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miércoles, 31 de julio de 2024

Los individualistas son los más proclives a prevenir el abuso de poder

Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido desde 1979 a 1990, siendo la persona en ese cargo por mayor tiempo durante el siglo xx y la primera mujer que ocupó este puesto en su país, manifestaba que “el individualismo ha sido objeto de una enorme cantidad de críticas a lo largo de los años. Pero la principal razón por la que tanta gente en el poder ha detestado siempre el individualismo, es porque los individualistas son los más proclives a prevenir el abuso de poder”. 

martes, 14 de noviembre de 2023

Restauración de terciopelo



Aleksander Kwaśniewski


Escribe el historiador Ian Kershaw que para quienes habían detestado el comunismo, y a menudo lo habían sufrido, con frecuencia era mortificante comprobar que muchos de los que habían trabajado para los regímenes comunistas conseguían regresar a la política como demócratas de distintos colores. En la primera fase de la transición, solo en Alemania las acciones de los antiguos funcionarios comunistas, sobre todo de los miembros de los servicios secretos, fueron sistemáticamente evaluadas, pero para entonces la antigua Alemania Oriental se había incorporado a una democracia liberal bien consolidada. El rápido desmantelamiento del marco institucional del antiguo régimen comunista y la adquisición de la mayor parte de los archivos de la seguridad del Estado, que revelaron el alcance del estado de la Stasi, hicieron posible una evaluación completa. En otros países, el panorama fue menos alentador. Las investigaciones en Hungría y Checoslovaquia se limitaron a las responsabilidades por las invasiones soviéticas de 1956 y 1968 y, en Polonia, a la imposición de la ley marcial en 1981. Por lo demás, solo en Checoslovaquia, donde los recuerdos de 1968 y sus secuelas todavía eran vívidos, se aplicó en 1991 lo que se llamó una depuración para excluir a todos los antiguos funcionarios comunistas de los altos cargos públicos. Polonia no aprobaría su propia ley de depuración hasta seis años más tarde, en 1997. La desilusión política y las penurias económicas conllevaron una creciente disposición a recurrir a antiguos políticos comunistas, que en muchos casos podían proseguir su carrera política, a menudo afiliándose a los partidos poscomunistas que reemplazaban a los anteriores. Como miembros de los nuevos partidos socialdemócratas, que ahora actuaban dentro del marco del pluralismo democrático, en 1993 regresaron al gobierno en Polonia, Hungría, Lituania y Bulgaria. Adam Michnik llamó al proceso en Polonia la restauración de terciopelo. En Rumanía, la figura dominante durante los años noventa fue Ion Iliescu, que había sido un destacado comunista, aunque se había distanciado de las peores atrocidades del régimen de Ceauşescu. Muchos otros excomunistas hallaron un hogar político en el partido que lideraba, el Partido Socialdemócrata de Rumanía, así como en el Partido Socialista del Trabajo. En Polonia, el gran héroe de la oposición de Solidaridad al comunismo, Lech Wałęsa, fue derrotado sorprendentemente, a los ojos del resto del mundo, en las elecciones presidenciales de 1995 por el exministro comunista Aleksander Kwaśniewski.



martes, 5 de septiembre de 2023

Las personas ignorantes son muy fáciles de manipular

Gauss
Gauss, matemático, astrónomo y físico alemán que contribuyó significativamente en muchos ámbitos, incluida la teoría de números,el análisis matemático, la geometría diferencial. Considerado ya en vida como Princeps Mathematicorum, príncipe de los matemáticos, detestaba a los demagogos que arrastraban a las masas. Al haber nacido en una familia pobre, Gauss sabía muy bien que las personas ignorantes son muy fáciles de manipular. Ya anciano creía que la paz y el simple bienestar constituían lo único bueno para cualquier país. Las conquistas en la forma napoleónica le parecían una incomprensible locura y siempre guardó un cierto desapego por todo lo francés, derivado del efecto devastador de las guerras napoleónicas. Gauss era un anciano vigoroso que defendía con ardor sus opiniones. Una de las causas de su vigor se encuentra en su serenidad científica y en la ausencia de ambiciones personales. 

domingo, 9 de enero de 2022

Dios no hará sino cumplir la voluntad misma de las criaturas



La bondad de Dios no quita ni una coma a su justicia. Al final, Dios no hará sino cumplir la voluntad misma de las criaturas. En el cielo están aquellos que aman a Dios ; en el infierno los que detestan la dicha del amor, o sea los que no quieren el cielo; y en el datado de purificación se hallan aquellos que por amor dicen “apártate de mi Señor, que soy un pecador”, escribe el filósofo Robert Spaemann.


domingo, 22 de marzo de 2020

El infierno, un lugar de gran abandono y soledad


Lo que más caracteriza al infierno es un abandono, una soledad que no se pueden imaginar. Solemos pensar, y es cierto, que en el infierno están aquellas personas que han muerto en pecado mortal, dice Leo  Trese, pero sería más exacto decir que están quienes han rechazado el amor de Dios, pues el pecado mortal es precisamente eso. Irremediablemente apartados de Dios por tal rechazo, los pecadores no podrán gozar jamás de la presencia de Dios. 


Ahora bien, apartarse de Él es también separarse de todas las almas creadas por Él, por lo que el condenado se encuentra en una vasta y vacía soledad, tan absoluta, que la soledad de algunos en la tierra es sólo un juego de palabras. Aquí, todavía podemos acompañarnos a nosotros mismos. Buena prueba de ello es que, cuando nos relacionamos mucho con otras personas, anhelamos quedarnos solos para estar tranquilos y pensar en nosotros, entre otras cosas, porque todavía nos amamos. En el infierno, sin embargo, la ausencia de amor es total; no podemos amar a nadie, ni siquiera a nosotros mismos. Aún peor, nos odiamos, nos detestamos. Hemos rechazado a Dios y, con Él, todo cuanto existe. Tal es el supremo horror del abandono y la soledad del infierno. Por si no bastara con habernos condenado a una existencia eterna en soledad, tenemos que coexistir con nosotros mismos, odiándonos con un odio salvaje y atroz. Para un alma en el infierno, la aniquilación total sería mil veces preferible. Si pudiera, se haría pedazos. Su eterno lamento, si se pudiese oír, sería algo así: “¡Odio a Dios! ¡Detesto a todo el mundo!... Pero eso no es nada en comparación con lo que me odio a mí mismo…”. El infierno es un lugar de gran abandono y soledad.