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domingo, 9 de febrero de 2025

Vestir al desnudo

Vestir al desnudo no es sólo resguardar al cuerpo de la intemperie; equivale también a ayudar a una persona a mantener su dignidad. El vestido hace posible, a cada hombre y a cada mujer, presentarse convenientemente ante los demás y es, frecuentemente, reflejo de elegancia interior.
No son pocos, también en las sociedades opulentas, los que no disponen de medios materiales ni para proporcionarse ropa digna, ni para vestirse con normalidad.

domingo, 7 de julio de 2024

Somos como hombres que trepan por unas rocas

“Somos como hombres que trepan por unas rocas, que se rasgan la ropa y la carne, y resbalan de vez en cuando, y sin embargo avanzan, sin reparar en los comentarios de quienes les observan y sin importarles perder con tal de que su causa gane”, escribe John Henry Newman.


martes, 17 de enero de 2023

El circuito de la ropa usada


La sociedad nunca había tenido una tal sobreabundancia vestimentaria. Junto con esa bulimia, los excesos de la moda rápida contribuyen a potenciar el fenómeno. En término medio, los grandes minoristas, como Zara y H&M, renuevan sus colecciones cada tres semanas. Cuando no se tira a la basura, la mayor parte de la ropa que ya no se usa es entregada a empresas a través de una red de contenedores. En pocos años, la recuperación y el comercio de segunda mano se han convertido en un lucrativo mercado internacional para los agentes del sector.Un ejemplo es Texaid, uno de los líderes mundiales de reciclaje textil en Europa. Hay otras empresas activas en el sector, como Tell-Tex o Cáritas.

                                                          

En lo que concierne a Texaid, la ropa es transportada y clasificada en filiales en Alemania, Bulgaria y Hungría. Las prendas demasiado dañadas para ser vendidas son convertidas en trapos o aislantes. El resto acaba incinerado en los países de triaje. Una vez superada esta etapa, gran parte se vende en el extranjero.El 50% de la colecta europea es exportada, principalmente a Asia y África. Entre los compradores está Kenia, uno de los mayores importadores de ropa de segunda mano de África, por donde pasan cada año 185.000 toneladas de ropa de segunda mano. Diversas ONG atribuyen a este comercio, que es un factor económico importante para el país, la responsabilidad de un desastre medioambiental. A pesar del triaje realizado previamente, muchas prendas están demasiado dañadas para ser revendidas en el circuito local, con lo que acaban arrojadas o quemadas en vertederos abiertos, especialmente en la capital, Nairobi.Entre el 30% y el 40% de la ropa importada en Kenia es invendible. Acaba en los vertederos o en la naturaleza, especialmente en el río Nairobi que atraviesa el mercado. Es tal la cantidad, que no es fácil ver el fondo.


Alex Musembi es el fundador de Africa Collects Textiles, una organización que lucha contra los residuos textiles. Para él, la culpa es de los países exportadores, que no prestan mucha atención a la calidad de los productos enviados. “No somos un basurero. Corresponde a los europeos encontrar una solución para reciclar mejor la ropa en sus propios países. También deberían pensar en una verdadera economía circular y consumir menos”, afirma.“Este es también un problema global. La moda rápida tiene que dejar de lado el afán de lucro y empezar a fabricar ropa con materiales sostenibles. Demasiada ropa se fabrica con microplásticos, que son desastrosos para el medio ambiente”. Africa Collects Textiles recicla los textiles invendibles para convertirlos en mochilas o artículos de decoración como fundas de cojines o alfombras. Pero la cantidad enviada sigue siendo demasiado grande para hacer frente con éxito a esta plaga.

Swissinfo


jueves, 8 de julio de 2021

¿Quién fue responsable de la moda contracultural, los rebeldes o los fabricantes de ropa?


