sábado, 15 de febrero de 2020

Pese a los sentimientos antibritánicos, el Éire se decantó hacia el apoyo a los aliados en la Segunda Guerra Mundial




Pese a los sentimientos antibritánicos generalizados entre los nacionalistas irlandeses, la neutralidad de Éire se decantó claramente hacia el apoyo a los aliados. Inglaterra, escribe el historiador británico Ian Kershaw, se vio privada del uso de sus puertos, cedidos a Irlanda en 1938, facilidad que habría acortado la línea de navegación hasta Estados Unidos. Pero los barcos ingleses pudieron ser reparados en los astilleros irlandeses. El espacio aéreo irlandés fue utilizado para patrullar la costa. Los tripulantes de los aviones aliados detenidos fueron devueltos, mientras que los de los alemanes fueron detenidos en campos de internamiento. Y hubo bastante cooperación entre el gobierno irlandés y el británico en lo relativo a los intereses conjuntos en la defensa de la isla de Irlanda. 


Éamon de Valera
Además muchas familias irlandesas tenían estrechos vínculos con sus parientes de Inglaterra. Pese a la neutralidad, dice Kershaw, se calcula que 42.000 ciudadanos de Éire se presentaron voluntarios para prestar servicio en la guerra, mientras que cerca de 200.000 cruzaron el mar de Irlanda para trabajar en la economía de guerra británica. La neutralidad de Éire tuvo una extraño epílogo, el primer ministro irlandés y veterano de la lucha por la independencia, Éamon de Valera, apenas quince días después de presentar sus condolencias por la muerte del presidente Roosevelt, se unió al pequeñísimo club de los que comunicaron su pésame formal a Alemania por la noticia de la muerte de Hitler en 1945.

viernes, 14 de febrero de 2020

Politique du ventre



Cuenta el periodista y escritor Ryszard Kapuściński que el pequeño y modesto funcionario de correos de Manchester, al llegar a Tanganica recibía un chalet con jardín y piscina, coches, servidumbre, vacaciones en Europa, etc. La burocracia colonial llevaba una vida realmente estupenda. Y he aquí que de la noche a la mañana los habitantes de la colonia obtienen la independencia. Se hacen cargo de un Estado colonial organizado. Incluso se esfuerzan para que en él nada cambie, pues ese Estado otorga a los burócratas unos privilegios fantásticos a los que los nuevos dueños, naturalmente, no quieren renunciar. Ayer pobres y humillados, hoy ya son unos elegidos, ocupan altos puestos y tienen llena la bolsa. Este origen colonial del Estado africano, en el que el funcionario europeo recibía salarios desmesurados y más allá de todo sentido común; y los lugareños adoptaron este sistema sin modificaciones, hizo que la lucha por el poder en el África independiente cobrase enseguida un carácter extraordinariamente feroz y despiadado. De golpe, en un instante, nace allí una nueva clase gobernante, burguesía burocrática, que no produce nada, no crea ninguna riqueza sino que gobierna a la colectividad y disfruta de privilegios. La ley del siglo XX, la de la prisa vertiginosa, funcionó también en este caso. Tiempo ha, habían hecho falta largas décadas, incluso siglos para que se formase una clase social; aquí, en cambio, bastaron pocos días. Los franceses, que habían observado con irónica expectativa esta lucha por un sitio en la nueva clase, llamaron a este fenómeno la politique du ventre, hasta tal punto un cargo político iba ligado a beneficios económicos desorbitados.

Lobbies



La comunicación institucional está decisivamente influida y construida por segmentos de población ajenos a la democracia misma, los lobbies. Fernando Ramos afirma que “tratar de influir sobre los hombres y mujeres que ostentan el poder para orientar sus decisiones hacia intereses particulares es mucho más corriente de lo que parece. Determinadas organizaciones actúan como grupos de presión ante sus gobiernos, utilizando esencialmente los medios de comunicación para hacer llegar periódicamente a los poderes ejecutivos mensajes sobre sus necesidades y problemas, así como respuestas y reacciones ante los actos del gobierno en la parte que les afecta”. Ramos añade: “En Estados Unidos y en Europa, los denominados lobbies empresariales son la más característica expresión del concepto aludido, siempre con carácter privado, pero existen otros grupos de presión que actúan como tales, en concreto determinados estamentos y cuerpos de funcionarios de la Administración del Estado, por lo que Duverger los denomina grupos de presión públicos”. “Los gabinetes de asesoramiento de comunicación (asesoramiento a los poderes) saben que no se debe marchar detrás sino delante de los acontecimientos (todo lo contrario de lo que suele hacer el periodismo, he aquí un factor que explica su decadencia); que es más ventajoso llevar la iniciativa que jugar a la contra, y que sin audacia y conocimiento ésta es una batalla perdida de antemano”, sostiene Fernando Ramos. 



