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lunes, 8 de septiembre de 2025

La transformación de la guerra

La flota de loa Estados Unidos de America, con sus 11 portaaviones nucleares, junto a una aviación que controla los cielos (el último avión norteamericano derribado en combate lo fue en 1991) siguen dominando el mundo como nunca antes lo consiguió imperio alguno. 
El USSOCOM (United States Special Operations Command), que actúa con equipos de fuerzas especiales (rangers, boinas verdes, seal team), cuenta en la actualidad con 60.000 operativos y ha cuadruplicado su presupuesto desde 2001. Estas fuerzas tienen una considerable autonomía, a lo que unen la ventaja de que el tipo de operaciones en que puede emplearlas el presidente, que no exigen una declaración formal de guerra, no le obliga a pedir autorización al Congreso. Una característica del ejército USA reside en la amplia utilización de drones, esto es de los aparatos aéreos sin tripulación (UAV), controlados a distancia, que pueden volar hasta a 1850 km de su base de partida y, dirigidos desde un ordenador, realizar una misión y regresar. La supresión gradual de las grandes bases con un personal numeroso ha dejado paso a una constelación de bases secretas de drones, de menores dimensiones, desde donde, en combinación con operaciones ocultas de las fuerzas especiales, se puede atacar a cualquiera que se determine que representa una amenaza directa para la seguridad nacional de los Estados Unidos en cualquier lugar del mundo.
Los drones se han convertido en un elemento esencial en la transformación de la guerra. El repliegue del viejo sistema de grandes bases con decenas de millares de soldados, oculta la realidad de un nuevo modelo de instalaciones de tamaño reducido, destinadas a albergar un número limitado de tropas especiales junto a equipos de drones.

domingo, 2 de enero de 2022

Lepanto,uno de los mayores combates navales de la historia


Es necesario constatar la enorme magnitud de la batalla de Lepanto, sin duda uno de los mayores combates navales de la historia en cuanto al número total de buques y hombres enfrentados. De hecho, teniendo en cuenta estos criterios, sólo dos batallas pueden comparársele, y las dos fueron muy anteriores en el tiempo: la de Salamina, que enfrentó a griegos y persas en el año 480 a. C., y la de Actium, en la que lucharon los partidarios de Marco Antonio y Cleopatra, por un lado, contra los de Octavio, por el otro, en el año 31 a. C. En la primera fueron setecientos ochenta los buques y en torno a 165.000 los hombres enfrentados; en la segunda, seiscientos treinta buques y unos 250 000 hombres. Las dos fueron grandes batallas, y las dos enormemente decisivas, ya que la primera salvó la civilización occidental, representada entonces por Grecia, de su aniquilación a manos de los persas, y la segunda decidió el destino, también occidental, del mayor Imperio de la Antigüedad. Lepanto fue, desde luego, como estas, una gran batalla. Lepanto supuso sin duda el canto de cisne de una forma de lucha naval que había ya comenzado a quedar desfasada frente al combate entre naves mancas, galeones primero, navíos de línea más tarde, de costados poderosamente artillados, como bien demostraría el duque de Osuna el 14 de julio de 1616, en la batalla de cabo Celidonia, al derrotar con sus cinco galeones nada menos que a cincuenta y cinco galeras turcas.



Una derrota cristiana habría abierto las puertas de Occidente a los turcos. Sin galeras para protegerlas, las flotas otomanas se habrían apoderado primero de Creta y luego del resto de las posesiones venecianas en el Adriático, para ocupar después la propia Venecia, forzada a defenderse a la desesperada dentro de su pequeña laguna. Todas las islas importantes del Mediterráneo occidental (Malta, Sicilia, las Baleares) habrían caído una a una, regalando a las flotas otomanas valiosas bases desde las que lanzar ataques posteriores contra la tierra firme. La misma Italia, sin la protección de las escuadras españolas de Nápoles y Sicilia, habría caído más tarde en manos turcas. El Imperio otomano construyó una gran flota, pero no hizo con ella nada más que conservar lo que ya tenía, mientras se veía obligado a prestar atención a lo que sucedía en sus fronteras orientales amenazadas por los persas. Del mismo modo, la Monarquía Hispánica se olvidó del Mediterráneo para volver la cabeza hacia el Atlántico en el que, cada vez más, se decidía el futuro de la humanidad. Pero si España lo hizo fue porque podía hacerlo, pues los turcos ya no eran una amenaza.

jueves, 13 de agosto de 2020

Cataluña en la batalla de Lepanto


Batalla de Lepanto.

En 1571 en la batalla de Lepanto,una parte de la flota estaba bajo el mando efectivo de Luis de Requesens, uno de los oficiales que servían con don Juan de Austria; y entre los numerosísimos nobles catalanes se encontraba Joan de Cardona, que había participado seis años antes en el asedio de Malta. El buque insignia de la flota cristiana se había construido en Barcelona.

