lunes, 22 de enero de 2018

Trusts

Los hombres de los trusts ofrecen la imagen moderna del señor que oprime a los simples mortales y burla el interés público. La solución aplicada por los partidos de izquierda no ha consistido en disolver los trusts, sino en transferir al Estado el control de ciertas ramas de la industria o de ciertas empresas desmesuradas. Abandonemos la objeción clásica, dice el filósofo y sociólogo francés Raymond Aron, la nacionalización no suprime, sino que a menudo acentúa los inconvenientes económicos del gigantismo. La jerarquía técnico-burocrática, en que se integra a los trabajadores, no se modifica por un cambio aportado al estatuto de propiedad. El director de las Fábricas Nacionales Renault, el de los Yacimientos de Carbón Franceses no son menos capaces de sugerir a los gobernantes decisiones favorables a su empresa. La nacionalización elimina, es verdad, la influencia política cuyo ejercicio en la sombra se reprochaba a los magnates de la industria y que han ejercido a veces. Los medios de acción que pierden los dirigentes de los trusts, pasan a los dueños del Estado. Las responsabilidades de éstos tienden a crecer a medida que decrecen las de los detentadores de los medios de producción. Cuando el Estado permanece democrático se arriesga a ser, a la vez, extenso y débil. Cuando un equipo se apodera del Estado, reconstituye y acaba en su provecho la combinación entre fuerza económica y fuerza política que la izquierda reprochaba a los trusts.



Raymond Aron
Las nacionalizaciones, tal como se han practicado tanto en Francia como en Gran Bretaña y Rusia, opina Raymond Aron, no protegen al trabajador contra sus jueces, ni al consumidor contra el trust; eliminan a los accionistas, a los miembros de los consejos de administración, a los financieros, a quienes tenían una participación más teórica que real en la propiedad o que, por el manipuleo de los títulos, llegaban a influir en el destino de las empresas.

El historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable.

Don Julian Herranz.
Don Julian Herranz escribe que para valorar un período de la historia, hay que situarse a cierta distancia cronológica y crítica. Esto garantiza una mayor frialdad intelectual y una menor emotividad en el sujeto que enjuicia, aunque al mismo tiempo haya que acercarse lo más posible al conjunto de circunstancias sociales, políticas y culturales en que se produjeron los acontecimientos, para intentar comprenderlos. A pesar de todo, siempre resulta difícil ser objetivo, ya decía Unamuno que él no podía dar juicios objetivos, porque era un sujeto y no un objeto. Un ejemplo de distancia demasiado corta: en la Divina Comedia, Dante sitúa en el infierno a Celestino V, el eremita del monte Morrone elegido Papa, por su gran rechazo a ese pontificado. Sin embargo, hoy le veneramos como san Celestino V.


La tarea esencial del historiador consiste en mantener completo el archivo humano; pero ésta es, verdaderamente, una simple y engañosa declaración de propósitos. Dice Wright Mills que el historiador representa la memoria organizada de la humanidad, y esa memoria, como historia escrita, es enormemente maleable. Cambia, algunas veces radicalmente, de una generación de historiadores a otra, y no sólo porque una investigación más detallada aporte al archivo hechos y documentos nuevos, sino que cambia también porque cambian los puntos de interés y el armazón dentro del cual el archivo se ordena.
No necesitamos la proyección imaginativa de George Orwell para saber cuán fácilmente puede falsearse la historia en el proceso de su constante reelaboración, aunque su 1984 lo señaló dramáticamente y, esperémoslo, asustó con razón a algunos historiadores.

domingo, 21 de enero de 2018

En Vietnam el bloguero católico Nguyen Van Oai condenado a cinco años de prisión.

