Mostrando entradas con la etiqueta Berlín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Berlín. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de junio de 2025

La música era utilizada para levantar pasiones y apaciguar los temores

Los nazis explotaron la riqueza musical alemana. La música era utilizada para levantar pasiones y apaciguar los temores, por lo que acompañaba todos los actos públicos importantes. Por encima de todo, la música debía hacer sentirse a los alemanes superiores e invencibles…..El régimen era partidario de la música clásica y romántica como la de Beethoven, Brahms y, por encima de todo, Wagner, cuya obsesión por la sangre germánica, el heroísmo y la leyenda había inspirado a Hitler desde sus humildes días en Viena. El festival de Wagner en Bayreuth era una fecha destacada en el calendario del Tercer Reich y sobrevivió incluso durante los años de guerra como inspiración para los soldados convalecientes.
El régimen consiguió una espectacular producción musical. Incluso durante el año 1942, en plena guerra, en Berlín se podía disfrutar de 80 óperas y numerosos ballets, y la orquesta filarmónica siguió actuando hasta 1944.
Referencia: La Alemania Nazi. 1933-1945 (Álvaro Lozano Cutanda)

miércoles, 2 de agosto de 2023

Las políticas de vivienda de la izquierda han sido nefastas

Berlín

Cualquiera que viva en Berlín sabe que el resultado de las políticas de vivienda de la izquierda ha sido nefasto. Es prácticamente imposible encontrar un nuevo apartamento. De hecho, el mercado de alquileres ha quedado casi completamente estancado. No solo eso: los alquileres están creciendo mucho más rápido que en cualquier otra ciudad alemana. Todo esto es el resultado desastroso de las políticas socialistas de vivienda.La nacionalización no crearía ni un solo piso nuevo, simplemente replicaría el viejo sistema de propiedad de Alemania del Este. El problema de la oferta de oferta seguiría igual. Eso sí, las condiciones para invertir en nueva vivienda dedicada al arriendo serían nefastas, agravando el problema.

Los defensores de las políticas de expropiación creen que la única vivienda buena es aquella que está bajo la propiedad del Estado. Pues bien, estas recetas ya se han probado en los tiempos del comunismo. De hecho, ya en los años del régimen de Adolf Hitler se introdujeron distintas restricciones a los precios del alquiler.¿Cuál fue el resultado de aquellos experimentos? Tras décadas de gobiernos nacional-socialistas y socialistas, el parque de viviendas de la RDA y de Berlín Este estaba en un estado desastroso. En 1989, cuando colapsó el régimen comunista, el 65 por ciento de todos los pisos se calentaban con estufas de carbón, un 24 por ciento no tenían siquiera un inodoro y un 18 por ciento no tenían baños. Contar con ascensores, balcones o cocinas modernas era aún menos frecuente. Cerca del 40 por ciento de los edificios de apartamentos presentaban daños graves y un 11 por ciento de los inmuebles estaban completamente inhabitables. El socialismo conduce a la escasez y a la ruina de la vivienda. Pasó entonces y vuelve a pasar ahora.
Rainer Zitelmann empresario, doctor en historia y sociología.

domingo, 2 de enero de 2022

Un muro es muchísimo mejor que una guerra

En 1961se construyó un muro que dividía Berlín y atravesaba el corazón de Alemania, con la intención de detener el flujo de alemanes del este que huían a la República Federal occidental; su efecto, no obstante, fue el de oficializar no solo la partición de Alemania, sino también la división de Europa. Así, Europa central desapareció como tal; a partir de entonces solo habría una Europa occidental y una Europa oriental. Churchill ya había advertido de los peligros de un “telón de acero” que se extendiera desde “Stettin, en el Báltico, hasta Trieste, en el Adriático”. Pero una vez que se hubo establecido, aquel telón geopolítico resultó tener beneficios inesperados. La segregación política puso fin a la que antaño había sido una de las principales fuentes de conflicto de Europa centro-oriental, la fricción entre los pueblos de las fronteras imperiales. Como observaría Kennedy acertadamente, “un muro es muchísimo mejor que una guerra”.

lunes, 3 de febrero de 2020

La KGB creía que el Tercer Mundo era el escenario en el que podría ganar la Guerra Fría



Cuenta el profesor Tony Judt que mientras que en octubre de 1962 al presidente Kennedy y sus asesores les preocupaba que los misiles cubanos de Nikita Jruschov fueran una maniobra de diversión para un ataque a Berlín, los líderes soviéticos (que estaban irritados con sus clientes de Alemania Oriental y no se interesaban mucho por Berlín excepto como baza diplomática) soñaban con un frente revolucionario en América Latina. “Durante un cuarto de siglo el KGB, a diferencia de la CIA, creía que el Tercer Mundo era el escenario en el que podría ganar la Guerra Fría”. Buscando obtener influencia local en el continente africano, Moscú impulsó allí una gran proliferación de armamento desde el comienzo de los años setenta hasta la perestroika. Son precisamente los países africanos más corrompidos por las guerras a través de terceros de los últimos años de la Guerra Fría los que se convertirían en estados fallidos en nuestro tiempo, una de tantas formas en que las épocas de la Guerra Fría y la Posguerra Fría están íntimamente unidas.

domingo, 14 de mayo de 2017

La flor del Führer.

edelweiss 
Cuenta Albert Speer, ministro de Armamento y Guerra del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial y arquitecto jefe de Adolf Hitler antes de asumir la oficina ministerial, que cuando hacia 1934 una delegación de la organización femenina de Berlín quiso recibir a Hitler en la estación de Anhalt y entregarle un ramo de flores, la jefa de la delegación llamó por teléfono a Hanke, secretario del ministro de Propaganda, para averiguar cuál era la flor preferida de Hitler. Hanke me dijo: —He telefoneado a todo el mundo, he preguntado a los asistentes, y nada. ¡No tiene ninguna flor favorita!— Tras reflexionar un momento, prosiguió: —¿Qué opina usted, Speer? ¿Y si decimos que es el edelweiss? Creo que eso será lo mejor. Por una parte, es poco corriente, y además procede de las montañas de Baviera. ¡Diremos que es esta, y asunto concluido! Desde aquel momento, el edelweiss fue oficialmente la “flor del Führer”.