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viernes, 6 de enero de 2023

El descenso del entusiasmo misionero a principios del XVIII produjo un descenso del bienestar de las razas sojuzgadas

El descenso general del entusiasmo misionero a principios del XVIII fue acompañado por un descenso correspondiente del sentido de responsabilidad respecto del bienestar material de las razas sojuzgadas. En la América española, la enajenación de las tierras de los indios, que los Habsburgos trataron de evitar, se acentuó mucho bajo los Borbones; el peonaje (esclavitud por deudas) volvióse más frecuente; y los indios fueron sometidos cada vez más a una nueva forma de repartimiento, la venta forzosa de mercancías manufacturadas no necesarias por los corregidores y alcaldes mayores. Las trascendentales reformas introducidas por los Borbones en el gobierno colonial español, a diferencia de gran parte de la legislación anterior, fueron inspiradas más por deseo de racionalizar la administración y fomentar el comercio.

La idea, tan prominente en las teorías contemporáneas sobre la colonización, de que las razas sojuzgadas debían ser educadas para gobernarse a la manera europea, nunca estuvo completamente ausente del pensamiento europeo. Varios escritores españoles del siglo XVI propusieron tal política, y se hicieron ciertos esfuerzos para introducir el tipo de gobierno municipal español en los pueblos de indios. Dichas teorías fueron abandonadas en gran parte a principios del siglo XVIII, aunque nunca desaparecieron por completo.

sábado, 5 de junio de 2021

Hombres que se dejaban masacrar para no tener que renunciar a la Virgen de Guadalupe


Al contrario de las revoluciones marxistas que en ninguna parte del mundo y nunca ni siquiera en América latina pudieron realmente llegar al pueblo, la Cristiada mexicana fue un movimiento popular, profundo y auténtico. Centenares de hombres y mujeres de todas las clases sociales se dejaron masacrar para no tener que renunciar a Cristo Rey y a la devoción por la gloriosa Virgen de Guadalupe, madre de toda América latina, cuenta el periodista Vittorio Messori. La resistencia más heroica se dio precisamente entre los indios del México central, que había sido cuna de los aztecas y de sus cultos negros; mientras que la casta de los “sin Dios”, en el gobierno, venía de las regiones del norte, escasamente cristianizadas a causa de la supresión, en el siglo XVIII, de las misiones jesuitas. La lucha de los cristeros en defensa de la fe fue una de las más heroicas de la historia, y ha llegado, aunque en formas no tan cruentas, hasta nuestros días. En ningún otro sitio Juan Pablo II tuvo una acogida de masas más sincera y festiva que en México. Y ningún santuario del mundo es tan visitado como el de Guadalupe.

lunes, 1 de marzo de 2021

Es posible que en un futuro los indios sean más proclives a venerar al hombre que mató a Gandhi

Gandhi


Es posible que veamos un futuro en el que los indios sean más proclives a venerar al hombre que mató a Gandhi en lugar de al padre de la independencia de su país y el símbolo mundial de la resistencia pacífica. Nathuram Vinayak Godse es el hombre que pegó tres tiros al Mahatma en enero de 1948, escribe Esther Miguel. Pensaba que Gandhi, al aceptar la partición de Pakistán y defender los derechos de los musulmanes (aunque su proyecto final era el de una sociedad laica), había traicionado a su pueblo.


Nathuram Vinayak Godse

The Guardian cuenta como en Gwalior, a 200 millas al sur de Delhi, en la inauguración de Godse Gyan Shala, una biblioteca y “centro de conocimiento” en honor al asesino, donde el discurso lo mostró como un patriota incomprendido, que probablemente también sufrió al matar a Gandhi, pero sabiendo que en el fondo había cometido el mal necesario al acabar con su vida.



