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sábado, 2 de marzo de 2024

Todos somos descendientes directos de Eva

Eva y la manzana

Sólo queda una antepasada, la madre de toda África y del resto del mundo. Ya se había especulado con su existencia en el artículo original sobre ADN mitocondrial y evolución humana de 1987. Inmediatamente se la llamó Eva Mitocondrial.Todos somos descendientes directos suyos por vía materna.No fue la única mujer de su época. Los cálculos del tamaño de la población humana hace 150.000 años no pueden ser más que especulativos, pero es posible que fuera del orden de mil o dos mil individuos. De éstos, sólo el linaje materno de Eva ha sobrevivido sin interrupción hasta la actualidad. 
La genética nos dice claramente que los humanos modernos tuvieron su origen en África hace menos de 150.000 años. En algún momento, hace unos cien mil años, los humanos modernos empezaron a extenderse fuera de África, iniciando la colonización del resto del mundo. Por increíble que parezca, las reconstrucciones genéticas nos dicen que en esta colonización del resto del mundo sólo participó uno de los trece clanes africanos. No pudo ser un movimiento masivo de población. Si se hubieran desplazado cientos o miles de personas, se habrían encontrado varios clanes africanos en el fondo génico del resto del mundo. Pero no ha sido así, escribe Bryan Sykes, que fue profesor de genética humana en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Jérôme Lejeune tenía la convicción de que no está bien el aborto ni realizar la fecundación fuera del útero

Jérôme Lejeune

Jérôme Lejeune descubrió la anomalía cromosómica que da lugar al síndrome de Down y fue candidato para recibir el premio Nobel. Murió el 3 de abril de 1994. Pero el pediatra y genetista francés fue amigo personal del papa Juan Pablo II, primer presidente de la Pontificia Academia para la Vida y acérrimo crítico de las iniciativas para la legalización del aborto. Como el tiempo de la Iglesia Católica no suele ser rápido, fue hasta 13 años después de su muerte que se abrió su proceso de canonización, en fase diocesana, es decir, con religiosos e investigadores en París, donde vivía, recopilando información biográfica que da fe de su relevancia y potenciales virtudes.

El profesor Lejeune recibe el doctorado Honoris Causa de manos de San Josemaría Escrivá, primer Gran Canciller de la Universidad de Navarra

En 1952, poco después de graduarse en medicina, Lejeune comenzó a trabajar en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS), la agencia pública de investigación más grande de Francia. Seis años más tarde, cuando estaba examinando los cromosomas de un niño con síndrome de Down, descubrió la trisomía 21, la anomalía genética que causa la enfermedad. Con su equipo, avanzó en otros temas, mejorando la comprensión de la ciencia sobre cómo las anomalías cromosómicas pueden desencadenar enfermedades. En 1963, por ejemplo, descubrió el síndrome de Cat Meow, también conocido como síndrome de Lejeune. Tales estudios lo llevaron a ser considerado el "padre de la genética moderna”. Lejeune pronto fue nombrado jefe de la unidad de citogenética del Hospital Necker-Enfants Malade de París. Allí seguiría desarrollando su carrera. Se estima que trató a más de 9.000 pacientes con discapacidad intelectual y analizó alrededor de 30.000 pruebas cromosómicas. En 1964, se convirtió en el primer profesor de genética en la Facultad de Medicina de París. Sus descubrimientos lo hicieron elegible para el Premio Nobel, que nunca llegó. Según sus partidarios, la negativa de la Academia Sueca a reconocer su legado científico tuvo que ver con su religiosidad. Cuando Lejeune se dio cuenta de que sus investigaciones acababan haciendo pruebas para la detección precoz (incluso durante el embarazo) de problemas genéticos del embrión y, en consecuencia, justificando la interrupción de los embarazos, se convirtió en defensor público de la vida según la doctrina católica, es decir, desde la concepción, y emprendió una lucha personal contra la legalización del aborto.
Lejeune tenía la convicción moral, no solo desde el punto de vista cristiano, sino desde el punto de vista científico, de que no estaba bien practicar el aborto, ni realizar la fecundación fuera del útero ni ninguna otra manipulación en el embrión”. "Estas posiciones generaron una gran hostilidad del mundo académico y de los movimientos sociales”. Casi con toda seguridad Lejeune participó en la encíclica 'Evangelium Vitae'", que trata, entre otros temas, el aborto y eutanasia.

