miércoles, 27 de diciembre de 2017

¿Qué es ser feliz?

¿Qué es ser feliz? Evocaba la respuesta que encontramos en Platón, en Epicuro, en Kant, en cualquiera, ser feliz es tener lo que se desea. No necesariamente todo lo que se desea, pues entonces cada cual comprende que no será nunca feliz y, como dice Kant, que la felicidad es un ideal, no de la razón, sino de la imaginación. Ser feliz es tener no todo lo que se desea, aunque sí una buena parte, tal vez la mayor parte, de lo que se desea.


Si el deseo es carencia, sólo se desea, por definición, lo que no se tiene. Ahora bien, dice André Comte-Sponville, si sólo se desea lo que no se tiene, no tenemos nunca lo que deseamos y, por lo tanto, no somos nunca felices. No se trata de que el deseo no sea nunca satisfecho; la vida no es tan difícil. Con todo, en cuanto un deseo es satisfecho, ya no hay carencia y, por lo tanto, ya no hay deseo. En cuanto un deseo es satisfecho, se anula como deseo. El placer, escribe Sartre, es la muerte y el fracaso del deseo. Y, muy lejos de tener lo que se desea, se tiene entonces lo que se deseaba y ya no se desea.

martes, 26 de diciembre de 2017

Informe sobre la realidad juvenil española .

El Octavo informe general sobre la realidad juvenil española publicado por la Fundación SM entre otras cosas dice que los jóvenes consideran como "muy importante" (por encima del 80% de ellos lo declaran) “la salud” y “la familia”. Todo lo demás está muy por debajo. En el caso de “la política”, un 38,2 % de los jóvenes la consideran “no muy importante” en sus vidas y un 19 % “nada importante”. En el de “la religión” el 33,5 % la consideran “no muy importante” y el 47,7 % “nada importante”. 

Un 13% de los jóvenes españoles va a misa al menos una vez al mes o con más frecuencia, a los que hay que sumar otro 7% que va en festividades como Navidad o Semana Santa. Un 78% no van nunca o prácticamente nunca. Los católicos practicantes o "muy buenos católicos" son un 8% de los jóvenes españoles, mientras que los ateos declarados son casi el 24%. Un cálculo rápido permite deducir que hay sólo unos 280.000 varones católicos practicantes en España entre los 18 y 35 años.

Aunque valoran la familia, el matrimonio les resulta una opción no muy atractiva. Un 32% piensa casarse después de cohabitar con una pareja (pese a todos los estudios que demuestran que la cohabitación aumenta el riesgo de ruptura), sólo un 7,4% piensa casarse sin pasar por cohabitaciones previas y apenas un 3,6% ya está casado. Un 31% excluyen directamente la posibilidad de casarse y un 29% dice que no sabe lo que hará (hace diez años, sólo un 17% decía no saber lo que haría). 

Los autores del estudio señalan además que quizá por primera vez en la historia, ser viejo protege contra la pobreza, y ser joven aboca a ella: los pensionistas han capeado razonablemente bien la crisis, mientras que los jóvenes, incluso con trabajos, están en la precariedad: "No tenemos vejez desasistida pero asistimos a la inédita aparición de jóvenes con perspectivas vitales quebradas o, incluso, en situación de pobreza", afirma en el informe José Juan Toharia, presidente de Metroscopia.

El informe constata cada vez más laxitud moral: "Se ha producido un paulatino pero cada vez más acelerado aumento de la laxitud moral frente a todos los comportamientos propuestos, incluidos los que implican violencia física, el terrorismo, la violencia de género o la pena de muerte, como los familiares-sexuales. La aceleración de esta erosión es sorprendente dentro de la segunda etapa habida cuenta de los diferenciales, desde el Informe de 2005 hasta el presente, es decir, durante el período de crisis, y apunta cada vez con más claridad a la pérdida de sensibilidad moral y a esa incipiente “ceguera moral” de la que habla Zygmunt Bauman.
La eutanasia y el divorcio tienen menos aceptación que en 2005, y el aborto, después de muchos años de debates sobre las leyes abortistas, sólo ha ganado, 0,4 décimas más de apoyo. En cuanto a instituciones, desde 2005 la Iglesia ha ganado algo de confianza de los jóvenes (del 21% a casi el 23%), mientras que otras instituciones caían en picado: los sindicatos, la prensa, el Parlamento y la monarquía. Ganaban confianza las Fuerzas Armadas, la Policía y las multinacionales.

Suiza fue el país de Europa al que más transformó la llegada del ferrocarril.