Cuenta el historiador Henry Kamen que cuando llegó el momento de repartirse los trofeos tras la victoria, muchos se entregaron a Cataluña. La linterna de una galera turca se ofreció al monasterio de Montserrat y el mascarón de proa del Cristo de Lepanto, que decoraba la proa del galeón de don Juan, se ofreció a la catedral de Barcelona, donde todavía puede contemplarse. Una curiosa consecuencia de la victoria, que en la actualidad los católicos conmemoran dedicándole el día a la Virgen del Rosario, fue que en acción de gracias por ella, las iglesias de Cataluña fueron de las primeras en el mundo cristiano en cultivar la práctica del rosario, y construyeron altares y capillas dedicadas a la Virgen.

viernes, 21 de febrero de 2020

Los vándalos dieron su nombre a Andalucía



Los vándalos, los suevos y los alanos devastan la península Ibérica. La corta instalación de los vándalos en el sur de España es suficiente para dar su nombre a Andalucía. A partir del 429 los vándalos, los únicos bárbaros que poseían una flota, pasan al África del norte, es decir, Túnez y Argelia oriental. Los visigodos, después de la muerte de Alarico, rebasan Italia para marchar sobre la Galia el 412 y después sobre España el 414, desde donde se repliegan en el 418 para instalarse en Aquitania. En cada una de estas etapas se puede ver la mano de la diplomacia romana. El emperador Honorio desvía hacia la Galia al rey visigodo Ataúlfo en el 415, incita a los visigodos a disputar España a los vándalos y a los suevos y después los llama a Aquitania.

lunes, 17 de febrero de 2020

El hielo tiene una reflectividad tan alta que devuelve más del 90 por 100 de los rayos del sol que recibe



El hielo, con su tono blanco brillante, tiene una reflectividad tan alta que devuelve más del 90 por 100 de los rayos del sol que recibe. Los icebergs se disuelven no por los rayos del sol, sino por el calentamiento del agua sobre la que flotan. Se van disolviendo por abajo, y de aquí que acaben zozobrando y cayendo a trozos sobre el mar, que entonces se dedica a disolver aun más rápidamente aquellos fragmentos. 


En la montaña la nieve no se funde por arriba, sino por abajo, calentada por la tierra cuando llega la primavera. Pequeños hilillos de agua líquida salen de la parte inferior del nevero y lo van carcomiendo.

sábado, 12 de mayo de 2018

Nada hay más excelente que una verdad que parece inverosímil.

Heródoto, el padre de la historiografía
Nada hay más excelente que una verdad que parece inverosímil. Siempre se adhiere a las grandes gestas de la Humanidad algo de inconcebible, porque, en realidad, se elevan muy por encima del nivel medio. Es precisamente en lo increíble que ha llevado a cabo como la Humanidad remoza la fe en sí misma.


En todo descubrimiento o invención hay un estímulo moral, una fuerza alada del espíritu; pero, muy en general, lo que da el empuje definitivo hacia la realización es la conciencia de unos móviles materiales. Cierto que el rey y sus consejeros se hubieran entusiasmado, en todo caso, con la atrevida idea que encerraban los propósitos de Colón y de Magallanes de buscar un mundo nuevo; pero nunca el dinero necesario para sus planes hubiera corrido el riesgo, nunca los príncipes y los especuladores hubieran armado y puesto a su disposición una flota, sin la perspectiva de poder sacar enormes réditos de la suma empleada en el viaje de descubrimiento. Detrás de los héroes de aquella edad de los descubrimientos se movían como fuerzas impulsivas los negociantes, escribe Stefan Zweig.

martes, 27 de febrero de 2018

En los últimos 20 años ha habido 200 accidentes de avión en Irán con 2.000 víctimas.


Las sanciones de los EEUU contra Teherán se cuentan entre las causas de que sean cada vez más inseguros los vuelos en Irán, como lo testimonia el accidente del 18 de febrero, en el cual murieron 65 personas, sumando pasajeros y miembros de la tripulación. Las sanciones impiden la modernización de la flota. 

Impresiona el número de desastres aéreos ocurridos en los
Restos de un  avión que se estrelló en Irán el 18 de Febrero.
últimos 20 años en Irán. Según una investigación de la BBC, serían cuando menos 200 los accidentes protagonizados por aviones en Irán, que han causando cerca de 2.000 víctimas en total. Analistas y expertos de Irán subrayan que el número de incidentes está vinculado a las sanciones impuestas por Occidente a la República Islámica, puesto han impedido la comercialización de nuevos aviones o la compra de repuestos para su mantenimiento. De aquí la necesidad de las compañías iraníes de usar medios cada vez más viejos o de segunda mano, derivados del mercado ruso.


lunes, 15 de enero de 2018

De un error puede salir una verdad.