El Bharatiya Janata Party es el partido hindú que lleva gobernando la India desde 2014 y ha revalidado el mandato en 2019. El partido renueva por segunda vez con mayoría absoluta. La consecuencia es la reciente ley de ciudadanía que, según sus adversarios políticos y observadores internacionales, va en contra de las raíces del estado laico y persigue a los musulmanes. Entre 2015 y 2018 ha habido decenas de muertos a manos de turbas violentas, y en la mayoría de los casos sus víctimas son musulmanes.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Las expediciones de los conquistadores españoles fueron liberadoras



La historiadora Angela Pellicciari cuenta que al Nuevo Mundo la corona española envió tropas, sacerdotes, literatos e intelectuales para conquistarlo. América Latina fue evangelizada, dice Pellicciari, porque las expediciones de los conquistadores fueron expediciones de evangelización, liberadoras de pueblos nativos dominados por otras poblaciones sanguinarias; así como el deseo de evangelizar de parte de los reyes católicos. Son los dominicos de Salamanca los inventores de los derechos humanos, aplicados para defender a las poblaciones indígenas. 


El franciscano Bernardino de Sahagún llega a México en 1529 y enseña latín a los nobles aztecas, estudia la lengua náhuatl y con esta compone originariamente su Historia General de Las Cosas de Nueva España. Explica que el año azteca se divide en 18 meses y que en cada uno habían sacrificios humanos particulares, entre ellos muchos niños con tres meses. Mientras Juan de Zumárraga, primer Arzobispo de México, escribió al capítulo franciscano de Tolosa que los indios “tienen costumbre de sacrificar en esta ciudad de México a sus ídolos más de 20 mil corazones humanos”. De frente a los ídolos que quieren sacrificios, los conquistadores españoles proponen a Jesús, que se sacrifica a sí mismo para que podamos tener vida. Además, los españoles también llevan a las nuevas tierras la construcción de escuelas, universidades, academias.

La fe es la que lleva a España a enviar expediciones a las Indias, dice Pellicciari. Y si nos preguntamos cómo Cortés pudo hacer caer el inmenso imperio azteca con solo los 400 hombres que lo habían seguido, la respuesta es que recibió la ayuda de los demás indios de las poblaciones aterrorizadas por el culto sanguinario de los aztecas.

jueves, 9 de marzo de 2017

El movimiento de emancipación de America española.

 Batalla de Pichincha 
El movimiento de emancipación, anticipado ya por las tensiones entre la jerarquía episcopal (casi toda peninsular) y el clero, en gran parte criollo o autóctono, se aceleró de forma torrencial cuando se conoció en América española la invasión napoleónica; la caída de Sevilla en 1810 puede considerarse como la fecha clave para el arranque del movimiento independentista, aunque la reacción realista en América, con escasa ayuda de la metrópoli invadida, casi consiguió restablecer la soberanía de España en las Indias en el año 1815. El movimiento independentista fue casi siempre criollo; los peninsulares y las capas inferiores de la
Batalla de Tucumán
población (negros, indios y castas) se alinearon con la Corona, salvo la gran excepción mexicana, donde la rebelión partió de los curas criollos o mestizos que alzaron ejércitos de indios, mientras muchos criollos y peninsulares (excepto los adscritos a la Masonería escocesa, importada a la corte virreinal a mediados del siglo XVII) permanecieron fieles a España hasta 1820.

martes, 17 de enero de 2017

¿Por qué la Gran Colombia de Bolívar no logró establecerse como núcleo de unos Estados Unidos de Latinoamérica?

¿Por qué la Gran Colombia de Bolívar no logró establecerse como núcleo de unos Estados Unidos de Latinoamérica?

La primera es que los sudamericanos no tenían prácticamente experiencia en tomar decisiones por la vía democrática tal como había sido normal en las asambleas coloniales norteamericanas ya desde el primer momento, dice el historiador y profesor británico Niall Ferguson. De hecho, dado que el poder había estado tan concentrado en las manos de los españoles peninsulares, los criollos apenas tenían experiencia en ninguna clase de responsabilidad administrativa. El sueño de Bolívar resultó ser no la democracia, sino la dictadura; no el federalismo, sino la centralización de la autoridad.