La indumentaria masculina, sobre todo en la década de 1950, era sosa y monótona, fundamentalmente porque los hombres no tenían mucha ropa. La mayoría usaba el mismo traje durante toda una semana. Incluso llevaban la misma camisa varios días seguidos, por eso se ponían camiseta. Estas costumbres desesperaban a los fabricantes de ropa masculina y a los publicistas, que pretendían sacar al sector de su estancamiento. Pero la uniformidad de la vestimenta no la imponía la tecnocracia, sino todo lo contrario; el traje de franela gris era un síntoma de lo poco consumistas que eran los hombres. “Por eso la rebeldía contracultural, en vez de alterar el sistema, contribuyó decisivamente a que en torno a 1960 apareciera el “hombre pavo real”, dicen Joseph Heath y Andrew Potterque en su libro El negocio de la contracultura, se ponía desde ropa india hasta prendas deportivas. Espoleados por la rebeldía vigente, los hombres empezaron a gastar más dinero en vestirse. Clark Gable fue uno de los primeros en marcar una pauta cuando apareció sin camiseta en la película Sucedió una noche. En cuestión de semanas, esta nueva moda causó furor entre la población masculina de toda Norteamérica. Los fabricantes de ropa tardaron poco en reaccionar. En aquellos tiempos los hombres llevaban camiseta para tener que lavar las camisas menos veces, es decir, para hacerlas durar más. Librarse de la camiseta significaba que en vez de tres camisas caras y una docena de camisas baratas, un hombre iba a necesitar tener una docena de camisas nuevas en el armario. En este orden de cosas, no sorprende que los fabricantes de ropa hicieran una agresiva campaña para eliminar también el típico traje de oficina. Costaría decidir quién fue más responsable de la moda contracultural de la década de 1960 y 1970, si los rebeldes o los fabricantes de ropa”.


Por otro lado, manifiesta Joseph Heath, los empresarios se dieron cuenta de que tenían que fabricar productos reconocibles, de modo que empezaron a señalar su mercancía con un nombre o marca comercial. Pero no bastaba con que el nombre del artículo fuese visible; los consumidores necesitaban un motivo para comprar una marca en vez de las demás. Y las cosas no han cambiado desde entonces. En un mundo donde se usan los mismos materiales, ingredientes o métodos de producción, el truco no es asociar el producto con sus componentes, sino con valores como la belleza, la juventud, la salud, la sofisticación o lo cool. Hay que dotar al producto de una aureola, de un significado que sirva para darle una identidad.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

¿ De donde procede la palabra capilla?


Un día de crudo invierno, siendo San Martín de Tours un joven militar (nació en Hungría por el año 316), se encontró en el camino a un pobre que sufría por tener poca ropa. Martín, al no tener nada que darle, dividió su capa en dos partes iguales con su espada y le dio la mitad. Con el tiempo la media capa de San Martín de Tours se puso en una urna y se le construyó un santuario pequeño. Como en latín “media capa” se dice “capilla”, la gente solía decir: “Vamos a orar donde está la capilla”. De esta manera el nombre “capilla” se popularizó y se puso a los pequeños lugares de oración.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Si en Marruecos se acabase con la corrupción y mejoraran los servicios sociales se terminaría la emigración ilegal

Mohamed VI, rey de Marruecos.
Elisenda Colell, periodista de El Periódico, cuenta las enormes injusticias imperantes en el reino alauita, la imposibilidad de escalar en la pirámide social por medio del estudio o el trabajo duro, las vidas anodinas que  nacen y se agotan en el mismo sitio, llevan a familiares y amigos a alegrarse enormemente con la noticia de que uno de los suyos llegó a España y está en un centro de acogida, donde le dan ropa, estudios y papeles. Por eso, en un barrio de la norteña localidad de Larache visitado por Colell, de 40 chicos que vivían allí hace unos años, apenas quedan ocho. Porque incluso los familiares empeñan a veces lo poco que tienen para pagarles el viaje. Una patera es, para muchos menores, la forma que tiene la felicidad.