Estatua de Fernando de Magallanes en Punta Arenas (Chile).
Hasta de un error, si el genio lo toca y un buen azar lo conduce, puede salir una elevada verdad. Cuéntase por cientos y por miles los inventos trascendentales, en todos los terrenos del conocimiento, que han sido promovidos en medio de falsas hipótesis. Nunca se hubiera arriesgado al mar Cristóbal Colón de no existir aquel mapa de Toscanelli que, calculando con absurda falsedad la extensión del orbe, le hacía abrigar la ilusión de haber hallado el derrotero para llegar, en el menor tiempo posible, a la costa oriental de la India. Nunca Magallanes hubiera podido persuadir a un monarca para que le confiara una flota si, con seguridad ingenua, no hubiera puesto fe en aquel mapa erróneo de Behaim y en aquellos informes fantásticos de los pilotos portugueses.

sábado, 8 de abril de 2017

El dominio inglés en el siglo XVIII.

El dominio inglés del mar fue muy pocas veces efectivamente disputado en el siglo XVIII; y durante la mayor parte del siglo sirvió a un feroz y codicioso imperialismo. En todas las vastas regiones que se disputaban Inglaterra y Francia, el dominio terrestre dependió del marítimo.

John Parry explica que las pérdidas de España fueron todas en Europa, los Países Bajos, Menorca y Gibraltar, que una flota inglesa conquistó en 1704. En América, a pesar de una pequeña brecha legal y de brechas ilegales mucho más grandes en el monopolio oficial del comercio, el imperio español permaneció intacto. Observadores ingleses proclamaron que estaba tambaleándose próximo al colapso, y los comerciantes ingleses hubieran deseado que su gobierno le diese el golpe final; pero, realmente, bajo una
dinastía nueva y más vigorosa, la América española experimentaría en el siglo XVIII un completo arreglo de la administración, un considerable aumento territorial, un incremento muy grande del comercio y prosperidad general. Aunque en el bando ganador de la guerra, los holandeses en general salieron perdiendo con la paz. Cierto es que ni ganaron ni perdieron territorios importantes, y que en el Oriente la labor de asegurar su supremacía comercial mediante el dominio territorial continuó sin interrupción; pero la lucha larga y desesperada con Francia debilitó a las Provincias Unidas y su poder naval y comercial declinó en relación con el de sus vecinos. Al concentrarse en el desenvolvimiento de la marina mercante, los holandeses habían tendido siempre a descuidar la mera construcción naval de guerra, excepto en tiempos de franco aprieto. Después de la última guerra con Inglaterra en 1674, la armada holandesa sufrió mucho a causa de esta negligencia, pues las 
embarcaciones de roble se deterioran pronto cuando los maderos podridos no son remplazados inmediatamente; y la marina mercante holandesa, enorme, pero muy especializada, no era fácilmente adaptable a la guerra corsaria. Al mismo tiempo, gracias a la energía y a la pericia administrativa de Colbert, la armada francesa había crecido en número y eficiencia, al paso que los piratas franceses se disponían a entrar en una edad de oro. En la serie de guerras acaecidas desde 1688 hasta 1713, la tarea de contener a los franceses en el mar recayó cada vez más sobre los ingleses. Cuando, hacia el final del siglo XVII, la armada francesa a su vez entró en un periodo de abandono y decadencia, los principales beneficiarios fueron los ingleses. Los holandeses salieron de las guerras muy debilitados económica y políticamente; y en todas partes, excepto en las Indias orientales, su iniciativa comercial y colonial pasó a Inglaterra.

Liverpool en 1680
El comercio de esclavos que suministraba la mano de obra para las plantaciones de azúcar y tabaco estaba en su apogeo. Los esclavos eran necesarios no sólo en la América española y portuguesa y en las Antillas, sino también y cada vez más, en las plantaciones de Virginia, Carolina, Georgia y Luisiana. El comercio de esclavos del siglo XVIII, con la calurosa aprobación del gobierno, dio vida al puerto de Liverpool y fue un factor importante en el predominio comercial de Inglaterra, dice John  Parry

Con el constante desarrollo de la industria en Inglaterra durante el siglo XVIII, las “colonias de establecimiento” recobraron el favor oficial como mercados de manufacturas y se aseguró la aprobación del gobierno a cualquier esfuerzo que se hiciese para poblarlas. Y no había en Inglaterra persecuciones religiosas o guerras civiles que empujaran al pueblo hacia ultramar; pero en otras partes de Europa, especialmente en Irlanda y el Palatinado, las hambres y guerras periódicas dejaban a miles de familias desamparadas. Como se necesitaba mano de obra en las colonias a casi cualquier precio, los capitanes de los buques recurrían a cualquier método, desde el consejo persuasivo hasta el secuestro, para inducir a esos infortunados a emigrar. La débil corriente que en el siglo XVII formaban los emigrantes ingleses a la América inglesa, engrosó a principios del XVIII hasta convertirse en un torrente. La larga línea de la frontera con los indios, que había permanecido más o menos estacionaria a finales del XVII, comenzó a avanzar constantemente hacia las montañas a principios del XVIII.