lunes, 7 de enero de 2019

Si se descubriera vida en cualquier planeta, lo que se preguntarían los científicos sería si está fundamentada en el ADN.

cromosoma
El ser humano posee 23 pares de cromosomas, es decir, los 22 pares de autosomas y el par de cromosomas sexuales (X e Y). Sin embargo, hasta 1955 se aceptaba que el ser humano poseía 24 pares de cromosomas, de manera similar a nuestros parientes animales más cercanos, los chimpancés y otros simios de tamaño grande. Esta hipótesis fue refutada cuando Albert Levan y Joe-Hin Tjio utilizaron técnicas microscópicas nuevas para demostrar la existencia de sólo 23 pares de cromosomas. Un estudio detallado del cromosoma humano 2 demostró que estaba constituido por la fusión de dos cromosomas más pequeños que permanecen separados en el chimpancé. Esta fusión fue uno de los acontecimientos que hicieron que nos convirtiéramos en seres humanos.

 ADN Código Genético
Para que las distintas características se hereden de generación en generación de manera fiable, es necesaria una copia fidedigna, aunque no exacta, del código genético. Los pequeños errores en el proceso de copia (las mutaciones pequeñas) representan el material básico de la evolución, algo así como las chispas que encienden su fuego. Se dispersan como una especie de resplandor por efecto de la selección natural, se consumen lentamente en el contexto de la deriva genética, o bien no llegan a prender, manifiesta Mark Henderson en su libro “50 cosas que hay que saber sobre genética”.

Y añade Henderson que si se descubriera vida primitiva en Marte o en cualquier otro planeta, lo primero que se
preguntarían los científicos sería si está fundamentada en el ADN. Las instrucciones genéticas de cada organismo sobre la Tierra están escritas en su ADN (la única excepción la constituyen ciertos virus ARN que no se pueden reproducir si no se introducen en el interior de una célula con ADN). Esta demostración ofrece una evidencia abrumadora de que todos los organismos proceden, en última instancia, de un ancestro común. Si la supuesta vida extraterrestre también utilizara el ADN, la misma conclusión seguiría siendo cierta. Quizá la vida en Marte pudo haber empezado a partir de microorganismos que llegaron desde meteoritos procedentes de la Tierra. O por el contrario, podría ocurrir que nosotros fuéramos, en realidad, marcianos.

Impuestos especiales.


No se sabe si el apelativo de “especiales” en los impuestos sobre bebidas alcohólicas de alta graduación, sobre el tabaco, sobre juegos de azar, sobre la gasolina etc, es debido a lo elevado del porcentaje que se gravan estos productos.Los llamados impuestos especiales suponen alrededor del 8% del total de lo que recauda el Estado en España, así que el Gobierno se ha convertido en el primer fumador, el primer alcohólico y el primer ludópata del país. El Estado está literalmente enganchado al consumo de estos productos, pues entraría en suspensión de pagos si no pudiera gravarlos.

domingo, 6 de enero de 2019

Católicos en Europa.



Un estudio del Pew Research Center manifiesta que en 1910, el 65% de todos los católicos vivían Europa. Un siglo después, en 2010, la proporción de católicos del mundo que viven en Europa se redujo al 24%.

Al menos tres cuartos de los adultos en Polonia (87%), Italia (78%) y Portugal (77%) se identifican como católicos, así como las mayorías en España (60%) y Hungría (56%). Irlanda es 72% católica y 75% de los lituanos son católicos. También hay poblaciones católicas importantes dispersas en el resto del continente, incluso en el Reino Unido y los Países Bajos (19% cada uno), así como Ucrania (10%).

Decía Juan Pablo II que “sólo una Europa que no aparte, sino que redescubra sus raíces cristianas podrá estar a la altura de los grandes desafíos del tercer milenio: la paz, el diálogo entre las culturas y las religiones y la salvaguardia del universo”. Son palabras pronunciadas el 2 de mayo de 2004, que venían a proclamar la necesaria presencia de los católicos en Europa.

La comida hay que planteársela con despego.

Musonio Rufo
El filósofo estoico romano que vivió en el siglo I, Musonio Rufo decía que hay que ver la comida como nutrientes que dan fuerza.La comida, manifestaba, había que planteársela con despego. Comemos porque lo necesita el cuerpo, optaban los estoicos, es una necesidad del cuerpo. Lo que ocurre es que si disfrutas demasiado, te arriesgas a dejar que te controle. Sócrates opinaba que hay que comer para vivir, no vivir para comer.