 Nguyen Van Oai
Un tribunal de la provincia centro-septentrional de Nghệ An ha confirmado la pena de reclusión para el bloguero católico Nguyen Van Oai, rechazando su apelación y llevándolo nuevamente a prisión. El 18 de septiembre pasado, el tribunal del pueblo de Hoàng Mai condenó al activista y ex prisionero político a cinco años de prisión y cuatro de arresto domiciliario por “resistencia a oficial público” y “violación de la libertad vigilada”. El 19 de enero de 2017, policías vestido de civil agredieron y arrestaron al activista.
Paulus Le Van Son

Nguyen Van Oai, de 36 años, es miembro del movimiento democrático [proscripto] de Viet Tan, y cofundador de la Asociación de ex prisioneros de conciencia católicos. Él formaba parte de un grupo de 14 jóvenes católicos y protestantes arrestados por el régimen en 2011 , durante una serie de operativos contra activistas a favor de los derechos humanos y vinculados a grupos y organizaciones religiosas, movimientos ambientalistas y patriotas anti-chinos. Junto al bloguero católico Paulus Le Van Son , en el año 2013, el activista fue condenado a una pena de cuatro años de prisión y cuatro de libertad vigilada, por haber intentado “derrocar al gobierno legítimo”.

Formosa Steel Company
A pesar de la condena, él siguió desarrollando su actividad en defensa de los derechos humanos, denunciando las injusticias de las autoridades locales y liderando las protestas contra los tremendos abusos en la recaudación de impuestos, con el consecuente endeudamiento de la población. Además, el activista ha apoyado a los ciudadanos de las provincias centrales de Vietnam en su lucha por un resarcimiento a causa de los daños causados por la empresa Formosa Steel Company, la compañía responsable del mayor desastre ecológico en la historia del país. 

Fuentes locales informan que los policías de civil y los matones enviados por el gobierno agredieron a los seguidores de Oai fuera de los tribunales, arrancándoles de sus manos los teléfonos celulares y algunos carteles donde se pedía la liberación del activista.  

Apple se ha comprometido a invertir millones de dólares en crear empleos en EE UU.

Presidente Trump.
Trump reclamó al inicio de su mandato que las empresas estadounidenses hicieran más esfuerzos por crear empleo en EE UU. Incluso llegó a amenazar a algunas de las grandes corporaciones si no trasladaban sus factorías en el extranjero a suelo estadounidense y ahora ha añadido: “prometí que mis políticas permitirían a las compañías como Apple traer de vuelta a EE UU cantidades masivas de dinero”. 

Apple la mayor compañía cotizada del mundo anunció que planea pagar en Estados Unidos alrededor de 38.000
Tim Cook
millones de dólares en impuestos. La compañía presidida por Tim Cook tiene embolsados algo más de 252.000 millones de dólares fuera de EEUU por sus ganancias globales y la rebaja fiscal contemplada en la reforma de Trump le permite repatriar buena parte de este dinero. También anunció, informa el periódico El Pais, un plan de inversión para los próximos cinco años con el que espera crear hasta 20.000 nuevos empleos en EE UU. Estima que así generará el equivalente a 350.000 millones en actividad económica.

Apple ha manifestado que esta decisión se debe a los recientes cambios fiscales. Se refiere a la reforma tributaria de Donald Trump que favorece a las grandes corporaciones.
Apple también se ha comprometido a invertir millones de dólares en crear empleos en EE UU y crear en una nueva planta. “La historia de éxito de Apple solo podría haber sucedido en América”, afirma su consejero delegado, Tim Cook, en el comunicado. Y añade: “Por eso estamos orgullosos de construir sobre nuestra larga historia apoyando a la economía de EE UU”.

Tal como informa El Pais, es la última entre más de un centenar de corporaciones que, como el operador AT&T o la cadena comercial Walmart, anunciaron en las últimas semanas inversiones en el país aprovechando los ahorros que le aporta el cambio fiscal. Apple cifra en 75.000 millones la contribución directa que se derivará de las nuevas inversiones y a los impuestos que pagará por repatriar capital.

apoyando a la economía de EE UU


sábado, 20 de enero de 2018

Comportarse cientificamente.

Santo Tomas Moro un hombre racional y honesto
El hombre, hoy, no es ni más ni menos racional ni honesto que en las épocas definidas como precientíficas. Incluso se puede afirmar que la incoherencia y la falta de honradez intelectual son tanto más alarmantes y graves en nuestros días precisamente porque tenemos ante nuestros ojos, en la ciencia, el modelo de lo que es un pensamiento riguroso. Pero el investigador científico no es, por naturaleza, más honrado que el hombre ignorante. Dice Jean-François Revel que comportarse científicamente, en otras palabras, unir racionalidad y honradez, es no pronunciarse sobre una cuestión más que después de haber tomado en consideración todas las informaciones de que se puede disponer, sin eliminar deliberadamente ninguna, sin deformar ni expurgar ninguna, y después de haber sacado lo mejor que se sepa y de buena fe las conclusiones que parezcan autorizar.