Conforme a la Constitución que él ideó, y que, entre otras
Bolivar.
particularidades, preveía una asamblea tricameral, Bolívar había de ser el dictador vitalicio, con derecho a designar a su sucesor. “Estoy convencido hasta el tuétano, declaraba, de que América solo puede ser gobernada por un hábil déspota… no podemos permitirnos poner a las leyes por encima de los líderes y a los principios por encima de los hombres.” Su Decreto Orgánico de la Dictadura de 1828 dejaba claro que en la Sudamérica bolivariana no habría democracia de propietarios ni imperio de la ley. 

El segundo problema tenía que ver con el hecho mismo de la distribución desigual de la propiedad. Al fin y al cabo, la propia familia de Bolívar tenía cinco grandes fincas, que abarcaban más de 48.500 hectáreas. En la Venezuela inmediatamente posterior a la independencia, casi toda la tierra era propiedad de una élite criolla de solo 10.000 personas, el 1,1 por ciento de la población. El contraste con Estados Unidos resulta especialmente llamativo en ese sentido.Todavía en 1958, en Perú, el 2 por ciento de los terratenientes controlaban el 69 por ciento de toda la tierra cultivable; y un 83 por ciento poseían solo el 6 por ciento, consistente en parcelas de cinco hectáreas o menos.

La tercera dificultad ,estrechamente relacionada con las dos anteriores, era que el grado de heterogeneidad y división racial era mucho más elevado en Sudamérica. Los criollos como Bolívar odiaban a los peninsulares con extraordinaria amargura, dice Ferguson. Pero los sentimientos de los pardos y esclavos hacia los criollos no eran más amistosos. La apuesta de Bolívar para recabar el apoyo negro no se basaba en una auténtica creencia en la igualdad racial; era un tema de conveniencia política.
Estatua en Londres de Simón Bolivar.
Para entender por qué las divisiones raciales fueran más complejas en Sudamérica que en Norteamérica, es vital apreciar las profundas diferencias que surgieron en el tiempo de Bolívar. En 1650, los indios americanos representaban alrededor del 80 por ciento de la población tanto en Norteamérica como en Sudamérica, incluido también Brasil. En 1825, en cambio, las proporciones eran radicalmente diferentes. En la América española los pueblos indígenas todavía representaban el 59 por ciento de la población. En Brasil, sin embargo, la cifra estaba por debajo del 21 por ciento, mientras que en Norteamérica no llegaba al 4 por ciento. En Estados Unidos y Canadá se había iniciado ya la inmigración masiva desde Europa, mientras que la expropiación de los pueblos indios y su traslado a reservas de tierras marginales se logró con relativa facilidad por la fuerza militar. En la América española los indios no solo eran más numerosos, sino que asimismo configuraban, en ausencia de una inmigración de envergadura comparable, la mano de obra indispensable para el sistema de las encomiendas.

Nada ejemplifica mejor el contraste entre las dos revoluciones americanas que esto: la Constitución única de Estados Unidos, enmendable pero inviolable, y las 26 constituciones de Venezuela, todas ellas más o menos desechables. Solo la República Dominicana ha tenido más constituciones desde su independencia ; Haití y Ecuador figuran en tercera y cuarta posición, respectivamente, con 24 y 20. A diferencia de Estados Unidos, donde la Constitución se diseñó para sustentar “un gobierno de leyes, no de hombres”, en Latinoamérica las constituciones se utilizan como instrumentos para subvertir el propio imperio de la ley.

lunes, 7 de noviembre de 2016

La esclavitud de africanos

La importación de africanos para remplazar la menguante población indígena de las Antillas comenzó en los primeros años del siglo XVI. Era realizada con licencia de la corona, y aunque algunos dominicos tuvieron dudas sobre su legitimidad, en general no hubo oposición seria de las órdenes misioneras. A primera vista, parece extraño que la corona española, siempre tan dogmática acerca de la libertad personal de los indios, no pudiera hallar inconsecuencia alguna en la esclavitud negra; pero para la mente de los siglos XVI y XVII los dos casos eran muy distintos. Las objeciones a la esclavitud de los indios eran primordialmente jurídicas. Los indios eran súbditos de la corona de Castilla y tenían derecho a la protección. Por otro lado, los negros eran súbditos de reyes independientes, cuenta el profesor John H. Parry. 