jueves, 19 de enero de 2023

Efectos epigenéticos

Los efectos epigenéticos pueden explicar de qué modo diversas experiencias traumáticas dejan su marca sobre el comportamiento humano y hacen que los adultos tengan más posibilidades de deprimirse e incluso de suicidarse. Un equipo dirigido por Moshe Szyf, de la Universidad McGill, estudió el ADN del cerebro de 13 suicidas de sexo masculino y observó que, mientras que las secuencias genéticas eran normales, la programación epigenética era distinta de la hallada en el cerebro de hombres que habían fallecido por otras causas. Todos los suicidas evaluados en este estudio habían sufrido abusos durante su niñez, lo que podría haber sido el desencadenante de este cambio epigenético.

sábado, 7 de mayo de 2022

Estamos en el punto más elevado de la perfección del mal extremo


¿Qué era distinto en el siglo XX? Ciertamente,dice el profesor Carlos  Gradín, las tecnologías en que se basaban las armas de destrucción masiva (nucleares, biológicas, y químicas) eran poderosas, y las armas eran una enorme amenaza. Pero fabricar armas nucleares requería, al menos por un tiempo, acceso tanto a materiales muy escasos, a veces inconseguibles, como a información altamente protegida; los programas de armas biológicas y químicas también tendían a requerir actividades a gran escala. Las tecnologías del siglo XXI (genética, nanotecnología, y robótica) son tan poderosas que pueden impulsar clases enteramente nuevas de accidentes y abusos. Todavía más peligroso, por primera vez estos accidentes y abusos están al alcance de individuos o grupos reducidos. No requerirán gran infraestructura ni materiales con complicaciones. El conocimiento bastará para poder usarlas. Así, tenemos la posibilidad ya no sólo de armas de destrucción masiva sino de destrucción masiva habilitada por el conocimiento, siendo esta destructividad ampliada enormemente por el poder de la autoreplicación. No es una exageración decir que estamos en el punto más elevado de la perfección del mal extremo, un mal cuya posibilidad va más allá de la que las armas de destrucción masiva le daban a los estados-nación, y que alcanza niveles sorprendentes y terribles de acumulación de poder en manos de individuos aislados.



En 1981 el documental The Day After Trinity, Freeman Dyson repasó las actitudes científicas que nos llevaron al precipicio nuclear: “Lo he sentido yo mismo. El brillo seductor de las armas nucleares. Es irresistible si te acercas a ellas como científico. Sentir que está ahí en tus manos, liberar esta energía que alimenta a las estrellas, hacer que siga tus planes. Ejecutar estos milagros, elevar un millón de toneladas de rocas al cielo. Es algo que le da a las personas una ilusión de poder ilimitado, y es, en algún sentido, responsable de todos nuestros problemas, esto, que podrías llamar arrogancia tecnológica, y que se apodera de las personas cuando ven lo que pueden hacer con sus mentes”.

miércoles, 28 de julio de 2021

Le intimidaron y discriminaron por decir verdades científicas


Un profesor de Biología y Geología les dice a sus alumnos durante una de sus clases que los hombres nacen con cromosomas XY y las mujeres con cromosomas XX y añade que aunque se puedan transformar con operaciones, genéticamente siempre van a seguir teniendo los cromosomas XY o XX. La directora del instituto público IES Complutense de Alcalá de Henares, donde imparte clases el docente, le ha suspendido seis meses de empleo por asegurar que únicamente existen dos sexos, el masculino y el femenino. Según El Confidencial Digital, a la hora de pedirle explicaciones, ambas, la directora y la inspectora, tuvieron una actitud represiva contra el profesor, haciendo un completo abuso de su poder, e intimidándole con preguntas impertinentes de carácter político e ideológico. Por su parte, la consejería de Educación ha confirmado a Ok diario que está tramitando el expediente, incoado por el servicio de inspección educativa de la consejería, y que, mientras tanto, el profesor no está impartiendo clase.