El futuro de Don Felipe va a depender en buena medida de la reina doña Leticia.

Miguel Angel Revilla
El actual presidente de Cantabria, Don Miguel Angel Revilla, escribiendo del  Rey de España opina que el futuro de Don Felipe va a depender en buena medida de la reina doña Leticia. "No tengo una opinión formada de ella porque apenas la he tratado más allá del saludo en algún encuentro social, pero es muy importante para que el reinado se consolide que su matrimonio funcione y que la reina esté a la altura de las circunstancias. Al rey Felipe tampoco le he tratado mucho más allá de los protocolos, aunque sí tuve ocasión de pasar con él un día entero en

Cantabria. Es evidente que es una persona más introvertida que su padre, en eso no se parecen, su temperamento tiene más que ver con el de su madre. Comparado con Juan Carlos, a Felipe le falta campechanería, no se acerca tanto a la gente, ni quizá sea tan simpático, tan natural, pero está mucho más preparado y no tiene algunos de los defectos proverbiales de los Borbones" dice el presidente Revilla.

Y añade que "tarde o temprano en este país se va a plantear el tema de monarquía o república. El Rey tiene que ganarse el puesto, que esto de que alguien tenga derecho de herencia por el simple motivo de que sus tatarabuelos, sus bisabuelos y sus abuelos hayan sido reyes es un tema que en democracia no es muy presentable.En la medida en que un rey lo haga bien, tendrá el apoyo de las gentes, y si lo hace mal, pedirán su cabeza. En democracia ya no se hereda nada, hay que ganárselo".

viernes, 19 de enero de 2018

En los siglos XVI y XVII el vulgo en España no tomó parte alguna en el movimiento luterano.

Escribía Marcelino Menéndez Pelayo en su libro Historia de los heterodoxos españoles que en los siglos XVI y XVII el vulgo creía con toda firmeza, y no tomó parte alguna en el movimiento luterano, y acudía con suma devoción y fervor a los autos de fe, donde los encorozados y ensambenitados eran capellanes del emperador, canónigos de iglesias metropolitanas y caballeros y damas de la primera nobleza, porque la intentona luterana en España tuvo un carácter muy aristocrático. El vulgo veía los vicios y mala vida de algunos eclesiásticos, leía las diatribas contra ellos en los libros de devoción y en los de solaz y deporte más o menos apacible y honesto, los censuraba a su vez en cuentos, apodos y refranes, de que es riquísima el habla castellana, pero de ahí no pasaba.

La Inquisición en Granada en el siglo XVI.


Sin reparo dejó correr la Inquisición, ya muy mediado el siglo, en 1542 la Tragicomedia de Lisandro y Roselia (de Sancho Muñón, rector de la Universidad de Salamanca), donde se lee la siguiente descripción del infierno: «Allí serán atormentados muy cruelmente los papas que dieron largas indulgencias y dispensaciones sin causa y proveyeron las dignidades de la Iglesia a personas que no las merecían, permitiendo mil pensiones y simonías. Allí los obispos y arcedianos que proveen mal los beneficios, teniendo respecto a sus parientes y criados, y no a los hábiles y sufficientes. Allí los eclesiásticos profanos y amancebados…» (escena 4.ª del cuarto acto). Nuestros
La Inquisición.
escritores “ni aun por asomo tendían a la reforma del dogma”, y que cuanto más ásperos se muestran en la censura de las costumbres, tanto más adictos aparecen a la Sede Apostólica. La reforma había comenzado en España mucho antes del concilio de Trento, y antes que Paulo IV, San Pío V, Sixto V y otros pontífices de venerada memoria la extendiesen a la Iglesia universal. El principal fautor de esta reforma, por lo que hace a los regulares, fue el franciscano Ximénez de Cisneros.