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lunes, 24 de agosto de 2026

Marx creía que los individuos son un reflejo del mundo en el que viven

Karl Marx
Karl Marx era un judío burgués en una ciudad predominantemente católica, de un país cuya religión oficial era el protestantismo evangélico. Murió ateo y apátrida, habiendo dedicado su vida a predecir el derrocamiento de la burguesía y la disolución del Estado-nación. En este distanciamiento de la religión, de la estructura de clases y de la nacionalidad personificaba la alienación, a la que identificaba como maldición infligida por el capitalismo sobre la humanidad. Tal vez este respetable alemán de clase media pueda parecer poco representativo de las masas oprimidas, pero su emblemática posición social no hubiese sorprendido al propio Marx, que creía que los individuos son un reflejo del mundo en el que viven.
Su hija Leonor afirmaba que su padre “era un narrador de historias incomparable, excepcional”.

miércoles, 18 de junio de 2025

La música era utilizada para levantar pasiones y apaciguar los temores

Los nazis explotaron la riqueza musical alemana. La música era utilizada para levantar pasiones y apaciguar los temores, por lo que acompañaba todos los actos públicos importantes. Por encima de todo, la música debía hacer sentirse a los alemanes superiores e invencibles…..El régimen era partidario de la música clásica y romántica como la de Beethoven, Brahms y, por encima de todo, Wagner, cuya obsesión por la sangre germánica, el heroísmo y la leyenda había inspirado a Hitler desde sus humildes días en Viena. El festival de Wagner en Bayreuth era una fecha destacada en el calendario del Tercer Reich y sobrevivió incluso durante los años de guerra como inspiración para los soldados convalecientes.
El régimen consiguió una espectacular producción musical. Incluso durante el año 1942, en plena guerra, en Berlín se podía disfrutar de 80 óperas y numerosos ballets, y la orquesta filarmónica siguió actuando hasta 1944.
Referencia: La Alemania Nazi. 1933-1945 (Álvaro Lozano Cutanda)

martes, 29 de octubre de 2024

Fueron pocos los franceses que se unieran bajo la bandera de De Gaulle

Durante los primeros años de ocupación, Francia permaneció pasiva. Los actos de oposición violenta fueron muy esporádicos. En materia de resistencia, como en muchas otras cosas, el entusiasmo heroico de Churchill tuvo poca resonancia en el ánimo de los ciudadanos franceses, preocupados por intereses más prosaicos. Su prioridad era dar de comer a sus familias, ganar un sueldo, y seguir teniendo un techo sobre sus cabezas. Cualquier desafío a los ocupantes podía poner en peligro,ni más ni menos que en peligro de muerte, todos esos objetivos sencillamente humanos.Las manifestaciones de violencia iban en contra del consenso nacional.
Figuras tan destacadas como el escritor francés André Gide, aunque rechazaba expresamente la colaboración con los ocupantes, se mostraba en contra de la idea de oposición violenta. Hasta que la Unión Soviética y Estados Unidos entraron en la guerra, el dominio que ejercía Hitler sobre su imperio estaba por encima de cualquier desafío militar.
Los alemanes ocuparon París en 1940
Un comunista alsaciano mató de un tiro al gobernador militar alemán de Nantes, y logró escapar. El historiador Robert Gildea ha escrito que “lejos de acoger aquel asesinato como el primer paso hacia su liberación, la población de Nantes quedó horrorizada, entre otras cosas porque el alemán asesinado era un personaje singularmente simpático”. Fueron ejecutados cincuenta rehenes civiles. Este episodio hizo que Maurice Schumann efectuara una alocución desde Londres a través de la emisora francesa de la BBC, solicitando que no volvieran a repetirse actos terroristas como aquél. De Gaulle transmitió el mismo mensaje el 23 de octubre. Churchill, sin embargo, no estaba de acuerdo. Creía que era fundamental infligir el mayor dolor y las mayores molestias al enemigo. Consideraba que las muertes de los rehenes eran un sacrificio necesario para que el pueblo de Francia pudiera demostrar que no iba a doblegarse nunca ante la tiranía, como en realidad había hecho la mayoría de los franceses desde junio de 1940. Fueron pocos los franceses que se unieran bajo la bandera de De Gaulle no sólo en 1940, sino durante todos los años siguientes, constituyendo un constante motivo de decepción. La inmensa mayoría de las personas que poseían cuantiosos bienes y los hombres de negocios, colaboró con los ocupantes. Muchos agentes de la SOE capturados por los alemanes fueron traicionados por la población del país.
Referencia:La guerra de Churchill de Max Hastings

lunes, 2 de octubre de 2023

Los muchos préstamos que el socialismo nazi tomó del fondo ideológico del socialismo de izquierda

Juicio de Adolf Eichman en Jerusalén (1961). 