El profesor J.B.L., que es padre de familia, está hecho polvo por lo sucedido y además denuncia que la sanción le fue impuesta de viva voz por la comisión de una supuesta falta grave y que en ningún momento se le ha dado nada por escrito.


El profesor va a emprender acciones legales en los juzgados de Alcalá de Henares de la mano de Abogados Cristianos, quienes también han lanzado una recogida de firmas para instar al consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, a destituir a la directora del IES Complutense, Ilenia Megías Chico, y a la inspectora de educación del área que “le intimidaron y discriminaron” por decir “verdades científicas” según recoge Hispanidad.

sábado, 26 de junio de 2021

La elegancia que se esconde tras la complejidad de la vida


El líder del Proyecto Genoma Humano y del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos durante más de una década, Francis Collins, viniendo del ateísmo llegó a la fe cristiana maravillado por sus descubrimientos, hasta el punto de escribir el libro “Cómo habla Dios”. Su principal argumento es que el tránsito del ateísmo a la fe, llega precisamente de la mano de la razón y el progreso científico: “Ninguna hipótesis actual se acerca a explicar cómo en el espacio de apenas ciento cincuenta millones de años el ambiente prebiótico que había en la Tierra dio lugar a la vida”. Collins considera que la elegancia que se esconde tras la complejidad de la vida es primero causa de asombro y después de fe en Dios, la elegancia digital del ADN, los componentes de las cosas vivas, desde el ribosoma que traduce el ARN en proteína, a la metamorfosis de la oruga en mariposa, son elementos estéticamente sublimes. En su testimonio manifiesta que no es posible valerse de la ciencia para desbancar la creencia en Dios, y en particular de la teoría de la evolución o de los descubrimientos en genética, para refutar las religiones monoteístas o para fundamentar el ateísmo.

Francis Collins

Se atribuye a Werner Heisenberg,  padre de la física cuántica, que “el primer sorbo de un vaso de ciencia natural te hará ateo, pero, en el fondo del vaso, Dios te espera”. Albert Einstein decía que la fe sin ciencia es ciega, pero que la ciencia sin fe es coja. 



sábado, 4 de abril de 2020

El desarrollo de un ser humano comienza con la fecundación



En la tercera edición del libro Medical Embriology, de Jan Langman, se explica que “el desarrollo de un ser humano comienza con la fecundación, un proceso por el cual dos células altamente especializadas, el espermatozoide del macho y el ovocito de la hembra, se unen para dar lugar a un nuevo organismo, el cigoto”.

El libro Essentials of Human Embryology de Keith Moore coincide en que “el desarrollo humano comienza tras la unión de los gametos masculino y femenino o células germinales durante un proceso conocido como fecundación (concepción)”. El óvulo fertilizado, “conocido como cigoto es una célula diploide grande que es el principio del ser humano”.

“El ciclo de vida de los mamíferos comienza cuando un espermatozoide entra en un óvulo”, manifiesta un estudio publicado en 2010 en la revista Nature por Yukinori Okada y otros científicos, con el título “A role for the elongator complex in zygotic paternal genome demethylation”.

Una investigación realizada por Janetti Signorelli y otros científicos concluye que “la fertilización es el proceso por el cual los gametos haploides macho y hembra (espermatozoide y óvulo) se unen para producir un individuo genéticamente distinto”.


