miércoles, 20 de septiembre de 2017

El entierro del pobre.


Agotado por tanto trabajo y hundido en la miseria al ver que todos sus esfuerzos por triunfar son inútiles, Mozart enferma, y tras el estreno en Viena de su ópera La Flauta mágica, muere el 5 de diciembre de 1791 sin haber acabado un misterioso encargo que le había hecho un misterioso personaje, un Réquiem que él piensa que es para su propio funeral. Tenía treinta y cinco años. A su entierro, en medio de una fuerte tormenta, no acude nadie. Su féretro es llevado por un cochero en un carruaje al que sigue únicamente un perro. 

Se dice que Beethoven llevaba siempre consigo una copia de la lámina de Vigneron El entierro del pobre, como recuerdo del triste final de Mozart.

Ante la muerte.

Transito glorioso de San Francisco.
Escribe Norman Maller que en el diálogo entre el ateo y el místico, el ateo está del lado de la vida no dialéctica, dado que concibe la muerte como vacío puede, sin importar lo cansado o desesperado que esté, no desear nada sino más vida.

El místico, es el único que en última instancia ha elegido vivir con la muerte, y así la muerte es su experiencia y no la del ateo, y el ateo, al evitar las dimensiones sin límites de la desesperación profunda, se ha vuelto él mismo incapaz de juzgar la experiencia. El argumento real que el místico siempre debe presentar es la propia intensidad de su visión, el argumento depende de la visión precisamente porque lo que sintió en la visión es tan extraordinario que ningún argumento pueden explicar lo que se ha convertido para él en la realidad más real.

martes, 19 de septiembre de 2017

Tenemos incluso impuesto para respirar.

Tenemos impuestos para todo. Tenemos impuestos de basuras, impuestos de residuos que se cobran a todas las empresas aunque no generen residuo alguno, impuesto de bienes inmuebles, impuesto para circular, para aparcar, para tener vehículo, para que esté revisado.Tenemos incluso impuesto para respirar, dice Fernando Trias de Bes. De hecho, hay varios impuestos relacionados con el aire de la atmósfera. Uno que pagas sin enterarte grava los gases de los aires acondicionados porque utilizan gases con flúor que producen efecto invernadero y son perjudiciales para la capa de ozono. Cuando una cosa es perjudicial, en lugar prohibirla, o de invertir en tecnología con el fin de erradicar sus efectos secundarios, lo que hace el estado es gravarla con impuestos.

Hay capítulos verdaderamente injustos, como el impuesto sobre el patrimonio o el impuesto de sucesiones. Si una persona tiene un cierto patrimonio, es porque ha logrado apartar un ahorro. Pero previamente habrá tributado. Es decir, gana un dinero y paga el impuesto directo. De lo que le queda, paga todos los impuestos y arbitrios estatales, regionales y municipales. Pagado todo ello, decide invertir, pongamos, en un inmueble. Paga el impuesto sobre el valor añadido del mismo en el momento de la compra; paga cada año el impuesto sobre bienes inmuebles, basuras, etc. El patrimonio podría ser definido como lo que le queda a un ahorrador tras pagar todos los impuestos. ¿Qué hace el Gobierno sobre esa cuantía? ¡Poner un impuesto!


Hay gobiernos que cuando se aproximan elecciones reducen impuestos y aumentan déficit. Es una forma facilísima de engañar al pueblo y a los votantes. Nos congratulamos de la bajada de impuestos y tendemos a votar a ese partido de nuevo, sin saber que, simplemente, ha obtenido un anticipo de nuestros impuestos a través de la emisión de deuda pública. Sencillamente, esos impuestos los cobrarán más adelante.

La barrera que ha condenado a la pobreza.


Hoy las principales barreras para la asignación óptima de mano de obra, capital y recursos en el mundo son los gobiernos corruptos carentes de legalidad. 

lunes, 18 de septiembre de 2017

Al miedo hay que oponerle también miedo, o algo que resulte igual de poderoso.

John Keegan
Nos engañaríamos si pensáramos que los hombres pueden ser conducidos a la batalla solo mediante estímulos, halagos o inspiración, cuenta John Keegan. Las meras palabras constituyen un antídoto un tanto incierto contra el miedo. Al miedo hay que oponerle también miedo, o algo que resulte igual de poderoso o más. El comandante que no se atreva a amenazar a sus tropas con el castigo, o que no se digne sobornarlas o recompensarlas, será una presa fácil.
Arthur Wellesley. Duke of Wellington

Wellington que mandaba hombres que se habían alistado en el ejército por necesidad y que servían en él sin el menor sentido del deber público,consideraba indispensables el castigo feroz y la recompensa en forma de botín.

Napoleón, el primero que mandó algo parecido a un ejército de ciudadanos, había comprendido desde el primer momento que la dignidad del ciudadano soldado exigía que se lo recompensase por su conducta excepcional no con el premio arbitrario del botín, sino mediante signos que expresasen la estima de la sociedad. La Legión de Honor, instituida en 1802, fue la primera condecoración al valor creada en un ejército que se le podía conceder a cualquier soldado, al margen de su rango.