Götz Haydar Aly, especialista en ciencia política, historiador y periodista alemán, escribe que los muchos préstamos que el socialismo nacional tomó del fondo ideológico del socialismo de izquierda se pueden constatar en la propia biografía de los participantes. No pocos de los posteriores activistas nazis habían pasado por experiencias comunistas o socialistas durante la República de Weimar. Así se expresaba por ejemplo Eichmann en sus memorias: “Mis sentimientos políticos intuitivos estaban a la izquierda, y lo socialista era en ellos al menos tan poderoso como lo nacionalista”. Durante la “Época de Lucha” él y sus amigos habían considerado el nacionalsocialismo y el comunismo como “una especie de hermanos enfrentados”. El escritor Wolfgang Hillers reconoció de repente “que el Yo tenía que subordinarse a un Nosotros, y que un nuevo arte alemán sólo podía brotar de la fuente del Nosotros”. Ese autor tan representativo, piénsese igualmente en Arnolt Bronnen, había colaborado con Bertolt Brecht y Johannes R. Becher y había participado en la obra coral El gran plan que ensalzaba la industrialización forzada estalinista. En 1933 sólo tuvo que cambiar la palabra proletario por alemán; el camino del Yo al Nosotros ya lo había recorrido, con lo que podía aprovechar su conocimiento de que para poner en escena “el nuevo sentimiento del Nosotros resulta especialmente adecuada la forma coral… Adelante, sin olvidar dónde reside nuestra fuerza”. La nueva Alemania del socialismo nacional dio muchas oportunidades a aquellos que en las manifestaciones y batallas callejeras y de ideas habían estado al otro lado, de firmar su paz individual con el Tercer Reich.

jueves, 7 de junio de 2018

Wagner.

Wagner.
Wagner cambió la música romántica de su tiempo de tal manera que, como él dijo, creó la música del futuro, rompió todos los esquemas y con él empezó el fin de las melodías. A Wagner ya no se le puede encasillar en ninguna corriente o escuela, aunque desde luego fuese un nacionalista alemán total. Sus óperas, como las de Weber, están llenas de leyendas alemanas tanto mitológicas (de dioses, seres sobrenaturales, etc.) como de otro tipo. Por allí salen personajes alemanes de la Edad Media como los maestros cantores, o de la mitología alemana como el dios Wotan. Todo en Wagner es alemán. Sus increíbles óperas son el “espectáculo total”, dice Fernando Argenta.

A Wagner no le daba miedo saltarse las reglas musicales establecidas. Si la acción que se estaba representando en el escenario lo requería, se inventaba algo musical nuevo. Además, estaba su teoría de la melodía infinita, melodía que se mantiene por debajo con intensidad mediante la orquesta mientras los cantantes cantan en forma de parrafadas o declamaciones. A todo esto hay que añadir su encadenamiento y superposición de melodías y estructuras armónicas, el constante empleo de acordes, que normalmente tendrían que resolver pero que él no resuelve y los deja ahí, como suspendidos. Por tanto, no define la tonalidad, ni DO ni RE ni nada, y parecía que aquello no tenía fin y daba como resultado el no saber ya en qué tonalidad o en qué pasaje o en dónde infiernos se estaba.

sábado, 7 de abril de 2018

Los hombres que concibieron Auschwitz habían sido educados para leer a Shakespeare y a Goethe.

Gueto de Varsovia.
En el gueto de Varsovia, un niño escribió en su diario: “Tengo hambre, tengo frío; cuando sea mayor quiero ser alemán, y entonces ya no volveré a tener hambre, ni volveré a tener frío”. El extremo último de la barbarie política surgió del meollo de Europa. Dos siglos después de que Voltaire hubiera proclamado su final, la tortura volvió a ser un procedimiento normal de acción política. No es sólo que la difusión general de valores literarios, culturales, no pusiera freno alguno al totalitarismo; sino también que en ciertos casos notables los santos lugares de la enseñanza y del arte
Auschwitz 
humanista acogieron y ayudaron efectivamente al terror nuevo, dice George Steiner. La barbarie prevaleció en la tierra misma del humanismo cristiano, de la cultura renacentista y del racionalismo clásico. Hombres que concibieron y administraron Auschwitz habían sido educados para leer a Shakespeare y a Goethe, y no dejaron de leerlos. Hombres que lloraban con Werther o con Chopin se movían en un infierno material.

sábado, 8 de julio de 2017

El mito Bismarck.

Bismarck
Después de que Bismarck se viese obligado a dimitir en 1890, surgió el mito (fomentado en gran parte por el descontento ex canciller y sus seguidores) del propio Bismarck como caudillo carismático que había cortado implacablemente los nudos gordianos de la política y resuelto por la fuerza los grandes problemas de la época. Lo que se mantuvo en la memoria del pueblo alemán fueron las guerras revolucionarias de Bismarck de la década de 1860, no los veinte años siguientes, en los que se esforzó por mantener la paz en Europa para dejar que pudiera asentarse el Reich alemán. Como confiaba a su diario durante una visita a la vieja residencia de Bismarck en Friedrichsruh el diplomático Ulrich von Hassell, un dirigente de la resistencia
Ulrich von Hassell
conservadora a Hitler en 1944: “Es lamentable lo falsa que resulta la imagen que hemos creado de él en el mundo, como el político militarista de la violencia, por una complacencia infantil en el hecho de que alguien consiguiese volver a situar a Alemania en una posición de influencia. En realidad, su gran mérito fue haber sabido hacer uso de una diplomacia y una moderación extremas. Comprendió como nadie qué era lo que había que hacer para ganarse la confianza del mundo, exactamente lo contrario de lo que vemos hoy”.