Los europeos visitaban el África occidental como comerciantes, no como soberanos. Si los gobernantes locales guerreaban entre sí y vendían sus prisioneros a los traficantes de esclavos árabes o europeos, ello no era culpa del rey de España. La esclavitud de los prisioneros de guerra era práctica normal en muchas partes del mundo. Los teóricos asentaban que la guerra debía ser una guerra justa; pero, evidentemente, en la práctica era imposible a los compradores de esclavos saber a qué atenerse sobre ese punto. De cualquier modo, el negro era considerado como un animal superior, físicamente mucho más apto para el trabajo rudo que el indígena. 

La esclavitud era una institución familiar en la Europa del siglo XVI, y muy común en el sur de Europa. La relación de Portugal con el norte y el occidente de África había hecho del esclavo negro una figura familiar en Portugal y en España mucho antes del descubrimiento de América. En las guerras con los moros y en la constante lucha contra las ciudades corsarias de la costa de Berbería, los prisioneros eran generalmente esclavizados por ambos bandos, y todas las potencias navales del Mediterráneo utilizaban esclavos para remar en las galeras. La esclavitud doméstica sobrevivía en el siglo XVIII. Por lo que toca al comercio de esclavos para el trabajo en general, el descubrimiento de América dióle nueva vida, y hasta fines del XVIII ninguna duda seria fue emitida acerca de su legitimidad.


 Lord Hardwicke
La esclavitud misma se justificaba legalmente en el siglo XVIII por una analogía algo forzada con la servidumbre inglesa; el lord canciller Hardwicke sostuvo que si bien la propiedad de siervos se había extinguido en la práctica, ninguna ley positiva había abolido el estado de siervo. Un argumento semejante se usó en Francia, donde aún no se había extinguido la servidumbre. En las colonias inglesas ninguna justificación de derecho común fue requerida para la esclavitud, puesto que en casi todas partes era definida y legalizada por leyes positivas dictadas por las asambleas coloniales. Las colonias francesas tuvieron un código general de derecho de esclavitud, el Code Noir, dado por Luis XIV en 1685, que otorgaba a los esclavos cierto número de derechos civiles importantes y prohibía la separación de familias. Las leyes españolas de Indias contenían disposiciones semejantes, y en general parece que los esclavos negros fueron mejor tratados en las colonias españolas que en cualquier otro sitio; pero en la práctica los esclavos de plantaciones estuvieron en todas partes a merced de su propietario.

La esclavitud era una institución familiar en la Europa del siglo XVI, y muy común en el sur de Europa

La importación de africanos para remplazar la menguante población indígena de las Antillas comenzó en los primeros años del siglo XVI

Por lo que toca al comercio de esclavos para el trabajo en general, el descubrimiento de América dióle nueva vida, y hasta fines del XVIII ninguna duda seria fue emitida acerca de su legitimidad

jueves, 3 de noviembre de 2016

Mahatma Gandhi y el mundo occidental.

Después de licenciarse en Leyes en Inglaterra, el joven Gandhi se movió largo tiempo por Londres con sombrero bombín y paraguas, tal y como muestran algunas fotografías; y su asimilación no era sólo una cuestión de indumentaria. Él no vino a Europa a traernos los valores religiosos de su tradición india; por el contrario, volvió a descubrir la suya bajo el impacto del encuentro con el cristianismo. Lo que más fascinación produce en él es el resultado de la adaptación de la visión oriental a categorías que únicamente pertenecen al Evangelio. El hinduismo había creado un sistema infernal de castas de las cuales expulsaba a los llamados, precisamente, sin casta: los parias o intocables. 