En el  libro The Developing Human: Clinically Oriented Embryology  de los científicos Keith Moore, TVN Persaud y Mark Torchia aseguraran que “el desarrollo humano es un proceso continuo que comienza cuando un ovocito de una hembra es fertilizado por un esperma de un macho”. “El desarrollo humano comienza en la fertilización cuando un espermatozoide se funde con un ovocito para formar una sola célula, el cigoto”, escriben.

lunes, 7 de enero de 2019

Si se descubriera vida en cualquier planeta, lo que se preguntarían los científicos sería si está fundamentada en el ADN.

cromosoma
El ser humano posee 23 pares de cromosomas, es decir, los 22 pares de autosomas y el par de cromosomas sexuales (X e Y). Sin embargo, hasta 1955 se aceptaba que el ser humano poseía 24 pares de cromosomas, de manera similar a nuestros parientes animales más cercanos, los chimpancés y otros simios de tamaño grande. Esta hipótesis fue refutada cuando Albert Levan y Joe-Hin Tjio utilizaron técnicas microscópicas nuevas para demostrar la existencia de sólo 23 pares de cromosomas. Un estudio detallado del cromosoma humano 2 demostró que estaba constituido por la fusión de dos cromosomas más pequeños que permanecen separados en el chimpancé. Esta fusión fue uno de los acontecimientos que hicieron que nos convirtiéramos en seres humanos.

 ADN Código Genético
Para que las distintas características se hereden de generación en generación de manera fiable, es necesaria una copia fidedigna, aunque no exacta, del código genético. Los pequeños errores en el proceso de copia (las mutaciones pequeñas) representan el material básico de la evolución, algo así como las chispas que encienden su fuego. Se dispersan como una especie de resplandor por efecto de la selección natural, se consumen lentamente en el contexto de la deriva genética, o bien no llegan a prender, manifiesta Mark Henderson en su libro “50 cosas que hay que saber sobre genética”.

Y añade Henderson que si se descubriera vida primitiva en Marte o en cualquier otro planeta, lo primero que se
preguntarían los científicos sería si está fundamentada en el ADN. Las instrucciones genéticas de cada organismo sobre la Tierra están escritas en su ADN (la única excepción la constituyen ciertos virus ARN que no se pueden reproducir si no se introducen en el interior de una célula con ADN). Esta demostración ofrece una evidencia abrumadora de que todos los organismos proceden, en última instancia, de un ancestro común. Si la supuesta vida extraterrestre también utilizara el ADN, la misma conclusión seguiría siendo cierta. Quizá la vida en Marte pudo haber empezado a partir de microorganismos que llegaron desde meteoritos procedentes de la Tierra. O por el contrario, podría ocurrir que nosotros fuéramos, en realidad, marcianos.

jueves, 17 de mayo de 2018

El sueño de los los tardíos nietecitos de Nietzsche.


Piarangelo Sequeri, presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II, manifiesta que “la juventud ya no es una cuestión de edad, es una categoría del espíritu, disminuye el número de hijos, pero aumenta el de los ancianos que quieren mantenerse jóvenes. Ser jóvenes es costoso, pero mantenerse jóvenes lo es todavía más. Ha llegado la hora de la desublimación, la última frontera del freudismo al revés. Ser jóvenes significa poder gozar sexualmente, de cualquier
Pierangelo Sequeri
forma, sin preocuparse por la generación y sin la fatiga del uso de las palabras. Ser uno mismo, como se dice, sin oropeles ideológicos. Un pequeño paso para un adolescente, pero, como diríamos, un gran salto para la humanidad. En el umbral de esta regresión, para “mantenerse jóvenes” a su vez, se agolpan patéticamente los adultos (incluso los aparentemente más reflexivos). El último acto (antes del abandono del hombre sin edad al mito de la horda primitiva) es la incorporación de la concepción entre las variables del deseo (en determinadas condiciones “se mantienen jóvenes” y se sienten “adolescentes omnipotentes”, incluso “haciendo” un hijo; y hasta haciéndoselo hacer). No perderse nada con tal de realizarse plenamente.
El sueño, para estos tardíos (en muchos sentidos) nietecitos de Nietzsche, parece más excitante y cercano a la realidad. La investigación realiza milagros a diario, y tal vez un día el mito del puer æternus se convertirá en ciencia (hoy cosmética y cirugía, mañana genética y robótica).


miércoles, 10 de enero de 2018

Las mutaciones del ADN posibilitan la evolución de los organismos.