Fouad Akhrif, coordinador de la asociación “Pateras de Vida”,  manifiesta que en cuanto a la emigración, regresar es algo imperdonable o mal visto, con independencia de cómo la persona haya estado viviendo en Europa. Hay un rechazo. El 90% de la sociedad no recibe bien al que quiere regresar. Si ya se ha ido y ha tenido una experiencia que no le gustó o lo ha pasado mal, encontrará siempre rechazo. Conozco un montón de casos de gente joven que quieren volver para recomenzar su vida, pero frente a ese repudio social temen hacerlo. Yo tengo la suerte, dice Fouad Akhrif, de que voy a Europa muchas veces. Cuando regreso, mis amigos me dicen “Tonto, ¿por qué no te has quedado allá?”. Aunque intentas explicarles, ellos lo tienen bien metido en la cabeza, Europa es el paraíso, mientras que aquí no hay nada. 

 La pobreza y la miseria son escandalosas
Si en Marruecos se hiciera un reparto más equitativo de las riquezas, ninguno pensaría en irse, añade Akhrif, este es un país muy rico. Lo que se debe hacer es acabar con la corrupción económica, política, social; mejorar los servicios sociales, la educación, la sanidad, el acceso a la universidad. Si se hiciera esto, acabaría con la emigración ilegal, pues la gente pensaría de otra manera.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Camisetas con palabras caras.


Hoy en día se copian los diseños fácilmente y con impunidad.El único modo de fabricar ropa que no puede copiarse legalmente es imprimir palabras con copyright y marca registrada; una vez se ha dado ese paso, la ropa misma ya no importa realmente, y así una camiseta es tan buena como cualquier otra cosa. Las camisetas con palabras caras son ahora la insignia de la clase alta. Las camisetas con palabras baratas, o sin palabras, son para el común de los mortales.

miércoles, 2 de mayo de 2018

El mercado del hard discount.

Julia Esmeralda Pleites trabajaba en la fábrica Formosa, en El Salvador. Allí cosía remeras para Nike y Adidas. Por 5 euros diarios. La mitad de esa suma pagan las costureras por su vianda en el comedor por el desayuno, porotos y café; de almuerzo, una porción de pollo con arroz. A esto se suman los 35 euros que Julia Pleites debe abonar mes a mes por el departamento de 12 metros cuadrados que habita junto con su madre y su hija de tres años. El ómnibus ida y vuelta hasta su lugar de trabajo cuesta 0,77 euro. Como un día llegó tarde porque el dinero ya no le alcanzaba para el viaje en ómnibus, la joven de 22 años fue despedida. En el acto. Y sin recibir el resto de su salario. “Debemos pedir dinero prestado para sobrevivir”, cuenta la joven, que ya no sabe cómo hacer para pagar sus deudas. Y ella que quería ahorrar algo para que su hija pudiese ir a la escuela. (“Testimony of Julia Esmeralda Pleites”, puede leerse en http://www.alcnet.org/nike/julia.htm.) 



El destino de Julia Esmeralda Pleites es igual al de millones de empleados, en su mayoría mujeres, que se desempeñan en la industria textil en todo el mundo. Alrededor del noventa por ciento de las prendas que recalan en los mostradores europeos se confeccionan en zonas de libre comercio ubicadas en China, en el sudeste asiático, en Centroamérica y en Europa del Este. Escribe Klaus Werner que las grandes firmas europeas y norteamericanas de ropa deportiva no tienen ni un solo centro de producción propio, sino que compran todos sus productos al mejor postor en el mercado del hard discount. Los precios bajan y bajan y bajan. Las factorías de Tailandia compiten con las “maquilas” mexicanas (tal el nombre de los talleres de costura de América Central) por lograr el menor costo. Suele suceder que en una misma máquina se cosan, uno detrás del otro, los distintos modelos de marcas que compiten entre sí. Las
grandes marcas limitan su actividad al diseño y a la publicidad. Y allí sí que no escatiman en gastos. El precio de un modelo nuevo de zapatillas Nike, Adidas o Reebok no baja de los 100 euros. Pero de ese dinero los fabricantes reciben apenas el 12%, y encima tienen que restarle los costos de materiales y de producción. Dentro de esos costos, los salarios representan una porción insignificante; de acuerdo con cálculos realizados por la campaña Clean Clothes, una costurera recibe en promedio apenas el 0,4% sobre el valor de venta de las zapatillas. Considerando 100 euros, esto equivaldría a 40 centavos. 

lunes, 2 de abril de 2018

Hacia los 11 o 12 años, los chavales empiezan a comprender perfectamente el significado de los productos y las marcas.