El objetivo de nuestra dieta, dice Jules Evans, tiene que ser la salud y la fuerza, no el placer físico, que nos debilita y nos hace ser esclavos de nuestros estómagos.

sábado, 5 de enero de 2019

El amor ha de ser aprendido

Escribía Stefan Zweig que también el amor ha de ser aprendido, puesto a prueba y experimentado. Nunca o casi nunca, como en el arte, el primer intento da la solución perfecta, esa ley eternamente válida de la psicología, de que una pasión de máximo grado presupone una anterior e inferior como escalón previo, la mostró de manera grandiosa en su obra el mejor conocedor del alma humana, Shakespeare. Quizá el punto más genial de su inmortal tragedia de amor es que no empieza (como lo habría hecho un artista menor y alguien menos conocedor) con la inflamación repentina del amor de Romeo por Julieta, sino, de forma en apariencia paradójica, con Romeo enamorado de una tal Rosalinda. Conscientemente, se antepone un error del corazón a la ardiente verdad, un estadio previo, escolar y medio inconsciente, precede a la maestría; Shakespeare muestra en su espléndido ejemplo que no hay conocimiento sin previa intuición, no hay placer sin previo placer y, para que un sentimiento eleve su llama hasta el infinito, tiene que haber sido excitado y prendido ya una vez. Cuando Romeo se encuentra interiormente en un estado de tensión, porque su alma fuerte y apasionada anhela pasión, la voluntad de amar se tiende al principio de forma tonta y ciega hacia el primer objeto, esa Rosalinda completamente casual, y sólo entonces, cuando se ha vuelto visionario y consciente, cambia ese amor a medias por el amor completo, a Rosalinda por Julieta.

Un niño que no se sienta querido sufrirá dificultades emocionales a lo largo de toda su vida.


Un niño que no se sienta querido sufrirá dificultades emocionales a lo largo de toda su vida. En sus años maduros mostrará dificultades en su personalidad. De alguna forma, tratará de defenderse contra profundos sentimientos de rechazo e inseguridad, demasiado dolorosos de admitir conscientemente. La falta de cariño no es la única causa por la que un niño puede sentirse inseguro. El mismo resultado, si bien de forma menos perniciosa, producirá la continua discordia en el hogar, los gritos y enfados de los padres que discuten dejarán su huella en el cerebro y en todo el sistema nervioso, y en la personalidad misma del niño. Los dos que se enfrentan son aquellos de los que el niño debe depender si quiere vivir. Sus discusiones le inspiran el temor de que su hogar se destruya; temor que, además, puede llevarle a tener que escoger entre las dos personas que más quiere. Un niño, en estas circunstancias, vive sometido a una continua tensión.

viernes, 4 de enero de 2019

El tratado de Versalles condenó a Alemania al hambre y la miseria, era una bomba de relojería.

Copia inglesa del Tratado de Versalles 
Cuenta el escritor soviético Víctor Suvórov que el Tratado de Versalles no solo era clamorosamente injusto, asolador y humillante para Alemania, sino que también resultaba estúpido. Era un pacto que no suponía la reconciliación. Lenin fue el primero en darse cuenta de que la Primera Guerra Mundial iba a dejar en pos de sí una herencia explosiva. Los países triunfantes, sobre todo Francia, habían sobrepasado todos los límites e impusieron a Alemania unas indemnizaciones bestiales. El desembolso de esas sumas ingentes provocó en el país una aguda crisis económica y condenó al pueblo alemán al hambre y la miseria, lo situó al borde de un abismo. Lenin fue el primero en entender que, para Europa, el Tratado de Versalles era una bomba de relojería, que Alemania nunca iba a consentir tamaña injusticia, que iba a encontrar fuerzas para vengarse del Tratado de Versalles, para conseguir la revisión de los resultados de la Primera Guerra Mundial, para tomar la revancha y reparar agravios. El 15 de octubre de 1920, Lenin declaró que “la estabilidad, proveniente del Tratado de Versalles, pende de un hilo, puesto que las siete décimas partes de la población mundial, que vive en esclavitud, lo único que esperan es que llegue alguien y los conduzca a la lucha y que empiecen a tambalearse todos esos estados”.