miércoles, 20 de diciembre de 2017

Los visigodos constituyeron el primer Estado de la historia de España.

El otro día pude leer en un periódico de tirada nacional que España como nación tenía quinientos años. La realidad es que tiene muchos más. 

El historiador Carlos Taranilla cuenta que los visigodos constituyeron el primer Estado de la historia de España, aunque sobre ello existe una polémica entre los tratadistas porque no hubo unidad jurídica hasta Recesvinto debido a la dualidad legislativa para hispanorromanos y visigodos, si bien a partir de este monarca desaparece tal discriminación y desde entonces existió ya a todos los efectos un Estado nacional hispano visigodo, cuyos elementos constitutivos fueron el Reino y el Rey, el primero formado por dos aspectos: el territorial (un espacio geográfico) y el personal (los súbditos); el segundo se plasmó en un jefe político de la comunidad, también vicario de Dios, que podía ser depuesto si no gobernaba bien de carácter electivo, varón, natural del reino, noble, apto físicamente para el ejercicio de las armas y católico a partir de Recaredo, asistido por el Aula Regia, consejo que administraba el palacio real,  y duques y condes que gobernaban las provincias, ayudándose de los concilios de Toledo en la labor legislativa.

martes, 19 de diciembre de 2017

¿Qué es la riqueza?

¿Qué es la riqueza?
Franz Kafka a la pregunta ¿Qué es la riqueza? contestaba que habrá alguien para quien una camisa vieja ya sea una riqueza. Otro será pobre aunque posea diez millones. La riqueza es algo muy relativo e insatisfactorio. En el fondo no es más que una situación especial. La riqueza significa una dependencia de las cosas que se poseen, a las que hay que proteger de la desaparición mediante nuevas posesiones y nuevas dependencias. No es más que una inseguridad materializada.

La riqueza significa una dependencia de las cosas que se poseen

La historiografía cristiana aspira a hacer Historia universal.

Robin George Collingwood
Collingwood, filósofo e historiador británico, señala como de origen cristiano medieval tres fundamentos bastante esenciales del historicismo moderno: 
1. El acontecer histórico no es ni el resultado de un ciclo sin sentido ni la realización de los propósitos del hombre; es el desarrollo del plan de Dios. Pero Dios cumple todo el proceso histórico a través del hombre, dirigiendo y aprovechando su voluntad.

2. En este entendimiento de la historia importan no sólo las acciones sino también los agentes, puesto que éstos ya no son concebidos como sustancias previas. El Imperio romano pasa a ser la resultante de un proceso histórico que “fue así” pero hubiera podido ser de otra manera.

3. El cristianismo es universal. Todas las ideas que de él emanan se ven afectadas por este adjetivo de la universalidad. Repugna a su concepto la afirmación de que un pueblo, una sociedad o una clase puedan ser superiores a los demás, porque los hombres y los pueblos son iguales ante Dios. A priori la historiografía cristiana aspira a hacer Historia universal.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Unas elecciones, salvo excepciones, no enfrentan a buenos y a malos.


Unas elecciones, salvo excepciones, no enfrentan a buenos y a malos. Enfrentan a determinados frentes, grupos sociales o ideológicos, partidos, alianzas, intereses, opiniones, prioridades, opciones, programas. Que la moral también tiene algo que decir, es necesario recordarlo (hay votos moralmente condenables). Pero esto no ha de hacernos olvidar que la moral no es ni un proyecto ni una estrategia. ¿Qué propone contra el paro, contra la guerra, contra la barbarie? Ciertamente, la moral nos dice que hemos de combatirlos, pero no la forma más probable de vencerlos. Ahora bien, desde un punto de vista político, lo importante es el cómo. ¿Estás a favor de la justicia y de la libertad? Nada más natural, desde un punto de vista moral. Pero, políticamente, esto no te dice ni cómo defenderlas ni cómo conciliarlas.
André Comte-Sponville.
¿Por qué la política?, se pregunta André Comte-Sponville. Porque no somos ni santos ni simples consumidores, porque somos ciudadanos, porque debemos serlo, y para que podamos seguir siéndolo. Por lo que respecta a quienes hacen de la política su oficio, hemos de agradecerles su esfuerzo en pro del bien común, sin por ello hacernos demasiadas ilusiones sobre su competencia y su virtud, la vigilancia forma parte de los derechos del hombre, y de los deberes del ciudadano.

Confía, pero verifica.


Ronald Reagan
Cuando las cosas no pintan bien y hay riesgos obvios, hay que recurrir a las personas que mejor pueden entender estos riesgos y ponerse en lo peor. El jefe del estado mayor no quiere oír, por parte del general al mando, que confía en ganar la batalla del día siguiente, ni que está visualizando la victoria; quiere que los planes de ese general incluyan la posibilidad de que las cosas puedan torcerse, y que tenga un plan de retirada por lo que pueda pasar. Ronald Reagan, que fue un presidente ultraoptimista, hizo un llamamiento al realismo cuando empezó a negociar con la Unión Soviética, repitiendo como un mantra: “Confía, pero verifica”.

domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Por qué ser moral?

