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jueves, 26 de marzo de 2026

La razón práctica

Para Kant era inherente a la razón humana el saber distinguir entre el bien y el mal. Todos los seres humanos sabemos lo que está bien y está mal, y lo sabemos no solo porque lo hayamos aprendido, sino porque es inherente a nuestra mente. Según Kant todos los seres humanos tienen una “razón práctica”, una capacidad de razonar que en cada momento nos dirá lo que es bueno y lo que es malo moralmente. 
Todos los seres humanos, dirá Kant, tienen acceso a la misma ley moral universal. Esta ley moral tiene la misma validez absoluta que las leyes físicas de la naturaleza. Es válida para todas las personas en todas las sociedades y en todas las épocas. Te dice como debes de actuar. Kant formula la ley moral como un imperativo categórico, la ley moral es válida en todas las situaciones. Además es un imperativo, es preceptiva, completamente ineludible.

miércoles, 13 de julio de 2022

La sociedad concede más importancia a realizaciones encaminadas al bien común que a las antiguas ideologías


Para el profesor Comellas “las mismas oscilaciones entre tendencias de derecha o izquierda, en la mayor parte del mundo desarrollado, están provocadas, más que por vaivenes propiamente ideológicos, por el deseo de probar los programas elaborados por unas u otras fuerzas políticas en su deseo de alcanzar o recuperar un deseable nivel económico. Es preciso tener en cuenta que las sociedades conceden ya más importancia a los programas concretos de medidas y realizaciones encaminadas al bien común que a las antiguas ideologías, que en otro tiempo habían despertado tanto entusiasmo,y habían movilizado grandes masas( hasta llevarlas a la guerra mundial). Ahora priva, por lo general, una concepción más pragmática, que atiende más que a los principios, a las soluciones”.

viernes, 21 de agosto de 2020

El mundo no está preparado para la caída dramática en el número de nacimientos



El mundo no está preparado para la caída dramática en el número de nacimientos, un fenómeno que tendrá un impacto traumático en las sociedades. Esta es la conclusión de un equipo de investigadores del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, que publicó un estudio en la revista The Lancet. La caída en los índices de fertilidad significa que casi todos los países podrían ver sus poblaciones reducidas para fines de siglo.


Según el estudio, se espera que en 23 países, entre los que se incluyen España y Japón, la población se reduzca a la mitad para 2100. La población también envejecerá de forma dramática, con casi el mismo número de personas que llegan a los 80 como de personas que nacen. Los investigadores esperan que el número de personas en el planeta llegue a su punto más alto en 2064 con 9.700 millones, antes de caer por debajo de 8.800 millones para fines de siglo. Este fenómeno está impulsado por el hecho de que más mujeres están accediendo a la educación, al trabajo, así como por el mayor acceso a métodos anticonceptivos, que hace que las mujeres puedan elegir tener menos niños. Para Ibrahim Abubakar, profesor del University College de Londres, "si estas predicciones son incluso la mitad de precisas, la migración se convertirá en una necesidad para todas las naciones y no en una opción". "Para ser exitosos necesitamos repensar fundamentalmente las políticas globales”. "La distribución de la población en edad de trabajar será crucial para que la humanidad prospere o se marchite".


Por otro lado, la población de África subsahariana se triplicara a más de 3.000 millones para 2100.El estudio dice que Nigeria se transformará en el segundo país más poblado del mundo con una población de 791 millones."Con el tiempo, tendremos mucha más gente de descendencia africana en muchos más países", explica el investigador Murray."El reconocimiento global de los desafíos en torno al racismo serán mucho más críticos si hay un gran número de personas de descendencia africana en muchos países", puntualiza.

jueves, 4 de julio de 2019

Lo difícil es buscar las causas de la riqueza



La literatura económica derrama ríos de tinta buscando las causas de la pobreza. La cuestión no es buscar por qué algunos países y personas son pobres. Lo difícil es buscar las causas de la riqueza. La pobreza es obviedad.  Lo difícil es encontrar la forma de crear riqueza.

Los historiadores de la economía Douglas North y R. P. Thomas argumentan que las sociedades que proporcionan garantías sólidas a los derechos de propiedad son las que tienen más probabilidades de experimentar un desarrollo económico. En su opinión, lo que determina el crecimiento económico son las instituciones legales que aseguran a los empresarios los frutos de su trabajo.


sábado, 19 de mayo de 2018

La tasa de suicidios en el mundo desarrollado es mucho más elevada que en las sociedades menos desarrolladas.