El genoma humano, es decir, el ADN que cada humano hereda de su progenitor, tiene tres mil millones de letras genéticas. Si quisiéramos imprimir un genoma humano necesitaríamos mil libros, de mil páginas cada uno, con tres mil letras en cada página (equivalente a unas quinientas palabras).



La población humana está formada por más de seis mil millones de personas. Dice el profesor Francisco José Ayala Pereda que basta con que se diera una mutación en cada millón de individuos para que los humanos llevaran colectivamente seis mil nuevas mutaciones por cada posible mutación. Las mutaciones del ADN posibilitan la evolución de los organismos. Pero añade Ayala que si las mutaciones fueran mucho más frecuentes de lo que son, provocarían múltiples defectos e incluso una desorganización total. Es
Ayala Pereda
más probable que las mutaciones causen defectos o enfermedades que beneficios, porque desorganizan la secuencia de ADN establecida de un organismo, la cual ha sido seleccionada a través de miles de generaciones para facilitar su supervivencia y reproducción en el entorno en que vive. Sin embargo el proceso de mutación proporciona a cada generación numerosas variaciones genéticas que, mientras no son letales o muy dañinas, se añaden a las mutaciones arrastradas desde generaciones previas. Esto quiere decir que las especies no están formadas por individuos genéticamente homogéneos sino, más bien, por individuos que difieren entre sí por numerosas variaciones. Por tanto, no sorprende ver que ante nuevos desafíos medioambientales, las especies puedan adaptarse a ellos. Por ejemplo, más de cien especies de insectos han desarrollado una resistencia al pesticida DDT en las partes del mundo en donde se ha usado intensamente. Aunque estos insectos nunca se habían encontrado con este componente sintético en su pasada historia evolutiva, las mutaciones preexistentes permitieron que algunos sobrevivieran ante la presencia de DDT. Esta adaptación se multiplicó rápidamente mediante selección natural porque sólo los insectos resistentes al DDT sobrevivieron y crearon a las generaciones siguientes. La resistencia a enfermedades causadas por bacterias y otros parásitos ante los antibióticos y otros fármacos es una consecuencia del mismo proceso.

Si quisiéramos imprimir un genoma humano necesitaríamos mil libros, de mil páginas cada uno, con tres mil letras en cada página 

lunes, 4 de diciembre de 2017

La mente de un niño en formación representa la etapa en la que se fijan los principales parámetros de nuestro conocimiento lingüístico.



Una persona, digamos un español, aprende las reglas de su idioma en un tiempo increíblemente breve, antes de la escolarización, que más bien sirve para fijar esas reglas y hacerlas explícitas. Si el mismo individuo desea aprender un idioma diferente, por ejemplo el inglés, deberá esforzarse mucho más, y es poco probable que desarrolle una competencia en este segundo idioma equiparable a la de un nativo. Esta observación debería hacernos pensar ya de por sí que la mente no es simplemente una esponja capaz de absorber cualquier conocimiento, sino un órgano complejo, con ciertas predisposiciones genéticas y con una trayectoria de desarrollo dictada por complejos factores biológicos. 
Es por este motivo, explica Chomsky, que la mente de un 
niño en formación representa la etapa en la que se fijan los principales parámetros de nuestro conocimiento lingüístico. Superada esta fase ya no hay vuelta atrás y el aprendizaje de otras cosas, o de otros idiomas en el caso del que hablamos, se efectuará siempre a través de esa primera lengua que el niño ya ha aprendido. Un ejemplo simple de la validez de este argumento y de lo incuestionable de sus consecuencias para la ciencia cognitiva puede ser el acento que tenemos al hablar, por ejemplo, el acento habitualmente duro de un español al hablar en inglés. Se puede, por supuesto, perfeccionar un acento, pero, a no ser que uno tenga un talento muy especial, perder por completo el acento propio es muy difícil, y por ese motivo siempre se tenderá a pronunciar las palabras en un idioma extranjero con sonidos similares a los de la lengua materna, del mismo modo que se cometerán errores sintácticos al reproducir estructuras propias de la lengua materna en la lengua extranjera.