Gandhi estudiaba Derecho en la University College de Londres
Sobre un total de cuatrocientos millones de indios, casi cien
parias.
millones se encontraban en una situación infrahumana, en virtud de la cual no podían ni siquiera entrar en los templos, viajar en los trenes, comer en los restaurantes, sacar agua de los pozos públicos, enviar a sus hijos a la escuela, enterrar a los muertos en los cementerios de los “otros”. Los parias, a su vez, se subdividían en tres grupos con nombres significativos: los malditos, los excomulgados y los rechazados. Gandhi definió este sistema milenario como un “delito monstruoso contra la humanidad” y luchó por su abolición. En efecto, fue abolido pero sólo sobre el papel. Más aún, la introducción de una especie de régimen democrático se reveló, con el habitual efecto contrario, como un refuerzo en lugar de un debilitamiento del sistema de castas, ya que cada una de ellas se transformó en una agrupación política enfrentada, a menudo de manera sangrienta, a las demás.

La gran religiosidad del Mahatma sí es oriental pero sólo en lo que no choca con la sensibilidad occidental, impregnándose, a su pesar, de dos milenios de predicación evangélica. Así, al final el Evangelio actuó para él como piedra de toque. Gandhi no acabó asesinado a manos de los colonialistas ingleses. Fue un devoto hindú, que lo acusaba de modernismo y occidentalismo y de haber contaminado las Sagradas Escrituras de la tradición autóctona con la Biblia, quien descargó una pistola sobre él.

Ghandi en Roma.
En 1931, Gandhi fue a Roma para encontrarse con Mussolini, hacia quien expresó su simpatía y estima, consideración que le fue devuelta por el dictador que, por otro lado, financió el movimiento de Gandhi por motivos antibritánicos.

martes, 1 de noviembre de 2016

La religión no podía faltar al discutir cualquier gran empresa a lo largo de la historia.

Es cierto, como me comenta un contertulio, que la religión ha estado presente  en los actos importantes que ha realizado el hombre a lo largo de la historia.La religión no podía faltar en los argumentos al discutir cualquier gran empresa del siglo XVII. Como los españoles, los teóricos ingleses apelaron al sentimiento religioso y al fervor misionero. En el siglo XVII, cada compañía colonizadora de cada país europeo pretendía que la propagación del Evangelio era su causa principal. 

John Smith en Virginia decía a sus compañeros que “el ganar provincias trae aumento a la corona real, pero que el reducir gente pagana a la civilización y a la religión verdadera trae honor al Rey del Cielo”. La Compañía de la Bahía de Massachusetts declaraba que, “como la propagación del Evangelio es lo que manifestamos ser ante todo nuestro propósito, al establecer esta colonia nos hemos preocupado de proporcionarle ministros piadosos”. Sin embargo en Inglaterra, aun entre los puritanos, había mucho menos fervor misionero activo que en España, y los indios norteamericanos eran neófitos menos prometedores que sus contemporáneos mexicanos o peruanos. La costumbre exigía la inclusión de argumentos religiosos; el motivo religioso estaba siempre presente, pero por lo común subordinado.

La civilización actual ha sustituido la religión por lo que dominados "derechos humanos" a la hora de justificar sus actos. 

En el siglo XVII, cada compañía colonizadora de cada país europeo pretendía que la propagación del Evangelio era su causa principal

viernes, 28 de octubre de 2016

Cristobal Colón no era un iluminado.

Un medio de comunicación pintaba a Cristobal Colón como un “iluminado” que se guiaba por intuiciones “místicas”. Nada más lejos de la realidad, Colón poseía grandes conocimientos de hidrografía y había servido algunos años en buques genoveses y portugueses.Colón conocía su oficio e hizo preparativos completos y escrupulosos; ello realza, no deprime la fe y el valor que exigía la empresa de las Indias.La historia lo revelaría como un navegante prudente.

Aclarando conceptos del escrito objeto del blog de hoy,hay que decir que muchos colonos, ricos y pobres, se casaron con indias, y así se añadió una clase mestiza a la sociedad ya compleja. Con el tiempo, esta gente de sangre mezclada sobrepasó en número a los indios y españoles puros;y en la actualidad muchos de los pueblos latinoamericanos son predominantemente mestizos.