nadie mira, y en jarrones con lirios que todo el mundo desea que no estorben. No, mi idea (que es mucho más barata) es hacer que una casa sea realmente alegórica, explicar realmente su propio significado esencial. En todos los objetos deben inscribirse dichos místicos o antiguos, cuanto más prosaico sea el objeto, mejor; y cuanto más tosca y rudamente se haya trazado la inscripción, mejor. “¿Has enviado la lluvia sobre la tierra?” [Job 5:101] debería estar inscrito en el paragüero, quizás en el paraguas. “Hasta los pelos de tu cabeza están contados”[Lc 12:7] daría un tremendo significado a los cepillos del pelo. Las palabras sobre el “agua viva” [Jn 4:10] revelarían la música y la santidad del fregadero, mientras que “nuestro Dios es un fuego consumidor” [Heb 12:29] podría escribirse sobre la rejilla de la cocina, para ayudar a las cavilaciones místicas de la cocinera. ¿Intentaremos alguna vez ese experimento, querida? Tal vez no, porque ninguna palabra sería lo suficientemente dorada para los utensilios que tuvieras que tocar, tú serías belleza suficiente para toda una casa…

Una vida buena

Yuriko Saito
Para la filósofa Yuriko Saito “una vida buena es aquella en la que puedo encontrar alegría en mi relación con los demás, en la felicidad de los demás, y en la que disfruto de una relación recíproca, es decir, que también me siento cuidada.”
“Desde la revolución científica entendemos la vida buena como superación de los límites. Así, la noche es oscura y procuramos evitarla con luz muy brillante. En Japón claro que tenemos luz eléctrica, pero a lo que se refiere Tanizaki es a que el ethos japonés procura hacer lo que puede con lo que tiene. Si se me da oscuridad, tendré que ver qué puedo hacer con ella. Eso requiere humildad. Sin humildad, lo que surge es decir “No quiero eso, cámbialo”. De nuevo, habría que preguntarse primero si cambiarlo te lleva a una vida buena.”
“Se necesita de alguien que se relacione con ese algo bello. La belleza se crea. Más bien, se cocrea de forma colaborativa. Es algo… Es luz. Ilumina el mundo como un faro. Sí, es una luz que hace que la vida merezca la pena.”