Mostrando entradas con la etiqueta Compañía de la Bahía de Massachusetts. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Compañía de la Bahía de Massachusetts. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de diciembre de 2018

La colonización inglesa en América.

 Sello de la Compañía de Virginia

En un panfleto, “A Good Speed to Virginia”, el capellán de la Compañía de Virginia Robert Gray decía: “¿Con qué derecho o licencia podemos entrar en el país de estos salvajes, apropiarnos de su herencia legítima, e instalarnos en su lugar, no habiendo sido provocados ni perjudicados por ellos?”. Richard Hakluyt respondía que los nativos americanos eran un pueblo que les estaba pidiendo ayuda. Incluso el sello de la Compañía de la Bahía de Massachusetts tenía un indio que llevaba una bandera donde decía: Venid en nuestra ayuda. Pero la realidad era como dijo sir Francis Wyatt, gobernador de Virginia: “Nuestra primera obra será expulsar a los salvajes para hacernos con todo el país para aumentar el ganado, cerdos, etcétera, que nos servirán mucho más, pues es infinitamente mejor no tener paganos entre nosotros”.

En 1642, Miantonomo, jefe de la tribu narragansett en Long Island, vaticinaba: “Sabéis que nuestros padres tenían
narragansett
muchos venados y pieles, nuestras praderas estaban llenas de venados y de pavos, como también nuestros bosques, y nuestras caletas de pescado y aves. Pero estos ingleses se han apoderado de nuestras tierras, con sus hoces han cortado la hierba, y con hachas, los árboles; sus vacas y caballos se comen la hierba, y sus cerdos destruyen los bancos de marisco, y nosotros estamos hambrientos”.En 1500, en el territorio que hoy en día ocupa Estados Unidos, había unos dos millones de indígenas; en 1700 unos setecientos cincuenta mil, y en 1820 trescientos veinticinco mil. En palabras de John Archdale, gobernador de Carolina 1690, “la mano de Dios se ha visto claramente en el debilitamiento de los indios, para hacer lugar a los ingleses”.

Para Niall Ferguson una de las diferencias más importantes entre la América británica y la ibérica es que los colonos españoles acostumbraban a ser hombres solos. De un total de aproximadamente un millón y medio de emigrantes españoles y portugueses antes de la independencia, solo una cuarta parte eran mujeres; la mayoría de los hombres ibéricos se aparearon con mujeres indígenas y la población esclava. El resultado fue una población de raza mixta. A los colonos británicos en América del Norte, se les incentivó a que trajeran consigo a sus mujeres e hijos, de modo que preservaron su cultura más o menos intacta. En América del Norte la colonización fue un asunto familiar.

martes, 1 de noviembre de 2016

La religión no podía faltar al discutir cualquier gran empresa a lo largo de la historia.

Es cierto, como me comenta un contertulio, que la religión ha estado presente  en los actos importantes que ha realizado el hombre a lo largo de la historia.La religión no podía faltar en los argumentos al discutir cualquier gran empresa del siglo XVII. Como los españoles, los teóricos ingleses apelaron al sentimiento religioso y al fervor misionero. En el siglo XVII, cada compañía colonizadora de cada país europeo pretendía que la propagación del Evangelio era su causa principal. 

John Smith en Virginia decía a sus compañeros que “el ganar provincias trae aumento a la corona real, pero que el reducir gente pagana a la civilización y a la religión verdadera trae honor al Rey del Cielo”. La Compañía de la Bahía de Massachusetts declaraba que, “como la propagación del Evangelio es lo que manifestamos ser ante todo nuestro propósito, al establecer esta colonia nos hemos preocupado de proporcionarle ministros piadosos”. Sin embargo en Inglaterra, aun entre los puritanos, había mucho menos fervor misionero activo que en España, y los indios norteamericanos eran neófitos menos prometedores que sus contemporáneos mexicanos o peruanos. La costumbre exigía la inclusión de argumentos religiosos; el motivo religioso estaba siempre presente, pero por lo común subordinado.

La civilización actual ha sustituido la religión por lo que dominados "derechos humanos" a la hora de justificar sus actos. 

En el siglo XVII, cada compañía colonizadora de cada país europeo pretendía que la propagación del Evangelio era su causa principal