la mente es un órgano complejo, con ciertas predisposiciones genéticas y con una trayectoria de desarrollo dictada por complejos factores biológicos

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La selección natural no es el único método a través del cual tiene lugar la evolución.

Los especialistas en genética de poblaciones  se han dado cuenta que la aparición de mutaciones que dan lugar a nuevas variantes genéticas o nuevos alelos solamente es el comienzo del proceso evolutivo. Lo más importante es cómo estos alelos se distribuyen en toda la población. Las grandes mutaciones tienen pocas posibilidades de propagarse; cuando no son letales en sí mismas tienden a ser tan significativas que hacen que los individuos portadores queden fuera de juego en su ambiente. Estas variantes tienen menos posibilidades de supervivencia y reproducción. Sin embargo, las mutaciones pequeñas que resultan ventajosas se incorporan gradualmente al conjunto de genes y los individuos portadores tienen más descendientes.


La selección natural no es el único método a través del cual tiene lugar la evolución. Los genes también pueden presentar tendencias. Tal como señala la ley de segregación de Mendel, cada individuo posee dos copias de cada gen y transmite aleatoriamente una de ellas a su descendencia. En una población grande, cada alelo se transmite a las generaciones siguientes con la frecuencia inicial, siempre y cuando no haya presiones selectivas. No obstante, la aleatoriedad de este proceso implica que pueden ocurrir sucesos extraños cuando las poblaciones son pequeñas. Las variaciones aleatorias en la herencia pueden hacer que una variante genética sea más frecuente que otra, sin que ello indique ninguna forma de selección natural.

sábado, 6 de mayo de 2017

La compleja lógica de la mente humana son un enigma para la tecnociencia.

La compleja lógica de la mente humana, las maneras como pensamos y sentimos todavía son un enigma para la tecnociencia.Como sugiere John Cottingham, al analizar la teoría cartesiana de la mente: “No importa cuán completa llegue a ser nuestra ciencia física,¿será algún día capaz de abarcar lo que significa oler a césped recién cortado o tener gusto a frambuesa o escuchar el canto de una gaita?”. Esas impresiones, cualitativas y subjetivas, parecen destinadas a eludir eternamente las embestidas tecnocientíficas, por más audaces que sean.



Nadie sabe cómo funciona realmente, cómo se producen las ideas y emociones a partir de esa red neurofisiológica cuya estructura física podría, eventualmente, ser copiada. Algo parecido ocurre con la genética del comportamiento. En su búsqueda frenética por los genes vinculados a la homosexualidad, a la criminalidad, a la ansiedad, a la obesidad o a la depresión, padece de limitaciones semejantes. Pues ese campo de saber sólo puede valerse de estadísticas y probabilidades, procesadas en las computadoras y guiadas por las intuiciones de los científicos, a la hora de estipular correspondencias exactas entre un determinado gen y un cierto rasgo de la subjetividad. Mientras tanto, la intrincada lógica de su funcionamiento continúa en la oscuridad.

lunes, 27 de marzo de 2017

Los antibióticos dieron lugar a toda una revolución en el control de las enfermedades infecciosas.