Entrega de condecoraciones de la Legión de Honor por el emperador Napoléon, el 14 de julio de 1804.
Hitler, que era dueño del mecanismo de ascensos y condecoraciones, hizo abundante uso de él con sus generales de éxito. De manera astuta, restituyó el estilo de conquista de los antiguos, y benefició a algunos escogidos de alto rango con las llamadas donaciones, es decir, concesiones de tierras o de dinero entregadas en privado y
en secreto. Era un procedimiento calculado para socavar la integridad de la Generalität, sembrando la desunión y desarmando a la oposición. Con todo, hasta su ruptura total con el ejército en julio de 1944, Hitler fue curiosamente poco severo con los derrotados, aun si eran contrarios a él.

Stalin, quien, tras haber asesinado a la mitad de los oficiales veteranos del ejército rojo en 1938, no vaciló al ejecutar a los generales que fracasaron en la crisis de 1941; algunos se suicidaron, anticipándose a su destino.

La economía es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos.

Los despropósitos en materia económica que escuchamos a los políticos se pueden resumir con una frase de Keynes: “La economía es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos”. En efecto, los estados utilizan la economía de una forma mediatizada. La auténtica necesidad pública se mezcla con la ideológica, con el ansia de poder y con la corrupción, dando lugar a algo llamado “política económica”, eufemismo de malversación de caudales públicos.
Se está produciendo abundancia material y empobrecimiento personal. Es una catástrofe y una mala economía; se está organizando la producción usando al hombre como medio, una lamentable economía de la pobreza. Una economía, donde un pequeño porcentaje de población acumula la mayoría de la renta, mientras que el resto padece necesidad es una economía con poco futuro, ineficiente por inhumana.

domingo, 17 de septiembre de 2017

El asesinato de la comunidad judía europea perpetrado por los nazis fue un logro tecnológico y un logro organizativo de la sociedad burocrática.

Christopher Browning 
“El asesinato en masa de la comunidad judía europea perpetrado por los nazis no fue sólo un logro tecnológico de la sociedad industrial, sino también un logro organizativo de la sociedad burocrática”, escribe Christopher R. Browning. Piensen simplemente qué es lo que convirtió al Holocausto en algo único de entre todos los asesinatos en masa que han jalonado el avance histórico de la especie humana. La administración infundió al resto de las organizaciones su firme planificación y su burocrática meticulosidad. El ejército le confirió a la máquina de la destrucción su precisión militar, su disciplina y su insensibilidad. La influencia de la industria se hizo patente tanto en el hincapié sobre la contabilidad, el ahorro y el aprovechamiento como en la eficiencia de los centros de la muerte, que funcionaban como fábricas. Finalmente, el
partido aportó a todo el aparato el idealismo, la sensación de estar cumpliendo una misión y la idea de estar haciendo historia. Fue la sociedad organizada en una de sus facetas especiales. Este ingente aparato burocrático, a pesar de dedicarse al asesinato en masa a escala gigantesca, demostró su preocupación por la corrección en los trámites burocráticos, por los sutilezas de la definición detallada, por los pormenores de las regulaciones burocráticas y por la obediencia a la ley, manifiesta Kuper.


Zygmunt Bauman dice que el único contexto en el que se pudo concebir, desarrollar y realizar la idea del Holocausto fue la cultura burocrática que nos incita a considerar la sociedad como un objeto a administrar, como una colección de distintos problemas a resolver, como una naturaleza que hay que controlar, dominar, mejorar o remodelar, como legítimo objeto de la ingeniería social y, en general, como un jardín que hay que diseñar y conservar a la fuerza en la forma en que fue diseñado (la teoría de la jardinería divide la vegetación en dos grupos: “plantas cultivadas”, que se deben cuidar, y “malas hierbas”, que hay que eliminar).

Herbert Kelman
En opinión de Herbert C. Kelman, las inhibiciones morales contra las atrocidades violentas disminuyen cuando se cumplen tres condiciones, por separado o juntas: la violencia está autorizada (por unas órdenes oficiales emitidas por los departamentos legalmente competentes); las acciones están dentro de una rutina (creada por las normas del gobierno y por la exacta delimitación de las funciones); y las víctimas de la violencia están deshumanizadas (como consecuencia de las definiciones ideológicas y del adoctrinamiento).

Weber hablando del honor del funcionario dirá: “El honor del funcionario reside en su capacidad para ejecutar a
conciencia las órdenes de las autoridades superiores, exactamente igual que si las órdenes coincidieran con sus propias convicciones. Esto ha de ser así incluso si las órdenes le parecen equivocadas y si, a pesar de sus protestas, la autoridad insiste en que se ejecuten”. Este tipo de comportamiento supone, para el funcionario, “una elevada disciplina moral y la negación de uno mismo”.