Suiza fue el país de Europa al que más transformó la llegada del ferrocarril, pero paradójicamente, en ningún sitio resultó menos rentable. Los inversores suizos al parecer previeron al menos tal posibilidad porque prefirieron invertir en las líneas férreas estadounidenses, dejando las suyas, en su mayor parte, en manos de capitalistas extranjeros (sobre todo franceses). Las construcciones se iniciaron seriamente en la década de 1850 y en 1882 se completaba el primer túnel alpino, el de San Gotardo. Hacia 1890, y debido a que el alto coste de construcción no se veía compensado con los beneficios de un tráfico escaso, casi todas las líneas de ferrocarril estaban al borde de la bancarrota. En 1898, el gobierno suizo compró a sus propietarios (principalmente
extranjeros) la red de ferrocarriles a un precio muy inferior a su valor real, y poco después procedió a electrificar las líneas. Las tendencias que se establecieron en la segunda mitad del siglo XIX prevalecieron en el XX, la disminución de la importancia relativa de la agricultura, el aumento de la industria y, más aún, de los servicios, y la continua dependencia de la demanda extranjera, de forma especial la turística (desde 1870) y la de servicios financieros (desde la Primera Guerra Mundial). 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Feliz Navidad y Año Nuevo.



Te deseo que si eres mujer tengas un buen hombre, y si eres hombre tengas una buena mujer. Y que os améis hoy, mañana, pasado mañana y una vez más y al día siguiente, y desde hoy hasta que termine el año; y que cuando estéis exhaustos y sonrientes, os quede amor para volver a empezar.

El best-seller más leído de todos los tiempos.

Margaret Mitchell
Se han vendido más de 28 millones de ejemplares de “Lo que el viento se llevó”, y las ventas siguen. Ha sido publicado en 327 países y traducido a 27 idiomas, lo que le convierte en el best-seller más leído de todos los tiempos. Ni en sus fantasías más calenturientas hubiera podido Miss Mitchell imaginar el impacto que iba a tener su obra, máxime cuando ella misma confesó que se sentiría muy satisfecha si se lograban vender más de cinco mil ejemplares.

El mundo editorial nunca había presenciado algo así. El libro empezó a ser objeto de chistes en la radio, de editoriales en los periódicos, de sermones en las iglesias. Se había convertido en uno de los primeros fenómenos de la cultura popular de masas, una demostración del enorme poder del boca a boca como herramienta promocional. Para una generación de mujeres, “Lo que el viento se llevó” representaba la primera vez que una voz femenina del siglo XX les hablaba de sus vidas y de sus ideales, que les daba un referente para definirse a sí mismas y su lugar en la sociedad.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Liberarse de la depresión.


La experiencia clínica acumulada en el tratamiento de enfermos de depresión temporal o prolongada sugiere que es más eficaz ayudar a la persona deprimida a moverse otra vez y a establecer de nuevo contacto con experiencias positivas de la vida, que empeñarse en remontar el curso de la depresión en busca de sus orígenes, dice el profesor y psicólogo Manuel J. Smith.

Una vez suprimida la medicación, escribe Smith, pedí a Don que escribiera una lista de las cosas que le gustaba hacer cuando no estaba deprimido. Le encargué luego, específicamente, que se dedicara por lo menos a dos de aquellas actividades cada semana, que se obligara a ello, si era necesario, por más deprimido que se sintiera. Además, cada vez que tuviese la impresión de que cometía algún error en su trabajo o en la vida social, no debía incurrir de nuevo en su pasado hábito de huir de la situación demorándose en sus sentimientos de depresión y buscando la soledad o encerrándose en su casa. Al contrario, debía terminar lo que estaba haciendo o continuar la actividad en la que estuviese ejercitándose, aunque su reacción inmediata le empujara a abandonarlo todo. La ejecución de ese programa terapéutico permitió a Don librarse, en cuatro semanas, de su depresión crónica de cinco meses.

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas.

Apenas Dios, como el sol, desaparece del horizonte, el mundo se sumerge en las tinieblas; el que desprecia el universo sólo a sí mismo se estima y, solitario en el seno de una oscura noche, tiene miedo de sus propias creaciones. 

Jean Paul
El escritor alemán Jean Paul añade,¿No se habla hoy de la naturaleza como si esta creación de un Creador, en la cual el pintor que la retrata no tiene más importancia que la de una partícula de color, apenas puede servir de marco o de caballete a un cuadro descolorido, creación de una criatura? Como si lo más extenso, lo infinito, no fuese precisamente lo real. ¿No ofrece la historia el más sublime espectáculo de tragedia y comedia? Ya que desprecian la realidad, consientan por una vez tan sólo, los que lo hacen, en ofrecer a nuestro espíritu el cielo estrellado, la postura del sol, los golpes de agua, las cimas nevadas que aun cuando dejen esa mezquina combinación de pequeñez que altera a nuestros ojos la realidad, como lo hace un gran poeta mediante el atrevimiento de sus imágenes, no por eso dejará de ser su obra el poema de los poemas y, así, habrá respetado la obra de Dios. El universo es la palabra más atrevida y más elevada del idioma; es el más sublime de los pensamientos, aunque la mayor parte de los hombres no ve en el universo sino el teatro de su vida mezquina, y en la historia de la eternidad, la de la pequeña población donde nacieron.