Cuando Cristóbal Colón llegó al Nuevo Mundo en 1492, se estima que en todo el continente había 50 millones de habitantes. Sin embargo, a mediados del siglo XVII la población indígena era entre 6 y 8 millones de personas. Los asesinos fueron las enfermedades que llevaron consigo los conquistadores. Durante siglos, los nativos del Viejo Mundo habían convivido con los virus de la viruela y el sarampión, así como con los microorganismos causantes del tifus y de la fiebre amarilla. Habían desarrollado un cierto grado de resistencia, la selección natural había favorecido la persistencia ante estas infecciones. Por el contrario, los indígenas americanos carecían de estimulación antigénica previa. Su ambiente libre del virus de la viruela no habían fomentado la aparición de mutaciones aleatorias que les otorgaran resistencia. Por ello, cuando llegó el virus, no hubo nada que lo contuviera. El científico Jared Diamond ha narrado en Armas, gérmenes y acero: breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años que las enfermedades que llevaron los españoles consigo tuvieron, en lo relativo a la rápida conquista del continente, al menos la misma importancia que su tecnología. 


Un proceso similar explica cómo las nuevas enfermedades infecciosas han saltado la barrera entre las especies animales y el ser humano. El VIH causa el sida, y se considera que, en su origen, infectaba a los chimpancés; durante las décadas de 1960 o 1970 pasó al ser humano, posiblemente cuando un cazador de animales salvajes recibió una mordedura. Aunque esta infección era inocua en los chimpancés, los humanos carecían de defensas genéticas. En poco tiempo, el virus desarrolló nuevas mutaciones que le permitieron propagarse de persona a persona, causando desde entonces el fallecimiento de al menos 2,5 millones de personas cada año. Eludiendo nuestras defensas Con el paso del tiempo, algunas personas desarrollarán resistencia al VIH,escribe el profesor Henderson, de la misma forma que algunos individuos han desarrollado mecanismos de defensa ante la viruela o la malaria. Sin embargo, el largo ciclo vital del ser humano hace que sean necesarios varios siglos para que estos rasgos se manifiesten en mutaciones y, después, se
propaguen a todo el acervo. Los microorganismos patógenos no tienen este problema. La increíble velocidad con la que se reproducen las bacterias y los virus les concede una ventaja enorme sobre sus huéspedes. Dicho de forma sencilla, pueden evolucionar con una rapidez mucho mayor de la que podemos hacerlo nosotros y, así, evitar las armas que utilizamos para combatirlos. 

Envases de antibióticos
La introducción de los antibióticos a mediados del siglo XX dio lugar a toda una revolución en el control de las enfermedades infecciosas. La penicilina y la estreptomicina permitieron tratar con éxito amenazas como la tuberculosis y la meningitis. Sin embargo, las bacterias se multiplican con tal rapidez que sus genomas apenas sí permanecen sin modificarse. Cada una de las miles de millones de divisiones celulares que experimenta a diario una colonia representa una oportunidad para que se produzca una mutación que otorgue un cierto grado de resistencia a los antibióticos. La resistencia también se puede propagar a través de otro mecanismo, dado que las bacterias donan genes de inmunidad a sus vecinas a través del intercambio de pequeños paquetes portátiles de ADN llamadas plásmidos, dice Henderson. De esta manera se originan los denominados supermicroorganismos. La mayor parte de las cepas de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina (SARM) es resistente a todos los antibióticos de la familia de las penicilinas.

lunes, 17 de octubre de 2016

El imperativo de supervivencia del ser humano es aprender.

La supervivencia de cualquier especie depende de que cada nueva generación sea capaz de replicar los comportamientos de la generación anterior. Esta réplica podría surgir de la programación genética o del aprendizaje. Por ejemplo, las hormigas confían en gran medida en la programación genética de su conducta. Nosotros confiamos en gran medida en el aprendizaje.

aprender

Los cerebros de los insectos nacen sabiendo prácticamente todo lo que necesitan saber, mientras que los cerebros humanos nacen sin saber prácticamente nada de lo que necesitan saber. El imperativo de supervivencia de los insectos es actuar. El imperativo de supervivencia del ser humano es aprender.

La supervivencia de cualquier especie depende de que cada nueva generación sea capaz de replicar los comportamientos de la generación anterior

los cerebros humanos nacen sin saber prácticamente nada de lo que necesitan saber