“La expresión lobby procede de los salones o dependencias del vestíbulo, en el recinto de la Cámara de los Comunes, donde se congregaban los representantes de los distintos intereses comerciales durante las sesiones del Parlamento en el siglo XVIII. Su objetivo era conversar con los parlamentarios para obtener de ellos medidas favorables a sus intereses. La moral protestante no consideraba que hubiera nada de ilícito en esta práctica. De este modo nació el concepto mismo de lobbying que llega hasta nuestros días. Muniz Sodré muestra un ejemplo de un grupo de presión en la sombra: “La Business Roundtable, asociación de ejecutivos de las empresas norteamericanas más importantes, verdadero “gobierno invisible”.

jueves, 13 de febrero de 2020

No sentía nada especial por él,ni interés, ni odio, ni cariño

Eddie Roux
“No fue sino hasta mi último año de escuela que se me ocurrió que esa gente negra, esas masas sin voto, de alguna manera estaban interesadas en el socialismo que yo profesaba, o que jugaban un papel en la gran revolución social que en esos días parecía inminente». Los “trabajadores” que estaban destinados a heredar el nuevo mundo eran los carpinteros y albañiles, los obreros de las vías y los mineros blancos que estaban organizados en sindicatos y votaban por el Partido Laboral. No hubiera pensado en hablar sobre política con un joven nativo sino en invitarlo a casa a jugar conmigo o a comer, o en pedirle que se uniera al Carnarvon Football Club. El africano estaba en un nivel distinto, escasamente humano, como una parte del paisaje al igual que los perros, los árboles y, más remotamente, las vacas. No sentía nada especial por él, ni interés, ni odio, ni cariño. Simplemente no hacía parte de mi cuadro social. Había aceptado completamente las actitudes tradicionales del momento”. Este autoanálisis de Eddie Roux, el político rebelde afrikáner y científico, permanece como una verdad invariable para la mayoría de afrikáners.

Una feminista de la equidad

Camille Paglia
Camille Paglia es un referente en el mundo intelectual del feminismo, una polémica pensadora que ha sido considerada como una feminista post-feminista o una de los 100 intelectuales más importantes del mundo. Con respecto a la discriminación positiva opina que no cree en ella ya que es paternalista,condescendiente y, en último término, dañina para los grupos que pretende proteger, porque los convierte en víctimas.”Soy una feminista de la equidad. Creo en la igualdad de derechos para todos. No creo en las cuotas, en las protecciones especiales ni en que ningún grupo que viva hoy sea depositario del sufrimiento que se infligió a sus antepasados”.

Con respecto al feminismo Camile manifiesta que “el feminismo se equivoca al tachar a los hombres como malvados, egoístas y violadores, cuando el propio feminismo no existiría sin la civilización y todos los maravillosos inventos que debemos a los varones, el coche, el ordenador, la lavadora… Sé que es una frase llamativa, pero ese es su propósito, atrapar la atención y hacer que la gente piense”.



Hablando de la discriminación salarial para Camille Paglia todos los estudios demuestran que es una ilusión provocada por el tipo de trabajos que eligen las mujeres, que suelen estar peor pagados que los de los hombres. "Dejemos una cosa clara, dos personas que hacen el mismo trabajo deben cobrar lo mismo. Pero las estadísticas demuestran que las mujeres eligen trabajos más seguros, en entornos más cómodos y que les permiten conciliar sus obligaciones familiares”.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo


Cuenta el filósofo británico Nigel Warburton que en este mundo sin ley ni siquiera el más fuerte estaría a salvo durante mucho tiempo. Todo el mundo ha de dormir; y cuando estamos dormidos somos vulnerables a los ataques. Incluso el más débil, si es suficientemente astuto, podría destruir al más fuerte. Podrías pensar que un modo de evitar que te maten es unirte a algunos amigos. El problema es que no podrías estar seguro de quién es de fiar. Aunque otros hayan prometido ayudarte, en alguna ocasión quizá les puede convenir romper su promesa. Sin un nivel básico de confianza, cualquier actividad que requiera cooperación, como cultivar comida a gran escala o construir algo, sería imposible. No sabrías cuándo te están engañando hasta que fuera demasiado tarde, y para entonces quizá ya te habrían clavado literalmente un cuchillo en la espalda. Y no habría nadie que castigara a la persona que te ha apuñalado. Tus enemigos podrían estar en todas partes. Vivirías con el miedo constante de un ataque, una perspectiva no muy atractiva. 



La solución, argumentará Hobbes, sería poner al mando a alguien poderoso o a un parlamento. Los individuos en el estado de naturaleza tendrían que aceptar un contrato social, un acuerdo mediante el que renunciarían a algunas de sus peligrosas libertades a cambio de seguridad. Sin lo que él llamó una soberanía, la vida sería una especie de infierno. Esta soberanía tendría derecho a infligir severos castigos a todo aquél que no siguiera unas normas. Hobbes creía que había ciertas leyes naturales que reconoceríamos como importantes, como que deberíamos tratar a los demás tal y como esperamos que nos traten a nosotros. Las leyes no sirven de nada si no hay alguien o algo suficientemente fuerte para hacer que todo el mundo las cumpla. Sin leyes, y sin una soberanía poderosa, la gente que viviera en el estado de naturaleza terminaría muriendo de forma violenta.

En el mundo musulmán nadie puede expresarse libremente



En el mundo musulmán la libertad de expresión está muriendo. Nadie puede expresarse libremente, si lo que piensa va más allá de la estructura del pensamiento único y mayoritario. Cuando se habla de religión, la presión se multiplica, aumenta y el debate es prácticamente imposible. Para hacerlo, la “yihad judicial” opera con mecanismos que varían dependiendo de si es actuada en Occidente o en países donde el islam es la religión de Estado.En Occidente se esconden detrás de organizaciones, generalmente laboratorios de los Hermanos Musulmanes, orientadas a combatir el racismo o la “islamofobia”; mientras tanto, los intelectuales son perseguidos por la justicia, solo porque en sus escritos consideran el islam como una religión peligrosa. En los países musulmanes, la “yihad judicial” tiene bajo su mira a los intelectuales, investigadores e inclusive a los islamólogos que se atreven a tener una mirada crítica hacia la religión, a hacer una lectura crítica del islam y a interpretar los textos religiosos de un modo que difiere de la versión oficial y dominante, manifiesta el islamista Kamel Abderrahmani.