A pesar de la mayor prosperidad, confort y seguridad, la tasa de suicidios en el mundo desarrollado es mucho más elevada que en las sociedades menos desarrolladas. En Perú, Guatemala, Filipinas y Albania (países en vías de desarrollo con pobreza e inestabilidad política), cada año se suicida una de cada 100 000 personas. En países ricos y pacíficos como Suiza, Francia, Japón y Nueva Zelanda, anualmente se quitan la vida 25 de cada 100 000 personas. En 1985, la mayoría de los surcoreanos eran pobres, no tenían estudios, estaban apegados a las tradiciones y vivían en una dictadura autoritaria. En la actualidad, Corea del Sur es una potencia económica destacada, sus ciudadanos figuran entre los mejor educados del mundo, y cuenta con un régimen estable y comparativamente democrático y liberal. Pero mientras que en 1985 nueve de cada 100 000 surcoreanos se quitaban la vida, hoy en día la tasa anual de suicidios en el país supera el triple de la de aquel año, 30 de cada 100 000.

Por otro lado, diversos estudios acreditan que la búsqueda de la felicidad mediante la bioquímica es la causa número uno de la criminalidad en el mundo. La mitad de los reclusos de las prisiones federales de Estados Unidos han ingresado en ellas debido a las drogas; el 38 por ciento de los prisioneros italianos cumplían condena por delitos relacionados con drogas; el 55 por ciento de los presos del Reino Unido han cometido sus crímenes en relación con el consumo o con el tráfico de drogas. Un informe indica que el 62 por ciento de los convictos australianos se hallaban bajo la influencia de drogas cuando cometieron el crimen por el que fueron encarcelados. Las personas beben alcohol para olvidar, fuman marihuana para sentirse en paz y consumen cocaína y metanfetaminas para sentirse poderosos y seguros, mientras que el éxtasis les proporciona sensaciones de euforia. Lo que algunas personas esperan obtener estudiando, trabajando o sacando adelante a una familia, otras intentan obtenerlo  mediante la adecuada administración de moléculas. Esto constituye una amenaza existencial al orden social y económico, razón por la que los países libran una guerra tenaz, sangrienta y desesperada contra el crimen bioquímico, escribe el profesor Yuval Noah Harari.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El resurgimiento del populismo.

El populismo
Cuenta Hermann Tertsch en su libro “Días de ira” que en las sociedades más ricas y desarrolladas del norte, el cuestionamiento del actual estado de cosas, el reto al europeísmo socialdemócrata consensuado, lo protagonizan opciones que reafirman las identidades nacionales, la supremacía de la ley, la propiedad y el individualismo. Y que fácilmente, no siempre con rigor, se identifican con la derecha o extrema derecha. En los países pobres, por el contrario, como Grecia, sur de Italia o España, se imponen opciones de extrema izquierda, negadoras de la identidad europea, colectivistas e igualitarias, y con clara vocación anticapitalista y antiglobalizadora, que se dio por llamar altermundista. Tenemos así, resurgiendo ya, el populismo de ultraderecha y el populismo de corte comunista. No podía darse una ruptura más radical y contundente del consenso socialdemócrata, de centroderecha como de centroizquierda, que se queda aislado, hoy aún gobernante en la mayoría de los países, pero cada vez más debilitado. En países en los que las dos grandes corrientes del consenso, controlaban invariablemente desde hace muchas décadas entre el 80 y el 90 por ciento, hoy ya no tienen juntos ni el 50.

sábado, 12 de noviembre de 2016

El darwinismo social en el siglo XIX junto con el militarismo, fomentaron la creencia de que la competencia entre naciones estaba de acuerdo con el orden natural.

Lenin y la lucha armada.
Los finales del siglo XIX y principios del XX con el nacionalismo y sus componentes repugnantes de odio y desprecio hacia los otros; el miedo a la pérdida o a la revolución, a los terroristas y a los anarquistas; las esperanzas de cambio o de un mundo mejor; las exigencias del honor y la hombría, que implicaban no ceder ni mostrar debilidad; o el darwinismo social, que clasificaba las sociedades humanas como si fuesen especies y promovía, no ya la fe en la evolución y en el progreso, sino en la inevitabilidad de la lucha, fueron el prologo de las dos guerras mundiales.
El Darwinismo Social
El darwinismo social, ese hijo bastardo del pensamiento evolucionista, junto con su primo el militarismo, fomentaron la creencia de que la competencia entre naciones estaba de acuerdo con el orden natural, y que al final sobrevivirían las más aptas. Y la implicación de esto era que probablemente habría guerra. A fines del siglo XIX, la admiración de que era objeto el ejército como la parte más noble de la nación, así como la propagación en las sociedades civiles de los valores militares, alimentaron la suposición de que la guerra era una parte necesaria de la gran lucha por la supervivencia; y de que podía ser incluso un bien para las sociedades, al, por así decirlo, ajustarlas.

A fines del siglo XIX, la admiración de que era objeto el ejército como la parte más noble de la nación, así como la propagación en las sociedades civiles de los valores militares, alimentaron la suposición de que la guerra era una parte necesaria de la gran lucha por la supervivencia