Platón.
*Si tuviéramos el poder para actuar como quisiéramos sin miedo al castigo, nadie sería moralmente bueno. La pregunta ¿por qué ser moral? recibe entonces la respuesta cínica del inmoral, la vida moral es la vida que eligen los débiles. Platón busca refutar esta conclusión cínica y justificar el valor de la vida moral. La discusión es extensa, pero el argumento esencial de su respuesta es sencillo, la vida inmoral es peor que la vida moral y virtuosa porque, en última instancia, la vida inmoral corrompe el alma. La vida inmoral conduce básicamente a la infelicidad, la angustia mental, la pérdida del afecto de amigos y seres queridos, la bancarrota emocional. Todo el poder del mundo no basta para compensar el vacío psicológico de una vida inmoral. La persona moral, en cambio, vive una vida de integridad y realización personal, incluso cuando su poder, riqueza y fama son limitados. La persona moral está en paz consigo misma.
 Tolkien en el Merton College de la Universidad de Oxford
¿Se dejaría corromper una persona justa por la posibilidad de un poder casi ilimitado? A través de esas distintas respuestas, Tolkien nos muestra, no mediante una argumentación filosófica sino con los pensamientos y acciones de personajes vivos, por qué debemos ser sujetos morales, por qué debemos llevar una vida virtuosa. Pero, además, las historias de Tolkien sobre el Anillo Único mejoran y amplían el argumento platónico, pues su anillo explícitamente tiene la capacidad de corromper el alma de quien lo posee. El uso del Anillo Único corrompe los deseos, intereses y creencias de quienes lo utilizan. Platón argumenta que tal corrupción se producirá; Tolkien, en cambio, nos muestra esa corrupción a través de los pensamientos y acciones de sus personajes. Más aún, Tolkien nos muestra también las dificultades que conlleva una vida virtuosa, si se quiere cumplir con las exigencias de la vida moral es necesario asumir ciertas responsabilidades y realizar ciertos sacrificios. El personaje que ilustra de forma más evidente el argumento de Platón de que una vida
Gollum
injusta no conduce a otra cosa que a la infelicidad es Gollum, a quien invariablemente se describe como una criatura miserable, llena de temores, sin amigos ni hogar, siempre en búsqueda de su “tesoro”, el anillo. Gollum es la criatura mortal que posee el anillo durante el período de tiempo más largo, y el deseo de poseerlo parece haberlo corrompido prácticamente por completo, cada acción que realiza en el libro El Señor de los Anillos, incluso cuando guía a Frodo y Sam en su viaje hasta Mordor, tiene como fin recuperar el preciado objeto. Es durante este largo viaje a través de las tierras estériles que rodean Mordor cuando somos testigos de la auténtica desintegración de la personalidad de Gollum, un proceso causado por su deseo del anillo. Gollum está constantemente hablando consigo mismo, pues su alma se encuentra dividida en dos, una parte es Sméagol, el hobbit que era antes de poseer el anillo, y la otra es Gollum, la criatura que sólo desea recuperar el anillo. La única razón por la que Gollum coopera con Frodo y Sam es porque las dos mitades, a las que Sam llama el Adulón y el Bribón, han hecho una tregua: “ninguno de los dos quería que el Anillo fuese a parar a manos del Enemigo” .

 Frodo, Sam y Gollum
Para Platón, así como para Tolkien, el momento crucial de la historia de cada personaje es aquel en el que siente la tentación de usar el anillo. Es ese momento decisivo el que determina el destino de cada personaje, un momento que guarda una similitud extraordinaria con la historia del pastor Giges y su decisión de usar el anillo que otorga la invisibilidad en el diálogo platónico.En el personaje de Gollum sencillamente conocemos el resultado final de una vida dedicada a la búsqueda del poder, una vida de miseria y corrupción. Elrond (al igual que el resto de los participantes en el concilio) rechaza la propuesta de usar el anillo en términos que recuerdan la argumentación de Platón en la República: “No podemos utilizar el Anillo Soberano es completamente maléfico. Basta desear el Anillo para que el corazón se corrompa”. Usar el poder del mal destruye el alma (corrompe el corazón).

Para Platón el individuo moral está en condiciones de entender que una vida de poder inmoral corromperá su corazón y su alma. El poder sin amor, sin amistad y sin realización personal sólo conduce a la infelicidad, una infelicidad esencial que es imposible aliviar.


*El Señor de los Anillos y la filosofía (AA. VV.)

sábado, 16 de diciembre de 2017

Los conflictos no se solucionan por la fuerza.


Los conflictos no se solucionan por la fuerza; las actitudes de diálogo pacífico son las que obtienen de hecho resultados positivos. Así lo hacía notar Pío XII en una de sus encíclicas. “No hay duda alguna que los pueblos sólo podrán convivir pacíficamente cuando todos tengan por axioma que es mejor la sabiduría que las armas bélicas; y además, cuando estén todos dispuestos a inquirir y discutir mejor todo asunto, y no dirimir la cuestión por la violencia o la amenaza, caso que surgieren dilaciones, controversias, dificultades y cambios”.