Según un estudio publicado en el Journal of Consumer Research “hacia los 11 o 12 años, los chavales empiezan a comprender perfectamente el complejo significado de los productos y las marcas, lo cual coincide con el momento exacto en que su autoestima disminuye. Piensan: “No creo que sea muy popular. Creo que no gusto a los demás. ¿Cómo puedo solucionarlo? Bueno, sé que los chicos populares llevan ropa Gap y zapatillas Nike. Así que si visto igual, seré popular”. Cuanto más inseguros son y menos autoestima tienen, más parecen depender de las marcas. En cierto modo, tiene sentido; después de todo, para encajar con el grupo es más fácil comprar la misma marca de zapatillas deportivas que cambiar nuestra personalidad”. Según la psicóloga Amanda Grum la presión del grupo “es más eficaz entre niños de 5 a 12 años, ya que empiezan a desarrollar su propia identidad. La pertenencia es un impulso muy intenso para los más jóvenes, sobre todo antes de desarrollar por completo el sentido de uno mismo”.

Casi dos tercios de los adolescentes casi siempre compran sus marcas favoritas al tomar decisiones de compra, con Nike, Sony y Apple entre las marcas más populares, dice una encuesta realizada por Habbo dirigido a consumidores jóvenes. Con base en 112.000 adolescentes en 30 países, The Global Habbo Youth Survey descubrió que el 52% de los encuestados normalmente optaron por comprar las marcas "más populares", mientras que el 45% se definieron como "leales" a ciertos productos. El 60% estuvo de acuerdo con la afirmación de que "no les desagradan las marcas", mientras que el 53% dijo que tendían a comprar marcas "conocidas", en comparación con el 25% que prefería alternativas "menos conocidas”.

Un 38% de los participantes en la encuesta deseaba tener artículos que los ayudaran a sobresalir y el 30% a menudo eligen las mismas marcas que sus amigos. En la categoría de indumentaria, algo menos de la mitad de los encuestados manifestaron que no compran ropa si no se puede ver la marca.

domingo, 22 de octubre de 2017

Cuando nos miramos en el espejo.

A menudo nos sorprendemos cuando nos miramos en el espejo. Nos chocan las arrugas de la piel, la tristeza de la mirada, el dolor que expresa el rostro. No esperábamos vernos así. Mentalmente, nos veíamos jóvenes, con la piel lisa y la expresión despreocupada. 


Al igual que Dorian Gray, no queremos afrontar la realidad de nuestra vida. Esta discrepancia entre el aspecto que tenemos y el que nos gustaría tener también se aplica al cuerpo, que debería ser más visible que el rostro para nosotros. Cerramos los ojos a la carencia de armonía de las diversas partes del cuerpo y a la falta de gracia en los movimientos. La ropa nos ayuda a esconder esta realidad, ante nosotros mismos y ante las demás personas.

lunes, 3 de julio de 2017

Los humanos han desarrollado la capacidad de adaptarse modificando los entornos de acuerdo a sus necesidades.

Los humanos y sólo los humanos, han desarrollado la capacidad de adaptarse a medios hostiles, modificando los entornos de acuerdo a las necesidades de sus genes. El descubrimiento del fuego y la fabricación de ropa y refugio permitió a los humanos expandirse desde las cálidas regiones tropicales y subtropicales del Antiguo Mundo (a las que estamos adaptados biológicamente) hasta el resto del planeta, con excepción de las heladas tierras de la Antártida.



Nosotros, los humanos, tampoco hemos perdido el tiempo esperando a tener alas o branquias; hemos conquistado el aire y los mares con aparatos ingeniosamente diseñados, como aviones o barcos. El cerebro humano (o, más bien, la mente humana) ha hecho de la humanidad la especie viva con más éxito.

El cerebro humano (o, más bien, la mente humana) ha hecho de la humanidad la especie viva con más éxito.